Formas de realizar la administración de
medicamentos según técnica mesoterápica.
La Mesoterapia es una técnica inyectiva de administración de medicamentos. De la destreza y habilidad del médico, sobre todo cuando se ve obligado a realizar técnicas manuales, dependerá el mayor o menor disconfort del paciente.
Las principales técnicas de inyección mesoterápica son:
Inyección intradérmica.
Se efectúa entre 2 y 4 mm de profundidad, a muy pequeñas dosis, por lo que, generalmente, no da origen a la formación de pápulas de grandes tamaños, todo lo más, de pequeñas micropápulas, del orden de 1-3 mm de diámetro y que ceden espontáneamente al cabo de unas pocas horas.
Es la técnica habitualmente empleada para la realización de la Mesoterapia.
Nappage intradérmico.
Técnica descrita por el Dr. Dalloz- Bourguignon para sacar el máximo provecho de su teoría de las tres unidades. Consiste en la realización de inyecciones múltiples con una
cadencia determinada a menos de 2 mm de profundidad. Para algunos autores, ésta es la verdadera Mesoterapia.
El nappage es una técnica que empleamos en cualquier patología, a veces combinada con otras técnicas de inyección. Es muy útil para el tratamiento de las zonas de referencia o reflejas por la cantidad de estímulos que produce. Puede realizarse de forma manual, mediante movimientos de giro de la muñeca de la mano portadora de la aguja que deben ser sincronizados con el desplazamiento de la mano por la zona que debe ser pinchada. Cuando se realiza mediante sistemas de inyección asistida es importante coordinar perfectamente el desplazamiento de la pistola con el momento exacto en que la aguja sale de la piel para evitar cortes accidentales con las agujas.
Pápula intradérmica.
Algunos autores afirman que para hacer Mesoterapia es obligatorio hacer pápulas, afirmación con la que no estamos de acuerdo ya que, si bien la formación de pápulas nos indica que nos encontramos en el nivel adecuado para realizar la inyección, exige la administración de un cierto volumen para su formación, del orden de 0.1 ml, que pueden ser volúmenes excesivamente grandes. Suelen ser pápulas de unos 5 mm de diámetro y con piel de naranja en su superficie.
Cuando optemos por la formación de pápulas, las haremos con sumo cuidado y lentamente para evitar la estimulación brusca de receptores algógenos libres.
Mesoperfusor Mesotan RA
Inyección punto por punto o coup par coup.
Se realizan inyecciones intradérmicas entre 4 y 10 mm de profundidad, de volúmenes importantes, del orden de 0,1-0,5 ml. Se suele emplear en el tratamiento antiálgico de grandes articulaciones, por ejemplo, así como en el caso de cefaleas. Suele asociarse a inyecciones intradérmicas superficiales o nappage aplicado sobre puntos especialmente dolorosos a la palpación.
Inyección de los puntos gatillo o de acupuntura.
Para actuar sobre estos puntos empleando técnica manual, es preferible realizar las inyecciones con la aguja doblada en un ángulo de unos 45º: ayudándonos del capuchón de la aguja, doblaremos ésta de tal forma que el bisel de la aguja nos quede orientado hacia el ángulo menor. Una vez hecho esto, la inyección se realiza en dos tiempos:
1º. Se efectúa una micropápula en la piel que recubre el punto a tratar, atacando la piel con el bisel de la aguja hacia arriba.
2º. sin sacar la aguja de la piel realizamos un giro de muñeca de 180 grados lo cual hace que la aguja se coloque perpendicular a la superficie cutánea, haremos penetrar totalmente la aguja a la vez que efectuaremos presión en el émbolo de la jeringuilla para infiltrar de este modo todas las capas de la piel y el tejido celular subcutáneo buscando la máxima respuesta posible. Posteriormente, sacaremos la aguja manteniendo la presión sobre el émbolo de la jeringuilla.
Esta técnica debe realizarse de forma manual por lo que es importante elegir una buena aguja para realizarla. Desde mi punto de vista, la BD30G½"es la mejor de todas.
Mesoperfusión
No es una técnica reciente puesto que fue propuesta por Pistor en los años 60. La definió como Mesoterapia lenta, y la diferenció de la Mesoterapia normal de la misma manera en que la perfusión intravenosa se diferencia de la simple
inyección intravenosa, pero siempre conservando las nociones de administración de pequeñas dosis, en sesiones espaciadas con el objetivo de conseguir una acción local y/o regional.
Se emplea un aparato que empuje de forma muy lenta el émbolo de una jeringuilla, la cual está conectada a un sistema de microtúbulos armados de una serie de agujas que se clavan en la zona afectada que debemos de tratar y que podemos ir cambiando durante el desarrollo de la sesión.
Se pueden realizar dos modalidades diferentes: la mesoperfusión continua y la mesoperfusión secuencial. En la primera modalidad, el empuje del émbolo es continuo, lo cual presenta algún inconveniente, como es que la dislaceración tisular y microvascular puede ocasionar microhematomas si la perfusión se hace de forma muy rápida y potente, existen más riesgo de provocar dolores locales de distensión (se pueden evitar empleando motores lentos que inyecten menos de o’5 cc por minuto) y tiene menos efectos reflexológicos por agotamiento de la respuesta de los receptores polimodales que se ven sometidos a un estímulo constante.
En la mesoperfusión secuencial se producen bolus de más o menos volumen (de 0’0285 con jeringuilla de 10 cc en el Pistor-4®) y el tiempo de pausa es variable de 8 a 48 segundos (en esta pistola). Durante este tiempo de pausa, el medicamento difunde por el tejido dérmico por lo que no suele existir dolor provocado por la distensión tisular y en cada embolada, la estimulación mecánica de los receptores multimodales dérmicos refuerza el efecto analgésico.