3 | Feature Detection and Matching
3.3. BRISK 1 S CALE SPACE
3.6.2. F AST L IBRARY FOR A PPROXIMATE N EAREST N EIGHBOURS (FLANN)
La tiroides participa en la producción de hormonas, especialmente tiroxina (T4)
y triyodotironina (T3). Estas hormonas regulan el metabolismo basal y afectan
el crecimiento y grado de funcionalidad de otros sistemas del organismo. El yodo es un componente esencial tanto para T3 como para T4. La tiroides
también sintetiza la hormona calcitonina que juega un papel importante en la homeostasis del calcio. La tiroides es controlada por el hipotálamo y pituitaria.
La unidad básica de la tiroides es el folículo, que está constituido por células cuboidales que producen y rodean el coloide, cuyo componente fundamental es la tiroglobulina, la molécula precursora de las hormonas. La síntesis hormonal
23 está regulada enzimáticamente y precisa de un oligoelemento esencial, el yodo, que se obtiene en la dieta en forma de yoduro. El yodo se almacena en el coloide y se une con fragmentos de tiroglobulina para formar T3 o T4. Cuando la
concentración de yodo es superior a la ingesta requerida se inhibe la formación tanto T4 como de T3, un fenómeno llamado el efecto Wolff Chaikoff. La
liberación de hormonas está dada por la concentración de T4 en sangre;
cuando es baja en sangre se libera TSH, que promueve la endocitosis del coloide, su digestión por enzimas lisosómicas y la liberación de T4 y T3 a la
circulación. Las hormonas circulan por la sangre unidas a proteínas, de la cual la más importante es la globulina transportadora de tiroxina.
Las hormonas tiroideas tienen efectos sobre casi todos los tejidos del organismo. Aumentan la termogénesis y el consumo de oxígeno, y son necesarias para la síntesis de muchas proteínas; de ahí que sean esenciales en los periodos de crecimiento y para la organogénesis del sistema nervioso central. También influyen sobre el metabolismo de los hidratos de carbono y de los lípidos. La T4 se convierte en T3 en los tejidos periféricos. La T4 constituye
el 93% de las hormonas metabólicamente activas, y la T3 el 7%.
La secreción de TSH está regulada básicamente por la retroalimentación negativa que ejercen las hormonas tiroideas sobre la hipófisis, aunque también por factores hipotalámicos como la TRH.
2.3.3.3 NÓDULO TIROIDEO
Los nódulos tiroideos son neoplasias de células en las glándulas tiroideas y pueden ser no cancerosas (benignas) o cancerosas ( malignas). Algunos nódulos están llenos de líquidos (quistes), mientras que otros se componen completamente de células de la glándula tiroidea. Algunas veces, lo que se siente como un nódulo realmente es una colección de pequeños nódulos juntos.
24 Los nódulos tiroideos son más comunes en las mujeres que en los hombres y las posibilidades de desarrollarlos se incrementan con la edad.
Sólo unos pocos nódulos tiroideos son cancerosos. (Ver: cáncer de tiroides.)
Las siguientes características incrementan el riesgo de desarrollar un nódulo canceroso:
Un nódulo duro
Un nódulo adherido a estructuras cercanas
Antecedentes familiares de neoplasia endocrina múltiple tipo II
Antecedentes familiares de cáncer de tiroides, especialmente carcinoma medular de la tiroides
Voz ronca debido a parálisis de las cuerdas vocales Edad inferior a 20 años o mayor a 70
Antecedentes de exposición a la radiación en cabeza y cuello Género masculino
No siempre se encuentran las causas de los nódulos tiroideos, pero pueden abarcar:
Enfermedad de Hashimoto Deficiencia de yodo
2.3.3.4 TIROIDITIS
Tiroiditis es un término general que se refiere a la “inflamación de la glándula tiroides”. La tiroiditis incluye un grupo de trastornos individuales todos los cuales causan inflamación de la tiroides y como resultado producen distintas presentaciones clínicas. Por ejemplo, la tiroiditis de Hashimoto es la causa más común de hipotiroidismo en los Estados Unidos. La tiroiditis del post-parto, que causa una tirotoxicosis transitoria (niveles altos de hormona tiroidea en la sangre), seguida de hipotiroidismo transitorio, es una causa común de
25 problemas de la tiroides después del parto. La tiroiditis subaguda es la causa principal de dolor en la tiroides. La tiroiditis también puede ocurrir en pacientes que toman los medicamentos interferón y amiodarona.
2.3.3.5 HIPERTIROIDISMO
El hipertiroidismo es un tipo de tirotoxicosis caracterizado por un trastorno metabólico en el que el exceso de función de la glándula tiroides conlleva a una hipersecreción de hormonas tiroideas (tiroxina (T4) libre o de triyodotironina (T3) libre, o ambas) y niveles plasmáticos anormalmente elevados de dichas hormonas.18 Como consecuencia aparecen síntomas tales como taquicardia, pérdida de peso, nerviosismo y temblores. En los seres humanos, las principales causas de este padecimiento son la enfermedad de Graves o bocio tóxico difuso (etiología más común con 70–80%), el adenoma tiroideo tóxico, el bocio multinodular tóxico, la tiroiditis subaguda y los efectos de algunos medicamentos. Se diferencia del síndrome de tirotoxicosis o tormenta tiroidea porque en esta última hay una exacerbación del hipertiroidismo, a tal grado que pone en peligro la vida del paciente, fundamentalmente por insuficiencia cardíaca. Por su parte, la tirotoxicosis engloba al hipertiroidismo y a otras patologías que cursan con una elevada concentración de hormonas tiroideas, causada por la glándula tiroidea o no.
El diagnóstico y tratamiento adecuado del hipertiroidismo depende del reconocimiento de los signos y síntomas de la enfermedad y la determinación de la etiología. El estudio diagnóstico comienza determinando los niveles de la hormona estimulante de la tiroides (TSH). Cuando los resultados de la prueba son inciertos, la medición de la absorción de radio nucleídos ayuda a distinguir entre las posibles causas. Cuando la tiroiditis es la causante, el tratamiento
18
Harrison. Trastornos de la glándula tiroides. Principios de Medicina Interna; 18a edición. Ed. Mc Graw Hill. México, 2012. pp 2011-2079
26 sintomático por lo general es suficiente porque el hipertiroidismo en este caso suele ser transitorio. La enfermedad de Graves, bocio tóxico multinodular y el adenoma tóxico puede tratarse con yodo radiactivo, medicamentos antitiroideos o cirugía. La tiroidectomía es una opción cuando otros tratamientos han fallado o están contraindicados, o cuando un bocio está causando síntomas compresivos. Algunas nuevas terapias están bajo investigación. Se debe considerar tratamientos especiales en pacientes que están embarazadas o amamantando, así como los que cursan con oftalmopatía de Graves o hipertiroidismo inducido por amiodarona.
2.3.3.6 HIPOTIROIDISMO
El hipotiroidismo es la disminución de los niveles de hormonas tiroideas en el plasma sanguíneo y consecuentemente en tejidos, que puede ser asintomática u ocasionar múltiples síntomas y signos de diversa intensidad en todo el organismo. Lo padece el 3 % de la población.19 Los pacientes en ocasiones, por su presentación larvada, pueden recibir tratamiento psiquiátrico o psicológico cuando en realidad lo que necesitan es tratamiento hormonal sustitutorio. No es fácil de diagnosticar en sus estados iniciales.
El hipotiroidismo congénito es aquel de origen genético que aparece en el momento del nacimiento del bebé. Es importante su detección precoz mediante análisis clínicos pues los niños pueden no presentar signo aparente tras el nacimiento. Las hormonas tiroideas son necesarias para el normal desarrollo del crecimiento y de importantes órganos como el cerebro, el corazón y el aparato respiratorio.
Si no se trata adecuadamente de forma precoz puede provocar discapacidad física y mental. En España y también en Turquía existe un protocolo de detección precoz, diagnosis y tratamiento que se realiza a todos los neonatos, es la llamada prueba deltalón.
19
27
2.3.3.6 CÁNCER DE TIROIDES
Aunque los nódulos tiroideos son comunes, los carcinomas diferenciados de tiroides (CDT) clínicamente detectables son relativamente raros: constituyen menos del 1% de todos los cánceres humanos. La incidencia anual en el mundo oscila entre 0,5 a 10 casos por 100.000 habitantes, con una edad promedio en el momento del diagnóstico de 45 a 50 años. Los CDT son raros en la niñez y adolescencia, con una incidencia creciente con la edad en los adultos. Se presenta con frecuencia de 2 a 4 veces mayor en las mujeres que en los hombres.
En personas fallecidas por carcinoma tiroideo, se ha comprobado que la recurrencia local con invasión de estructuras vitales en cuello es la principal causa de muerte.
Los tres principios básicos de la cirugía tiroidea son: 1) Debe extirparse todo el tumor macroscópico 2) No es necesario dejar bordes amplios
3) No deben sacrificarse estructuras normales.20