3.4 Learning with surface normals
3.4.4 Multiscale normals
El 10 de enero un comando del ERP se apoderó de un tren que ha- cía el recorrido entre Rosario y Pérez (Santa Fe), en el que viajaban
aproximadamente 1.000 obreros del taller ferroviario de Pérez (Ferro- carriles del Estado). Pintaron la estrella del ERP en los vagones y les distribuyeron su revista Estrella Roja. Fue el primer hecho resonante del año, ya que antes la guerrilla llevó a cabo operaciones muy repeti- das, como asaltos a policías. El día 12 de enero otro comando del ERP copó la fábrica de motocicletas Luján, en Córdoba, y también en este ca- so los guerrilleros arengaron a los obreros. El mes se cerró con un sal- do de 8 policías asaltados y asesinados. Ya casi era una rutina en la cró- nica de los diarios.
Estrella Rojadel ERP, en el mes de enero, incluye un artículo con con- ceptos y terminología que usa la subversión permanentemente y en nuestros días. Señalaremos algunos párrafos:
( «La guerra es la continuación de la política por otros medios. ( Las manifestaciones espontáneas (!) de las masas que surgen a par-
tir de 1969, Cordobazo, Gral. Roca, Malargüe, etc. junto a las orga- nizaciones armadas del pueblo (guerrillas), han comenzado a reco-
rrer el camino de la Guerra Popular Revolucionaria… obligando a la dictadura militar a mostrar su verdadera cara. A las piedras6y barricadas, se responde con ráfagas de ametralladoras y cárceles, y
al accionar guerrillero con secuestros, fusilamientos, torturas y con- finamiento de los revolucionarios en los campos de concentración de la dictadura”.
( La nuestra es una guerra justa.»
Por milésima vez la guerrilla repite que está en guerra. El Esta- do Nacional ya no tiene el monopolio de la violencia en su interior.
El 28 de febrero de 1973, a once días de las elecciones nacionales, el ERP asaltó y ocupó el cuartel del Batallón de Comunicaciones 141, ubi- cado en el Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba. El hecho fue re- latado con todo detalle en el número extra que editó Estrella Roja con tal motivo.
6 El lenguaje típico de la subversión: piedras; las armas de fuego, las bom- bas molotov que enseñan a construir no se mencionan, tampoco las ‘cárce- les del pueblo’, los asaltos, los asesinatos, los secuestros, etc.
El Batallón se encontraba haciendo ejercicios fuera del cuartel, en el campo de la guarnición Córdoba, sobre las primeras estribacio- nes de las sierras. El cuartel había quedado a cargo de una guardia. La operación tuvo un entregador. El soldado Félix Roque Giménez estaba cumpliendo el servicio militar en el Batallón. Antes de ser in- corporado se había recibido de maestro en su ciudad natal, Villa Mer- cedes, San Luis.
A las 2 de la mañana el soldado Giménez, valiéndose de un ardid, desarmó al centinela de un puesto de guardia, que no podía sospechar de un compañero de servicio militar. Por ese puesto ingresaron al cuar- tel los efectivos de la guerrilla. Ya adentro del cuartel fueron copando los otros puestos y la guardia. La operación duró aproximadamente cuatro horas, durante la noche. En esa acción la guerrilla se apoderó de 74 fusiles automáticos livianos (FAL) y 2 pesados (FAP), 112 pistolas, 2 ametralladoras, 5 lanzagranadas, 74 pistolas ametralladoras, 600 proyectiles para fusil y otros elementos de menor importancia. El ERP condecoró al ex soldado del Ejército Argentino que abrió la puerta del cuartel y pasó a ser soldado del ERP.
El 11 de marzo se realizaron las elecciones nacionales que llevaron a la presidencia al Dr. Cámpora, triunfo del Frente Justicialista de Li-
beración (FREJULI), que fue ratificado en abril.
Después de las elecciones, la guerrilla continuó diariamente con sus acciones, sin diferencia con los meses anteriores. Entre los hechos más salientes se contaron el copamiento de la central termonuclear de Atu- cha el 25 de marzo y la colocación de una bomba en el edificio “Liber- tad” sede del Comando en Jefe de la Armada, el 30 del mismo mes. Es-
trella Rojadio así la noticia:
( «Estalló una bomba en el Ministerio de Marina en el Edificio del Co- mando en Jefe de la Armada pereciendo accidentalmente nuestro compañero Julio César Provenzano (conscripto) que la portaba.» El mismo número de la citada revista, del 3 de abril de 1973, dio cuenta detallada del secuestro del Contraalmirante Francisco Agustín Alemán, realizado por el ERP. Dice Estrella Roja:
( «En cuanto a la operación, ella se desarrolló normalmente y sin ma- yores dificultades, y contó con la colaboración especial de los comba- tientes del ERP Oscar Ciarlotti y Magdalena Nosiglia, que por ser parientes de Alemán estaban en condiciones de facilitar su captura.» Lo que no dijo el ERP es que Ciarlotti era sobrino del Contraalmi- rante y había sido criado por él como un hijo. Entró a la casa como tal, y como siempre, y para gran sorpresa del marino y de su esposa, y no menor amargura, lo secuestró. El Almirante Alemán fue puesto en una “cárcel del pueblo,” y el país vio su imagen en ella, proyectada en las pan- tallas de televisión, como exigencia de la guerrilla para no matarlo.
Los diarios del 27 de abril dieron cuenta del secuestro del Comandan- te Principal de Gendarmería Nacional Jacobo Nasif, a cargo interino de la Jefatura General de la Región Noroeste del cuerpo de seguridad nom- brado. El secuestro fue realizado el día anterior por el ERP, que distri- buyó un comunicado de prensa con la fotografía de Nasif en una “cárcel del pueblo”. Ese comunicado preanunciaba el asesinato del Secretario Ge- neral de la CGT José Rucci. El ERP obligó al Comandante Nasif a redac- tar una declaración que luego distribuyó en forma de panfleto.
El 30 de abril, también el ERP, asaltó al Destacamento Policial de Pérez, Santa Fe, y robó armamento.
En la primera página y a todo lo ancho, fue anunciado en todos los diarios del país el día 2 de mayo (el 1º no se editaron) el asesinato del Almirante (retirado) Hermes J. Quijada. El asesinato había ocurrido el 30 de abril a las 9 y 30 horas. Los principales títulos del diario La Pren-
sadecían así:
g «Fue asesinado anteayer el almirante Hermes Quijada. Honda reper-
cusión por este nuevo hecho. Declárase zona de emergencia a la capi-
tal y cinco provincias(Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Tucumán). El presidente llamó a Cámpora, que llega hoy, para tratar
la situación. Es un atentado contra el pueblo argentino todo. El crimen fue cometido ante la vista de muchas personas. Los asesinos viajaban en una motocicleta que abandonaron en la zona de la Recoleta».
rrizó en el polo sur. La crónica relata que el Almirante se dirigía a su trabajo en automóvil, cuando aproximadamente a las 9 y 30 horas de- bió detenerse en un semáforo en la esquina de las calles Junín y Can- gallo de la Capital Federal. A su costado se detuvo una motocicleta ocu- pada por dos guerrilleros. El que viajaba en la parte posterior descen- dió y con una pistola disparó a quemarropa seis balazos contra el almi- rante, matándolo, ante numerosas personas. Los guerrilleros del ERP
22 de agostohuyeron. El chofer del Almirante descendió del auto y dis- paró contra los agresores, hiriendo de muerte al autor de los disparos, siempre ubicado en el asiento posterior de la motocicleta. Estos en su fuga chocaron cerca de la Facultad de Derecho. El 2 de mayo, una lla- mada telefónica del ERP hizo saber que el guerrillero herido había muerto y se encontraba en un departamento del barrio de Palermo, donde efectivamente fue hallado el cadáver. Se llamaba Víctor José Fer- nández Palmeiro, con larga actuación en el ERP. Había sido detenido y alojado en la cárcel de Villa Devoto de donde fugó en febrero de 1972. En 1971 integró el grupo que intentó secuestrar al General Julio Also- garay y participó en el secuestro y muerte del Dr. Oberdan Sallustro.
El diario La Prensa del 2 de mayo consignaba que:
g «distintas fuentes consultadas (en la Casa de Gobierno) no ocultaron su disgusto y hasta irritación por la falta de condenación a esos hechos delictivos por parte de las autoridades recientemente electas…» Tres días antes de asumir el Dr. Cámpora, fue asesinado por un co- mando de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) el dirigente sindical Dirk Henry Kloosterman, Secretario del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), que también era vicepresidente de la Federación Internacional de Trabajadores de la Industria Metalúrgica, elegido en el Congreso realizado en Lausana, Suiza. Viajaba solo y des- armado, desde La Plata hacia la Capital Federal. Cerca del mediodía del 22 de mayo los guerrilleros le cerraron el paso y lo mataron. Ese mis- mo día se intentó secuestrar a un ejecutivo de Swift, el Sr. Volinsky.
El ciclo se cerró con el atentado contra un ejecutivo de Ford, el Sr. Luis Giovanelli, realizado el 23 de mayo, que causó su fallecimiento. El mismo día fue secuestrado el Ingeniero Bellinson, gerente de la empre-
sa “Babic”. El 24 de mayo se realizó un atentado con explosivos contra el domicilio del director del Instituto de Computación de la Universidad de Santiago del Estero.
El nuevo gobierno estaba por asumir. Estrella Roja, la revista del ERP, en su edición del 14 de mayo le advertía:
( «… nuestra organización no atacará al nuevo gobierno, mientras és- te no ataque al pueblo y a la guerrilla.»
Anunciaba que:
( «seguiría combatiendo a las empresas y a las Fuerzas Armadas con- trarrevolucionarias, (las Fuerzas Armadas de la Nación), y no ata- caría a la policía mientras permaneciera neutral.»
Le exigía al presidente Cámpora, que armara el brazo del pueblo, y favoreciera el desarrollo del ejército popular revolucionario; que enfren- tara a los burócratas sindicales con una nueva dirección clasista y com- batiente. Exigía la expropiación de la propiedad privada y la estatiza- ción de los bancos privados.
CAPITULO VI
LA LIBERTAD DE LOS GUERRILLEROS Y