5.2 Data Resource
5.2.2 Functional Description
Campesino es un concepto sociológico que permite denominar a aquellas personas que habitan en el medio rural, mantienen relaciones específicas con su medio natural, y como lo señala Tobasura (2008), poseen un entramado simbólico y sociocultural de relación con los otros miembros de su comunidad.
El PNUD (2012) señala que el 24 de febrero de 2012, el Consejo Consultivo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, aprobó un documento preliminar donde en su artículo 1 se define el concepto de campesino el cual se enuncia así: “campesino es un hombre o mujer que tiene una relación directa y especial con la tierra y la naturaleza a través de la producción de alimentos u otros productos agrícolas. Los campesinos trabajan la tierra por sí mismos y dependen mayormente del trabajo de la familia y otras formas de pequeña escala de organización del trabajo. Están tradicionalmente integrados a sus comunidades locales y cuidan el entorno natural local y los sistemas agroecológicos” (2012:41). Más adelante también se plantea que es un término aplicado a hombre o mujer que practica la agricultura, la ganadería o las actividades de trashumancia igualmente se aplica a quienes aplican la artesanía relacionada con la agricultura y el concepto contempla igualmente a las personas sin tierra.
La ruralidad se ha entendido bajo dos concepciones, una asociada a lo agrario, es decir relacionado con las actividades económicas productivas que tienen lugar en los suelos rurales y otra enfocado a lo rural propiamente dicho, referido de acuerdo con Tobasura (2008) a las distintas relaciones que establecen los seres humanos con su medio natural, por tanto tiene en cuenta una dimensión simbólica, relacionada con patrones culturales propios de la vida en el campo y por tanto incluye también las formas como las personas perciben el medio natural.
En las zonas rurales tienen lugar una serie de procesos que además de tener como meta generar un ingreso económico a través de un proceso productivo, también contemplan aspectos relacionados con un marco de carácter sociocultural relacionados con el medio natural. Un producto de importancia en la relación sociedad-naturaleza es la agricultura, que junto a la ganadería evidencian según León (2007), el proceso mediante el cual la naturaleza es sometida a un proceso de artificialización, siendo la primera uno de los más importantes actos de transformación que el hombre ha realizado sobre el medio natural.
En Colombia, los campesinos se encuentran sometidos a una serie de influencias de procesos externos, políticas macroeconómicas, conflicto armado, desplazamiento, intereses sobre el territorio, políticas de ocupación del mismo lo cual señala que este no puede ser un concepto estático, por tanto hay procesos de transformación y reconformación diferencial en el campesinado colombiano.
En efecto, para Mosquera (2000), el campesino cumple un papel preponderante en la seguridad alimentaria, dado que las condiciones geográficas del territorio Colombiano impiden la mecanización de buena parte de las tierras y por tanto la forma de explotación campesina se convierte en una posibilidad para la producción; la diversidad de productos y condiciones agroecológicas permiten que el campesino surta los mercados locales a lo largo del año y puede abastecer el mercado de consumidores de bajos estratos.
Señala Mosquera (2000) que el modelo de desarrollo colombiano dio prioridad a la agricultura empresarial, “sin embargo, ni la agricultura comercial, ni la industria han sido suficientemente dinámicas como para absorber a la población rural, ni para brindar la
suficiente cantidad de empleo requerido por una economía como la colombiana. De aquí que la constante sea la existencia de un sector de la población carente de oportunidades y excluido del proceso de desarrollo” (2000: 178).
Este modelo de desarrollo ha generado “un campesinado en condición de pobreza, expuesto a la violencia y sin ningún apoyo por parte del estado, ha generado un campesinado marginado y que tiene que acudir al sector servicios, al sector terciario a desempeñar labores en las cuales no tiene mayor experiencia y mucho menos preparación; lo cual los condena a sobrevivir en una situación muy precaria en las ciudades” (Mosquera, 2000: 183).
En Informe Nacional de Desarrollo Humano PNUD (2011), se señala la importancia de las mujeres y hombres campesinos en el desarrollo del sector agropecuario, principalmente por “ sus aportes a la producción de alimentos, porque han sido vitales en la organización rural y protagonistas en la lucha por la tierra; porque son un actor crucial de la diferenciación cultural” (2011:115), a pesar de esta importancia de su existencia para el país señala el mismo documento que “el campesinado no ha logrado que el Estado reconozca su importancia como grupo social, a lo que se ha sumado la victimización histórica a la que ha sido condenado por la violencia. Desatención estatal y violencia han sido la fuente principal de su vulnerabilidad (PNUD, 2011:115).
Campesinos de Tinjacá (Boyacá)
Particularmente para la zona de Tinjacá, se tiene una tradición de ocupación prehispánica de origen muisca. Los campesinos que actualmente ocupan este municipio son producto de la mezcla generada desde la época de la colonia con población de españoles, ésta mezcla se refleja en sus rasgos físicos, en sus creencias, y en algunas costumbres y vocablos de origen indígena. Sus prácticas religiosas son mayoritariamente católicas, aunque en los últimos años ha existido una influencia de comunidades cristianas.
Algunos hogares cocinan aún con leña, entre sus alimentos principales se encuentran el maíz, la papa, la yuca. Practican la agricultura del maíz, actividad que se ha perdido paulatinamente y en los últimos años empezaron a cultivar el tomate, actividades que se complementan con el cuidado de animales bovinos de razas holstein, normanda y criolla para engorde y ordeño, del cual hacen quesos y cuajadas para comercializar y para el consumo diario, también cuidan ovinos. Su agricultura es de subsistencia, basada en pequeños cultivos de pan coger, los cuales han mermado en los últimos años.
Los campesinos de esta zona no se sustraen de las tendencias que ocurren en el norte del departamento y que es señalado por Cárdenas (2002) acerca de que la finca campesina ha cambiado en sus características ecosistémicas, agroecológicas, como también ha sido afectada por la migración.
Campesinos del Canal del Dique
Algunas de las cifras relacionadas con número de familias y personas afectadas se dan a conocer en la Tabla 4-1, donde se evidencia que el mayor número de personas afectadas se encuentra en la zona de Sabanalarga seguido por el municipio de Campo de la Cruz, este municipio junto con Manatí sufrieron un cubrimiento por aguas en gran parte del territorio.
Tabla 4-1: Relación de municipios afectados Canal del Dique (Fuente: OXFAM con base en Defensa Civil, 2010).
Municipio afectados Número de familias damnificadas
Número de personas damnificadas
Manatí (Cabecera) 2,551 13,456
Campo de la Cruz (Cabecera y
corregimiento de Bohórquez) 3,576 18,354
Candelaria (Cabecera y
corregimiento de Carreto) 2,280 11,735
Santa Lucía (Cabecera y
corregimiento de algodonal) 2,372 11,947
Suan (Cabecera y zona rural) 1,181 5,380
Sabanalarga 4,262 19,059
En cuanto a las actividades económicas de las personas afectadas según OXFAM (2011), las principales actividades económicas de las personas afectadas residen en el sector agropecuario de pequeños productores, quienes cultivan, yuca, maíz, frijol, ahuyama y frutales, entre los más importantes el melón y la patilla y cítricos.
Las personas afectadas consumen de su producción en las pequeñas parcelas en donde viven, y su economía se apoya en la cría de especies menores como gallinas y cerdos. Igualmente, se han identificado actividades en las zonas urbanas relacionadas con la elaboración de alimentos que son vendidos en el espacio público, la elaboración de productos como suero y queso y el mototaxismo. Para Oxfam (2011) las actividades económicas suelen distribuirse entre hombres y mujeres, en las zonas rurales los hombres se encargan de la producción y las mujeres del cuidado del hogar, el cuidado de los niños y la cría de las especies menores.
De acuerdo con la Alta Consejería para la Reintegración Social y Económica (2007) y el DANE (2005), en el departamento del Atlántico se presenta una tasa de desempleo 13,1%, por encima de la cifra nacional de 11,7%. De acuerdo con las mismas fuentes la población subempleada es de 279.252 personas y 124.000 desempleados. Oxfam (2011) encuentra que estas situaciones afectan principalmente a profesionales y a los jóvenes que no han tenido acceso a la educación superior y sin posibilidades de generar su propio empleo, lo cual impide tener un acceso a la satisfacción de sus necesidades
básicas y de alimentos. Para la subregión de la que hacen parte los municipios afectados por las inundaciones del Canal del Dique se encuentra que 104.161 personas es población perteneciente al SISBEN (Sistema de Identificación y Clasificación de Potenciales Beneficiarios para los programas sociales), o sea personas que no pueden cubrir sus necesidades básicas y el NBI (índice de Necesidades Básicas Insatisfechas) es del 59.01%, 62.17% en la cabecera y 52.07% resto (Tabla 4-2).
Tabla 4-2: Condiciones de Necesidades básicas insatisfechas y municipios afectados (Fuente: Con base en DANE, Censo 2005, Cálculos Secretaría de Planeación).
Municipio Superficie aproximada en km² % participación en km² Población Proyección 2008 NBI Barranquilla * 166 4.9 1.171.180 51.9 17.69 Campo de la Cruz 105 3.1 18.126 0.8 62.86 Manatí 206 6.1 14.365 0.6 57.60 Sabanalarga 399 11.8 90.198 4.0 38.35 Santa Lucía 50 1.5 12.221 0.5 60.14 Suan 42 1.2 9.428 0.4 55.40 Candelaria 143 4,2 12,159 0.5 74.22 Total Atlántico 3.388 100.0 2.255.164 100.0 24.68
*Capital del departamento
Campesinos de Mapachico
De acuerdo con el documento para la planificación espacial de la zona, ARD (2003), en 1992 la zona quedó reconocida como corregimiento, antigua zona de encomienda en el siglo XVI, y localizada sobre antiguos territorios Quillasingas, la población total de este corregimiento es de 1.244 habitantes con una densidad de 29 hab./ Km2.Los campesinos de este corregimiento se dedican a la agricultura de trigo, maíz, ulloco, arveja, cebada, hortalizas.
Como lo señala el mismo documento de ARD (2003), este espacio ha surtido la influencia de procesos de ocupación indígena y posteriormente de dominación española a partir de encomiendas y posteriores haciendas, todo bajo la dominación religiosa.