En este apartado, nos centraremos en un enfoque lingüístico-textual, basado en conceptos pragmáticos, porque en la enseñanza de la L2/L3 estas ideas han dado origen a un cambio de paradigma: del paradigma formalista y estructuralista predominante en el pasado al paradigma funcional, que opuesto al anterior, pretende constituir un modelo más válido para la enseñanza y aprendizaje de la L2/L3. Este enfoque da prioridad a la función instrumental del lenguaje humano. La característica de este paradigma reside en que explica la competencia lingüística como función de la misma actividad lingüística.
Esta actividad constituye el objeto de estudio del paradigma funcional el cual explica la competencia, la adquisición y el desarrollo del lenguaje en relación con la actividad, es decir, con las funciones que realizamos los seres humanos al hablar. Esas funciones condicionan la misma estructura de la lengua. Así lo ha expuesto la escuela sistémica australiana, que parte de las ideas de Halliday (1978, 1985a y b), Hasan (1996), y sus seguidores, Martin (1992) y Matthiesen (1995).
Esta corriente considera el lenguaje como sistémico y funcional a un tiempo. Es sistémico porque ofrece una serie de elecciones que son significativas para producir
significado; por otro lado, el lenguaje es funcional porque su propia organización muestra qué es lo que quiere:
[…] Language actively symbolizes the social system, representing metaphorically in its patterns of variation the variation that characterizes human cultures […] The context plays a part in determining what we say; and what we say plays a part in determining the context (Halliday, 1979:2).
La propuesta de esta escuela, que entiende las estructuras lingüísticas en términos funcionales y que concibe el lenguaje como un modo de comportamiento, ha proporcionado una visión nueva del desarrollo de la lengua (materna en el niño y de la lengua extranjera en niños y adultos):
[…] Language is an instrument […] We shall better understand language as an object if we interpret it in the light of the findings and seekings of those for whom language is an instrument, a means towards inquiries of a quite different kind (Halliday, 1979:3).
De ahí que el hecho de concebir la lengua como un banco de recursos para significar abra una dimensión muy interesante en la didáctica de las lenguas. Por ejemplo, ya no se trata de adquirir una lengua sino de desarrollarla:
[…] language is not a commodity to be acquired. This is a false and misleading view of
language and of educational failure. We prefer language development (Halliday, 1979:16).
En aspectos más concretos, una de las contribuciones cruciales a la didáctica de las lenguas es la distinción entre tres tipos de situación, o contextos: el regulativo, el interaccional y el imaginativo.
La estructura de la lengua viene determinada por tres haces llamados metafunciones que sirven para organizar el resto de las funciones que se derivan de ellos (Halliday, 1973):
• El ideacional (que tiene que ver con la experiencia representada o construida por el lenguaje).
• El interpersonal (que tiene que ver con la naturaleza de las relaciones entre los interlocutores).
• El textual (que tiene que ver con la organización de la lengua como mensaje coherente).
La función ideacional representa el potencial de significación de un hablante en tanto que observador. Es la función semántica de la lengua, es decir, la lengua cuando
habla de algo. El componente interpersonal representa el potencial significado del hablante en tanto que intruso. Es la función participativa del lenguaje: el lenguaje en tanto que acción. Es el componente mediante el cual el hablante irrumpe en el contexto de la situación, expresando tanto su actitud y opinión como intentando influir en las actitudes y opiniones de los demás. Expresa los papeles de participantes (interlocuto- res) asociados con la situación. El componente textual representa el potencial del hablante para formular su texto. Es el que hace que el lenguaje sea relevante. Expresa la relación del lenguaje con su entorno (verbal y no verbal o situacional). Gracias al componente textual, los otros dos componentes pueden actualizarse en el lenguaje (Halliday, 1979: 112).
Según este autor, las funciones del lenguaje son: 1. Instrumental (satisfying material needs)
2. Regulatory (controlling the behaviour of others)
3. Interactional (getting along with other people)
4. Personal (identifying and expressing the self)
5. Heuristic (exploring the world)
6. Imaginative (creating a world of one’s own)
7. Informative (communicating information) (Halliday, 1979: 16 y ss.).
Las implicaciones que esta distinción entre los tres contextos tiene en la programación de las tareas de aula son obvias, ya que pueden proporcionar la base para establecer criterios de selección de los contenidos y actividades (véase epígrafe 4.5.2. La determinación de los contenidos). Lo más atractivo de la teoría funcional es su énfasis en el hecho de que el lenguaje es algo social, pues complementa los enfoques de pensadores como Vigotsky y Bajtín. Este trabajo se apoya en las siguientes premisas del paradigma funcional:
1. El texto/enunciado es la forma lingüística de la interacción social.
2. El texto/enunciado está inmerso en un contexto de situación. Ese contexto de situación es una instancia de un contexto social más general o tipo de situación.
3. La estructura semiótica de una situación está formada por tres variables: el “campo”, el “tenor” (los participantes) y el “modo”.
4. Los componentes semióticos de la situación: el “campo”, el “tenor” y el “modo”, están relacionados sistemáticamente con los componentes funcionales de la semántica (Halliday, 1978: 122).
Antes de continuar conviene detenerse en estos conceptos tal como son identificados por Halliday y Hasan (1976):
The FIELD is the total event, in which the text is functioning, together with the purpos- ive activity of the speaker or writer; it does include the subject-matter as one element in it.
The MODE is the function of the text in the event, including therefore both the channel taken by the language –spoken or written, extempore or prepared – and its genre, or rhetorical mode, as narrative, didactic, persuasive, ‘phatic communion’ and so on. The TENOR refers to the type of role interaction, the set of relevant social relations, permanent and temporary, among the participants involved. Field, mode and tenor col- lectively define the context of situation of a text (Haliday y Hasan, 1976: 22).
A estos conceptos cabe añadir otro concepto clave: la situación, identificada como:
The term SITUATION, meaning the ‘context of situation’ in which a text is embedded, refers to all those extra-linguistic factors which have some bearing on the text itself […] These are highly general concepts for describing how the context of situation determ- ines the kinds of meaning that are expressed (Haliday y Hasan, 1976: 22).
Así el lenguaje se contempla desde esta escuela como “texto” y el texto” como cualquier pasaje lingüístico con intención social. Por eso el lenguaje/ el texto está íntimamente ligado al “contexto”. Es más el texto toma la vida del “contexto” y el “contexto” existe en la medida que es evocado por el “texto” mismo, al encarnarlo. Consecuentemente, la naturaleza del “texto” que se produce siempre depende del contexto de la situación (Christie, 1999:259).
Para Halliday (1975) aprender lengua se contrapone a adquirir una lengua. Aprender (develop) una lengua es desarrollarla, y eso equivale a ir añadiendo progresivamente nuevas funciones sociales a las que el estudiante ya sabe realizar. Así entendido, el aprendizaje tiene que ver con el desarrollo o incorporación de nuevos registros a los ya adquiridos antes. Este desarrollo en nuevos ámbitos de uso se lleva a cabo mediante la interacción.
El concepto de “registro” (al que acudiremos también en el capítulo 2: El análisis del discurso escrito) es también otro concepto que merece la pena identificar, ya que es el resultado de la dinámica puesta en marcha por el campo, el tenor y el modo:
A register can be defined as the configuration of semantic resources that the member of a culture typically associates with a situation type. It is the meaningpotential that isac- cessible in a given social context.[…] the register is recognizable as particular selection of words and structures. But is defined in terms of meanings (Halliday, 1979:111)
Así el término de registro enlaza los planos lingüístico y semántico. En otro lugar lo identifica este autor con:
[…] a set of meanings that is appropriate to a particular function of language, together
with the words and structures which express these meanings (Halliday:1979: 195).
Pero dejemos de momento la sistémica funcional, a la que volveremos en el capítulo 2 cuando nos centremos en el análisis del discurso escrito, y examinemos ahora otros aspectos generales del análisis del discurso y del significado pragmático que pueden tener implicaciones en la didáctica de la L3 y que han incidido en este trabajo que aquí se presenta.