5.2 A “clone”-based view of analogical recommendation
5.2.3 Experiments and discussion
Trabajo, materia y naturaleza
Una vez caracterizada la naturaleza con sus acepciones, desde la amplia, abstracta o estructural hasta la reducida, concreta o particular, es menester detallar esta transformación que sucede con las cosas materiales y lo que pasa en la mente de quien las modifica. De tal manera que en el trabajo o la transformación de la naturaleza por el hombre occidental es común que poco se pueda distanciar de lo material.
El trabajo intelectual según la división cartesiana de cuerpo y mente puede romper el plano unidimensional de lo material y producir arte o espiritualidad, así como a partir de lo que puede notarse como expresamente material o económico aparecen “distorsiones” de esta relación. La capacidad de simbolizar en el humano rebasa los límites a los que a veces él mismo pretende sujetarse.
El trabajo es tratado en las ciencias sociales como una serie de acciones donde se aporta algo, ya sea la energía del cuerpo o el intelecto, a cambio de otro bien como comida, dinero, o un estatus favorable, entre otros. El trabajo es un mediador entre la naturaleza y el hombre, una acción socializante que tiene correlación con el grado en que la naturaleza es apropiada. Tratándose de trabajo material éste se puede caracterizar por el grado en que esta materia natural es aprovechada y modificada.
Antes de definir lo que es o no trabajo, hay que tener en cuenta el nivel en que los elementos naturales han sido utilizados. El evolucionismo es de utilidad si se ve como un análisis
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diacrónico61 en función con la naturaleza, no como una regla cronológica universal, y también si se evita pensar en que una etapa es culturalmente más atrasada o adelantada que otra, pues esta acepción no cabe en la antropología. Enseguida se repasan las fases evolucionistas exclusivamente para notar como se ha ido complejizando el aprovechamiento de la naturaleza material y sus consecuencias:
En un nivel primario el mundo está ya creado, con vida y todo lo demás. En un nivel secundario está el hombre que caza y recolecta, que comienza a construir estrategias del cultural core de subsistencia según Steward, que también sería equiparable al nivel de primitivismo de Morgan. Un nivel terciario podría ser el de la barbarie de Morgan, donde se dio un paso más al domesticar las plantas y los animales, con la siembra y el pastoreo. Y un cuarto posible nivel que no tiene afinidad con las letras y el alfabeto directamente, sería una época donde ocurre la explotación de recursos a gran escala como la minería, el petróleo, o el gas natural; u otros podrían acentuar la exposición a poderosos contaminantes del agua, el aire y la tierra, donde la industria crea abundantes productos mezclando elementos naturales.
La naturaleza ha sido progresivamente aprovechada, aunque las regulaciones de algunos países han detenido ciertas formas de explotación por motivos ecológicos. Estas etapas evidencian que tampoco el humano ha dejado de usar lo “primitivo” en función de sus requerimientos. Es así como productos y trabajos sustitutos y más especializados, han surgido para ahorrar energía pero esto no quiere decir que esta visión energética sea universal ni que todos los que desperdician
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Sin pretender tampoco que al aparecer una nueva relación con la naturaleza mediante el trabajo no se utilice otra que haya aparecido antes. El trabajo intelectual no ha desaparecido el manual, sólo la tecnología le ha modificado.
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energía se den cuenta de ello, y aun dándose cuenta habría entonces que notar que el trabajo cultural es el que definiría tal energía.
Para Karl Marx labor no era la sola fuente del bienestar. La naturaleza es la fuente de los valores de uso tanto como la labor, la cual es sólo la manifestación de una fuerza de la naturaleza, del poder de la labor humana (Marx y Engels, 1984: 153). Marx pone en la balanza trabajo o labor62 con naturaleza, englobando la energía humana y las cosas naturales, como dos componentes necesarios y trascendentales. Marx además expresó esta relación con la naturaleza como la organización física de estos individuos para usar estos elementos de la naturaleza, proponiendo que todos los escritos históricos deben de partir de esas bases naturales y su modificación en el curso de la historia a través de la acción del hombre (Marx y Engels, 1987: 31). La organización física que expresa Marx es el trabajo que ha dependido históricamente de grupos que requirieron organizarse, desde la familia hasta las instituciones oficiales así como lo que se entiende hoy en día como empresa o industria.
El trabajo material con la influencia occidental de naturaleza ha evolucionado para complejizar este lazo con lo originalmente llamado natural mediante el extractivismo, con productos que llevan piezas o ingredientes tomados de regiones geográficas diversas y distantes. La economía industrial ha buscado explotar recursos lo más posible tomando en cuenta o no regulaciones o límites legales, así como dependiendo del trabajador que a pesar de la alta tecnologización sigue
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A partir del marxismo Lawrence Krader y otros han distinguido labor de trabajo; labor como el trabajo físico tradicional del campesinado que no sale a un mercado económico externo, y trabajo como acciones dirigidas al mercado propiamente (Krader, 1979). El vocablo labor en los ixtleros significa la siembra y la cosecha. También labor en sentido práctico y en economía es entendida como la medición del trabajo realizado por el hombre, básicamente el trabajo físico en una jornada. Dicha distinción entre trabajo y labor no se tomará en cuenta. En lo general labor se usará como sinónimo de trabajo.
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siendo protagonista en gran parte de sus ganancias y de su plusvalía. El otro rubro que no corresponde directamente al trabajador en relación al surplus lo es a gran escala la porción del capital vinculado con las posesiones, ya sea de bienes o de tecnología, sencillamente el capital que no le pertenece, donde el trabajador también está inserto.
En teoría el ser humano ahora no sólo trabaja para sí mismo o sólo para su familia sino para un tercero, sin embargo cuando se profundice en el tallador ixtlero y en el candelillero, que se puede asimilar como vendedor de su ixtle o agente libre, habrá que especificar hasta dónde se siente trabajador para alguien o bien trabajador libre de venderle a quien desee, como lo puede ser un jarciero que talla lechuguilla para vender mecates, brochas y peines, o un pintor en la ciudad que produce y vende obras de arte a quien sea que se las compre, en este sentido no es empleado de nadie.
¿Qué es trabajo?
José Antonio Noguera (2002) expone sus cuatro ejes teóricos para el estudio del concepto de trabajo: a) valorización versus desprecio del trabajo, b) concepto amplio versus reducido de trabajo, c) productivismo versus antiproductivismo en relación al trabajo, y d) centralidad versus no centralidad del trabajo.
El eje valorización versus desprecio se refiere a si el trabajo es dignificado y posee valor social y cultural, o si en cambio es despreciado o innoble. El concepto amplio de trabajo lo comprende lo que no es necesariamente instrumental, donde se puede ver al trabajo como el mismo fin, es
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autorrealizador como el trabajo autotélico63 y puede liberar; y el reducido sería el trabajo sólo instrumental, no es autorrealizador y es coercitivo a la libertad del ser humano. El trabajo productivo es el que se infiere como que toda la actividad humana es para producir bienes y servicios económicos, el trabajo y la producción como fines de la existencia humana. La centralidad social y cultural del trabajo tiene que ver con hasta qué punto el trabajo es una instancia básica que estructura las relaciones sociales y la vida de los individuos (Noguera, 2002).
Trabajo y naturaleza comparten nociones imperfectas porque describen diferentes culturas y contextos. De manera similar a como entendimos naturaleza, el trabajo puede ser visto particular y estructuralmente como cualquier gasto o uso de energía humana para obtener un fin, consciente o inconsciente.
Un animal respira por sí mismo y no es consciente de ello, se puede decir que “trabaja” para sobrevivir, respira y come, se resguarda del frío o del calor. Cuando un animal trabaja para el hombre se convierte en un instrumento del cual no es consciente, y tampoco es relativo este trabajo con sus acciones básicas para vivir. Al ejemplo anterior puede ser agregada la perspectiva sociobiologista donde los animales son sociales, organizados e incluso llegan a tener pensamientos poco más complejos, a veces similares al hombre. Tanto el hombre como los demás animales “trabajan” por sus vidas, desde esta postura invierten energía para obtener resultados ante necesidades. Los animales mediante el instinto y una lógica simple basada en la experiencia, y el hombre usando la cultura y la razón. El humano no siempre es consciente de que existe una cultura que le gobierna (en la cual basa su razón), y similar a los animales es
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gobernado por esta consciencia colectiva en términos de Durkheim. Este sentido de “trabajar” para vivir es el inicio de este gasto de energía de humanos y animales por cumplir sus funciones vitales. Esta forma primigenia en el hombre se complementa con la búsqueda de salud y la evasión a la enfermedad. Trabajar para vivir es necesario concebirlo como algo que nunca se desprende del hombre, este trabajo es dado por entendido en cualquiera, trabaje o no directamente con la naturaleza.
Volviendo a los ejes de trabajo de Noguera, el concepto amplio es el que contiene la cultura o todo aquello que el trabajador puede concebir aparte de ser éste una herramienta más para una empresa. Lo instrumental sirve entonces solamente para ver cómo el trabajador ha sido influenciado en otros rubros de su vida con este trabajo, cómo el trabajo le ha influenciado para entender el mundo, para relacionarse con los demás y para disfrutar u odiar la vida. Por ejemplo la alienación del trabajo en la teoría de Marx, ésta una vez consciente puede demostrar al mismo trabajador que no es una máquina, que tiene sentimientos y cultura propios y que puede trabajar para sus metas personales y no sólo para las de la burguesía; el trabajo puede tener fines instrumentales y culturales mezclados. La alienación no es totalmente un acto reflejo producto de la costumbre laboral, sino que es un ámbito de su realidad y una parte de su cultura estructural que varía de trabajo a trabajo. Es decir, la alienación existe pero no convierte al trabajador en un objeto inhumano, en una herramienta burguesa que no hace inoperantes otros universos, ni siquiera la esclavitud pudo hacer que los esclavos dejaran de pensar.
Según Noguera, el concepto reducido de trabajo no es autorrealizador y coacciona la libertad humana, además de ser instrumental. Este concepto tiene algo del trabajo feudal y el de las haciendas mexicanas, y mucho de la esclavitud. La idealización de esta concepción puede
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parecer más utópica que real, pero su existencia ha ocurrido en la historia cuando el devenir histórico de una cultura ha chocado contra sus propios símbolos. Por ejemplo cuando la población negra de los Estados Unidos comenzó a dejar de ser los post esclavos y se convirtieron en ciudadanos, esto ocurrió porque la cultura había cambiado y no porque el trabajo de antes fuera inmoral.
Apenas en 1919 la Organización Internacional del Trabajo limitó la jornada laboral a ocho horas diarias y un máximo de cuarenta y ocho semanales, aún así ¿de quién es la idea de que el hombre deba trabajar ocho horas y las otras ocho en que está despierto deba usarlas al ocio o la diversión? Con la Revolución Industrial y la sustitución de hombres por máquinas en el siglo XVIII, la noción de los turnos de trabajo y del tipo de energía usada transformó la historia laboral occidental referente a las industrias. Cada trabajo que existe puede tener sus ventajas y desventajas, se puede creer que es el peor del mundo, el mejor o simplemente un trabajo más. Lo que interesa es llegar al universo de cada trabajador para dar cuenta qué tanto afecta o ayuda cada uno de los instantes del trabajo y antes que eso saber de qué cultura se habla. Aunque la energía del ser humano es limitada, y estudiarla es necesario para obtener ciertas deducciones a detalle, el trabajo material es un concepto que se ha construido y ha pasado de generaciones teniendo como premisa que para obtener algo que valga la pena en la vida habremos de sacrificar algo a cambio. En este proceso no significa que se llorará o sufrirá en todo el trabajo pues incluso estas jornadas lo común es que lleguen a ser entretenidas o gozosas, y todo este esfuerzo se supone traerá beneficio en un plazo mayor.
La labor como el gasto de energía, metal o física, vamos a acotarla para los efectos de esta investigación hacia el trabajo material mediante el cual se transforma la naturaleza material para
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obtener un fin u objetivo. Mismo materialismo que se ubica en una esfera mayor estructurada entre lo político, lo social, lo económico y lo cultural, así como representa un producto de la razón social.
Un trabajo en palabras de Noguera de sentido amplio es el que contiene esta labor material, pero sin dejar de ser necesario observar la parte instrumental. El trabajo que se pueda argumentar que no incorpora sacrificio no será tomado en cuenta en esta investigación. El eje de valorización o desprecio del trabajo de Noguera será imperioso para estudiar la identidad de los talladores y la manera en que se transmite la empatía a esta labor. El eje productividad o no productividad que menciona se utilizará como un modelo capitalista y externo de extracción de un recurso para el provecho industrial, pero ante todo se abordará la productividad etnoecológica o del propio ixtlero.
El trabajo es sacrificio para obtener beneficios a corto o largo plazo, aunque tenga fases que no necesariamente lleven al sufrimiento. El concepto amplio de Noguera y el reducido conviene verlos como un todo, como la posibilidad de que una labor sea buena universalmente o que pueda tener características moralmente negativas para un grupo social. En teoría nadie querrá tener un trabajo que no lo realice o que sea esclavizador, sin embargo el valor del trabajo muchas veces no está ligado con energía física, con distancias, ni con el tiempo que se dispone en ellos, sino con el trabajo cultural donde cada uno sabe cuál es el trabajo necesario que conduce al resultado deseado.
La labor del campesino y todos los trabajos que no son esclavitud y trabajo atado, son necesariamente voluntarios, a pesar de que el grado de sacrificio y sufrimiento varíe. Aunque existe el deber de trabajar, la vocación le aporta este voluntarismo que no una es libertad
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absoluta de trabajar en lo que se quiera pero sí en laborar en lo que se sabe hacer y en lo que se tiene a la mano. De este voluntarismo ha dependido la persistencia de los pueblos y el rechazo ha provocado emigraciones a otras regiones o a las ciudades, donde se cree que la voluntad se puede ejercer con suficiente amplitud.
El trabajo altruista o gratuito tiene otro tipo de recompensa, pero no se deja de recibir algo a cambio. El trabajo que percibe dinero es o bien como empleado o como ofertador o vendedor de algo. El trabajador libre o por su propia cuenta es el que no tiene un contrato de trabajo, no posee patrón ni otro tipo de prestaciones. La oferta de trabajo es aún más necesaria que el trabajo mismo, donde hay oferta puede haber trabajo, pero las labores de subsistencia no han requerido siempre de alguna oferta. Como la economía ha estado presente a lo largo de la historia del hombre la oferta de bienes ha estado a su alcance, incluso en el autoabasto su demanda la ha cubierto su propia oferta. Lo que no está en sus manos es el hecho que la oferta sea limitada o extensa; usando conceptos de Durkheim la solidaridad mecánica producirá trabajos similares, poco diversos, y en una sociedad con solidaridad orgánica la oferta de trabajo será diversa y multifuncional, como los órganos de un animal. Las sociedades rurales mexicanas han ampliado progresivamente su oferta de trabajo al entrar en contacto con empresarios e inversionistas menores, pero todavía hay razones para clasificarlas como sociedades mecánicas porque en ellas se sigue imponiendo el trabajo familiar.
Los ixtleros y el trabajo
En la introducción de esta tesis se aclaró que su figura central es el ixtlero candelillero, es decir el tallador de ixtle que alterna esta actividad con el quemado de la candelilla, o bien la acepción
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ixtlero candelillero también caracteriza al que sabe trabajar ambas plantas aunque no necesariamente trabaje las dos permanentemente. De tal manera que si consideramos el trabajo de un campesino le podemos llamar ixtlero o candelillero según lo que esté trabajando en ese momento, o si se le llama solamente ixtlero se presupone que es también candelillero, activo o no. El ixtle ha sido un trabajo más básico y popular históricamente que requiere menos componentes en su proceso, y que proviene de una planta más abundante que la candelilla. El tallado a través del tiempo ha sido una labor más generalizada que la de la candelilla, a aquél se le considera como un trabajo primario y al de la candelilla como secundario64. Existen ixtleros que nunca se adaptaron al trabajo de la candelilla, que no les gustó o que lo hicieron sólo por temporadas, aún así en lo que fue mi zona de estudio es muy raro y casi improbable que un tallador nunca haya trabajado la candelilla, y más bien la tendencia en los adolescentes de hoy es lo contrario en ciertas localidades.
Los ixtleros corresponden a una especie de solidaridad mecánica, con lo aproximado que puede ser el uso de esta acepción, porque el trabajo da bienestar (es el componente primordial de su subsistencia) y estas labores básicas o temporales en cada ejido muestran una misma realidad y están al alcance de cualquier adulto. Las personas que se quedan en los ejidos, los que no salen a trabajar a diario en las piscas o en las industrias, son ixtleros candelilleros de base con otros trabajos secundarios o temporales como tener chivas o sembrar de temporal. Es importante notar que la región geográfica de la zona ixtlera es variada, hay ejidos donde ya no se talla y que se dedican a la siembra por riego y la agroindustria, con la inversión de un empresario externo, o
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Como se dijo en el capítulo 1, La región y las plantas naturales, la candelilla no en todos los ejidos de la zona ixtlera es un trabajo secundario pero sí en la mayoría; pero esta planta es primaria o básica por años o decenios mientras no se arrale.
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bien cuidan animales ajenos. Como se definió en el capítulo inicial la región geográfica ixtlera ahora es porosa, no todos los ejidos son ixtleros ni candelilleros, no obstante la mayoría lo son en proporción variable.
La empresas ixtleras y candelilleras, después de que La Forestal y Banrural dejaron de atender la compraventa del ixtle y la cera, consideran al ixtlero y candelillero como un vendedor de su producto, algo similar a estos fideicomisos federales previos con la excepción de que no tienen