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El lº de julio Montoneros ocupó y controló por horas la localidad se- rrana de La Calera, ubicada sobre uno de los límites de la Guarnición Militar Córdoba, sede del Comando del III Cuerpo de Ejército y de la Bri- gada Aerotransportada (paracaidistas). En momentos que se producía el asalto a La Calera, en la Guarnición vecina se desarrollaba un ejer- cicio donde participaban todos los Oficiales Superiores del III Cuerpo y más de cien jefes y oficiales, con la presencia del Comandante en Jefe del Ejército General Lanusse.

2 Ver Carlos A. Brocato, Op. cit., pág 51, Nota 7; La Nación, Ed. Internacio- nal, 4 de agosto de 1980.

El hecho relatado con todo detalle en los diarios del país, ediciones del jueves 2 de julio de 1970 y en la revista de los Montoneros Militan-

cia peronista para la Liberación,3bajo el título: A tres años de La Cale- ra. Y La sangre derramada no será negociada, fórmula con la que juró un Diputado nacional, montonero, en mayo de 1973. Dice Militancia: p «Los Montoneros, autodefinidos como brazo armado del Movimien-

to Peronista,daban fe de su existencia como organización político- militar, en una operación sin precedentes que por su envergadura, creaba una instancia superior en la guerra de liberación y formula- ban un desafío a las FF.AA.

p Un mes antes se ha producido el secuestro (sic) y ejecución de Aram- buru, pero La Calera es el primer gran operativo militar de la lucha guerrillera urbana en la Argentina.

p El Banco de la Provincia de Córdoba (sucursal) es expropiado (se robaron todo su dinero)… otro grupo de combatientes tomaba la sub- comisaría y encerraba en los calabozos a los agentes de guardia. También eran controlados la Central Telefónica y el Correo. En to- dos las lugares, los jóvenes, hombres y mujeres, luciendo un braza- lete azul y blanco, con la inscripción Montoneros han entrado al gri- to de Viva Perón. Durante una hora, La Calera será territorio Ar- gentino libre, la primera localidad montonera.»

Sigue así en este lenguaje delirante, relatando el asalto y luego re- produce la proclama, no menos delirante:

p «Compañeros: los hombres y mujeres que componemos Los Monto-

neros,brazo armado del Movimiento Peronista, hemos asestado un golpe a la oligarquía gorila, ocupando militarmente a La Calera…» Algunos guerrilleros fueron detenidos. La edición del 2 de julio de La

Prensada la lista: Luis Lozada, estudiante de la Escuela Superior de Comercio (herido), Ignacio Vélez (herido), Emilio Maza (herido, había participado en el secuestro del General Aramburu), Cristina Liprandi de Vélez, José A. Fierro, José M. Breganti, Juan Carlos Sorati Martí- nez estudiante de la Universidad Católica de Córdoba, etc. Muchos ape- llidos de familias tradicionales de Córdoba, profesionales y estudiantes.

La policía allanó una casa en la ciudad de Córdoba, barrio Los Na- ranjos, donde residían oficiales y suboficiales de la Fuerza Aérea. La casa allanada era propiedad de un suboficial de dicha fuerza (dos plan- tas y jardín) quien la había alquilado a unos “jóvenes”. Estos eran mon- toneros que intervinieron en el operativo La Calera y la casa les servía de refugio.

El 8 de julio muere Maza, herido en el enfrentamiento. La Federa-

ción de Agrupaciones Integralistas de Córdoba, movimiento de estu- diantes universitarios, emitió un comunicado que termina así: «Los que combatimos por la liberación de la patria y el socialismo nacional, sa- bemos lo duro que es perder un compañero de lucha, y el mejor home- naje que podemos rendirle es continuar en el camino transitado por él… en el compromiso a fondo con el pueblo y la revolución.»

El 30 de julio de 1970 hicieron su aparición pública las Fuerzas Ar-

madas Revolucionarias (FAR). En la tarde de ese día se apoderaron de la localidad de Garín, en la Provincia de Buenos Aires. Los cere- bros de la organización y de la operación fueron Marcos Osatinsky (a) “Lucio”, Roberto Jorge Quieto (a) “Negro”, y Carlos Enrique Olmedo (a) “Germán”. El hecho tuvo mucha difusión en los órganos de pren- sa del día 31 de julio. Participaron 36 personas. Asaltaron la sucur- sal del Banco de la Provincia, el destacamento policial, el domicilio del radioaficionado Saúl Torasso, para impedirle que diera la alarma, al igual que la oficina de Entel. También asaltaron la estación del fe- rrocarril.

En el asalto al Banco asesinaron a un suboficial de policía que es- taba de custodia y a una mujer. Sus nombres no se recuerdan hoy, sí en cambio el de los guerrilleros como Osatinsky, publicitados por la impo- nente propaganda que despliega la Revolución Mundial.

El 7 de agosto de 1970 fue alevosamente asesinado el Secretario Ge- neral de la CGT, José Alonso. Montoneros lo mató mientras se dirigía en su automóvil a trabajar. La causa, el Secretario General no se ple- gaba a su plan. Era contrarrevolucionario. Los diarios del 8 de agosto dieron amplia información.

El 6 de octubre de 1970 el fiscal Fernández Speroni pide para el sa- cerdote tercermundista Alberto Carbone 8 años prisión como coautor de asociación ilícita calificada y autor de encubrimiento en concurso real. En la habitación del sacerdote se encontró la máquina de escribir con la que Montoneros prepararon el comunicado del secuestro del General Aramburu. El 3 de julio, dos días después del asesinato, Firmenich fue a verlo al padre Carbone, y a dejarle un maletín y la máquina de escri- bir. El 16 de diciembre el sacerdote fue condenado a dos años de prisión en suspenso por el delito de encubrimiento. El 20 de julio de 1972 la Cor- te Suprema confirmó la sentencia. El padre Carbone salió en libertad en virtud de la ley de amnistía dictada durante el gobierno de Cámpora.4

3. AÑO1971

La revista del ERP Estrella Roja, de abril de 1971 hace una crónica de los hechos protagonizados por esa organización, día por día, durante los tres primeros meses del año, de ellos destacamos los siguientes: ( Muerte de doce policías, a los que se les robó el arma.

( Asaltos a armerías y otros blancos, con los que el ERP obtuvo: 21 re- vólveres, 20 pistolas, 6 fusiles, 18 escopetas, 4 carabinas, 3 pistolas ametralladoras, 3 miras telescópicas, y asimismo proyectiles y car- tuchos, con los que arma a sus guerrilleros.

( Asalto a la Clínica San Lucas de San Isidro (Bs. As.), donde se apo- dera de instrumental y medicamentos para las postas sanitarias que atenderán a sus guerrilleros heridos.

( Asalto a un camión blindado del Banco de Córdoba del que roban to- do el dinero que transportaba, 121 millones de pesos. De esa canti- dad se donó 50.000 pesos a los estudiantes de la facultad de Mate- máticas de Rosario durante una Asamblea, aclarándoles el origen de los fondos.

( El 28 de marzo el ERP se apoderó de la planta transmisora del canal 10 de Córdoba, y proyectó durante 20 minutos la imagen del “Che” Gue- vara, mientras se daba lectura a una proclama subversiva.

4 Ver Revista Gente, 1º de marzo de 1984. Reportaje: Padre Carbone, ¿Ud. fue el mentor ideológico de Firmenich?

El 23 de mayo, el ERP secuestró a Stanley Ferrer Sylvester, geren- te del frigorífico Swift de Rosario, y Cónsul Honorario de Gran Breta- ña en la misma ciudad. La revista Estrella Roja de junio de 1971 dio de- talles del hecho, y reproduce el comunicado emitido por el ERP luego del secuestro. Expresa dicho comunicado que:

( «el secuestro tiene como fin comenzar a aplicar la justicia popular a una empresa imperialista».

Entre las exigencias para liberar al empresario se imponía la obli- gación de distribuir 25 millones de pesos en alimentos en barrios que el ERP determinaría. El parte del ERP terminaba así:

( «Argentino, a las armas hasta hacer de cada ciudadano un comba-

tiente, de cada fábrica, barrio y universidad una fortaleza. Coman- do Luis N. Blanco

El 28 de mayo se sancionó la Ley 19.053 que creó la Cámara Fe- deral en lo Penal. Posiblemente todavía se estaba a tiempo para de- tener a la subversión mediante la Justicia Penal. Así lo pensó aquel lúcido Ministro de Justicia que fue Jaime Perriaux cuando propició la sanción de esta ley.

El 1º de julio, Montoneros se apodera de la localidad de San Jeróni- mo en la Provincia de Santa Fe, asalta la sucursal del Banco de la Pro- vincia y roba el dinero allí existente y se apodera de 27 fusiles. El día 3 de julio, las FAL roban el dinero de la Caja Popular de Ahorro de Cór- doba. El 11 de julio un comando del ERP se apodera de la cárcel de mu- jeres “Buen Pastor” de Córdoba y pone en libertad a las subversivas de- tenidas, las que en un comunicado anuncian que vuelven a tomar las armas. El 26 del mismo mes, Montoneros junto con FAL, repiten la ope- ración, pero en Buenos Aires, en la Cárcel Correccional de Mujeres, donde consiguen que fuguen cuatro subversivas detenidas. Estrella Ro-

ja, como de costumbre, detalla los hechos que la subversión produjo du- rante el mes, bajo el título Crónica de la Guerra Revolucionaria que in- cluye el asesinato de policías, robo de armas, colocación de explosivos, robo de material quirúrgico y medicamentos, robo de células de identi- ficación de automotores, robo de pelucas, etc., etc. Todo este relato em- plea el lenguaje característico, los robos son llamados expropiación,

los asesinatos son ejecuciones y cuando un subversivo cae en un asal- to lo matan las “balas asesinas”.

A partir de julio de 1971, Estrella Roja comienza a publicar lo que denomina “Ficha Técnica”, que enseña el manejo de armas y la prepa- ración de explosivos, para la preparación militar del pueblo. En el nú- mero de julio enseña a hacer puntería con pistola y con fusil. Dice al co- menzar el texto:

( «Es imprescindible que todo combatiente sepa apuntar y disparar co- rrectamente. Algunos combatientes tropiezan con grandes dificulta- des… Para un revolucionario ningún impedimento físico, ninguna dis- minución puede quedar por mucho tiempo sin que ésta, utilizando la voluntad, la conciencia revolucionaria, cambie radicalmente… Nuestro máximo ejemplo es el Che, que pese a su asma, encabezó en Cuba y Bolivia las luchas de liberación.»

En agosto Estrella Roja enseña las técnicas de tiro. En octubre, el ma- nejo de explosivos, en noviembre cómo construir una bomba Molotov.

El 18 de agosto el ERP intentó secuestrar al Teniente General Ju- lio Alsogaray, en la calle, cuando salía de su domicilio en la ciudad de Buenos Aires. El intento se frustró por la resistencia que opuso el ge- neral. Días antes, el 12, un comando del ERP se había apoderado de la Subcomisaría de Gonnet, provincia de Buenos Aires. El 15 el ERP co- pó un puesto policial en Salta. En todos los casos, al igual que en los ata- ques de ese mes a policías aislados, robaron armas y uniformes. Si bien las organizaciones guerrilleras mantenían su identidad, cooperaban entre sí sin distinciones, y sus órganos de prensa publicaban los hechos de la subversión, día por día, señalando a qué organización se debían. El 6 de septiembre el ERP asaltó y se apoderó de la prisión de Villa Urquiza en Tucumán. Sacaron de la cárcel a catorce guerrilleros presos y mataron a cinco guardiacárceles, modestos servidores del orden, cu- yas muertes, al igual que las de los numerosos agentes de policía caí- dos en otros enfrentamientos, afectaban a familias humildes. Dos días antes, también el ERP había asaltado a la Compañía de Teléfonos en Tu- cumán y robado 30 millones de pesos.

La edición de Cristianismo y Revolución, del mismo mes, publicó un homenaje al guerrillero Emilio Maza, uno de los secuestradores del Ge- neral Aramburu. Maza había muerto un año antes como consecuencia de un hecho subversivo. Terminaba el homenaje diciendo:

p «No habrá bandera blanca. La sangre de nuestros compañeros no se- rá negociada. Sus vidas y muertes no serán traicionadas.»

El mismo número incluía un reportaje a un estudiante de la Facul- tad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, enrolado en la subversión. En una de las respuestas dice:

p «Es así que vemos nuestros batallones armados que constituirán las

Fuerzas Armadas Populares, el ejercicio de la justicia popular ya ex- presado en el caso Aramburu, liberación de los prisioneros revolu- cionarios; vemos circular nuestros propios medios de comunicación; vemos el desarrollo de las agrupaciones de base revolucionarias, etc.» La edición de Estrella Roja de octubre publicaba una nota sobre Luis Pujals, “desaparecido” el mes anterior. Decía:

( «Muy pocos supieron transformar el panfleto en metralleta, el perió- dico en fusil o pistola. Muy pocos supieron empalmar lo mejor de aque- lla época con la nueva oleada ascendente de la clase obrera y el pue- blo argentino que arrancando del cordobazo desemboca hoy en la gue-

rra revolucionaria.Uno de esos pocos fue el compañero Luis Pujals. Luis ingresó en 1961 en las filas del entonces Palabra Obrera, una de las vertientes de nuestro partido (PRT). Luis, como muchos otros, fue atraído a las filas de la revolución, por impacto de la Revolución Cu- bana. Cuando en 1964 Palabra Obrera y el FRIP (Frente Revolucio- nario Indoamericano Popular) se unieron para dar origen a nuestro

Partido Revolucionario de los Trabajadores,Luis estuvo en su primer Congreso fue promovido al Comité Central y más tarde al Comité Eje- cutivo. En el conflicto de John Deere fue uno de los primeros en im- pulsar la utilización de la violencia… En 1969 fue enviado a especia-

lizarse en el exterior y al regresar se encontró nuevamente envuelto en la lucha tendencial. Fue uno de los pocos miembros del Comité Ejecutivo que se enroló en la tendencia leninista que dio la batalla del V Congreso y el nacimiento del ERP. Desde entonces combatió en

En la edición de noviembre de 1971 Estrella Roja dice:

( «Si leemos la Crónica de la Guerra que Estrella Roja publica todos los números en sus últimas páginas, vemos que el accionar de las or- ganizaciones ha decaído en los últimos tiempos… es la expresión de un período de transición, del paso a una forma superior de la guerra.» Veamos la crónica que aparece en ese número, correspondiente a los hechos del mes anterior, para apreciar lo que fue un mes donde, al decir de los subversivos, su actividad había decaído (síntesis):

(

Día 4: ERP. Copamiento del puesto policial San Felipe (Tucumán). Día 5: FAR. En Córdoba. Allanamiento de un domicilio y robo de equi-

pos de transmisión y recepción radial.

ERP. En Córdoba. Toma del Consulado de Bolivia en homena- je al aniversario de la muerte del “Che” Guevara.

Día 6: ERP. Santa Fe. Colocación de bombas en los edificios de la Po- licía Federal y del Juzgado Federal.

Día 8: ERP. Toma del edificio de la Asociación Tucumana de Inter- cambio Cultural.

Montoneros. Buenos Aires. Desarme de un policía en el esta- blecimiento Fabril Maderera.

ERP. Santa Fe. Quema de un patrullero policial. ERP. Santa Fe. Colocación de bomba en un domicilio.

ERP. Rosario. Colocación de una bomba en edificio en cons- trucción para alojar a personal militar.

Día 9: ERP. Fray Luis Beltrán (Santa Fe) colocación de bombas en la comisaría y en la empresa Brajkovic.

Día 11: ERP. Rosario. Colocación de bombas en los edificios de Alba

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