Geológicamente la mayor parte del territorio larense se encuentra limitado por el llamado surco de Barquisimeto, el cual constituye el área donde convergen la cordillera oriental de los Andes venezolanos y el sistema montañoso del Caribe. Demarcado por O. Benz, R. La Keman y Van Der Meulen, representa un circuito que desde el norte de Cuicas, sigue al sur de Carora, oeste de El Tocuyo, Guarico, cruza al suroeste pasando entre Boconó y Biscucuy, luego da una extensa vuelta para regresar por el piedemonte al norte de Guanare, Ospino, Acarigua, la línea al continuar su ruta al norte, incluye a la parte oeste de Barquisimeto, Bobare, Matatere y Siquisique.
Afloran en el surco de Barquisimeto rocas sedimentarias, metasedimentarias, metamórficas e ígneas con relaciones crono-estratigráficas que están fuera de lugar y según parece, en desafío a todo intento de reconstrucción estructural. La depresión central de Lara, comprendida entre las poblaciones de Carora, El Tocuyo, Barquisimeto y Sarare, es una superficie irregular con paisajes de planicies, terrazas y piedemontes colinosos. Las mayores extensiones de suelos aluviales se encuentran en la llamada Sabana de Carora y en la planicie entre Quíbor y Barquisimeto; el territorio norte y al oeste de Barquisimeto muestra mayor cantidad de arcillas terciarias bloques alóctonos. Las planicies pasan en forma gradual a las laderas y elevaciones del sistema Falconiano y de modo más brusco a las laderas situadas al suroeste, o a las elevaciones de la cordillera de la Costa al este.
Desde el punto de vista estructural del estado Lara, específicamente en su parte sur se encuentra influenciado por la falla de Boconó, causante de una repetición de secuencias litológicas, cuya edad varía entre el cretáceo superior y el reciente. Se extiende por unos 425 kms entre el estado Táchira y el estado Lara, paralelamente a los Andes venezolanos en su parte central, caracterizándose por su pronunciada expresión topográfica y en varios lugares constituye una zona de fallas más bien que una sola falla.
La posición de la falla puede explicarse de dos maneras: la primera interpretación y quizás la más probable, considera estas rocas como transportadas tectónicamente desde el norte durante la sedimentación del Paleoceno, en cuyo caso, el surco de Barquisimeto ha podido extenderse más al norte de los afloramientos actuales. En la segunda concepción, esta línea de ofioletos podría considerarse como una placa continental y una oceánica y los ofioletos pudieron ser llevados a la superficie por fallamientos. Los desplazamientos varían de una región a otra, en la región de Sanare- Cubiro en unos 50 kms su anchura es de 50 mts. Los restos de fallamientos activos son quebradas levantadas, acantilados corrientes y desviación de torrentes.
Las formaciones más importantes que afloran en territorio larense son:
Formación Matatere (Terciario. A. Bellizia y D. Rodríguez. 1966). Se aplica a una gruesa secuencia de turbiditas asociadas a varios niveles de capas de peñones que
afloran en el surco de Barquisimeto. La formación Matatere representa los sedimentos turbidíticos acumulados en el surco de Barquisimeto durante el terciario inferior. En Lara el término formación Matatere se aplica al “Flysch” y se caracteriza esta formación por una monótona intercalación de lutitas y areniscas turbidíticas en capas bien definidas, olistostromos y mantos exóticos producto del deslizamiento gravitacional.
Formación Morán (Terciario. E. Von Der Osten y D. Zozaya. 1957). Se denomina a una secuencia de lutitas y areniscas con calizas lenticulares. En el área tipo de la formación se reconocen dos miembros: uno inferior lutítico llamado miembro lutitas de El Tocuyo y uno superior arenoso, llamado miembro areniscas de Botucal. La formación Morán se describe como "Flysch" con turbiditas, capas de peñones, calizas y bloques exóticos, litología no incluida en la descripción original.
Formación Quebrada Arriba (Terciario N. G. Muñoz J. 1966). Se caracteriza por el predominio de rocas ferruginosas con chamosita que forman paquetes de capas individuales delgadas. La roca es de textura oolítica, con matriz limo-arcillosa y se destaca por su color de meteorización rojo ladrillo oscuro, mientras que la roca fresca es de color verde aceituna. Esta formación tiene espesores de 195 mts en la sección tipo, es de carácter local y se restringe al declive de los Andes de Lara.
Formación Humocaro (Terciario, O. Reno. 1960). Los depósitos de plataforma en la región de Humocaro Bajo, lado oriental de la plataforma de Barbacoas, se caracterizan por la intercalación de areniscas y calizas arenosas con macroforaminíferos. La unidad comienza con intercalaciones de lutitas grises oscuras, areniscas calcáreas y calizas que caracterizan la parte basal de la formación de 280 mts de espesor.
Formación Yacambú** (Cretáceo Superior. E. Von Der Osten y D. Zozaya. 1957). Es una secuencia formada por la intercalación de lutitas pizarrosas y metamilitas silíceas, con capas de chertz, cantidades subordinadas de metareniscas y de calizas arenáceas. Las lutitas pizarrosas son grises, negras o plateadas y meteorizan a tonos pardos, rojizos o violáceos, se parten en forma de placas y forman aproximadamente un 70 % de la formación. Las metamolitas se presentan bien estratificadas, generalmente son silíceas aunque también están presentes algunas calcáreas o carbonáceas
Formación Volcancito** (Cretáceo Superior. E. Von Der Osen y D. Zozaya. 1957). Se designa con esta formación a una secuencia de rocas ligeramente metamorfizadas que afloran en la sierra de Portuguesa, al sur de la falla de Boconó, estableciendo como localidad tipo la carretera San Miguel-Agua Negra, específicamente en las cercanías del caserío Volcancito. En el área pueden distinguirse dos franjas litológicas dentro de esta formación, la que está directamente al sur de la falla de Boconó, fundamentalmente calcárea y la que forma las partes más elevadas de la serranía que se observa inmediatamente al sur de la mencionada falla y que se caracteriza por su predominio de cuarcitas.
Formación Barquisimeto (Cretáceo. J. R. Bushman. 1959). Unidad definida en el surco de Barquisimeto en base a olistolitos y olistóstromos. El nombre de formación Barquisimeto fue aplicado por Bushman, para referirse a una secuencia de lutitas, loditos, margas, ftanitas y calizas que meteorizan en colores muy claros con tintes lavanda y rosado, muchas capas son filíticas con superficies lustrosas sericíticas. Representa una acumulación heterogénea de masas alóctonas cretácicas embebidas en los sedimentos "Flysch' del surco de Barquisimeto.
Formación Colón (Cretáceo. R. A. Liddle. 1928). Se caracteriza por lutitas microfosilíferas gris oscuro a negras, macizas, piríticas y ocasionalmente micáceas o glauconíticas, con margas y capas de caliza subordinadas. Las lutitas son más arenosas hacia la base y hacia la parte superior cambia transicionalmente a la formación Mito Juan.
Formación La Luna (Cretáceo. A. H. Comer. 1926). Constituye la unidad litoestratigráfica más característica del Cretácico de Venezuela Occidental. Consiste típicamente en calizas laminadas densas de color gris oscuro a negro, carbonáceas a bituminosas, con espesores de pocos cms y de arcillas calcáreas o no, de color negro; como carácter notorio la formación presenta concreciones elipsoidales y discoidales de caliza negra dura cuyo diámetro varía de centímetros a casi un metro, y es bastante común la presencia de ftanita negra.
Formación Bobare (Cretáceo Inferior. A. Bellizia y D. Rodríguez. 1967). Es representativa de sedimentos turbidíticos que se acumularon en el surco de Barquisimeto durante el terciario inferior. Está compuesta de areniscas, lutitas y olistóstromos. Las areniscas son cuarzosas de grano medio dominante, con ocasionales lentes de conglomerados y escamas o perdigones de arcillo; estas areniscas exhiben estructuras que sugieren transporte por acción de corrientes de turbiedad. Las lutitas son limo-arenosas y micáceas de color gris oscuro, las variedades blandas y jabonosas al tacto se componen de illita-pirofilíticas con poco caolín y cuarzo.
Formación Carorita (Cretáceo. J. R. Bushman. 1959). Unidad definida en el surco de Barquisimeto en base a olistolitos, son rocas del Cretáceo inferior, se define como la parte más calcárea; está representada por un bloque alóctono que está compuesto esencialmente de calizas arenosas feldespáticas de grano grueso en capas macizas, los horizontes delgados se presentan bien foliados, las areniscas y conglomerados calcáreos. Los conglomerados son lenticulares y en ocasiones forman verdaderas brechas intraformacionales con fragmentos de caliza de más de 20 cms de largo.
Formación Aguardiente (Cretáceo. E. B. Notestein, C. W. Hubman y Y. W. Bowler. 1944). Exhibe una gran variedad de rocas, de las cuales las más importantes son las areniscas cuarzosas, diferentes tipos de rocas calcáreas e intercalaciones de lutitas negras. En Barbacoas y Curarigua esta formación es mucho más arenosa, consiste en una sucesión de areniscas y lutitas interestratificadas con unas pocas calizas.
Formación Apón (Cretáceo. E. A. Sutton. 1946). Se compone de caliza gris y azulosa, dura, densa, en capas gruesas, generalmente fosilíferas, con intervalos menores de lutitas que varían de calcáreas a arenosas. Un intervalo de lutitas calcáreas negras y calizas laminares delgadas ha servido para efectuar la subdivisión de Apón en tres miembros a saber: Tibú, Machiques y Piché.
Formación Mamey* (Cretáceo Inferior. A. Bellizia y D. Rodríguez. 1967). La unidad cubre en aparente concordancia a la formación Aroa y aflora al norte de Yaritagua y al este de Duaca. Se componen de esquistos cuarzo micáceos sericíticos, metaconglomerados, metareniscas, calizas conglomeráticas y filitas. En algunas localidades señalan la presencia de conglomerados polimixtos intraformacionales, con fragmentos que alcanzan dimensiones de guijarros, peñas y peñones de caliza, filita y menos frecuentemente de areniscas. Las rocas calcáreas se presentan en capas macizas foliadas en diferentes intervalos dentro de la unidad, muchos de ellos muestran marcada lenticularidad y en general sus espesores y continuidad lateral son bastante irregulares.
Formación Aroa* (Cretáceo Inferior. A. Bellizia y D. Rodríguez. 1967). Define una secuencia metamórfica expuesta en la sierra de Aroa, se asocia la zona de mina de piritas cupríferas. Se compone de esquistos calcáreos-grafitosos, filitas grafitosas, mármoles, esquistos cuarzomicáceo-grafitosos y varios horizontes de esquistos verdes. Hacia el contacto con la formación Mamey suprayacente, aparecen metareniscas y metaconglomerados. Los esquistos calcáreos grafitosos y filitas grafitosas constituyen el 60% de la unidad y consisten en calcitas, grafito, sercitia, cuarzo, feldespato, zoicita, pirita y clorita.
Formación Nirgua* (Cretáceo. A. Bellizia y D. Rodtíguez. 1967). Aflora en parte del Estado y según Bellizia, las rocas características de la unidad son diversas variedades de anfibolitas, calizas macizas cristalinas y mármoles. Las rocas incluidas en la formación son esquistos, cuarzo-micáceos, micáceo grafitoso, calizas cristalinas, macizos, anfibolitas eclogíticos, anfibolitas epidóticos y granatíferos, cuarcitas, mármoles y esquistos y gneiss cuarzo-micáceo feldespáticos.
Complejo Yaritagua (Cretáceo. 1. R. Bushman. 1959). Constituye la base de la secuencie metamórfica en la mayor parte de los estados Lara y Yaracuy, ahora en el flanco sur de la serranía de Aragua y en la serranía de María Lionza. Consiste en gneis porfidoblásticos, augengeis, esquistos biotíticos, anfibolitas, anfibolitas granatíferas, cuarcitas y una porción menor de esquistos glaucofánicos y mármoles.
* Grupo Los Cristales
Geología del estado Lara
Geología por espacios naturales del estado Lara