• No results found

Example Program: Area and Perimeter of Rectangle

Hasta 1991 el problema de los RSU y residuos industriales era un tema no resuelto en la región de América Latina y el Caribe (ALC) y, en general, mal abordado. Existían múltiples enfoques en torno a los impactos en la salud y en el medio ambiente generados por los residuos domésticos e industriales. A partir de la Agenda 21 realizada en 1992 por la ONU en Río de Janeiro, muchos países latinoamericanos, con miras a cumplir con las metas propuestas en dicho programa, modificaron su legislación ambiental para, seguidamente, diseñar planes de GIRSU, tanto a nivel nacional como municipal adaptados a las necesidades de cada región o zona. Sin embargo, desde entonces ha prevalecido el manejo de los residuos bajo el esquema de “recolección y disposición final” dejando rezagados el aprovechamiento, reciclaje y tratamiento de los residuos, así como la disposición final sanitaria y ambientalmente adecuada (Sáez & Urdaneta G., 2014).

Asimismo, la generación de RSU per cápita ha registrado severos aumentos en los últimos años pero la infraestructura para su gestión, aprovechamiento y disposición final adecuada no van de la mano con dicho crecimiento. Según el Banco Mundial (Hoornweg & Bhada-Tata, 2012), en ALC se producen 1,1 kg de RSU per cápita por día, lo que representa alrededor de 440.000 toneladas diarias o el 12% del total mundial. La cantidad de residuos per cápita por día es ligeramente inferior al promedio del mundo, y se 8 www.ine.es/jaxi/Datos.htm?path=/t26/e068/p01/serie/l0/&file=02003.px 0 500.000 1.000.000 1.500.000 2.000.000 2.500.000 3.000.000 3.500.000 4.000.000 T o n el ad as

TOTAL RESIDUOS RECOLECTADOS MEZCLADOS TOTAL RESIDUOS DE RECOLECCIÓN DIFERENCIADA

Pág. 53

proyecta que aumente a 1,6 kg hacia 2025, lo que supone unas 730.000 toneladas diarias. En el gráfico de la Figura 12 se muestran las generaciones per carpita por países, dando a Chile, Panamá y Brasil como los mayores generadores de la región. Junto con Asia, ALC tiene las mayores tasas globales de aumento de residuos per cápita, por encima del promedio mundial. El Banco Mundial concluye que, hacia 2025, el costo económico de manejar los residuos será cuatro veces mayor en los países de ingresos medios, como los latinoamericanos.

Figura 12. Generación de RSU per cápita en los países de América Latina y el Caribe. Año 2014. Adaptado de la información de la página web www.atlas.d-waste.com

En muchos países de la región todavía se utilizan los vertederos y/o basurales a cielo abierto (BCA) sin las debidas especificaciones técnicas. Sólo el 54,4% de los RSU se depositan en rellenos sanitarios, el 18,5% en vertederos controlados, y el 23,3% en vertederos a cielo abierto, lo que deriva en enormes riesgos sanitarios e impactos ambientales (CEPAL, 2018). La práctica predominante en los municipios es la recolección sin clasificación y/o separación de los desechos en origen. En la composición de los RSU predomina los desechos orgánicos putrescibles: para un 70% de los países se tiene que este tipo de desechos representa más del 50% del total de desechos municipales. El promedio de reciclaje como porcentaje del total de los RSU que se producen es muy bajo en la región, nulo o no se registran datos de dichas cantidades. Esto puede observarse en la Figura 13 donde algunos países de ALC no aparecen por no suministrar los datos oficiales al respecto. Por el contrario, Colombia presenta la mayor tasa de reciclaje dada por un 20%. Los porcentajes bajos de materiales reciclables pueden ser ocasionado por el nivel socioeconómico de los pobladores, sus patrones de consumo y el hecho de que en muchos de esos países los materiales reciclables son recuperados por sectores informales en las distintas etapas funcionales del manejo de residuos sólidos

K

ilog

ram

Pág. 54

(Espinoza, et al., 2011). Es decir, existe un enorme número de segregadores trabajando en las calles y en los vertederos, buscando sobrevivir del aprovechamiento de materiales reciclables a pesar del riesgo a que exponen su salud e integridad física. Por este motivo, las políticas de formalización de recicladores, la aplicación de criterios de responsabilidad extendida del productor y la mejora de los sistemas de recolección, tratamiento y disposición final abren una multitud de oportunidades económicas con beneficios sociales y ambientales.

Figura 13. Porcentaje de recuperación de RSU en América Latina y el Caribe. Año 2014. Adaptado de la información de la página web www.atlas.d-waste.com

En ALC, la GRSU es un servicio costoso que consume entre 20 y 50 % de los presupuestos operacionales disponibles para los servicios municipales. El porcentaje de la cobertura de recolección en general registra índices superiores al 75%, sin embargo en Bolivia y Honduras dicho valores son 57% y 65% respectivamente, siendo los más bajos de la región, mientras que Argentina, Venezuela, Chille y Uruguay alcanzan valores muy cercanos al 100% de cobertura9

. Los no servidos son casi siempre la población creciente de bajos ingresos concentrada en las áreas periurbanas.

La regionalización ha emergido como una herramienta valiosa en la gestión de los RSU. Los recursos limitados para financiar las actividades de gestión y otras restricciones han llevado a muchas comunidades rurales y pequeñas comunidades a perseguir la regionalización como un medio para implantar GIRSU y otros programas de gestión

9

Pág. 55

regional. Las ventajas incluyen mayor flexibilidad y economías de escala más grandes, mientras que las limitaciones incluyen metas de gestión posiblemente conflictivas y desigualdad potencial entre comunidades. En este sentido, se han emitido guías de “buenas prácticas” para iniciar planes de regionalización y casos de estudio que ilustran proyectos exitosos basados en la confianza pública, corporaciones públicas no lucrativas, acuerdos intergubernamentales y consejos regionales. Asimismo, muchas organizaciones como el CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), BID (Banco Interamericano de Desarrollo), OPS, el Banco Mundial, entre otras, llevaron a cabo iniciativas y experiencias de GIRSU en pos de incentivar y financiar a gobiernos latinoamericanos. Por ejemplo, CEPAL desarrolló un proyecto para la gestión ambientalmente adecuada de los RSU y residuos industriales con el apoyo financiero del gobierno de Alemania (GTZ), trabajando en los últimos años en 6 países: Argentina (Municipio de Córdoba); Brasil (Municipalidad de Campiñas, Sao Paulo); Colombia (Municipalidad de Cartagena de Indias); Costa Rica y Chile (alcance nacional); y finalmente, en Ecuador (Municipalidad de Quito).

Los gobiernos de países como México, Argentina y Venezuela entre otros, han presentado dificultades para implementar las nuevas normativas, debido a que la gestión de residuos sólidos tiene como característica la falta de continuidad, ocasionada por los cambios en las administraciones municipales, impidiendo la profesionalización y sustentabilidad del sector. Aunado a esto la deficiencia presupuestaria de los organismos competentes de la GRSU hacen que los esfuerzos realizados sean descoordinados e ineficientes (Espinoza, et al., 2011).