Consideramos que las personas que hacen un buen uso del pensamiento crítico reúnen una serie de características que los hacen diferentes, ya que hacen un uso adecuado del razonamiento, reflexionan para hallar las falacias y otras argumentaciones engañosas, el razonamiento circular y la falta de evidencia; Campos (2007) recurrió a (Facione (1998), en Critical Thinking: What it is and why it couns) en la que expresó:
El pensador crítico ideal, es habitualmente inquisitivo, bien informado, confiado en la razón, de mente abierta, flexible, intelectualmente justo en la evaluación, honesto al enfrentar sus sesgos personales, prudente al emitir juicios, dispuesto a reconsiderar, claro acerca de los asuntos en discusión, ordenado en asuntos complejos, diligente al buscar información relevante, razonable en la selección de criterios, centrado en la indagación, y persistente en la búsqueda de resultados, los que son tan precisos como el contenido y las circunstancias de la indagación que lo permiten.Por lo tanto, educar al buen ciudadano significa trabajar hacia ese ideal (p. 36-37)
Campos ( 2007, p. 32), en base a lo establecido en un artículo de la University of New Mexico, College of Nursing (2005), señaló las características cognitivas, personales y éticas valorativas del pensamiento crítico, desde el punto de la persona como pensador crítico son:
Buscador de la verdad: corajudo al hacer preguntas, honesto y objetivo al realizar la indagación. No dan por cierto un razonamiento.
Mente abierta: sensible a sus propios sesgos, respeta los derechos de los otros que tienen diferente posición, dispuesto a desafiar sus propias creencias.
Analítico: alerta a posibles situaciones problema.
Sistemático: organizado, ordenado, centrado, indagador, diligente.
Inquisitivo: con curiosidad intelectual, valora el estar bien informado.
Maduro: dispuesto a realizar juicios reflexivos y dispuesto a reconsiderar y revisar planteamientos.
Otras características: Perseverante, creativo, flexible, intuitivo con perspectiva contextual, honesto, prudente (p.32). Por su parte Paul y Elder (2001), resaltaron los siguientes rasgos intelectuales que caracterizan a las personas con buen pensamiento crítico y de las personas que no lo poseen:
• Independencia intelectual vs Conformidad intelectual • Curiosidad intelectual vs Indiferencia intelectual • Coraje intelectual vs Cobardia intelectual
• Humildad intelectual vs Arrogancia intelectual • Empatía intelectual vs Mente intelectualmente cerrada • Integridad intelectual vs Hipocrecía intelectual
• Perseverancia intelectual vs Pereza intelectual
• Confianza en la razón vs Desconfianza de la razón y de las evidencias • Mente justa vs Injusticia intelectual.
Con la finalidad de aclarar cada uno de estos rasgos, se recurrió a los estudios de López (2003, pp. 49-51), quien los denominó tratados de la mente y que aconseja que todo profesor debe cultivar, para desarrollar pensadores críticos:
i) Humildad intelectual. Señala que está referido a la capacidad de la persona de reconocer los límites de su conocimiento, incluyendo la sensibilidad a las circunstancias en las cuales el egocentrismo puede funcionar de forma
autorreceptiva; sensibilidad a los patriotismos, prejuicios y limitaciones sobre un punto de vista, una persona debe reconocer que no sabe.
ii) Coraje intelectual. Se refiere al deseo de enfrentarse, apoyar las ideas, creencias y puntos de vista que no han sido oídos seriamente, básicamente a las ideas
peligrosas o absurdas que estan justificadas algunas veces racionalmente. iii) Empatía intelectual. Es la conciencia de la necesidad de colocarse uno mismo,
imaginariamente, en el lugar del otro, con la finalidad de comprender la verdad a pesar de las percepciones o creencias personales, considerando que podemos equivocarnos.
iv) Buena fe intelectual (integridad). Es la capacidad de reconocer la necesidad de ser justo con el pensamiento de uno mismo y ser consistente con los estándares intelectuales, por lo que existe la necesidad de ser rigurosos de evidencia y comprobación consigo mismos.
v) Perseverancia intelectual. Es el deseo de perseguir y lograr el conocimiento intelectual, de alcanzar la verdad a pesar de las dificultades, obstáculos, frustraciones, adhiriéndose a principios racionales.
vi) Fe en la razón. Tiene que ver con la creencia de que a largo plazo, los intereses intelectuales más grandes a nivel personal y los de la humanidad servirán para un adecuado desarrollo de la razón.
vii) Sentido intelectual de justicia. Es la capacidad de toma de conciencia de la
necesidad de alcanzar todos los puntos de vista de forma simpática, que se apoyen en los estándares intelectuales, sobreponiéndose a subjetividades personales e intereses de grupos.
Por su parte Azurín (2018, pp. 45-46) señaló a los especialistas del Ministerio de Educación (2007), quienes establecierón las características del pensamiento crítico:
• Agudeza perceptiva. Es la potencialidad que permite observar los mínimos detalles de un objeto o tema y que posibilita una postura adecuada frente a los demás. • Cuestionamiento permanente. Es la disposición para enjuiciar las diversas
situaciones que se presentan.
• Construcción y reconstrucción del saber. Es la capacidad de estar en alerta permanente frente a los nuevos descubrimientos, para construir y reconstruir nuestros saberes, poniendo en juego todas las habilidades y relacionando dialécticamente la teoría y la práctica.
• Mente abierta. Es el talento o disposición para aceptar las ideas y concepciones de los demás, aunque estén equivocadas o sean contrarias a las nuestras.
• Coraje intelectual. Es la destreza para afrontar con entereza y decisión las situaciones difíciles y exponer con altura nuestros planteamientos.
• Autorregulación. Es la capacidad para controlar nuestra forma de pensar actuar; es tomar conciencia de nuestras fortalezas y limitaciones, es reconocer la debilidad de nuestros planteamientos para mejorarlos.
• Control emotivo. Es una forma de autorregulación que consiste en saber mantener la calma ante las ideas o pensamientos contrarios a los nuestros. Es no ceder ante la tentación de reaccionar abruptamente ante la primera impresión. Es decir, las cosas con suma naturalidad sin ofender a los demás; es recordar que, lo que se cuestiona son las ideas y no las personas. Es recordar que ´´hay que ser críticos ante
• Valoración justa. Es el talento para otorgar a sus opiniones y sucesos el valor que objetivamente se merecen, sin dejarse influenciar por los sentimientos o las emociones (pp. 11-12).