5 A Calculation of a Distance Between Hidden Markov Models
5.5 Examples
El significado y el uso
El análisis del discurso y la pragmática constituyen ese marco o perspectiva necesaria que la enseñanza y adquisición de la lengua necesitan para poder avanzar. El estudio de oraciones artificiales ya no tiene ningún interés en contextos de enseñanza y aprendizaje de la L3 si no es vinculado a una dimensión global, comunicativa, significativa e integradora de la lengua y del discurso (McCarthy, 1991). La descripción pragmática, que enfatiza precisamente el uso, es relevante para la enseñanza de la lengua puesto que todas las lenguas poseen un funcionamiento pragmático. La exploración de la lengua en su contexto da pie a una enseñanza de la lengua más pragmática y discursiva. Un profesor que sepa analizar el discurso será más capaz de conseguir que sus alumnos perciban y utilicen la lengua de manera adecuada (McCarthy y Carter, 1994).
En este trabajo, el marco pragmático nos ha servido para delimitar el objeto de enseñanza y aprendizaje, tal como ha sido definido por Mey:
[…] the study of language from the point of view of its users, of the choices they make, the constraints they encounter in using language in social interaction and the effects their use of language has on other participants in an act of communication (Mey, 1993).
El término discurso se diferencia del de texto en que el primero se refiere sobre todo al tejido social, al contexto necesario para la actividad discursiva, aunque, generalmente, ambos términos —análisis del discurso y pragmática— se usan con el mismo sentido, en relación a la sociedad en la que el discurso funciona. La pragmática,
según J. L. Mey, se referiría al discurso, es decir, al tejido social: a una sociedad en concreto, con sus valores y normas, sus reglas y leyes, con las condiciones socio- económicas, políticas y culturales (el tejido social), en tanto elemento que sostiene todas las estructuras sociales y proporciona el contexto necesario para toda actividad humana:
[…] to this ‘fabric’ [a particular society, explicit values, norms, rules, laws, conditions of life: economic, social, political, cultural (the fabric of society)] as the supporting ele- ment for all societal structures and the necessary context for all human activity (May, 1993:186)11.
De los enfoques pragmáticos y del análisis del discurso lo que nos interesa para este trabajo es, sobre todo, el modo en el que el hablante explota sus recursos socio- lingüísticos para conseguir llevar a cabo una acción verbal singular en un contexto particular.
El significado global es producto de la interacción (meaning in interaction), producto de algo construido conjuntamente por ambos, hablante y oyente, tal como lo expresa Thomas a continuación:
Meaning is not given, but is constructed (at least in part) by the hearer; it is a process of hypothesis-formation and testing, of making meaning on the basis of likelyhood and probability (J. Thomas, 1995:208).
El significado, pues, es el resultado de un proceso conjunto. Por eso, al producir un enunciado el hablante ha de tener en cuenta las limitaciones socio-psicológicas y cognitivas del oyente y este, a su vez, ha de considerar las constricciones sociales que llevan al hablante a formular un enunciado de un modo particular. Ese es el sentido del “significado en la interacción”12.
La distinción entre el modelo de código y el modelo inferencial de la comunicación es esencial para conocer cómo funciona la comunicación. Esta diferencia repercute en las estrategias didácticas y en el trabajo con los textos dentro del aula. Los profesores necesitamos este marco de referencia pragmático para delimitar nuestro 11 “Contexto” en May se define como: “not only the immediately perceptible context of, e.g., a conversa- tion, a job interview, a medical consultation and so on, but also the hidden conditions that govern such situations of language use. […] (May, 1993:186).
12 “[…] in producing an utterance a speaker takes account of the social, psychological and cognitive limitations of the hearer; while the hearer, in interpreting an utterance, necessarily takes account of the social constraints leading the speaker to formulate an utterance in a particular way. The process of making meaning is a joint accomplishment between speaker and hearer, and that is what I meant by 'meaning in interaction'” (Thomas, 1995:208).
objeto de estudio y poder justificarlo. La teoría pragmática nos da los argumentos para explicar cómo funciona el lenguaje y cómo opera en las distintas situaciones para llevar a cabo operaciones de sentido y de comunicación entre los seres humanos, por eso un conocimiento específico de los modelos más importantes que explican la comunicación en su complejidad es necesario en el marco de la enseñanza del discurso escrito en L3.
En este capítulo hemos intentado perfilar una visión del lenguaje que, superando el modelo del código, hace depender la comunicación de las estrategias, muchas de ellas inferenciales, mediante las que el receptor o destinatario puede inferir las intenciones comunicativas del emisor, gracias, por un lado, a un código compartido que le sirve de base y, por otro, a unos principios racionales moldeados socio culturalmente que el hablante ha de compartir también para convertirse en un comunicador eficaz. La sociolingüística interaccional, y la etnografía del habla y la comunicación al considerar las relaciones entre la lengua y los individuos (la sociedad) que la usan está dotada de instrumentos válidos para dar cuenta de los fenómenos lingüísticos en relación a los usuarios y constituyen un componente de la visión pragmática junto con la teoría de la relevancia y la teoría de la cortesía.
Los diferentes enfoques pragmáticos y discursivos aunque difieren entre sí, también se solapan, se mezclan, se influyen mutuamente y se completan en los distintos contextos. En el contexto concreto de la didáctica de las terceras lenguas, el marco teórico capaz de generar mayores respuestas e impulsar un buen desarrollo lingüístico y comunicativo es un modelo sincrético, enfocado a hacer de los estudiantes buenos usuarios en el siglo de la comunicación. A la vista de lo expuesto hasta ahora, resulta evidente que el modelo de código, que todavía goza de muchos adeptos, es insuficiente tanto para explicar el fenómeno de la comunicación humana como para definir el objeto de la enseñanza de la lengua escrita.
En este primer capítulo hemos caracterizado el concepto de lengua y de comuni- cación desde la teoría pragmática. Hemos constatado la importancia del concepto de acción verbal y de los principios que regulan la conversación para dar cuenta de la producción e interpretación de enunciados. Hemos considerado varias perspectivas de análisis del discurso y de la pragmática y hemos señalado las diferencias entre los distintos modelos explicativos de la comunicación e interpretación del discurso. En la sección sobre la cortesía verbal, pudimos constatar cuáles son las líneas principales de este enfoque y las estrategias que vamos a tener en cuenta en la segunda parte de este trabajo. Pero antes, en el capítulo 2: El análisis del discurso escrito, concretaremos la
perspectiva pragmática del texto escrito (análisis del discurso), contemplado desde la doble mirada de producto de la acción verbal y proceso mediante el que el escritor y el lector entran en contacto con el fin de comunicarse. Seguidamente, en el capítulo 3: El aprendizaje pragmático, examinaremos los resultados de algunas investigaciones sobre algunos actos de habla y también sobre la expresión de cortesía en la enseñanza y aprendizaje de la competencia pragmática. También revisaremos algunas propuestas metodológicas con el fin de dibujar un modo de actuar en la práctica pedagógica que no sea la mera aplicación mecánica de los resultados de esta teoría a la enseñanza de la composición escrita en L3, sino que parta del contexto educativo, de las necesidades de los alumnos por dotar a sus ideas de un marco interactivo y retórico adecuado.