6 Psychophysical Experiments
6.2 The Psychophysical Experiments
6.2.5 The Four Experiments
6.2.5.1 Experiment
El inicio de una nueva fase de acumulación capitalista o de transición del fordismo a la acumulación flexible, en nuestro país estuvo acompañado de un rápido despliegue de nuevas formas de organización y tecnologías productivas. Esto implicó una acelerada
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penetración capitalista en la circulación de las mercancías, en innovaciones, control del espacio, y en contrapartida, crecimiento del desempleo local y desindustrialización.
En nuestro país, el inicio de una nueva fase tuvo incidencia en los planos: político- económico, social, territorial, y a nivel de la subjetividad.
A continuación, el siguiente cuadro amplía aspectos presentados en el anterior. Cuadro Nº 3: Transición del fordismo a la acumulación flexible en Argentina
De Matriz Estado- Céntrica Matriz de Mercado Polí-
tico- econó mico
Modelo ISI (Fordismo: cadenas cortas).
Intervencionismo.
Regulación política de los
mercados (políticas keynesianas). Periodo Populista / Desarrollista Creación y expansión de empresas públicas.
Política Económica Neoliberal.
Subsunción de lo político y social bajo la ortodoxia económica.
Reforma estructural del Estado. Plena adhesión a las Políticas del Consenso de Washington.
Reducción de las actividades productivas o de servicios
Desarme de los organismos públicos que regulaban los mercados o limitaban sus influencias en el interior del territorio nacional.
Social Integración social y cultural a través:
1) espacios moldeados por las políticas públicas (Políticas sociales, laborales, educación) 2) movilización política de la sociedad (mayor participación política de la sociedad. Sindicatos y partidos políticos)
Provisión de servicios sociales (salud, educación, vivienda, previsión social)
El estado: Generador de empleo (pleno empleo )
Ejército de reserva
Procesos de exclusión/inclusión Disolución de las políticas de pleno empleo (desempleo)
Reducción del Estado de sus funciones sociales. Asistencia de funciones básicas de mantenimiento del orden y seguridad publica.
Focalización restringida del gasto social Caída en la participación política de la sociedad.
Población excedente
Terri-
torial Áreas de promoción industrial. Construcción de infraestructura (caminos, puentes edificios, servicios)
Producción de energía.
Se desplazan hacia afuera del territorio las decisiones económicas fundamentales (escisión entre decisiones económicas y necesidades sociales y territoriales)
Subje-
tividad Subjetividad vinculada a los espacios generados por el Estado. Categoría de ciudadano por reconocimiento estatal
Subjetividad de mercado. Inclusión/exclusión según poder consumo.
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políticos.
Inclusión en una configuración de “poder” verticalmente integradora.
consumo.
sociedad del espectáculo
Fuente: Elaboración propia en base a:
- Isuani, E. (1998): “Una nueva etapa histórica” en Isuani, E. y Filmus, D. La Argentina que viene. Ed. Norma, Buenos Aires; y
- Llorens, Santiago (2008): “Proceso de desestatización en Argentina”. Apuntes de cátedra de “Introducción al pensamiento geográfico”. Carrera de geografía, Universidad Nacional de Córdoba.
En esta nueva fase cambia el rol del Estado como el cuadro lo sintetiza. El nuevo rol de del Estado y de la sociedad definido en la reforma del Estado derivó en la aplicación de políticas neoliberales.
“La reforma del Estado contribuye a la polarización global, al promover un estilo excluyente de crecimiento económico y de inserción automarginadora en los procesos de globalización, reflejando cambios en las relaciones de poder en detrimento de sectores mayoritarios de la población, sobretodo de los vinculados con actividades productivas en beneficio de las élites” (Pintos, 2003:38).
Las principales modificaciones en el conjunto de la economía deben inscribirse en las interrelaciones de los procesos originados en las políticas neoliberales de privatización, reforma del estado, apertura, desregulación, integración regional.
Así, bajo los pilares de privatización de los activos públicos, apertura económica, desregulación de la actividad productiva e integración regional, Argentina inserta en la dinámica de la globalización y en el capitalismo avanzado.
Svampa y Antonelli (2009) consideran que la expansión del modelo extractivo-exportador ligado a las privatizaciones, no sólo se orientó hacia los servicios públicos sino también hacia los hidrocarburos y recursos naturales.
Este paradigma extractivista impulsado por el capitalismo neoliberal se caracteriza por la generalización del modelo extractivo-exportador basado en la explotación de recursos naturales no renovables necesarios para alimentar el nivel de consumo sostenido y modelo de acumulación vigente (Svampa y Antonelli, 2009:31)6.
Esta política había sido iniciada parcialmente en los años 1975-1976 pero impulsada entre los años 1989 y 1991 con el plan de convertibilidad. Un rasgo sobresaliente fue la reestructuración regresiva de la industria y la retracción de los organismos públicos en
6 Aquí las autoras citan a Harvey (2004) quien con su idea de “acumulación por desposesión” coloca
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materia de políticas promotoras de desarrollo económico. Sólo un grupo de empresas y grupos económicos tenían la capacidad de participar activamente y/o monopólicamente en los diferentes mercados. En este escenario, las empresas trasnacionales se convertían en los actores más dinámicos de la economía (Pintos, 2003:280-281).
En Argentina, la reforma del estado creó las condiciones favorables para la reprimarización de los recursos y la terciarización de la economía. De esta manera, sedujo capital privado que hacía casi un siglo no iniciaba obras faraónicas en relación a la minería, relegando el desarrollo de la industria de base (siderurgia, petroquímica) y de servicios (gas, comunicaciones, energía, salubridad).
El fenómeno de reprimarización de la economía se basó en la explotación de los recursos naturales no renovables, modelo de agro-negocios y grandes proyectos de infraestructura de la cartera del IIRSA (Integración de la Infraestructura Regional Suramericana).
A continuación analizaremos el vínculo entre el neoliberalismo y la minería transnacional. 3.3. La nueva fase de acumulación capitalista y su relación con la minería
En relación a la minería transnacional, la reforma del estado introdujo modificaciones normativas, atrayendo en consecuencia capitales extranjeros para la explotación de minerales metalíferos.
En síntesis, el nuevo marco legal minero (1993) se basó en los siguientes puntos:
a) Ley de Inversiones Mineras: garantiza desgravaciones tributarias y un horizonte fiscal asegurado por treinta años. Prevé amplias deducciones en el impuesto a las ganancias y la eliminación de los derechos de importación y tasas de estadística para la introducción al país de bienes de capital e insumo.
b) El Acuerdo Federal Minero: establece que los yacimientos minerales son propiedad de las provincias y mediante un convenio se comprometen a no aplicar regalías por encima del tres por ciento sobre el valor boca-mina (sólo cuatro provincias –Catamarca, Salta, Jujuy y Santa Cruz- exigen este pago a las empresas que trabajan en sus territorios). c) La Ley de reordenamiento minero: impuso la obligatoriedad de la confección de cartas geológicas de todo el territorio argentino.
A nivel provincial se fortalecieron las direcciones provinciales de minería a través del Proyecto de Apoyo al Sector Minero Argentino (PASMA) en el marco de la ley 24.585. También se firmó el Tratado de Integración Minera con Chile que disminuía los costos operativos utilizando espacios y recursos comunes (comunicaciones, energía y gas natural).
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Una década más tarde, la administración Kirchner lanzó el Plan Nacional Minero "Argentina, país con Minería", en enero de 2004. Este plan bianual (2004-2006) fue presentado al Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, por el titular de Planificación Julio De Vido a través de la Secretaria de Minería de la Nación. "El sector minero es uno de los pocos sectores que en la década del '90 tuvo un destino estratégico diferente. Hasta en el proceso de recesión fue mantenido el crecimiento permanente. Vamos a jugar fuertemente a ayudar al sector y garantizar las perspectivas de rentabilidad" (Kirchner en
http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=23267).
Este plan consistió en una planificación federal en materia minera, basado en varios ejes, entre los que se destacaban: la minería como política de Estado, la construcción de escenarios propicios para la inversión, oportunidades de exportación no tan solo para la gran minería sino también para las pymes mineras, complementación productiva, relación producción-comunidad-desarrollo sustentable, e integración regional, donde se pretende estrechar vínculos con países vecinos como Chile, Bolivia y gran parte del Mercosur. En lo que se refiere a las inversiones, se buscó mantener el escenario para la llegada de nuevos capitales al país. Según estimaciones oficiales "para el 2006 la inversión en este sector rondaría los 1.300 millones de dólares" (en
http://www.diarioc.com.ar/politica/Lanzamiento_del_Plan_Minero_Nacional/58497). Si bien el emprendimiento minero Bajo de la Alumbrera se inscribió con antelación al lanzamiento de este plan, en el marco del mismo se aprobaron proyectos mineros que fueron cuestionados, como Veladero en San Juan7.
Por último, en el marco de este plan la cantidad de emprendimientos mineros creció en número considerable. Carlos Tinnirello - Líder de la organización Red Encuentro Social (RedES)-, expresaba “se trata de un modelo de país nuevo, de una política de Estado, nos quieren instalan un país minero y eso está asumido por el secretario de minería, Jorge mayoral. Desde que la administración Kirchner lanzó el plan minero nacional, los
7 “Fue el presidente Néstor Kirchner quien puso al frente del desarrollo minero nacional a San Juan
con el proyecto Veladero como "el más importante del país". La presentación del plan estuvo a cargo del sanjuanino Jorge Mayoral, secretario de Minería de la Nación, quien le dio especial énfasis a las políticas activas entre la Nación y las provincias, y puso de ejemplo a San Juan, destacando que la inversión en Veladero, de 600 millones de pesos, creará 1.200 puestos de trabajo y 2.600 empleos indirectos. También mencionó a Pachón, que tiene pendientes $6 millones a invertir y 25 puestos más, y Pascua Lama que, con 45 millones de inversión, brindará 35 puestos directos y 150 empleos indirectos para el 2004-05” (en http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=23267).
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emprendimientos mineros pasaron de muy pocos al número de seiscientos” (http://www.enredando.org,ar/noticias desarrollo).
La referencia al lanzamiento de este plan no sólo se incorpora a los fines de actualizar la normativa vigente, sino para contextualizar el surgimiento de las múltiples organizaciones y movimientos que resisten esta política de estado, situación conflictiva que se ha profundizado con la implementación del plan minero nacional.
Para finalizar este punto se incorpora un mapa geológico que expone el potencial minero del oeste nuestro país, área que junto a la Patagonia, reciben la inversión minera de origen transnacional.
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Mapa 1: Mapa geológico de Argentina
Fuente: Sector Minero Argentino. Ministerio de Economía y obras y servicios públicos de la Nación. Subsecretaría de minería. Enero de 1998, pág. 40
39 4. Marco teórico
Como se anticipó en esta introducción, las ciencias sociales acompañan las transformaciones del capitalismo señaladas estableciendo una nueva agenda de temas y perspectivas de análisis. La nueva agenda debate sobre la identidad, la hibridez, la transculturación, la experiencia histórica-cultural del continente en Latinoamérica (Lander, 2000).
Estas perspectivas reciben diferentes denominaciones que remiten a diferentes miradas disciplinares, siendo todas antecedidas por el término “giro”. De allí que encontremos un “giro cultural”, “giro social”, “giro lingüístico”, “giro hermeneútico”, “giro espacial”. Con estos giros se produce un redescubrimiento de los trabajos de Gramsci.
“A partir del "redescubrimiento" de los trabajos de Antonio Gramsci, son numerosos los autores que focalizan el proceso hegemónico para analizar la incorporación de grupos en posición subalterna al interior de los estados nacionales” (Lenton, 1997:2 comillas en el original).
A continuación analizaremos cómo las nociones de hegemonía y subalternidad van a ser centrales entre los teóricos del giro cultural, nociones que van a ser revisadas por los poscoloniales, desplazando el acento marxista en los conceptos de hegemonía y subalternidad, admitiendo para este último una variedad más amplia de posiciones, como explicitaremos más adelante.
“En la definición gramsciana, los grupos subalternos son enunciados como disgregados y discontinuos, “siempre sujetos a la iniciativa de los grupos que gobiernan, incluso cuando se rebelan y sublevan”, como el sector marginado de la historia o de la sociedad, en oposición al grupo dirigencial formado por las élites que detentan el poder político, económico, ideológico y cultural. Donde el análisis de la “hegemonía”, lleva a Gramsci, a distinguir claramente tres grupos sociales en el interior del bloque histórico: clase dominante, que dirige el sistema hegemónico; clase auxiliar, ubicada en posición intermedia, como base social y lugar donde los sectores hegemónicos encuentran su personal -en el que hallamos a los intelectuales-; y la clase subalterna, que ocupa el lugar subordinado, y que al ser la fuerza de trabajo del bloque histórico –subproletariado, el proletariado urbano, el rural y hasta la pequeña burguesía-, depende económica, política, ideológica y culturalmente” (Ojeda en http://www.cecies.org/articulo.asp?id=135, comillas en el original).
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Hegemonía en Gramsci refiere a un tipo de poder dominante, poder que condensa relaciones sociales de fuerza (política, económica, cultural, ideológica), articulándolas de modo subordinado y jerárquico en función de una clase o sector de clase, que constituye un bloque dominante-hegemónico. “Gramsci articula dominación y hegemonía. La dominación se expresa en formas manifiestamente políticas implementadas específicamente desde el aparato estatal. Dichas formas no excluyen la coerción y la represión” (Rauber en http://www.lyfmdp.org.ar/IMG/pdf/podereshegemonia.pdf).
Boivin et. al. (1998) realiza una distinción entre hegemónicos y subalternos. Para este autor, la diferenciación de clases se expresa en la desigual apropiación de medios con distintos fines. Así, la desigual apropiación de medios para la producción de sentidos genera una diferenciación cultural o simbólica, dando lugar a la diferenciación entre grupos subalternos y hegemónicos, que se combina con la desigual apropiación de medios de producción de vida material (diferenciación económica: explotadores y explotados) y de medios para ejercer la violencia física (diferenciación política: dominantes y dominados).