4.1 Systems with Unknown State
4.1.3 Probabilistic Collision Avoidance
4.1.4.3 Example 3: Monte-Carlo Simulation of Robot with 2 Crossing Agents
Con las reformas efectuadas entre 1992 y 1995 el sistema previsional italiano ha adoptado la forma mixta, basándose sobre la pensión pública obligatoria con la modalidad de reparto y varias formas de ahorro individual a capitalización, específicamente regulados e incentivados fiscalmente. El eje central del ahorro individual a capitalización está constituido por la previsión complementaria, basada en la adhesión voluntaria a diferentes formas de pensión, alimentadas de aportes diferenciados para las diferentes categorías de trabajadores. Al igual de cómo sucedió en otros países, también en Italia el desarrollo de la previsión complementaria está llamado a cumplir un rol clave para sostener a la previsión pública de carácter obligatorio, en la búsqueda de un redimensionamiento a favor de una mayor responsabilidad de los individuos y según un diseño fácilmente relacionable a la lógica de la “sussidiarietà”. El éxito de estas nuevas formas representa un elemento indispensable para la sustentabilidad de las pensiones de reparto y al mismo tiempo pone a prueba la reacción de los trabajadores a superar las formas tradicionales de bienestar.
Adhesión a la previsión complementaria
El conjunto de medidas adoptadas por la legislación italiana (similares a las adoptadas en otros países) debía llevar a alcanzar el desarrollo de la previsión complementaria, con la posibilidad de que una gran parte de la fuerza laboral se vea cubierta con esta nueva forma de seguridad social.
De los datos sobre los niveles de adhesión emerge que existió una gran variabilidad entre los distintos tipos de fondos, en particular resulta muy elevada la difusión de los fondos
empresariales o grupales, con cuotas alrededor del 57%. Para los otros trabajadores dependientes la participación media, a este tipo de previsión, resulta del 14%, mientras que para los autónomos el taso de adhesión resulta marginal.
Observando los datos relativos a los fondos individuales, se observa como la variabilidad entre los inscriptos y los potenciales usuarios aumentan. Entre los fondos sectoriales se pasa de un máximo del 62% para los trabajadores químicos a un mínimo próximo a cero en el caso de los dependientes del sector comercio. A nivel de los fondos de empresa se pasa de un extremo con el 100% para los pilotos y técnicos de Alitalia a un 29% en el caso de los dependientes de “Ferrovie dello Stato”. En el caso de los fondos territoriales del 32% de “Laborfonds” al 4% de “Solidarietà Veneto“.
Se puede mencionar que esta diversidad en la difusión de la previsión complementaria emerge en un contexto de fenómenos estáticos, dado que los datos de inscripción han aumentado solamente del 0,3%. Esta evidencia pareciera sugerir que la difusión de la previsión complementaria en Italia hubiese agotado su propia capacidad de atracción ya a los pocos años de su activación y en presencia de una baja difusión. El dato preocupante de la caída de los inscriptos muestra la incapacidad de los fondos a atraer a la población joven para reemplazar a quienes cesan de trabajar. En este sentido, los incentivos económicos y fiscales pareciera que no han funcionado como se esperaba.
Los posibles determinantes de la inscripción a los fondos de pensión La breve experiencia italiana en materia de previsión social complementaria todavía no ha alcanzado un adecuado desarrollo en el análisis sobre los comportamientos de los sujetos que potencialmente se interesarían en los fondos de pensión. Se cuenta con pocos datos originados en entrevistas a muestras de trabajadores.
A nivel internacional, la literatura ha tratado sobre estos argumentos, sobre todo en el caso norteamericano. De estos trabajos surgen dos clases de valuación
La primera se relaciona con el interés que el ahorro previsional puede tener para la generalidad de los trabajadores, debido a estar legado con factores exógenos, como ser el sistema de incentivos fiscales, la oferta de instrumentos adecuados y la cofinanciación por parte de los dadores de trabajo. La segunda se concentra sobre los factores de tipo individual.
En general se puede concluir en que los efectos de los incentivos de naturaleza económica y fiscal modifican la decisión de afiliación, pero no tienen influencia sobre el nivel de ahorro. Con respecto a los factores que operan a nivel individual, la literatura unánimemente reconoce que la riqueza personal es una importante motivación, al aumentar de esta, crece en modo significativo la decisión de adherir al ahorro previsional. Junto con esta explicación, van mencionados los incentivos fiscales que la normativa determina. Esto dos factores explicarían como, también en Italia, la adhesión a los fondos de pensión sea mayor entre las personas con ingresos y calificación más elevadas.
Otros análisis relativos a los Estados Unidos, han evidenciado como muchas veces los trabajadores tienden a asumir comportamientos de tipo pasivo e imitativo: si son inscriptos por default a un plan previsional muy poco sujetos lo abandonan o toman decisiones sobre el nivel o las estrategias de inversión. Más recientemente, también se evidencia el rol que el ambiente laboral puede tener al influenciar las decisiones individuales sea con respecto a los comportamientos imitativos o a la mayor transmisión de comunicación e información.
El crecimiento del sistema
El 2007 fue el primer año de aplicación del decreto legislativo 252/2005 con el que se permitía anticipar la reforma originalmente prevista para el año 2008.
El nivel de inscripciones a la previsión complementaria fue elevado, principalmente en el caso de los trabajadores dependientes del sector privado.
Algunos factores han determinado un menor crecimiento del sistema, entre estos, el hecho que los fondos de pensión han debido adecuarse a la nueva normativa en tiempos más breves. Para todas las formas de previsión, que se haya adelantado al 1 de enero de 2007 el inicio de la reforma ha implicado exigencias en adecuarse con rapidez a la nueva normativa para poder así acumular inscriptos mediante la transferencia del TFR30, explicita o tácitamente. Al mismo tiempo, los operadores del sector pusieron las bases para aprovechar los aspectos competitivos del sistema, en un contexto de mayor transparencia y comparabilidad entre las formas de previdencia y en el respeto del principio general de portabilidad de las posiciones.