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Folletos, artículos de revista, artículos en la prensa diaria y diversos textos que quedaron manuscritos constituyeron la obra científica de Vicente Alfonso Lorente. Nuestro biografiado fue el autor que efectuó más publicaciones relacionadas con las plantas dentro del ámbito valenciano. Sólo los valencianos Simón de Rojas Clemente y, por supuesto, Antonio José Cavanilles, autores que desarrollaron su actividad científica fuera de Valencia, superaron en número de publicaciones a Lorente. Asimismo, todos los impresos de Vicente Alfonso Lorente, incluso aquellos escritos que quedaron manuscritos, trataron sobre las plantas, algo que resulta singular en la época. Vicente Alfonso Lorente se reconocía y era reconocido en la época como un autor de botánica. Como veremos, el análisis de su obra completa -sus obras sobre el sistema de clasificación de Linneo, sus descripciones de géneros y especies botánicas, sus críticas a las famosas Observaciones de Cavanilles, sus trabajos acerca del cacahuete y el añil- nos puede ayudar a comprender qué era un botánico en la sociedad valenciana de aquella época.

Entre sus folletos, publicación preferida de Vicente Alfonso Lorente, como ya hemos señalado, escribió dos destinados al perfeccionamiento del sistema de clasificación de las plantas de Linneo: Nova generum Polygamiae classificatio, publicado en 1796, y Systema botanicum linnaeano-anomalisticum, en 1799. Ambos fueron escritos en latín. El primero se lo dedicó al intendente del Real Jardín Botánico de Madrid, Mariano Martínez Galinsoga; el segundo, a su querido maestro Tomás Villanova. Los dos intentaban corregir los problemas o anomalías que surgían en la determinación de algunas especies de plantas con el empleo del sistema sexual de Linneo. Lorente destinó la primera de estas obras a la clase Polygamia. En la segunda extendió el estudio de estas dificultades a todas las clases del sistema linneano, formando lo que denominó un “sistema botánico de las anomalías linneanas”.511 Como

vimos, Vicente Alfonso Lorente presentó este “systema botanicum” para ser admitido en la Real Academia de Medicina de Madrid en 1805. Hipólito Ruiz y José Pavón, encargados de juzgar este escrito, afirmaron que con esta obra no sólo se facilitaba el uso del sistema de Linneo, sino que era “absolutamente necesaria en la botánica y hacía suma falta para los

511 Sobre estas dos obras de Vicente Alfonso Lorente, véase el apartado 2.1. del capítulo siguiente. Su

Systema botanicum (1799) incluyó en la portada una cita de Periandrio escrita en griego, su traducción

aproximada al castellano sería: “Así como el tizón es el mal propio del trigo, del mismo modo la envidia es la enfermedad de la amistad”.

progresos de la ciencia”. Ellos ya la conocían y apreciaban, y lamentaban que no fuera más reconocido su mérito “que seguramente no huvieran dexado de extender y ponderar los periódicos extrangeros, si el autor fuera uno de ellos”.512 Lo cierto es que estas dos obras de

Vicente Alfonso Lorente han sido las que han tenido una mayor difusión fuera de España. Ambas aparecen recogidas por Georg August Pritzel (1815-1874) en su repertorio sobre bibliografía botánica: su Thesaurus literaturae botanicae (1872). Pritzel las incluyó en el capítulo dedicado a la botánica sistemática y, concretamente, en el periodo que denominó de consolidación de la sistemática linneana. Asimismo, el Systema botanicum se encuentra en el catálogo de los trabajos de Linneo o relacionados con él, que se conservan en el British Museum y en el British Museum (Natural History) confeccionado por su bibliotecario, el neozelandés Basil Harrington Soulsby (1864-1933).513

También relacionados en cierta forma con la enseñanza de la botánica, Lorente publicó otros dos folletos en 1806: la Disertación que leyó en su oposición a la cátedra de botánica de la Universidad de Valencia en el Real Jardín Botánico de Madrid el 13 de mayo de 1805, y el Discurso que inauguraba el recién creado Jardín Botánico de la Universidad de Valencia el 22 de marzo de 1806. La primera de estas obras se editó también en latín. Como veremos, esta disertación se ocupaba, sobre todo, del sistema de clasificación de plantas de Linneo y de su uso en la determinación de las distintas especies vegetales. Lorente, sirviéndose de numerosos ejemplos, ilustraba los caracteres distintivos de las veinticuatro clases que componen el sistema de Linneo y de los órdenes en los que se divide cada una de estas clases. Señaló algunas de las críticas que había recibido el sistema linneano por parte de otros autores, censuró varias de las reformas o modificaciones que había sufrido este sistema y, finalmente, repasó los distintos sistemas o métodos de los que se habían servido los cultivadores de la botánica para clasificar y ordenar las plantas. En el segundo escrito, el Discurso formado con motivo de la inauguración del jardín botánico universitario, Vicente Alfonso Lorente trató, sobre todo, de situar el estudio de la botánica dentro de una tradición tanto en España como en Valencia. Intentó demostrar que desde los tiempos de Columnela y de San Isidoro o, en el caso valenciano, desde la institución de “la cátedra de botánica” en la Universidad de Valencia, “la única en España donde se enseñó por muchos años el

512 Dictamen de Hipólito Ruiz y José Pavón acerca de las disertaciones presentadas a la Real Academia de

Medicina de Madrid por Vicente Alfonso Lorente para ser admitido como académico. Madrid, 13 de marzo de 1805. ARANM: leg. 21, doc. 1229. Véase el apéndice documental núm. 26 y el capítulo cuarto de la presente memoria.

513 PRITZEL (1872), 106 y 400-401; SOULSBY (1936), 768. Véase el apartado dedicado a los repertorios

biográficos, bibliográficos y biobibliogrático que han recogido noticias acerca de la vida y la obra de Vicente Alfonso Lorente.

conocimiento y las propiedades de las plantas”, hasta su época, los españoles y, más aún, los valencianos habían venido dedicándose al conocimiento de los vegetales.514

No obstante, la mayor parte de la obra de Vicente Alfonso Lorente se caracterizó por su tono evidentemente polémico. La controversia, la discusión, la polémica generaban un gran número de publicaciones en la época. Muchos de los autores que hemos ido abordando a lo largo de nuestra investigación, sólo publicaron cuando se producía una polémica. Así sucedió con la adjudicación de la cátedra temporal de botánica en 1788. Como vimos, la discusión dio lugar a las únicas publicaciones sobre plantas de Félix Miquel y Raimundo Muñoz, y a la primera de nuestro biografiado: sus Reconvenciones al autor de la carta apologética (1788). Se trataba de un folleto en octavo, como el resto de impresos que conformaron este debate.515

Sus Cien preguntas dirigidas al autor de la Crítica a la Botanica Valentina, publicadas en 1790, trataron de defender los manuales impuestos por el plan Blasco para la enseñanza de la botánica, sobre todo, el Curso elemental de botánica (1795) de Casimiro Gómez Ortega y Antonio Palau. No obstante, la táctica utilizada por Lorente fue la de ridiculizar o parodiar el escrito de su antagonista.516

Asimismo, Vicente Alfonso Lorente publicó dos cartas dirigidas al boticario y antiguo discípulo de Casimiro Gómez Ortega, Agustín Juan y Poveda, por entonces director del Real Jardín Botánico de Cartagena. En la primera Carta, impresa en 1797, Vicente Alfonso Lorente se mostró contrario a algunas de las descripciones botánicas publicadas por Antonio José Cavanilles. El objetivo de esta carta no era otro que exponer “lo que he observado a mis propias expensas, contra lo que el señor Cavanilles ha publicado en sus obras, de algunas plantas de este país”.517 Así, por ejemplo, en oposición a las descripciones efectuadas por

Cavanilles en el segundo volumen de sus Icones et descriptiones plantarum, publicado en 1793, Lorente publicaría la descripción botánica del palmito (Chamaerops humilis L.) que, según Cavanilles, debía adscribirse al género Phoenix (Phoenix humilis Cav.); la descripción de la Ipomoea sagittata Poiret, planta que, según Lorente, su maestro, Tomás Villanova, había enviado al Real Jardín Botánico de Madrid junto con su descripción botánica y su dibujo en 1790; o la del Polycarpon tetraphyllum L. también descrita en oposición al Polycarpon

514 LORENTE (1806b); LORENTE (1806a), 3-7. Sobre estas obras se trata en los apartados 2.1. y 5 del

capítulo séptimo, respectivamente.

515 Véase el apartado dedicado a esta primera oposición a la cátedra temporal de botánica de la Universidad de

Valencia en el capítulo primero.

516 Desconocemos quién fue el autor del escrito títulado Crítica a la Botánica Valentina al que hizo alusión

Lorente en esta obra. Tampoco hemos podido localizar este texto que, probablemente, debió quedar inédito.

diphyllum Cav.518 Como otros cultivadores de la botánica de la época, Lorente criticaba que

Cavanilles se sirviera de “meros esqueletos” para establecer nuevas especies, unir géneros distintos o formar otros nuevos de especies conocidas. Más aún, le censuraba que intentará imponer sus descripciones frente a las de otros autores, como Hipólito Ruiz, que las habían efectuado con “la misma planta viva, y en su suelo nativo”.519

Además, Vicente Alfonso Lorente publicó las descripciones botánicas de algunas especies exóticas como la papaya (Carica papaya L.), el aguacate (Persea americana Mill.), ambas a partir de los ejemplares que crecían en el Jardín Botánico de Puçol, o la palmera datilera (Phoenix dactylifera L.) que describió con la intención de dejar constancia de los caracteres que determinaban la separación de los géneros Phoenix y Chamaerops.520

En la segunda Carta dirigida a Agustín Juan y Poveda, Vicente Alfonso Lorente se mostró en desacuerdo con los nombres valencianos de las plantas que incluyó Cavanilles en el “índice quadrilingüe” del segundo volumen de sus Observaciones (1797): “¿qué entenderá el señor Cavanilles por nombres valencianos de las plantas? Si los que los valencianos usan y dan a ellas, o los que de nuevo introduce su autor para las mismas? Porque en efecto son más los nuevos nombres que introduce, que los propios de la lengua que propone”.521 En esta

carta, Lorente se ocupó, exclusivamente, de la corrección de los errores en la escritura y en la pronunciación de los nombres valencianos utilizados por Cavanilles, “sin meterme en la calidad de los nombres que propone (lo que será asunto de otra carta)”. Lamentablemente, no escribió, o bien no llegó a imprimirse, esta tercera carta.522

518 Lorente publicó la descripción del palmito (Chamaerops humilis L.) en: LORENTE (1797), 6-7 y (1799),

15-16; de la Ipomoea sagittata Poiret en: (1797), 11-12 y (1799) 11-12; y del Polycarpon tetraphyllum L. en una conclusión que “en el año de 1795 imprimí y sostuve”, según afirmó en: LORENTE (1797), 18. Las descripciones botánicas de Cavanilles aparecieron publicadas en el segundo volumen de sus Icones publicado en 1793. Véase la descripción del palmito (Phoenix humilis Cav.) en: CAVANILLES (1793), vol. 2, 12-13, y su ilustración en la tabla 115; la descripción de la Ipomoea sagittata Cav. en: ibid., 4 y tabla 107; y la del

Polycarpon diphyllum Cav. en: ibid., 40-41 y tabla 151, figura 1. Asimismo, véase estas láminas en el

apéndice iconográfico.

519 LORENTE (1797), 6.

520 La descripción de la papaya (Carica papaya L.) la podemos encontrar en: LORENTE (1796), 9-10; la del

aguacate o Laurus persea L. (Persea americana Mill.) en: (1797), 22-23; y la de la palmera datilera (Phoenix

dactylifera L.) en: (1799), 28.

521 LORENTE (1798), 7.

522 LORENTE (1798), 12. Podemos encontar un estudio del análisis ortográfico y ortológico que efectuó

Vicente Alfonso Lorente con los nombres valencianos de las plantas propuestos por Cavanilles en el segundo tomo de sus Observaciones en: CASANOVA (1997), 615-622. Véase el apartado dedicado a los nombres de las plantas en el capítulo siguiente.

Finalmente, Vicente Alfonso Lorente también se dedicó al estudio de los usos o utilidades de diversas plantas, sobre todo de las exóticas como el cacahuete (Arachis hypogaea L.) o el añil (Indigofera sufruticosa Mill.). En ambos casos, Lorente utilizó la prensa diaria como medio de difusión de gran parte de estos trabajos, concretamente, se sirvió del Diario de Valencia. Este periódico comenzó a publicarse el 2 de julio de 1790 y continuó interrumpidamente hasta la llegada del ejército francés a la ciudad de Valencia en 1812. Durante esta primera época del diario, Vicente Alfonso Lorente fue uno de sus colaboradores o redactores, junto con otros eruditos e ilustrados de la época como Antonio Galiana (1762- 1829), catedrático de mecánica y física experimental, o el multidisciplinar Marcos Antonio de Orellana (1762-1829), entre otros muchos que también colaborarían en este periódico.523

En oposición a las observaciones y experimentos efectuados por el canónigo Francisco Tabares de Ulloa, como veremos, Vicente Alfonso Lorente publicó varios artículos en el Diario de Valencia y un folleto que tituló Reflexiones sobre el discurso inserto en el Diario de esta ciudad de Valencia (1800), expresamente dirigido a contestar los escritos de Tabares de Ulloa publicados en el diario y demostrar la escasa utilidad que ofrecía el aceite de cacahuete frente al de oliva.524

En cuanto al cultivo y extracción del añil, actividad que desempeñó Vicente Alfonso Lorente durante los últimos años de su vida en el jardín botánico valenciano, y en respuesta a los escritos de Juan Sánchez Cisneros, sacó a la luz varios artículos en el Diario de Valencia, que firmó como “el que más gusta de obrar que de escribir”. Además, como vimos, envió un informe acerca de sus experiencias con la planta del añil a la RSEAPV que, posteriormente, se editó en la publicación periódica anual de esta institución, al menos entre los años 1800 y 1809, llamada Juntas públicas.525

Otra planta de interés económico por la que se interesó nuestro biografiado fue, cómo no, el arroz. Vicente Alfonso Lorente publicó un artículo sobre el cultivo del arroz en Valencia en

523 Véase TRAMOYERES BLASCO (1880-1881), 508-511. Según este autor, si bien el Diario de Valencia

puede considerarse el primero en cuanto a la duración y popularidad que alcanzó, anteriormente, hubo otros intentos de prensa diaria en la ciudad de Valencia. Asimismo, véase GIMENO SORO (1986), 11-33. En su tesis de licenciatura, la autora describe los principales aspectos que caracterizaron al Diario de Valencia: su trayectoria, su formato y distribución, y su orientación ideológica. Por otro lado, un inventario exhaustivo de las noticias de tema médico y científico que aparecieron publicadas en este diario entre 1790 y 1808, componen la parte central de su tesis de doctorado en preparación. Este inventario, que hemos podido consultar gracias a la generosidad de su autora, nos ha sido de gran utilidad para conocer las noticias relacionadas con el estudio de las plantas que aparecieron publicadas en este periódico.

524 Véase el apartado 3.3. del capítulo tercero y el 4.2. del séptimo.

otra de la publicaciones periódicas locales de la época, el Correo de Valencia. Este artículo de V.A.L.A., iniciales de Vicente Alfonso Lorente y Asensi, fue contestado por tres autores que se mantuvieron en el anonimato: el primer artículo se publicó sin firma, el segundo firmado por “J. Poly-Gamo-mastix”, y el tercero, por “su lector imparcial”.526

Por último, entre las obras de Lorente que quedaron manuscritas, se conservan tres textos fruto de su enfrentamiento con el resto de opositores a la cátedra temporal de botánica en 1788. Dos de ellos estuvieron dirigidos a Félix Miquel, el tercero a Raimundo Muñoz. Si bien la censura gubernamental aprobó su publicación, una vez que fueran purgadas “de todas las expresiones fuertes y personalidades de que abunda” y revisados, nuevamente, por Casimiro Gómez Ortega, estos textos no debieron de salir a la luz ya que, sólo unos meses después, Lorente consiguió ganar la cátedra temporal de botánica.527 Igualmente, algunas

descripciones botánicas, como la dedicada a una nueva especie del género Berberis que presentó a la Real Academia de Medicina de Madrid en 1805, quedaron manuscritas.528

Así pues, once folletos, un artículo en la publicación anual de la RSEAPV, diversos artículos en el Diario de Valencia, otro en el Correo de Valencia y varios escritos que quedaron manuscritos, constituyeron la obra de Vicente Alfonso Lorente. Todos sus escritos estuvieron relacionados con las plantas; todos se publicaron en la ciudad de Valencia; y, aunque defendió el valenciano como su “vulgar idioma patrio” y se preocupó por conservar los nombres vulgares de las plantas e, incluso, de cualquier vocablo que tuviera relación con ellas en este idioma, casi todos sus escritos, como era habitual en esta época, los publicó en castellano. Tres folletos se editaron en latín: sus dos escritos destinados a corregir las dificultades que surgían al aplicar el sistema de clasificación de Linneo en determinados géneros y especies vegetales; y su memoria de oposición a la cátedra de botánica de 1805. Como veremos, el análisis de esta obra y, en ocasiones, también la de otros autores de la época vinculados, en cierta medida, con nuestro biografiado, nos ha permitido determinar algunos de los saberes y de las prácticas que estuvieron relacionados con las plantas y que

526 El Correo de Valencia estuvo destinado a “conseguir la instrucción pública” de sus lectores, ocupándose de

las ciencias -la física, la botánica, la medicina, la cirugía, entre otras-, de las artes, de los oficios, de la literatura, entre otros asuntos. Salió a la luz el 2 de junio de 1797 y se publicaba dos días a la semana, lunes y viernes. Dejó de hacerlo dos años y medio después, es decir, en diciembre de 1799. Estos artículos a los que hacemos referencia sobre el arroz aparecieron sucesivamente: CV, 17-8-1798, 522-528; CV, 24-8-1798, 538- 542; CV, 31-8-1798, 554-558; CV, 7-9-1798, 570-572. Probablemente, “J. Poly-Gamo-mastix” fuera el eterno polemista de Lorente, Juan Sánchez Cisneros. Con este pseudónimo, Cisneros aludía, en tono irónico, a la obra de Lorente sobre la clase Polygamia de Linneo publicada en 1796.

527 Véase el apartado 4.3. del primer capítulo dedicado a desarrollo de esta polémica entre los opositores Félix

Miquel, Raimundo Muñoz y Vicente Alfonso Lorente.

fueron configurando la botánica científica moderna en la sociedad valenciana de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.

Capítulo VII. El estudio de las plantas como disciplina

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