La metodología que sustentó el proceso de investigación fue el enfoque cualitativo, que permitió, a partir de los discursos de los diversos actores que confluyen en el fenómeno en cuestión, comprender e interpretar las demandas económicas, sociales, culturales y/o políticas que presentan las personas pertenecientes a las Asociaciones Mapuche de la comuna de Santiago en relación a la gestión que realiza la Oficina de Asuntos Indígenas.
El enfoque de análisis cualitativo, orientó las estrategias de muestreo, técnicas, instrumentos y actividades que se utilizaron en la recogida de información, en este sentido, “los estudios cualitativos representan estrategias de elevado rendimiento en el intento de comprender e interpretar las imágenes sociales, las significaciones y los aspectos emocionales que orientan desde lo profundo los comportamientos de los actores sociales” (Servia, 2007, pp. 129). Es así, que el enfoque cualitativo fomentó, desde los mismos discursos, el tránsito de la relación sujeto-objeto a una interacción horizontal entre sujeto-sujeto, construyéndose un conocimiento dinámico y enriquecedor para ambas partes, es decir, desde las diversas visiones, las cuales a su vez, son influidas por el contexto donde se sitúan y los elementos característicos que lo conforman.
La información fue recopilada a partir de la interacción con las personas pertenecientes a las Asociaciones Mapuche de la comuna de Santiago, donde se puso un gran énfasis en “la valoración de la subjetividad, la vivencia y la interacción de los sujetos de investigación (…) los enfoques cualitativos de investigación social se plantean tres fases o momentos relacionados entre sí: exploración, focalización y profundización” (Galeano, 2004, pp.47). Los datos fueron organizados de manera tal que se construyeron categorías las cuales se ordenaron en unidades de información abstracta;
Este proceso inductivo involucra un ida y vuelta entre temas y datos hasta lograr un conjunto comprehensivo de temas. Puede incluir el intercambio interactivo con los participantes, de forma que tengan la posibilidad de incidir en la forma dada a los temas y las abstracciones que han emergido del proceso (Batthyány, K.; Cabrera, M., 2011).
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Los datos que se han recopilado hasta el momento han sido analizados de manera sistemática, lo que permitió, y permitirá a la finalización de esta investigación, aportar a la comprensión de un fenómeno social emergente y poco abordado por nuestra disciplina, fenómeno el cual, de forma paulatina, y tras la emergencia de lo indígena desde el noventa, se ha ido posicionando, sobre todo en las disciplinas de las ciencias sociales, “en dicha tarea la Antropología ha llevado gran parte del trabajo intelectual y, en menor grado, disciplinas como la Sociología, la Historia, el Trabajo Social, entre otras” (Antileo, E., 2007, pp. 13).
La investigación entonces es un proceso para abrir espacios de participación, individual y colectiva, que impliquen una interacción compleja y democrática con el pueblo mapuche, proporcionando espacios significativos de participación que orienten la acción de la Oficina de Asuntos Indígenas de la comuna de Santiago. En este sentido, y tal como lo señala Batthyány, K.; Cabrera, M. (2011) la investigación cualitativa,
Es central la interpretación del investigador acerca de lo que se ve, oye y comprende. Esta interpretación no es ajena a su contexto, historia y concepciones propias. También los participantes han interpretado los fenómenos en los que estaban involucrados y los propios lectores del informe de la investigación tendrán sus interpretaciones. Así se ve la emergencia de las múltiples miradas que pueden surgir sobre el problema de investigación (Batthyány, K.; Cabrera, M., 2011, pp. 79).
A partir del proceso, se espera relevar el discurso de los sujetos de investigación en la perspectiva de alzar sus voces, por años silenciadas, para ponerlas en tensión con la intervención de los profesionales. Es importante mencionar que la estudiante en práctica que guío el proceso, no es un actor exógeno de la temática, sino más bien, pertenece al mismo pueblo al que investiga, lo que implicará, a la finalización del proceso, obtener una interpretación legítima y compleja de una cultura y una historia que resiste.
El profundizar en el discurso, la subjetividad y la vivencia de los actores en un contexto determinado permitirá representar los mundos posibles y reales de sus miembros (Iñiguez, L., 2006). En este sentido, y tal como lo expone Iñiguez, L. (2006),
El lenguaje juega un papel central, no sólo como mero medio de comunicación, sino por la influencia que ejerce en la construcción de significados con relación al contexto en que se utiliza y por las
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aperturas o cierres que posibilita su utilización (Iñiguez, L., 2006, pp. 94).
Es así que se cree que el lenguaje permitirá transformar lo que se dice en prácticas sociales, que serán utilizadas para transformar la realidad establecida, mejorando, y haciendo más legitima la gestión que realiza la Oficina de Asuntos Indígenas de la comuna de Santiago, a través de nuevas miradas, las cuales “suponen el cambio de perspectiva en la interrogación, el prescindir de lo dado por descontado y, en definitiva, asumir una postura problematizadora, que permita abrir nuevas perspectivas de estudio y haga emerger nuevos objetos de investigación” (Iñiguez, L., 2006, pp. 100).
El proceso, además busca insertar una perspectiva crítica del escenario de la propuesta temática, adoptando una mirada crítica frente a formas discursivas de dominación, incrementando la conciencia crítica de las personas mapuche hacia el uso lingüístico (Martín, L.; Wittaker, R., 1998). Según Iñiguez, el discurso es a la vez práctica social, y este opera en tres dimensiones: “a) el discurso en tanto texto (el resultado oral o escrito de una producción discursiva), b) el discurso como práctica discursiva enmarcada en una situación social concreta y c) el discurso como un ejemplo de práctica social, que no sólo expresa o refleja identidades, prácticas, relaciones, sino que las constituye y las conforma” (Iñiguez, L., 2006, pp. 100).
El tipo de investigación que se utilizó en el proceso fue el estudio descriptivo, esto ya estos “buscan especificar las propiedades importantes de personas, grupos, -comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis” (Dankhe, 1986, en Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P., 1997, pp. 71), registrando las diversas dimensiones que fueron propuestas como elementos del fenómeno a investigar.
Con el análisis descriptivo se buscó saber cómo se manifestó el fenómeno de investigación. Con ello se buscó medir y evaluar desde una perspectiva cualitativa, diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno, seleccionando, tal como señala Hernández Sampieri (1997) “una serie de cuestiones y se mide cada una de ellas independientemente, para así -y valga la redundancia- describir lo que se investiga” (Hernández R., Fernández, C. y Baptista, P., 1997, pp. 71), lo cual se relaciona con el objetivo del estudio de querer saber cuáles son las demandas que elevan las personas mapuche en su discurso, tanto a nivel político, económico, social y/o cultural. La investigación descriptiva “requiere un considerable conocimiento del área que se investiga para
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formular las preguntas específicas que busca responder” (Dankhe, 1986 en Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P., 1997, pp. 72).
Para definir la muestra de esta investigación, se realizó una estrategia de muestreo, considerando que una población, es el conjunto de todos los casos que concuerdan con una serie de especificaciones (Selítiz, 1974 en Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P., 1997, pp. 262), por lo cual la muestra suele ser definida como un subgrupo de la población “compuesto por las unidades que efectivamente se observa, y representan a las otras unidades de la población que no se observan (Batthyány, K.; Cabrera, M., 2011, pp. 73). Es así, que para seleccionarla, se delimitaron las características de la población a una muestra.
Por lo anterior, se seleccionó una muestra no probabilística, que, tal como señala Hernández Sampieri “es que la elección de los elementos no depende de la probabilidad, sino de causas relacionadas con las características del investigador o del que hace la muestra” (Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P., 1997, pp. 264). La elección de esta muestra no fue una determinación mecánica, ni en base a fórmulas de matemáticas, sino que depende del proceso de toma de decisiones de la estudiante tesista, mediada por los resultados que se buscan del proceso de investigación. Situación, la cual centró su análisis en de los discursos de las personas mapuche de la comuna de Santiago.
Para establecer los criterios de selección es necesario considerar que la elección de la muestra no fue una “representatividad de elementos de una población, sino de una cuidadosa y controlada elección de sujetos con ciertas características especificadas previamente en el planteamiento del problema” (Hernández, R., Fernández, C. y Baptista, P., 1997, pp. 278). Frente a esto, los criterios de selección fueron los siguientes:
Pertinencia: Personas mapuche pertenecientes a alguna Asociación Mapuche de la comuna de Santiago.
Edad: Ser mayores de 18 años.
Representatividad: Ocupar algún cargo de conducción dentro de la organización mapuche. No necesariamente un cargo de jerarquía funcional occidental (presidente, secretario, tesorero), sino más bien, ser vislumbrado, dentro de su comunidad, como un kümeche (una persona solidaria, respetuosa; un o una líder).
La elección de que las Asociaciones fuesen netamente Mapuche, se debe a que en la comuna, y en el país, existe una prevalencia de población
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Mapuche. Sumado, a que la estudiante en práctica, tiene la intensión de profundizar sus conocimientos en temas relacionados a su Pueblo, lo que acentuaría aquella intensión, al realizar la presente investigación.
Es por lo anterior que la muestra se delimita a las personas pertenecientes a las Asociaciones Mapuche de la comuna de Santiago, ya sean hombres o mujeres de diferentes rangos de edad y estrato social, como también de diversas ocupaciones laborales, siendo ellos, quienes representan, y son la cara visible de las Asociaciones Mapuche en las actividades que realizan en conjunto con la Oficina de Asuntos Indígenas de la comuna de Santiago.
La técnica que se utilizó para la indagación de los datos recogidos, - considerando que es una investigación cualitativa con una elección de muestra no probabilística-, fueron:
Entrevistas: Se utilizó esta técnica en el sentido de poder propiciar espacios de conversación entre el investigador y las personas mapuche seleccionadas, la cual se llevó a cabo por medio de un esquema de preguntas, que no era estático, sino más bien, se utilizó como forma de guiar la conversación, pero siempre respetando los intereses de lo que el entrevistado quería dar a conocer, en tensión con las capacidades investigativas del investigador para que a través de los argumentos levantados, se pueda responder la pregunta de investigación. La entrevista de investigación se entendió entonces, tal como lo plantea Grele (1991) en Batthyány y Cabrera (2011), como una conversación entre dos personas, la cual debe ir:
Dirigida y registrada por el entrevistador con el propósito de favorecer la producción de un discurso conversacional, continuo y con una cierta línea argumental (…). La entrevista es pues una narración conversacional, creada conjuntamente por el entrevistador y el entrevistado, que contiene un conjunto interrelacionado de estructuras de la definen como objeto de estudio (Grele 1991 en Batthyány, K.; Cabrera, M., 2011, pp. 89).
Frente a ello, y para delimitar de cierta forma la estandarización de la entrevista, es que se utilizaron, y analizaron, cuatro entrevistas semiestructuradas, donde “el investigador dispone de una serie de temas que debe trabajar a lo largo de la entrevista, pero puede decidir libremente sobre el orden de presentación de los diversos
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temas y el modo de formular la pregunta” (Batthyány, K.; Cabrera, M., 2011, pp. 89)
Este instrumento incluyó una pauta de preguntas, las cuales estaban relacionadas con la temática a investigar. Estas, abordaron desde las particularidades que las personas mapuche presentan dentro de la Asociación Mapuche a la que participan, en tensión con la gestión que realiza la Oficina de Asuntos Indígenas de la comuna de Santiago. Además, al ser una entrevista semiestructurada, se dio el espacio para levantar más inquietudes, desde los propios investigados, que permitieron una mayor comprensión del fenómeno a investigar.
En este sentido, uno de los aspectos relevantes a abordar, considerando las particularidades que presenta el fenómeno a investigar, son los Criterios de confiabilidad y validez que debieron estar presentes al momento de acercarse a las personas que participarán del estudio. Para ello, en primer lugar, se tuvo en consideración la historia y los protocolos históricos y ancestrales que las personas pertenecientes al pueblo mapuche tienen en su diario vivir, y en su relación con su entorno.
En este sentido, fue de gran relevancia, iniciar las conversaciones usando, como mínimo, un saludo y despedida en Mapudungun (idioma del pueblo mapuche), así como también, algunas conversaciones que permitan generar un vínculo mayor con las personas entrevistadas, permitiendo, al mismo tiempo, aportar al rescate de la lengua originaria, forjando, inicial e insipientemente, la instauración y visibilización de la lengua en el sistema público.
Paralelo a esto, y como un resguardo ético de la investigación que se realizará, se presentó a los participantes de la investigación, un consentimiento informado, el cual acordó las condiciones de participación, resguardando identidades si así hubiese sido requerido, informando que la información que será recopilada, será utilizada en un estudio serio, sin mal usarla.
Respecto de la Estrategia de análisis que se utilizó fue el análisis de discurso, esto ya que desde el comienzo del proceso, se observó la necesidad “de estudiar el lenguaje en uso, es decir, emisiones realmente emitidas por lo hablantes, superando el principio de inmanencia tan propio de la lingüística saussuriana, interesada en el sistema formal del lenguaje (llamado lengua), antes que en su uso real (el habla). A ello se suma (…) los efectos sobre la realidad social que tienen los discursos (constituidos por signos de diferente naturaleza, no sólo lingüísticos)” (Santander, 2011, pp. 209).
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A razón de ello, es que se debió tener mucho cuidado con la interpretación del lenguaje y los signos que se presentaron en la investigación, ya que “sabemos que el lenguaje no es transparente, los signos no son inocentes, que la connotación va con la denotación, que el lenguaje muestra, pero también distorsiona y oculta, que a veces lo expresado refleja directamente lo pensado y a veces sólo es un indicio ligero, sutil, cínico” (Santander, 2011, pp. 208), lo cual creo la necesidad de estar atentos, observando los mayores aportes para la construcción de la investigación.
Este análisis refiere a que todo discurso es una práctica social, “y es una práctica no únicamente desenmascaradora o identificadora de otras prácticas discursivas, sino también y sobre todo un camino para su transformación” (Iñiguez, L., 2006, pp. 123). La práctica social, está influida por el contexto, ya sea social, político e ideológico donde se desarrolla.
48 Capítulo IV