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Flow Control Constructs

3.4 Data Manipulation Statements

3.5.3 Flow Control Constructs

cola espermáticas

Al comparar la composición de ácidos grasos de las subclases de GPL del epidídimo adulto estudiadas en el Capítulo 2 con las del espermatozoide entero obtenido de la

cauda epididimal (Fig. 1), las tres subclases de CGP y EGP de las gametas mostraron contener un porcentaje mayor de PUFA de 20 y 22 carbonos que el tejido epididimal. El 22:5n-6 fue el ácido graso más abundante en todas las subclases, mientras el 22:4n-9 predominó en la plasmenilcolina. Esto motivó nuestro interés en averiguar si las subclases principales de CGP y EGP exhibirían una tendencia a distribuirse diferencialmente entre la cabeza y la cola espermáticas, ya sea en las proporciones entre ellas en las de sus especies moleculares predominantes.

La composición en fosfolipidos de cabeza y cola mostró que si bien los CGP predominaron en ambas regiones espermáticas (Fig. 2A), hubo diferencias notorias entre cabeza y cola en las proporciones no sólo de los dos GPL mayoritarios, sino en el tercer fosfolípido en orden de abundancia en cada región. En la cabeza, los porcentajes de CGP y EGP (60% y 15% de los fosfolípidos, respectivamente) indicaron un predominio de 4 veces de los primeros con respecto a los segundos, mientras que en la cola dichas proporciones (43% y 32%, respectivamente) indicaron una relación de 1:3, mostrando una mayor importancia relativa de los segundos en la cola que en la cabeza. La SM fue el tercer fosfolípido más abundante entre los fosfolípidos de la cabeza. Por su parte, la CL fue el tercer fosfolípido más abundante en la fracción de la cola, siendo casi indetectable en la cabeza. Esto concuerda con el hecho de que este lípido es un componente de las mitocondrias, y que éstas se localizan en la pieza media del espermatozoide, segmento que en el fraccionamiento aquí empleado permanece junto con la cola.

La composición en subclases de CGP y EGP mostró una distribución diferencial muy específica únicamente para plasmanilcolina y plasmaniletanolamina (Fig. 2B). Ambas fueron prácticamente indetectables en la cabeza, estando en proporción no despreciable en la cola (11% de los CGP y 13% de los EGP). Por otra parte, hubo notorias diferencias entre cabeza y cola en las proporciones (%) de las dos subclases mayoritarias. Así, la proporción entre fosfatidilcolina y plasmenilcolina en la cabeza fue de 58:42 (1,4) y en la cola de 50:39 (1,3), mientras que para los EGP la misma relación fue de 48:52 (0, 9) y de 68:19 (3,6), respectivamente. Estos índices subrayan la importancia cuantitativa de la plasmenilcolina, tanto en la cabeza como en la cola, mientras que en el caso de los EGP la cabeza fue relativamente más rica en plasmeniletanolamina que la cola.

Resultados Capítulo III

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El espermatozoide de rata se caracteriza por tener una larga y voluminosa cola y una cabeza muy pequeña. Al comparar el contenido de cada clase lipídica en cada región en relación al número de células (Fig. 3 A), resultó evidente la superioridad cuantitativa de los fosfolípidos de la cola, que por esta razón prácticamente determinó la composición fosfolipídica del espermatozoide entero. Esto fue así para casi todos los lípidos examinados, con la única excepción de la SM, a la cual contribuyeron en cantidad similar la SM de la gran cola y la SM de la pequeña cabeza.

Las cantidades de cada subclase (Fig. 3 B), volvieron a mostrar que la cola contribuyó con la mayor parte de los dos fosfolípidos. Sin embargo, pese a su pequeño tamaño, la cabeza aportó más fosfatidilcolina y más plasmenilcolina que la cola a los fosfolípidos totales del espermatozoide. En cuanto a los dos plasmalógenos, la plasmenilcolina predominó ampliamente sobre la plasmeniletanolamina, tanto en la cabeza como en la cola.

1.2. Ácidos grasos de diacil y plasmenil glicerofosfolípidos

Los PUFA de las series n-6 y n-9 de 20 y 22 átomos de carbono fueron los principales ácidos grasos de los GPL totales del espermatozoide (Fig. 4). En los CGP de la cabeza, el 22:4n-9 fue el PUFA principal, seguido por el 22:5n-6, mientras que en los CGP de la cola también predominaron ambos, aunque en el orden inverso. Por su parte, en los EGP de cabeza y cola el ácido graso predominante fue el 22:5n-6, seguido del 20:4n-6. Por lo tanto, los principales determinantes de la abundancia de 22:4n-9 en los GPL espermáticos fueron los GPL de colina y los principales determinantes de la abundancia de 22:5n-6 fueron los de etanolamina.

Tanto en los CGP como en los EGP de la cola predominó el 22:5n-6. En cuanto a los otros dos PUFA, el contraste principal fue que los EGP fueron pobres en 22:4n-9 y ricos en 20:4n-6 en ambas regiones, mientras lo opuesto ocurrió con los CGP, donde el 20:4n- 6 fue muy minoritario (Fig. 4).

Al estudiar las subclases por separado (Fig. 5 A), hallamos que el 20:4n-6 de los EGP, y por lo tanto el 20:4n-6 de los GPL totales, fue aportado casi exclusivamente por la fosfatidiletanolamina de ambas regiones, ya que la plasmeniletanolamina virtualmente carecía de él, tanto en la cabeza como en la cola. En cambio, tanto la fosfatidilcolina como la plasmenilcolina de ambas regiones contribuyeron con 22:4n-9 a los GPL totales. Otro hecho llamativo fue el predominio de los PUFA de 22 carbonos en los dos plasmalógenos de ambas regiones.

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Al comparar cuantitativamente los ácidos grasos de las subclases de EGP y CGP de la cola, la fosfatidiletanolamina y la fosfatidilcolina, (Fig. 5 B), siendo las subclases más abundantes de esta región espermática, aportaron a ella mayoritariamente PUFA n-6, 20:4n-6 y 22:5n-6, siendo el primero contribuido casi exclusivamente por la fosfatidiletanolamina y el segundo por ambos. En cuanto a los plasmalógenos, la plasmenilcolina fue la principal responsable del 22:4n-9 y del 22:5 de la cola.

Por el contrario, en la cabeza espermática tanto la fosfatidilcolina como la plasmenilcolina predominaron sobre las correspondientes subclases de etanolamina, aportando especies moleculares con 22:5n-6 y 22:4n-9. Llamativamente, la plasmenilcolina de la cabeza aportó la mayor parte del 22:4n-9 espermático, pese al pequeño tamaño de esta región.

2. EFECTOS DEL AISLAMIENTO Y DE LA ACTIVACIÓN IN VITRO SOBRE LOS

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