Face-to-Face learning
FIGURE 4-1: RESEARCH DESIGN: EMBEDDED EXPERIMENTAL MODEL VARIANT
amenazaron la frágil
transición en el país
83. Véase el resumen sobre Yemen (AQPA) en este capítulo.
84. April Longley Alley, Yemen’s Houthi Takeover, Middle East Institute, 22 de diciembre de 2014, http://www.mei.edu/content/article/yemens-houthi- takeover.
85. International Crisis Group, The Houthis: From Saada to Sanaa, Middle East Report no.154, ICG, 10 de junio de 2014, http://www.crisisgroup.org/ en/regions/middle-east-north-africa/iraq-iran-gulf/yemen/154-the-huthis-from-saada-to-sanaa.aspx.
general encargado de la reestructuración del Ejército. Las principales áreas afectadas fueron Maarib (centro), al- Bayda (sur) y Hadramawt (sureste), esta última zona de producción petrolera y considerada un bastión de AQPA. Algunos de los episodios más cruentos del año se produ- jeron en esta zona, como el ataque contra un puesto de control militar en Shibam que dejó 17 soldados muertos en enero; y otra acción similar que causó una veintena de bajas en las fuerzas de seguridad en la zona de Reida, cerca de la capital provincial, Mukallah, en marzo. Otras acciones graves tuvieron lugar en la provincia de Shabwa, donde un atentado explosivo dejó 15 soldados muertos, y en el sureño puerto de Adén, donde 11 militares murie- ron tras un atentado suicida contra una base del Ejército. En abril, las autoridades yemeníes decidieron lanzar una ofensiva –descrita como una “operación sin preceden- tes”– sobre AQPA, que se tradujo primero en ataques aéreos y luego en una campaña terrestre. El presidente Abdo Rabo Mansour Hadi advirtió que el Gobierno estaba en una guerra abierta contra AQPA, y la campaña derivó en combates y acciones de represalia que causaron más de un centenar de víctimas mortales, entre soldados y milicianos de la filial de al-Qaeda. En una prueba más de la implicación de EEUU en este conflicto, aviones no tri- pulados estadounidenses apoyaron la campaña aérea de las fuerzas yemeníes, que causó decenas de bajas entre los militantes de AQPA durante el año. Las operaciones con drones, que han causado numerosas muertes civiles, motivaron nuevas manifestaciones en el país, incluyendo protestas lideradas por la Organización Nacional de Víc- timas de Drones.
A lo largo del segundo semestre AQPA mantuvo su cam- paña de ataques contra personal militar –el asesinato de un grupo de 15 soldados desarmados que viajaban en un autobús causó especial consternación en agosto–, pero en paralelo se involucró en crecientes ataques y enfrenta- mientos con las fuerzas al-houthistas que, tras tomar el control de la capital (Sanaa) y forzar un cambio de gobier- no en septiembre, intentaron avanzar hacia otras zonas del país. AQPA intentó enmarcar su conflicto con los al- houthistas desde un punto de vista sectario, en línea con el incremento de las hostilidades entre sunníes y shiíes en la región. Los al-houthistas, grupo armado dominante en el norte de Yemen, profesan el zaidismo, un credo más próximo al shiísmo, y han sido señalados por sus presun- tos vínculos con Irán. AQPA se mostró determinado a fre- narles y, en algunas zonas, esta aproximación habría faci- litado las alianzas con algunos grupos tribales críticos con la ofensiva de los al-houthistas. En este contexto, la filial de al-Qaeda en Yemen reivindicó diversos ataques contra intereses al-houthistas, entre ellos una ofensiva contra un hospital regentado por el grupo en la provincia de Maarib (centro), un ataque suicida durante una reunión de al- houthistas en Sanaa que dejó 47 víctimas mortales en octubre, atentados contra vehículos que transportaban a miembros de la organización y ataques explosivos duran- te celebraciones religiosas de los al-houthistas que provo- caron decenas de fallecidos en diciembre, incluyendo 15 niñas. Asimismo, se produjeron enfrentamientos directos entre combatientes de ambas formaciones, que habrían
causado la muerte de varios cientos de personas. En no- viembre, las fuerzas al-houthistas consiguieron avanzar en el control de la localidad de Radaa, considerada un feudo de AQPA, e intensificaron los intentos por instalar su dominio en la provincia de Maarib (centro), de mayoría sunní. Cabe destacar que en diciembre, dos rehenes de AQPA murieron –un estadounidense y un sudafricano– en el marco de una fallida operación de rescate lanzada por EEUU, y que varios milicianos del grupo vestidos con
niqab –velo integral usado por muchas mujeres en Ye- men– fueron tiroteados por las fuerzas yemeníes cuando intentaban infiltrarse en Arabia Saudita. Finalmente, cabe mencionar que a nivel internacional, AQPA reconoció los avances del grupo yihadista Estado Islámico (ISIS), que proclamó un califato en territorios de Siria e Iraq. No obstante, a diferencia de otras organizaciones yihadistas de la región, no declaró lealtad al líder de ISIS. Tras el inicio de la campaña internacional contra ISIS, liderada por EEUU, AQPA expresó su solidaridad con Estado Is- lámico y se sumó a los llamamientos a atacar intereses occidentales. Mashreq Egipto (Sinaí) Inicio: 2014 Tipología: Sistema Interno internacionalizado
Actores: Gobierno, fuerzas de seguridad, grupos
armados con base en el Sinaí –entre ellos Ansar Beit al-Maqdis (ABM), Ajnad Misr, y Katibat al-Rabat al-Jiha- diya–, Israel
Intensidad: 1
Evolución: ↑
Síntesis:
La península del Sinaí se ha convertido en un creciente foco de inestabilidad. Desde el derrocamiento de Hosni Mubarak en 2011, la zona ha registrado un aumento de la actividad insurgente, que inicialmente dirigió sus ataques contra inte- reses israelíes. Esta tendencia abrió diversos interrogantes sobre el mantenimiento de los compromisos de seguridad entre Egipto e Israel tras la firma del acuerdo de Camp David (1979), que condujo a la retirada de las fuerzas israelíes de la península. Sin embargo, y en paralelo a la accidentada evolución de la transición egipcia, los grupos yihadistas con base en el Sinaí han reorientado el foco de sus acciones hacia las fuerzas de seguridad egipcias, en especial tras el golpe de Estado contra el Gobierno islamista de Mohamed Mursi (2013). Progresivamente, los grupos armados –en especial Ansar Beit al-Maqdis (ABM)– han demostrado su capacidad para actuar más allá de la península, han recurrido a arsena- les más sofisticados y han ampliado sus objetivos, atacando también a turistas. La decisión de ABM de declarar lealtad a la organización radical Estado Islámico (ISIS) a finales de 2014 marcó un nuevo hito en la evolución de esta disputa. La complejidad del conflicto está influida por múltiples facto- res, entre ellos la histórica marginación política y económica que ha alentado los agravios de la población beduina, co- munidad mayoritaria en el Sinaí; las dinámicas del conflicto árabe-israelí; y la convulsión regional, que ha facilitado el tránsito de armas y combatientes en la zona.
La disputa entre el Gobierno egipcio y diversos grupos armados de corte yihadista que tienen sus bases en la pe- nínsula del Sinaí pasó a ser considerado como conflicto ar- mado en 2014 debido al aumento en la periodicidad de los hechos de violencia y en los niveles de letalidad. La cifra final de víctimas mortales es difícil de confirmar, pero los diversos incidentes ocurridos durante el año se habrían co- brado la vida de más de un centenar de personas. El grupo armado que protagonizó más acciones y de mayor impacto fue Ansar Beit al-Maqdis (ABM), aunque algunas ofensivas fueron reivindicadas por otras organizaciones insurgentes, como Ajnad Misr. Los primeros meses de 2014 estuvieron marcados por ataques de gran espectacularidad perpetra- dos por ABM. En enero, el grupo atentó con
explosivos contra el cuartel de la Policía en El Cairo y poco después derribó un helicóptero de las fuerzas de seguridad egipcia que so- brevolaba la península del Sinaí con un misil tierra-aire. Un mes después, en febrero, ABM reivindicó un ataque contra un autobús de turistas en el Sinaí, cerca de la frontera con Israel, hecho que causó la muerte de tres ciu- dadanos surcoreanos y un egipcio y que tuvo gran repercusión internacional. Esta serie de
incidentes ratificó la capacidad de ABM para actuar más allá de la península del Sinaí, confirmó su capacidad para acceder a arsenales sofisticados y reveló la ampliación de sus objetivos, ya que hasta entonces el grupo había centra- do sus ofensivas contra las fuerzas de seguridad egipcias e intereses israelíes. ABM justificó su acción contra el bus turístico –un hecho sin precedentes en años– en el marco de su “guerra económica” contra el Gobierno egipcio, que a partir de junio pasó a estar presidido oficialmente por el ex general Abdel Fattah al-Sisi, líder del golpe castrense que derrocó al Gobierno de los Hermanos Musulmanes (HM). El dirigente asumió la presidencia con promesas de acabar con el terrorismo y continuó con la política de establecer conexiones entre las acciones armadas de grupos basados en el Sinaí con los HM. Esta aproximación, junto a la opa- cidad informativa en lo referente a la actividad insurgente en la península, continuó dificultando las posibilidades de confirmar de manera independiente los hechos vinculados a este conflicto y la autoría de los diversos ataques. Algu- nos expertos subrayaron el interés del Gobierno en vincular el conflicto del Sinaí con los HM con el fin de desacreditar a la organización, declarada grupo terrorista por las auto- ridades, pero que oficialmente mantiene su compromiso con la vía pacífica para impulsar su agenda política. Otros analistas, sin embargo, destacaron que no es descartable que ABM haya engrosado sus filas con algunos miembros de los HM desencantados y radicalizados como reacción a la agresiva campaña de persecución impulsada por el Gobierno.
A lo largo del año, el conflicto armado también se mate- rializó en ataques armados o explosivos en carreteras o puestos de control de las fuerzas de seguridad, operacio- nes suicidas, asesinatos de policías, ofensivas contra ga- seoductos –que conectan con Israel y Jordania–, y enfren- tamientos. Según cifras del ministerio del Interior egipcio, desde el derrocamiento del Gobierno de Mohamed Mursi
a mediados de 2013 y hasta octubre de 2014 más de 500 soldados y efectivos policiales habían muerto en hechos de violencia vinculados con los grupos yihadis- tas. Las incursiones gubernamentales contra los grupos del Sinaí y operaciones de rastreo también resultaron en numerosas víctimas mortales en las filas yihadistas o de presuntos sospechosos de pertenecer a estas organiza- ciones. Adicionalmente, según informaciones de prensa, ABM también habría ejecutado a más de una decena de personas acusadas de colaboración con las fuerzas de seguridad egipcias y/o Israel. Uno de los episodios más graves del segundo semestre se produjo a finales de octubre, cuando un doble ataque contra tropas egipcias en el Sinaí causó la muerte a 31 soldados, el peor balance para el Ejército egipcio en “tiempos de paz”. Tras la ofensiva, reivindi- cada por ABM, el Gobierno decretó estado de emergencia por un período de tres meses en varias zonas de la península, cerró el paso fronterizo con Rafah y ordenó el desalojo de decenas de familias con el fin de crear una “zona tapón” en el área fronteriza con Gaza. Paralelamente, el Gobierno aprobó nuevos poderes para el Ejército en el control de in- fraestructuras, plantas energéticas, puentes y carreteras, entre otros ámbitos. Hacia finales de año se produjeron nuevos acontecimientos clave en la evolución de este conflicto. En noviembre ABM declaró su fidelidad al grupo armado Estado Islámico (ISIS), que a mediados de 2014 anunció el establecimiento de un califato en los territorios bajo su control en Siria e Iraq. Según diversas informacio- nes, la aproximación a ISIS generó debates internos en ABM, dada la reticencia de algunos sectores a vincular su lucha con intereses más allá de las fronteras del Sinaí. Así, en diciembre una facción armada autodenominada Katibat al-Rabat al-Jihadiya anunció su escisión de ABM arguyendo diferencias respecto a la relación del grupo con ISIS. Paralelamente, y en un contexto de periódicos he- chos de violencia, ABM reivindicó el secuestro y posterior ejecución de un ingeniero estadounidense, en la primera acción de esta naturaleza perpetrada por el grupo y que parecía emular acciones similares realizadas por ISIS en los meses previos. Finalmente, cabe destacar que durante 2014 EEUU añadió a ABM a su lista de organizaciones terroristas y desbloqueó la ayuda militar a Egipto con el fin de proveer recursos para la lucha contra los grupos extre- mistas en la península del Sinaí, fronteriza con Israel.
Iraq
Inicio: 2003
Tipología: Sistema, Gobierno, Identidad
Interno internacionalizado
Actores: Gobierno, fuerzas militares y de segu-
ridad iraquíes y kurdas (peshmergas), Estado Islámico (ISIS), milicias shiíes, grupos armados sunníes, EEUU, coali- ción internacional anti-ISIS, Irán
Intensidad: 3
Evolución: ↑