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Toda actividad humana comporta algún tipo de riesgo, puesto que éste es consustancial al hombre, está presente en todo momento y nos es imposible sustraernos a él, razón por la cual desde el principio de los tiempos, el hombre y las sociedades han utilizado diferentes medios y métodos para reducir el riesgo. La función esencial de la empresa es: crear valor, utilidad o riqueza, mediante la utilización e caz de los diversos factores de producción (personas, bienes, capital) que, combinados de forma adecuada, satisfacen y/o atienden las necesidades de la sociedad. Luego, debemos preguntarnos:

¿Cómo crear valor, dar utilidades y riqueza si la empresa desaparece? •

¿Cómo utilizar e cazmente personas, bienes y capital, si nos paralizamos por •

un siniestro?

¿Cómo satisfacer y/o atender las necesidades de la sociedad, si mañana no •

estamos?

1. El riesgo en la empresa

Siguiendo a Gabriel Verger (1993) en su obra El risk management, de nimos el riesgo, como “la incertidumbre que existe de que un hecho ocurra, durante un período y condiciones determinadas, comportando unas pérdidas económicas”. Cualquier empresa, del tipo que sea y donde esté, siempre estará rodeada de diferentes tipos de amenazas que, al materializarse en cualquier momento, pueden impactar gravemente las  nanzas de la misma. El mundo actual, con una economía globalizada, en un mercado abierto y altamente competido, con grandes avances tecnológicos y condiciones sociopolíticas complejas, se convierte en un escenario donde las empresas son altamente vulnerables y por ello, hoy más que nunca, es vital un manejo adecuado y técnico del riesgo.

2. El riesgo de orden legal (Mapfre, 1998, página 17)

El hecho de que el cúmulo de activos materiales, inmateriales y personas que conforman una empresa esté aglutinado en una misma unidad o persona jurídica, favorece el complejo trá co mercantil en su gran diversidad, pero también presenta

y aumenta las expectativas de pérdida en lo relacionado con los aspectos legales o jurídicos.

La empresa como organización, es un conjunto de derechos y obligaciones sometido a tratamiento jurídico unitario, sea desde el punto de vista del derecho subjetivo (la empresa es una unidad jurídica en los negocios en que aparece como objeto), o desde el punto de vista de derecho objetivo (normas de protección de la empresa como unidad jurídica), conformando un conjunto organizado de: a. Factores que componen la empresa. Principalmente son tres los que

componen la gran mayoría de empresas: Actividades industriales,

Relaciones materiales de valor económico, y •

Bienes patrimoniales, distinguiéndose de las simples agregaciones de bienes •

y derechos por la idea organizadora de los mismos, la coherencia interna, que fragua y toma sentido a partir del tejido nervioso de las normas que le afectan.

b. Normas que la rigen. La empresa es afectada por varios tipos de normas internas y externas, como son:

Las normas internas

, tales como los Estatutos de la Sociedad, los reglamentos de régimen interno, políticas, órdenes, etc., las cuales contribuyen a consolidar la estructura de la empresa, aportan las reglas del juego respecto de los órganos de administración, garantizan los derechos de los accionistas, obligan a los administradores en el cumplimiento de sus funciones, etc.

Estas normas conllevan a diferentes situaciones de riesgo, puesto que como las mismas regulan las políticas y procedimientos internos, su violación conlleva a toda una serie de circunstancias que pueden desembocar en pérdidas de diferente índole.

Las normas externas

, se re eren naturalmente a cualquier disposición legal de derecho positivo que, sea cual fuere su rango, afecte a la empresa; y por otro, a todas aquellas otras fuentes del derecho consagradas en las leyes referentes a la jurisprudencia y los principios generales del derecho.

Al igual que sucede con las normas internas, la transgresión de las normas externas puede generar situaciones anormales que alteran la buena marcha de la empresa, como los daños a terceros que resulten ser indemnizables por la empresa debido a culpa o negligencia de la misma o de sus empleados o dependientes.

c. Obligaciones de las empresas. Las obligaciones para las empresas, nacen de la ley, de los contratos (responsabilidad contractual) y de los actos u omisiones ilícitos (delitos y faltas) o en que intervenga cualquier género de culpa o negligencia (responsabilidad extracontractual). Debe tenerse en cuenta que todas las personas, naturales o jurídicas, están generando en todo

momento innumerables obligaciones, tanto por acción como por omisión, distinguiéndose entre ellas:

Obligaciones generales de la empresa.

Toda empresa de servicios, comercial

o industrial tiene una serie de obligaciones cuya violación puede ocasionarle una serie de inconvenientes, perjuicios o pérdidas, derivadas de:

Obligaciones contractuales:

¾ se re eren estas a todas aquellas que giran

alrededor de un contrato entre las partes, distinguiéndose especialmente los contratos mercantiles, de compraventa mercantil, de comisión, contratos bancarios, de transporte, de seguros, etc.

Obligaciones extracontractuales:

¾ esta responsabilidad se basa en que

todo hecho humano que produzca daños a otros obliga al resarcimiento a aquel por culpa del cual ocurrió, naciendo así la responsabilidad civil extracontractual que se de ne como la obligación legal que tiene una persona de reparar cualquier menoscabo, daño o pérdida causados a un tercero.

Obligaciones legales de la empresa.

Las fuentes del ordenamiento jurídico

del país constituyen la ley, complementada por la costumbre y los principios generales del derecho, anotando que la ignorancia de la ley no excusa de su cumplimiento. Por lo general se pueden distinguir dos tipos de obligaciones legales como son:

Obligaciones legales generales:

¾ aquellas que se desprenden de las

normas de aplicación general a cualquier empresa, entre las cuales se distinguen los Códigos de Comercio, Penal, Civil, además de todas las leyes especí cas aplicables con carácter general a cualquier empresa, sea cual fuere su actividad, conteniendo todas ellas obligaciones legales que pueden afectar en cualquier momento las  nanzas de la entidad por el no cumplimiento de las mismas.

Obligaciones legales de seguridad:

¾ entre las mismas destacan la de

Prevención de riesgos laborales, lo mismo que las que tienen que ver con el funcionamiento de industrias, la seguridad industrial, etc.

Obligaciones delictuales de la empresa.

Los códigos penales y las diferentes

leyes, regulan los delitos económicos en que pueden incurrir las empresas, razón por la cual nos referimos someramente a aquellos que mayor difusión han alcanzado dentro del mundo empresarial.

Delito de estafa. ¾

Delito de apropiación indebida. ¾

Insolvencias punibles. ¾

Delitos relativos a la propiedad industrial. ¾

Delitos relativos al mercado y a los consumidores. ¾

Delitos societarios. ¾

Delitos de blanqueo de capitales. ¾

Delitos contra la hacienda pública. ¾

Delitos contra la seguridad social. ¾

Infracción de las normas de prevención de riesgos laborales. ¾

3. Los riesgos para empresarios

Hasta tiempos muy recientes, el riesgo no era tomado muy en serio y tampoco había sido objeto de un análisis o estudio especial por parte de las empresas, pero la constante evolución del riesgo, circunstancia cambiante como el caso de las fotos que una vez tomadas la situación ya ha cambiado, y la aparición de nuevas situaciones en el plano empresarial, hacen necesario prever, no sólo las nuevas formas de riesgo que van surgiendo sino también, las que en el futuro van a aparecer a mediano y largo plazo.

a. El impacto de los siniestros. La aparición de un riesgo produce, no sólo pérdidas humanas y materiales sino una serie de gastos  nancieros e indirectos como reducción de ventas, pérdida de imagen; además, eventualmente deben pagarse elevadas sumas por responsabilidad civil a terceros. En consecuencia, es necesario conocer la medida del impacto de la materialización de una amenaza o riesgo, lo que normalmente se conoce como “siniestro”, lo mismo que el alcance de los daños que nos puede causar y la frecuencia con que el mismo se pueda repetir en un futuro cercano.

b. Vulnerabilidad de las empresas. Debido a la aparición de diversos factores de riesgo como consecuencia del desarrollo en todos los sentidos, unido a la expectativa de grandes catástrofes, aparece una gran vulnerabilidad de las empresas debido a la enorme concentración de valores y la especialización de sus unidades de fabricación o desarrollo de sus actividades.

Nuestras empresas son débiles económicamente y en ciertos casos, las consecuencias catastró cas de los riesgos sobrepasan las posibilidades  nancieras y ocasionan, en muchos de ellos, la muerte súbita de las mismas, por lo que es un deber común y particular el prever y  jar la vulnerabilidad de la empresa ante el impacto de siniestros.

c. Mayor exposición a riesgos. Existe una serie de factores que han surgido y se han desarrollado con rapidez, tales como:

Avances tecnológicos en todos los campos de la actividad humana. •

La utilización de materias primas más peligrosas y evolucionadas. •

Gran concentración de valores (personal, maquinaria, materias primas) en •

espacios cada vez más reducidos.

Agravación de los fenómenos de la naturaleza. •

La situación político-social, como el aumento del terrorismo, secuestros, •

La aparición de riesgos biológicos, enfermedades contagiosas, etc. •

La utilización de vehículos cada vez más grandes para el transporte de carga •

y pasajeros.

Los fenómenos migratorios. •

El espionaje industrial. •

El aumento en las pérdidas por incendio, explosiones, inundación, etc. •

d. Necesidad de administrar los riesgos. En consecuencia, la preocupación por los riesgos, su impacto, sus consecuencias y el alcance de los mismos, aparece constantemente por lo cual cada día se hace más necesario el análisis y el control de los riesgos derivados de la actividad humana (individual, empresarial y social), por lo que la Administración de Riesgos o el Risk

Management, representa el enfoque global e integrador para salvaguardar

el normal desarrollo de las empresas, mediante la identi cación, evaluación, prevención y cobertura de los riesgos.

e. Toma de decisiones. Vivir de espaldas al riesgo o con el riesgo a la espalda, pero adoptando la actitud del avestruz para no querer ver las amenazas del entorno de nuestras actividades, es el camino más seguro para que un siniestro pueda dar al traste con nuestros sueños de empresa, arrastrando accionistas, empleados, proveedores, usuarios o compradores, y a la misma comunidad en general. En consecuencia, es necesario tomar conciencia de riesgo, conocer a qué nos exponemos y proceder a la toma de decisiones, organizando y controlando los recursos y actividades para que por medio de una serie de etapas secuenciales, podamos reducir al mínimo el efecto económico de la aparición de un siniestro.

La interdependencia en el mundo empresarial, con un elevado número de productos y servicios en los cuales intervienen varias empresas, al tiempo que representa grandes oportunidades de negocios, también implica un gran riesgo, por la posibilidad de que uno de los integrantes de esta cadena interdependiente sufra una parálisis por el impacto de un siniestro, con la consiguiente interrupción de la cadena productiva y/o de prestación de servicios, que afecta a todas las empresas involucradas en dicha cadena, que pueden ser reemplazadas por otros competidores.

4. El “riesgo global”

Los nuevos tiempos también traen nuevas amenazas como las denominadas “riesgo global”, este concepto hace referencia a que las amenzas ya no se limitan a un determinado territorio, sino que su in uencia puede traspasar las fronteras de los países y afectar a millones de personas y bienes en número y cantidades insospechadas, con el agravante de que las autoridades en todo el mundo se pueden ver desbordadas ante la gran vulnerabilidad que tiene la humanidad ante estos riesgos globales.

Grá ca N°. 1. Mayores riesgos. Fuente: Diseño propio

El cambio climático mundial al que estamos asistiendo, es uno de los ejemplos más crudos de la forma como los riesgos globales nos pueden afectar a todos; el terrorismo y las amenazas de riesgo biológico o químico, son otros ejemplos claros de este tipo de amenazas que puede hacer daño en sitios o lugares insospechados. Ni qué hablar de las consecuencias de enfermedades como la gripa aviar, que podrían convertirse en pandemias que afectarían e impactarían las actividades diarias de millones de personas.