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Evaluation procedures based on the Load-Penetration Depth Curve Analysis

Stress-Strain constitutive laws evaluation procedures

3.5 Evaluation procedures based on the Load-Penetration Depth Curve Analysis

económica.

Buscando sensibilizar a los países y que éstos se plantearan la posibilidad de iniciar un proceso de integración regional y desarrollo económico en Latinoamérica, genero la creación de CEPAL. Ésta es una de las cinco comisiones regionales de la Organización de Naciones Unidas (ONU), cuyo objetivo estratégico es la integración económica regional a fin de evitar la dependencia como obstáculo al crecimiento y desarrollo de las economías de América Latina.

Actualidad, CEPAL constituye un foro permanente de debate, especializado en examinar las tendencias económicas y sociales de medio y largo plazo en los países de América Latina y el Caribe. Presta servicios de asesoramiento a los gobiernos a petición de éstos; y planifica, organiza y ejecuta programas de cooperación técnica.

Tratado de Montevideo 1960 y creación de la Asociación Latinoamericana de

Libre Comercio (ALALC).

Pretendiendo la integración económica en América del Sur, en la década de los sesenta, se aprobó el Tratado de Montevideo (febrero 1960), creándose la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), cuyo objetivo constituía una zona de libre comercio por un período de 12 años. Los países firmantes del Tratado fueron Argentina, Brasil, México, Paraguay, Perú y Uruguay a los que, posteriormente, se adhirieron Colombia y Ecuador.

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Acuerdo de Integración Subregional Andino (Acuerdo de Cartagena) y la

creación de la Comunidad Andina (CAN)

Con independencia de las actuaciones llevadas a cabo por los diferentes Estados en materia de integración, los gobiernos de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela decididos a fortalecer la unión de sus pueblos y sentar las bases para avanzar hacia la formación de una comunidad subregional andina, mediante la conformación de un sistema de integración y cooperación que promoviera el desarrollo económico, equilibrado, armónico y compartido de sus países firmaron el 26 de mayo de 1969 el Acuerdo de Integración Subregional o Acuerdo de Cartagena.

Los objetivos eran facilitar el proceso de integración regional, con miras a la formación gradual de un mercado común de América Latina, así como reducir las diferencias de desarrollo existentes entre los países miembros y mejorar su posición en el contexto económico internacional.

Planteaban programas de integración física, cuya finalidad debía ser el fortalecimiento de la infraestructura y los servicios de transporte y

comunicaciones de la subregión, con el objetivo de facilitar el tráfico fronterizo entre los países miembros. Se proponía también el establecimiento de entidades o empresas de carácter multinacional para facilitar la ejecución y administración de dichos proyectos.

El programa de infraestructura de transporte debía comprender la identificación de proyectos específicos y el orden de prioridad de ejecución; las medidas indispensables para financiar los estudios de pre inversión requeridos; las necesidades de asistencia técnica y financiera para asegurar la ejecución de los proyectos; y las modalidades de

41 acción conjunta ante la CAF y los organismos internacionales de crédito, para asegurar la provisión de los recursos financieros requeridos.

Dadas las diferencias de desarrollo actualmente existentes en la subregión, se estableció un régimen especial para Bolivia y Ecuador con el fin de permitirles alcanzar un ritmo más acelerado de desarrollo económico, mediante su participación efectiva e inmediata en los beneficios de la industrialización del área y de la liberación del comercio.

En 1976, Chile anunció su retiro aduciendo incompatibilidades económicas y, posteriormente, en 2006, se reincorporó como miembro asociado. Asimismo, en abril de 2006, Venezuela anunció su retiro de la CAN.

Tratado de Montevideo 1980 y la creación de la Asociación Latinoamericana de

Integración (ALADI)

Los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela suscribieron en agosto de 1980 un nuevo Tratado. El Tratado de Montevideo 1980 sustituía al anterior, creaba y regulaba la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).

La ALADI introdujo profundos cambios en la orientación del proceso y en la concepción de su operación. El programa de liberación comercial multilateral y sus mecanismos auxiliares fueron sustituidos por un área de preferencias económicas integrada por un conjunto de mecanismos, el cual comprendía una preferencia arancelaria regional, acuerdos de alcance regional y acuerdos de alcance parcial, todo lo cual establecía un mercado común latinoamericano.

42 El MERCOSUR se creó a finales de 1985, cuando los presidentes de Argentina y Brasil suscribieron la Declaración de Foz de Iguazú. En ella manifestaban la intención de sus gobiernos de iniciar las negociaciones para llevar a cabo un programa de integración bilateral. El año siguiente, se firmó el Programa para la Integración Argentino-Brasileña, acuerdo bilateral que tenía por objetivo propiciar un espacio económico común, con la apertura de los respectivos mercados y el estímulo a la complementariedad progresiva de los sectores empresariales de cada país a las nuevas condiciones de competitividad.

El MERCOSUR se concibió como un proyecto de integración a nivel de América Latina, por lo que preveía desde el inicio la incorporación de más estados de la región, con el estatus de Estado asociado o de Estado miembro. El estatus de Estado asociado debía establecerse por acuerdos bilaterales, firmados entre el MERCOSUR y cada país asociado, en los que figuraba el proceso a seguir para la creación de una zona de libre comercio.

Como Estados asociados figuran Bolivia (1996) y Chile (1996) ambas en proceso de asociación, Perú (2003), Colombia (2004) y Ecuador (2004). Por otra parte, en el año 2005 la CAN, de la que forman parte Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador, firmó con el MERCOSUR la creación de una zona de libre comercio.

Comunicado de Brasilia y Plan de Acción para la Integración de la

Infraestructura Regional en América del Sur

Reunieron a los presidentes de 12 países que conforman el continente y a los presidentes del BID y la CAF en un foro para discutir el futuro de América del Sur. Los mandatarios de los 12 países firmaron el 1° de septiembre el Comunicado de Brasilia, donde plasmaron acuerdo para impulsar la cooperación internacional por

43 medio del tratamiento conjunto de los temas contemplados en las agendas de la CAN y el MERCOSUR, con el ánimo de construir acciones comunes.

Entre los temas tratados figuraba la necesidad de impulsar infraestructura de integración con el fin de que las fronteras de América del Sur integradas por circulación de bienes y personas. La integración y el desarrollo de la infraestructura debían ser acciones complementarias.

Los presidentes consideraron prioritaria la identificación de obras de interés bilateral y subregional. En cuanto a la financiación de los proyectos de infraestructura de integración, ésta debería ser compartida por los gobiernos, por el sector privado y por las instituciones financieras multilaterales (BID, CAF, FONPLATA y BM). Destacaron, además, la necesidad de identificar fórmulas innovadoras de apoyo financiero con el fin de estimular la participación de inversores privados y movilizar todos los recursos posibles.

Uno de los principales logros de esta I Reunión de Presidentes de América del Sur fue la adopción de la iniciativa denominada Integración de la Infraestructura Regional de América del Sur (IIRSA). Su finalidad era configurar ejes de integración y desarrollo económico y social para el futuro espacio económico ampliado de la región, teniendo presente la situación de los países que enfrentaban dificultades geográficas para tener acceso por vía marítima a los mercados internacionales.

Para ello, fue aprobada la primera versión de un plan de acción, que contenía las propuestas para la adopción, en un plazo de 10 años, las medidas necesarias para la ampliación y la modernización de la infraestructura física de América del Sur, en especial, en las áreas de energía, transporte y comunicaciones. Entre las prioridades se señalaba la conformación de redes multimodales, que mejor articularan las redes

44 de vías terrestres, fluviales, marítimas y aéreas, y que facilitaran el tránsito fronterizo de pasajeros, vehículos y carga.

Éste fue el primer intento de establecer una red integrada de infraestructura de transporte y energía a nivel suramericano con el apoyo del BID, la CAF y FONPLATA, que con anterioridad venían apoyando las reformas económicas de la región, elemento clave para el aumento de la demanda, y facilitando la participación del sector privado en la ejecución de un importante número de proyectos de infraestructura.

Consenso de Guayaquil

En julio 2002 durante la II Reunión de Presidentes de América del Sur, convocada para seguir progresando en la conformación de un espacio común suramericano, reiteró los postulados adoptados en el Comunicado de Brasilia, y analizó los progresos alcanzados en la integración de la infraestructura regional de América del Sur durante los dos años de la Iniciativa IIRSA.

El informe, ponía especial énfasis en el papel estratégico de la Iniciativa IIRSA al plantear a la infraestructura como elemento clave de la integración suramericana que permite superar las barreras geográficas, acercar los mercados y promover nuevas oportunidades económicas en los países de la región. Por último, incorporaba los principios orientadores que debían servir de base para la visión estratégica de América del Sur.

Declaración de Cusco y creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones

La III Reunión de Presidentes de América del Sur, celebrada en diciembre 2004, acordó conformar la Comunidad Sudamericana de Naciones con el fin de configurar

45 un espacio suramericano integrado y alcanzar una verdadera integración de los pueblos.

Con el fin de hacer operativo el proceso se instituyeron las Cumbres de Jefes de Estado y las reuniones de Ministros de Asuntos Exteriores que empezarían a celebrarse a partir de 2005.

La Declaración de Cusco ha tenido gran importancia ya que ha puesto en marcha el nuevo proceso global de integración del área suramericana, lo que quedó establecido en el Comunicado de Brasilia del año 2000.

Declaraciones de Brasilia (2005), de Cochabamba (2006) y las dos primeras

Cumbres de Jefes de Estado y Gobierno

Los mandatarios de los países hicieron declaraciones dirigidas a impulsar la construcción de un espacio integrado en lo político, social, económico, financiero y en la infraestructura, necesario para la solución de los problemas internos de América del Sur y de su apertura al exterior. Acelerar el proceso de ejecución de los proyectos prioritarios para la integración suramericana en las áreas de infraestructura de transporte y de comunicaciones, impulsar los trabajos del proceso sectorial para identificar mecanismos innovadores y encontrar soluciones que permitieran la financiación de la cartera estratégica de los proyectos de la Iniciativa IIRSA.

En diciembre de 2006, tuvo lugar la II Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad Sudamericana de Naciones en la que se adoptó la Declaración de Cochabamba, lo que significó la colocación de la piedra angular para la unión de América del Sur.

46 Tras la Declaración del Cusco, la Cumbre proponía un nuevo modelo de integración para el siglo XXI, los principios rectores en que debía sustentarse y un amplio abanico de objetivos a alcanzar. Se pone especial énfasis, entre otros, en la promoción de la conectividad de la región a partir de la construcción de redes de transporte que interconecten los países.

La Declaración incluía, asimismo, las líneas principales de un Plan Estratégico para la Profundización de la Integración Sudamericana, en el que se proponía el fortalecimiento del marco institucional de la Comunidad Sudamericana de Naciones y se incorporaba la relación de temas sobre los que las instituciones deberían trabajar, a partir de las propuestas presentadas por los países miembros. Entre ellos, figuraba el relativo a la integración de la infraestructura de transporte.

Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA)

Durante el Comunicado de Brasilia de septiembre 2000, donde se puso de manifiesto la integración y desarrollo de la infraestructura física debiendo ser dos líneas de acción complementarias en el proceso de formación del espacio económico ampliado suramericano. La Iniciativa IIRSA que fue desarrollada en un Plan de Acción de 10 años, tiene como objetivo acelerar el proceso de integración de la infraestructura física de la región suramericana, a partir de los planes y trabajos ya realizados o en vías de realización, emprendidos por la CAN y el MERCOSUR, con el fin de aumentar la productividad y competitividad en un mercado globalizado, y alcanzar un elevado ritmo de crecimiento sostenible.

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Desarrollo de la Red Transuramericana de Infraestructura

Los Ejes de Integración y Desarrollo (EID), constituyen oportunidades de negocios intra regionales y globales están generando, o son más propensas a generar, flujos de inversión y comercio importantes, los esfuerzos de integración física en América del Sur se han organizado en torno a los ejes del Mapa N° 07. Se definieron dos EID que engloban dinámicas de integración ya establecidas y exhiben altas concentraciones de asentamientos humanos, patrones claros de comercio regional e integración física, y referentes institucionales para sus procesos de integración.

MAPA N° 07.- LOS DIEZ EJES DE INTEGRACIÓN Y DESARROLLO (EID)

Fuente: El compromiso de la CAF en la integración suramericana (Publicación de la CAF 2007)

En diciembre de 2009, los gobiernos conformaron una cartera consensuada de 510 proyectos de infraestructura de transporte, energía y comunicaciones (Cartera de Proyectos de la Iniciativa IIRSA).

Se realizaron, con la realización de estos 31 proyectos, considerados por los gobiernos como prioritarios, se da respuesta a los siete grandes desafíos que plantea la integración física de América del Sur (ver Mapa N° 08):

48 Completar el Corredor Norte-Sur de alta velocidad y baja altura.

Ampliar la capacidad de la autopista MERCOSUR-Chile.

Mejorar el Paso del Cristo Redentor en la cordillera de Los Andes.

Completar el Primer Corredor Interoceánico Terrestre en el centro del continente, Ilo- Santos, y enlazar Bolivia con Argentina, Brasil, Chile y Paraguay.

MAPA N° 08.- LOS SIETE GRANDES DESAFÍOS DE LA INTEGRACIÓN FÍSICA SURAMERICANA

Fuente: CAF

Completar cinco conexiones viales y fluviales amazónicas de Colombia, Ecuador y Perú para conformar un sistema intermodal bioceánico.

49 Completar las conexiones en el Escudo Guayanés (Venezuela-Brasil-Guyana- Surinam).

Habilitar la Hidrovía Paraguay-Paraná.

Por encima de los obstáculos físicos y las restricciones fiscales, las asimetrías en materia de regulación representan el mayor reto en la integración de la infraestructura regional.

IIRSA se enfoca en la elaboración de estudios cuyo propósito es lograr avances en la convergencia de las regulaciones y normas relevantes, la competitividad en la prestación de servicios y la promoción de la inversión privada en infraestructura. IIRSA no financia proyectos, pues no es una fuente nueva de financiación sino un mecanismo institucional de coordinación para apoyar a los países de la región en su proceso de integración física. Por consiguiente, es un agente catalizador de financiación de proyectos, sean éstos de naturaleza pública, privada o mixta.

IIRSA ha permitido recuperar el debate sobre la necesidad de inversión de infraestructura en América Latina (particularmente en América del Sur), originando, entre otros, nuevos fondos como los recientemente creados por el BID y la CAF, que apoyan la financiación de estudios que permitirán una inversión más eficiente en infraestructura.

El proceso es largo, pero requiere previamente una clara voluntad política por parte de los Estados iberoamericanos para avanzar en el proceso de convergencia e integración económica, lo cual requiere disponer de una Red Transuramericana de Infraestructura de Transporte que permita la libre circulación de pasajeros y carga.

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