Chapter 2: Literature Survey
2.2 Spray Parameters and the Influence on Coating Performance
2.2.1 Feedstock Particles
En la tesis abordaremos la imagen desde un punto de vista teológico-filosófico, al utilizar la sentencia del Génesis: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza333, como frase explicativa de que el hombre manifiesta a Dios de modo más perfecto que la totalidad del universo. Al designar al hombre con el concepto de imagen, la Biblia lo pone en relación con Dios, como principal colaborador en el
331 Eliade, Mircea, Imágenes y símbolos…, p. 47.
332 Para un estudio más detallado de las distintas hierofanías en las religiones más diversas, véase: Eliade, Mircea, Tratado de historia de las religiones, Ediciones Cristiandad, Madrid, 1974.
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proyecto de la creación334. Ya hemos indicado que la imagen requiere un modelo, que en este caso es Dios mismo, por lo que el verdadero rostro del hombre no puede explicarse desde sí mismo, sino que requiere de una relación con la divinidad. Sin embargo, como Dios es invisible y el hombre un espíritu encarnado, no puede imitarlo si no lo conoce. Por este motivo, Dios se revela en Jesucristo, que, por una parte, es la imagen visible del Padre, y por otra, el verdadero rostro del hombre335.
En el Antiguo Testamento, igual que en toda la historia de las religiones, puede verse que Dios es invisible y además inalcanzable. Todo aquel que vea su rostro morirá336. Sin embargo, establece un diálogo con la criatura, que es absolutamente gratuito, porque no le debe nada337. En el Antiguo Testamento los hombres conocen algo de Dios, porque tienen experiencia de algunos de sus atributos. Saben que es el creador, que es omnipotente y bueno. Pero con la encarnación de Cristo, al convivir con Él pueden conocerlo. Cristo es totalmente hombre, pero muy distinto a todos los hombres338. Habla con autoridad339, las fuerzas de la naturaleza le obedecen340. Los espíritus inmundos le tienen miedo, y es capaz de curar las enfermedades341. Así muestra su omnipotencia, y su origen supra mundano. Por medio de su vida cotidiana, Cristo da testimonio del Padre, y le muestra su gloria a aquel que tenga la disposición de reconocerlo. Cristo es esa imagen de Dios, que el hombre no podía hacer para no caer en la idolatría; y además la causa ejemplar del hombre, que sólo puede ser pleno si somete su voluntad a la de aquel que lo ha creado, es decir, al Padre342.
Para que la imagen natural de Dios que hay impresa en el hombre se perfeccione, y éste logre asemejarse a su modelo, es necesario el bautismo, pues se requiere la ayuda de la gracia343. A esto se refiere San Pablo cuando sostiene que todo hombre
334 Cfr. Diccionario Teológico Enciclopédico, Editorial Verbo Divino, Pamplona, 1995, pp. 484- 485.
335 Cfr. Diccionario Teológico Enciclopédico, p. 487.
336 von Balthasar, Hans Urs, Teológica, Vol. 2. Verdad de Dios, Ediciones Encuentro, Madrid, 1997, p. 68.
337 Cfr. von Balthasar, Hans Urs, Teológica, Vol. 2. Verdad de Dios, p. 69. 338 Cfr. von Balthasar, Hans Urs, Teológica, Vol. 2. Verdad de Dios, pp. 69-71. 339 Cfr. “Evangelio según San Mateo”, Biblia de Jerusalén, 7. 29.
340 Cfr. “Evangelio según San Mateo”, Biblia de Jerusalén, 8.23, 26. 341 Cfr. “Evangelio según San Mateo”, Biblia de Jerusalén, , 8.16.
342 Cfr. von Balthasar, Hans Urs, Teológica, Vol. 2. Verdad de Dios, p. 72. 343 Cfr. Diccionario Teológico Enciclopédico, p. 487.
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ha sido creado a imagen de Dios, no obstante, está llamado a ser su imagen; esta vocación hace referencia al esfuerzo que cada hombre debe realizar por asemejarse a Cristo que es su modelo344. Este es el camino del cristiano, pasar de ser un hombre viejo cuyo modelo es Adán, a ser un hombre nuevo que tiene como guía a Cristo345.
Cuando Dios crea al hombre a su imagen y semejanza, aunque haya entre ambos una distancia infinita, crea una persona; es decir, alguien que puede conocerlo y amarlo. Se trata de un compañero que puede asumir con él, libremente, la responsabilidad de cuidar el cosmos en que habita346. Esta responsabilidad compartida tiene sentido, porque el hombre es uno de los fines de la creación, ya que toda ella ha sido puesta a su servicio. Y finalmente, el ser imagen de Dios tiene un aspecto relacional: así como Dios es trino, el hombre no puede ser pleno, sin relacionarse con otro amorosamente. Es por este motivo, que Dios crea a la pareja humana y le ordena multiplicarse y poblar la tierra; para que sea reflejo de la Trinidad y de la sobreabundancia del amor que hay en ella.
Esta reflexión sobre el sentido teológico de la imagen, tiene como objetivo mostrar que la tesis se enmarca dentro de la teología natural, por lo que las conclusiones a las que se llegará consisten en líneas de trabajo posterior, que en general tienen un carácter teológico; ya que como hemos indicado, el hombre no tiene su explicación última en sí mismo, sino en Dios, por lo que para explicar su papel en la creación desde la causa final, debe hacerse referencia a él.
344 Cfr. Pacomio, Luciano (et al), Diccionario Teológico Interdisciplinar, III, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1982, p. 131.
345 Cfr. Pacomio, Luciano (et al), Diccionario Teológico Interdisciplinar, pp. 135-136. 346 Cfr. Pacomio, Luciano (et al), Diccionario Teológico Interdisciplinar, pp. 133-134.
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