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Microstructural Characterisation of The Coating

Chapter 4: Experimental Results

4.3 Microstructural Characterisation of The Coating

El tercer tipo de definiciones que menciona Santo Tomás en el De Veritate hace referencia a un efecto de la verdad: verdadero es lo que manifiesta y declara el ser. O la verdad es lo que manifiesta lo que es.

488 Tomás de Aquino, S. Th., I, q. 16, a. 1, InC.

489 Cfr. Pieper, Josef, El descubrimiento de la realidad, p. 196 490 Cfr. Pieper, Josef, El descubrimiento de la realidad, p. 197. 491 Cfr. Tomás de Aquino, De Veritate, q. 1, a. 1, InC.

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Al explicar la verdad como adecuación, se ha señalado que consiste en una relación de la cosa conocida y el intelecto. Esta relación manifiesta el ser de la cosa, y pone al hombre en relación tanto con su esencia, como con la totalidad del ser; por lo que el carácter manifestativo de la verdad consiste en que es capaz de desvelar la totalidad del ente a un ser intelectual493. En el tercer capítulo de la tesis se mostrará que la totalidad del universo que está formado por muchas criaturas ordenadas jerárquicamente reflejan mejor la imagen de Dios que una sola de ellas de forma autónoma494. De esta idea surgen dos líneas de investigación: la primera se refiere al modo en que la estructura del universo es un icono más perfecto del Creador que una sola de sus criaturas. Y la segunda, al sentido en que Dios se manifiesta en la naturaleza por medio de algunos vestigios. Nosotros nos ocuparemos primero del segundo aspecto de la cuestión, y del primero en el capítulo tercero al tratar la estructura del universo.

La teoría de la manifestación de Dios en el mundo está fundada en que Dios crea a su semejanza, por lo que deja algunos de sus rasgos en su obra a modo de vestigio. Al inicio del capítulo, nos preguntamos si aquellos principios del ser de los que Santo Tomás habla en el De Trinitate, pueden corresponder a los trascendentales, y hemos mostrado que es una hipótesis legítima. Ahora mostraremos brevemente en qué sentido puede decirse que la verdad manifiesta al Creador a modo de vestigio.

Al preguntarse si la verdad se encuentra primariamente en la cosa o en el intelecto, y de qué entendimiento se trata, Santo Tomás identifica la verdad con uno de los atributos divinos, por tanto, con su esencia:

La verdad se encuentra en el entendimiento en cuanto que aprehende las cosas como son; y en las cosas en cuanto que son adecuables al entendimiento. Todo esto es así en Dios en grado sumo. Pues su ser no sólo se conforma a su entendimiento, sino que también es su mismo entendimiento. Y su conocer es la medida y causa de cualquier otro ser y entendimiento. Y Él mismo es su ser y su conocer. Por lo tanto, en Él no sólo está la verdad, sino que Él mismo es la primera y suma verdad495.

493 Cfr. Pieper, Josef, El descubrimiento de la realidad, p. 200. 494 Cfr. Tomás de Aquino, S. Th., I, q. 4, a. 1, InC.

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El pasaje analiza el problema desde todas las perspectivas. En primer lugar, señala dos características fundamentales de la verdad: desde el punto de vista del intelecto, consiste en comprender la realidad, y del de la cosa en adecuarse con un intelecto. Ambas características corresponden tanto a la inteligibilidad del objeto, como a la existencia de un sujeto capaz de entenderlo. Estos dos elementos son fundamentales para que exista una relación entre la cosa y un sujeto que la conozca intelectualmente. La relación hace posible que el ámbito del ser se identifique con el de lo cognoscible, y que la verdad se sitúe primariamente en el intelecto y secundariamente en las cosas. Luego describe al intelecto divino y señala, no sólo que es la causa y medida de todo lo que existe, sino de cualquier otro entendimiento. Para terminar destacando que su ser y su conocer se identifican, por lo que puede decirse que Dios es la suprema verdad.

Después de este análisis es posible sacar algunas conclusiones: en primer lugar, que Dios, cuya esencia es inteligencia con un poder creativo, cuando crea lo hace a su semejanza, por lo que el universo está formado por una multiplicidad de seres inteligibles en diverso grado, capaces de ser conocidos intelectualmente. Al existir otro ente fuera de Dios capaz de relacionarse con el universo de manera intelectual, la verdad sale de la divinidad y le permite al hombre además de conocer la esencia de las cosas, deducir la existencia de un ser inteligente capaz de crearlo todo. Así, la verdad, que es el trascendental que abre al ser a la esfera del conocimiento, hace posible que el hombre pueda conocer a Dios por medio de sus criaturas analógicamente. En este sentido, es posible sostener que Dios se manifiesta en el universo de forma intelectual, porque hay una criatura capaz de relacionarse con él de este modo, porque también es espiritual, lo que lo hace semejante a su autor. De este asunto se tratará en el tercer capítulo de la tesis al hablar del hombre como imagen de Dios.

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