2.2 The Model
2.2.7 Finding the solution
Para hacer énfasis sobre lo que se ha estipulado con anterioridad se puede apreciar un ejemplo sobre la situación que el tema propone y es la forma como hacemos “uso” de los animales como apropiación para nuestro propio interés y subyugar los intereses que estos puedan tener. En El Tiempo (2019) se describe lo siguiente: “Dos madereros ilegales del Amazonas llegan con una motosierra y un machete a un árbol de aproximadamente 40 metros de alto, en el cual se encuentra descansando un perezoso a 10 metros de la cima. Uno de ellos le lanza un palo de madera con la intención de hacerlo mover, mientras que el otro empieza a talar el árbol con la ayuda del machete. Después de varios minutos, el árbol cae con el perezoso, que se aferra a su rama con la esperanza de mantenerse sano y salvo. El animal, con muestras de angustia, es introducido en una bolsa negra para llevarlo a Puerto Alegría, un sitio turístico en Perú donde se convertirá en un accesorio fotográfico”. Este es el suceder detrás de la sonriente y tierna forma que estos animales llaman a los turistas para una fotografía, una realidad detrás de algo que parecería muy sano en el sentido de no evidenciar un maltrato físico por alguna herida, o porque suponga someter al animal a distinta crueldad, pero el maltrato y el uso por parte del hombre está latente por hacer de los animales un beneficio al querer extraerles de su forma natural. Este es sólo uno de los 550 mil casos alrededor del mundo según el World Animal Protection. A pesar de ello existen iniciativas como el decomiso que hubo por parte de autoridades Peruanas en Puerto Alegría de 23 ejemplares, los cuales están siendo atendidos para su posterior liberación en el Centro de Rescate Amazónico (CREA). Un papel que desde el énfasis humano de compasión permite coartar el actuar criminal que se busca para un beneficio económico. Sin embargo se convierte todo esto en un continuo rol de distintos actores. El primero que se encarga de esa explotación de
los animales para el beneficio económico con la crueldad que esto implica, el segundo las autoridades que buscan detener y atacar ello, el tercero son los usuarios que se satisfacen de ello, quienes en su intención inocente de sólo tener una foto para las redes sociales en su visita a estos lugares propician estas prácticas, totalmente lejanos a una intención de maltrato, de hecho muchos apasionados por la simpatía por los animales, esto permite apreciar que las intenciones que se tengan sobre los animales pueden estar con muchas interpretaciones que al final no logren establecer un real bienestar, particularmente si se quieren someter a un contexto igual que el humano. (El Tiempo, 2019)
Pese a la variedad de la legislación en los diferentes países, en la mayoría de estos, está presente la normatividad en cuanto a la protección y bienestar animal, en el caso específico de Perú, en donde se focaliza nuestro estudio de caso, se encuentra la ley 30407 de 2016, en la cual recalca el interés por salvaguardar la integridad animal por medio de control de autoridad (Ley 30407 de 2016, Congreso de la República de Perú);pero, aunque son deberes legales a favor de los animales no solo derechos morales impartidos por los humanos, no es posible dar cabal cumplimiento a esta, ya que como lo observamos con el oso perezoso estas situaciones se siguen presentando y en muchos casos no se logran detectar.Así pues, por un lado la ley es insuficiente, ya que solo en algunos casos los animales son afortunados y son rescatados; por otro lado, se incluye la inconsciencia de algunos turistas al momento de disfrutar ser partícipe del daño que le ocasionan a estos animales, por medio de acciones poco racionales, como la obtención de una fotografía a costa del sufrimiento y denigración de la vida digna de los animales.
2.2 Biocentrismo:
2.2.1 ¿Qué es el Biocentrismo?
Des Jardins, según Tortolero (2004), define el biocentrismo al hecho de considerar que los seres vivos, animales y plantas tienen un valor propio y no solo un valor instrumental, es decir, una significancia sin importar la connotación utilitarista 1 que se le dé.
Por otra parte Albert Schweitzer (como se citó en Tortolero, 2004) estableció la importancia de tener en cuenta la voluntad de vivir que tienen todos los seres vivos, por lo tanto no solo la vida humana tiene valor, de igual manera la vida misma en sí también tiene un valor intrínseco.
Según Lecaros (2008) la ética de la naturaleza que se centra en tener en cuenta la moral de todos los seres vivos se agrupa bajo el nombre de biocentrismo, en donde algunos establecen que todo ser vivo, ya sea animal o vegetal sin importar el grado de sus capacidades, merecen igual respeto.
Además, Alfredo Marcos (1999) reconoce que la cultura y la sociedad occidental no han sabido reconocer el valor real que la naturaleza tiene por sí misma, lo cual conlleva a que esta sea utilizada por el ser humano de manera desmedida y desconsiderada. Lo anterior, ha desencadenado impactos ambientales acumulativos llevando a la sociedad a una crisis ecológica, que ha contaminado los recursos naturales y ha generado escasez de los mismos. De esta corriente pertenecen promotores reconocidos de los derechos de los animales, como por ejemplo Singer (como se citó en Marcos, 1999) define que la importancia moral de los seres vivos deriva de la capacidad que tienen estos para sentir dolor o placer, por lo tanto, el actuar del ser humano será moralmente correcta en la medida que evite que cualquier ser vivo sienta algún tipo de sufrimiento. Otro autor de quien hace referencia Alfredo Marcos es Regan quien manifiesta que los animales además de sentir dolor o placer también tiene sus propios deseos o frustraciones, dichos sentimientos atribuidos a los seres vivos de manera directa les está reconociendo un valor propio.
Marcos (1999) refiere que dicho valor propio no quiere decir que necesariamente se le deba reconocer derechos a todos los seres vivientes sino que más bien el ser humano debe llevar un relación de respeto y armonía con los seres con los que convive.