4.6 Experiments
4.6.4 Instance Segmentation of Planes
Ocurrió a menos de un mes de sancionada la ley de amnistía. Los dia- rios del 21 de junio hicieron un minucioso relato de los hechos ocurri- dos sobre la autopista General Riccheri, cerca de Ezeiza, donde grupos
de extrema derecha y guerrilleros se enfrentaron para controlar el pal- co y la concentración.
Dijo La Prensa:
g «El primer tiroteo… a las 14,40 se oyeron varios estampidos… Algu- nas balas silbaron sobre las cabezas de las personas que estaban junto al palco central, y los periodistas y músicos (de las orquestas
Filarmónica de Buenos Aires, estable del Teatro Colón, Banda Sin- fónica Municipal y Coro Mixto del Teatro Colón!!) que estaban en el tablado al pie del puente… todas las personas se arrojaban cuerpo a tierra mientras seguían oyéndose disparos de ametralladoras y armas cortas.
g Corrió enseguida la voz de que quienes habían disparado eran grupos de guerrilleros… Cronistas de este diario… observaron có- mo eran sorprendidos algunos de los agresores: ¡Tráiganlos que los
matamos!,gritó uno de los que estaban alrededor del palco a quie- nes habían capturado a un agresor, el joven que reflejaba en su ros- tro un intenso pánico fue izado hasta el palco, donde se lo vio desaparecer.
g … aproximadamente a las 15,40… un grupo de 500 manifestantes que se identificaron como Montoneros intentó subir al terraplén (del puente) donde se encontraban elementos de las “juventudes sindi- cales peronistas”. Se produjo un enfrentamiento armado entre am- bas facciones. La mayoría de los sindicalistas portaba armas de gue- rra de gruesos calibres y comenzó a perseguir a los denominados
Montoneros, quienes se dirigían al bosque que da sobre la ruta 205. Próximo a la zona arbolada, los Montoneros volvieron sobre sus pa- sos y comenzaron a disparar sus armas sobre los perseguidores. Esa acción era apoyada por francotiradores ocultos en los árboles… se vio caer mucha gente herida, incluso a manifestantes que no participa- ban en los hechos…
g Tras una tregua de media hora volvió a producirse otro tiroteo. Eran las 16,30 horas. Este nuevo hecho arrojó un mayor saldo de víctimas… Los disparos y las humaredas producidas aparente- mente por las granadas, así como por automóviles incendiados, la desbandada masiva del público… un clima de caracteres decidi- damente bélicos.»
La Razóndel 20 de junio publicó gran cantidad de fotografías de los hechos, y dio información. semejante a la transcripta. Señaló que: g “…pasadas las 17 se volvieron a escuchar disparos de armas de fue-
go… los grupos llegaron hasta la puerta del hospital de Ezeiza… se- guían llegando hasta el nosocomio gran cantidad de heridos, algu- nos de bala, otros de arma blanca… el director del hospital, doctor Abate, se dirigió a la prensa indicándole que por sus medios respec- tivos solicitaron el envío urgente de helicópteros para la evacuación de los heridos ya que éstos superaban en grado sumo las 300 camas que tenía disponibles.»
La Nación en su edición del 21 de junio, relata los hechos en forma totalmente coincidente con lo expuesto.
Montoneros dio su versión de los hechos en Evita Montonera de ju- nio julio de 1975, bajo el título que constituyó siempre uno de los lemas más repetidos por las organizaciones subversivas: Ni olvido ni perdón. Sintetizamos el relato:
p «Desde el día anterior (19 de junio) comenzaron los enfrentamien- tos por lograr posiciones dominantes en los alrededores del palco (puente 12). Por un lado la guerrilla, apoyada por el subjefe de po- licía de la Provincia de Buenos Aires, Julio Troxler, quienes desde ha- cía días habían ocupado los edificios de la zona, armados con armas de fuego. Por el otro lado estaba el Jefe de la Policía Federal, Coro- nel Osinde y su personal y Alberto Brito Lima con el Comando de Or- ganización.
p Dice Evita Montonera que la toma de los edificios (Hospital, Escue- la de Enfermeras y Hogar Escuela de Ezeiza) “pasaron prácticamen- te desapercibidas por la mayoría del pueblo.” Es que los días poste- riores al 25 de mayo, la prensa registró innumerables ocupaciones de edificios públicos, radios, fábricas, canales de televisión, hospita- les, etc. (pág. 14).
p Los efectivos de Osinde comenzaron a tomar posiciones en el puen- te… querían copar el acto para ocultar ante los ojos de Perón un es- pectáculo que era común desde hacía años, el de nuestra presencia absolutamente mayoritaria en las movilizaciones peronistas.»
El relato de la matanza, con tintes propios en favor de Montoneros, se ajusta en general a lo dicho por los diarios. Reconoce el gran núme- ro de muertos y heridos que se produjeron y pone en boca del senador Perette “que Ezeiza había costado 400 muertos y muchos más heridos.” Los Montoneros se vengaron matando a los que señaló como respon- sables de las muertes de sus adictos el 20 de junio y publica la nómina de sus ajusticiamientos: José Rucci la encabeza y lo siguen 17 nombres.
Carlos Brocato dice:4
e «Los muertos y heridos de esa tarde se cuentan por centenas. Se ha- bla de cuatrocientos muertos; imposible calcular los heridos… La gen- te corrió enloquecida, escapó de las balas… El foquismo se batió en una batalla campal… » Brocato atribuye la responsabilidad por un lado a los Montoneros: «Fueron a ocupar con su prepotencia organizada y armada el lugar de privilegio, la primera fila, el pie del palco… Las masas, detrás; por el otro lado, a las bandas lopezreguistas.»
Norberto O. Beladrich dice:5
«… fue tal la magnitud de lo ocurrido, que la televisión sueca pro- paló, en horario restringido a los menores, una película documental tomada por un periodista de esa nacionalidad que asistió a la con- centración. Y el recaudo horario se justifica, por cuanto una de las escenas del corto registró una castración llevada a cabo con una la- ta vacía.»
El avión que traía a Perón fue desviado y aterrizó en la Base de Morón.