CONCEPTUALISING SCHOOL EFFECTIVENESS AND SCHOOL IMPROVEMENT: A LITERATURE REVIEW
2.2 THE CONCEPT OF SCHOOL EFFECTIVENESS
2.2.5 Exemplary models of school effectiveness
En el marco de las teorías factorialistas de la inteligencia han surgido y siguen apareciendo numerosos tests de inteligencia para medir las aptitudes o factores más representativos de la misma. podemos hablar, de una manera sintética y glo- bal, de dos grandes corrientes:
• Tests de inteligencia libres de cultura: este tipo de tests de aptitudes suelen medir sobre todo la inteligencia general (factor g) y también algunos facto- res específicos de la misma, tales como la aptitud espacial, verbal, mecáni- ca... Son tests libres de contenidos culturales específicos de culturas deter- minadas y su nivel de contenidos escolares es escaso o más bien nulo. Entre otros podemos citar los siguientes tests: el Cattell, el Raven, el D.48, el Wais, el PMA de Thurstone...
• Tests de inteligencia con contenidos culturales: este tipo de tests suelen estar asociados a aprendizajes escolares en los cuales están presentes deter- minados contenidos culturales propios de una “persona con un razonable nivel de escolarización y unos contenidos escolares adecuados” aprendidos. En este contexto podemos situar determinadas baterías de tests de inteligen- cia, tales como las publicadas por la editorial EOS (España) o CEIS (Chile). Estos tests de inteligencia suelen estar más centrados en los productos de los mismos (aciertos) que en los procesos subyacentes. Su corrección parte de los acier- tos en las respuestas positivas, dejando de lado los errores que como tales no pun- túan. Desde estos aciertos en las respuestas se confecciona el Cociente Intelectual (CI), entendido como un índice que se calcula dividiendo la edad mental por la edad cronológica y multiplicando el resultado por 100. En una población escolar, el CI medio debe ser de 100.
La inteligencia escolar. Aplicaciones al aula. Una nueva teoría para una nueva sociedad
49
Veamos algunos ejemplos representativos de tests de inteligencia libres de cultura:a. Escalas de la inteligencia de Wechsler:
• Wais: es una escala de la inteligencia para adultos (15 años en adelante), de apli-
cación individual, cuya duración es de 90 minutos. Incluye ocho pruebas que se agrupan en dos puntuaciones, el CI verbal y el CI manipulativo. La suma de ambos nos da el CI total.
• Wisc-R: es una escala de la inteligencia para niños de 6 a 16 años, de aplicación
individual y cuya duración es de 90 minutos. El CI verbal se calcula a partir del rendimiento en las siguientes pruebas: información, comprensión, aritmética, se- mejanzas, vocabulario y dígitos. El CI manipulativo se calcula según las pruebas siguientes: figuras incompletas, cubos, historietas, rompecabezas, claves y laberin- tos.
• Wppsi: se trata de una escala de la inteligencia para niños de 4 a 6 años, de apli-
cación individual y cuya duración es de 50 minutos. El CI verbal se mide con las siguientes pruebas: información, vocabulario, aritmética, semejanzas, comprensión y memoria de frases. El CI manipulativo se mide por las pruebas siguientes: casa de los animales, figuras incompletas, laberintos, dibujo geométrico y cubos.
b. Escalas de la inteligencia de Cattell (factor g):
• Test factor g (escala 1): de aplicación individual o colectiva, cuya duración es de 40
minutos y se aplica a niños de 4 a 8 años y adultos con retraso mental. Incluye estas pruebas: sustitución, clasificación, laberintos, identificación, órdenes, adivinazas, errores y semejanzas.
• Tests factor g (escalas 2 y 3): es de aplicación colectiva y de una duración aproxi-
mada de 23 minutos. La escala 2 a partir de los 8 años y la escala 3 a partir de los 15 años. Tanto una escala como la otra constan de estas pruebas: series, clasificación, matrices y condiciones.
c. Matrices progresivas de Raven: en español consta de tres formas. La prime- ra es la escala color para niños y se compone de 36 problemas; la segunda es la escala general para adolescentes y la tercera es para adultos (ambas cons- tan también de 36 problemas). Se puede aplicar de una manera individual o bien colectiva y su tiempo dura entre 40 y 90 minutos.
Veamos además algún ejemplo de tests de inteligencia con contenidos culturales que suelen concretarse en aptitudes mentales primarias. A modo de ejemplo citamos la Batería Evalúa (EOS), que consta de 8 de tests de inteligencia para alumnos de octavo básico, que incluye aptitudes de atención-concentración, razonamiento (inductivo, de- ductivo y espacial), adaptación (personal, familiar, escolar y social), lectura y escritura, aprendizajes matemáticos, lecto-escritura y estrategias de trabajo y estudio.
Las principales críticas a los tests de inteligencia, elaborados desde una pers- pectiva factorialista, se pueden concretar del modo siguiente:
• Tienen una meta estática: nos presentan un inventario sobre información, cono-
cimientos, aptitudes cognitivas y perceptivas como posibles indicadores de la in- teligencia de un individuo concreto. Además, presuponen en el sujeto unas carac- terísticas constantes e inmutables de la inteligencia, sin preocuparse de su posible mejora y modificabilidad.
• Se preocupan de los productos, no de los procesos: su interés central radica en
el resultado, no en el proceso cómo se ha obtenido dicho resultado. Se fijan en los aciertos obtenidos y desechan los errores por considerarlos inútiles. No caen en la cuenta de que el análisis de estos errores debe ser el punto de partida de un ade- cuado entrenamiento cognitivo para desarrollar las capacidades de un individuo concreto.
• Los tests tradicionales confunden la capacidad medida por un test concreto, con las capacidades potenciales de un alumno. Se centran en el diagnóstico y el pro-
nóstico, descuidando la intervención como forma de desarrollar capacidades.
• Pretenden llegar a una puntuación final tipificada en forma de CI que globalice los resultados de un sujeto concreto. Consideran que este CI será constante e inmu-
table a lo largo de todo el ciclo vital de un individuo.
• Identifican la inteligencia real, al menos en algunos aspectos de la misma, y se olvidan de la inteligencia potencial y del potencial de aprendizaje de un alumno determinado. Y ello desde una perspectiva más genetista que ambientalista. • Se centran en los puntos fuertes del alumno diagnosticado y se olvidan de los
débiles. En este segundo caso es donde se debe concretar la posible mejora de la
inteligencia a través de programas de desarrollo de capacidades.
No obstante, hemos de reconocer que a pesar de estas limitaciones son hoy por hoy un buen instrumento de medida de la inteligencia, que todavía no ha sido sustituido por otro mejor. La tendencia actual es caminar hacia los tests de potencial de aprendizaje, que identifiquen las capacidades potenciales de la inte- ligencia para tratar de mejorarlas. El análisis detallado de los errores cometidos en los tests de inteligencia y el pensar en voz alta (metacognición, introspección) cuando se completa un test de inteligencia, por parte de un sujeto determinado, pueden ser unos buenos indicadores de algunos procesos mentales.