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Future Research

7. CONCLUSION

7.3. Future Research

Joel Orozco Murillo.

En memoria de todos aquellos que a pesar de su particular esfuerzo y los avances de la ciencia médica, físicamente no están con nosotros. Gracias, nos dejan muchas enseñanzas y retos. Un agradecimiento especial a todo el personal de salud, que están al frente de la batalla ante lo invisible a simple vista y en particular a los que intervienen con los pacientes por Covid-19, que con constancia, esmero y profesionalismo hacen lo humanamente posible para que estén en las mejores condiciones a pesar de su asilamiento.

Por otro lado, un elemento crucial para el desarrollo humano que todos necesitamos como seres sociables, es la manifestación de nuestras expresiones de afectos y sentimientos mediante el contacto físico que se ha socavado sustancialmente por recomendaciones del sector salud para evitar la cadena de contagios.

En el caso de nuestro país según el estudio realizado por la Secretaría General del Consejo Nacional de Población 2021, arrojan que “la heterogeneidad del país y el tipo de hogar expresan claramente las grandes desigualdades sociales y su relación con los niveles de riesgo al contagio de Covid-19, especialmente entre las personas mayores. Los hogares intergeneracionales imposibilitan o complican el confinamiento, niveles de pobreza multidimensional y dependencia económica, entre otros problemas”

Ante tal circunstancia, los efectos sociales de la pandemia han dividido aún más a la sociedad, muchos profesionales han podido trabajar desde casa, protegiéndose de posibles contagios y conservando sus ingresos, en tanto empleados y trabajadores independientes en servicios de la actividad mercantil y otros sectores han visto mermados sus ingresos e incluso perdido su empleo.

El primer caso de coronavirus en México confirmado por el Instituto de Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) fue el 27 de febrero de 2020. Se identificó en un hombre que venía del extranjero y se conocía como una enfermedad infecciosa respiratoria por los casos presentados en China y Europa, que podía provocar una enfermedad grave y letal sobre

todo en adultos mayores. Con mayor impacto probable en quienes padecen alguna enfermedad crónico degenerativa. La ciencia se vio sorprendida y poco a poco fueron surgiendo hipótesis y conocimientos sobre el virus y la enfermedad que generaba, dejando atrás todas las previsiones ante los nuevos hallazgos, sosteniendo sin embargo una que sigue vigente: sería una epidemia larga, había que prepararnos para ello.

Médicos e investigadores han tratado de explicar cómo es que el mismo virus puede

ocasionar una serie de síntomas tales como: fiebre, tos seca, cansancio, molestias y dolores, dolor de garganta, diarrea, conjuntivitis, dolor de cabeza, pérdida del sentido del olfato o del gusto, erupciones cutáneas, cambio sustancial en el color de los dedos de las manos o de los ortejos de los pies, dificultad para respirar, dolor y opresión en el pecho e incapacidad para hablar o moverse. Y cómo es que avanza y provoca daños en diferentes órganos

que pueden pasar desapercibidos en el transcurso de la enfermedad. En el país ya son más de 2 millones de casos confirmados del virus SARS-CoV-2 así como más de 183 mil personas que han fallecido por las complicaciones graves de la enfermedad. Pero se han recuperado más de 1 millón 620 mil de acuerdo a las cifras oficiales de la Secretaría de Salud. La pandemia vino a desenmascarar un sinnúmero de situaciones entre las que mencionaremos por cuestión de espacio solamente algunas:

1) El estado en que se encontraba el sector salud, con una infraestructura insuficiente y la carencia de médicos especialistas. Lo que orilló al gobierno a realizar grandes esfuerzos para contratar personal, adquirir equipo y reconvertir algunos hospitales.

2) La vulnerabilidad de los mexicanos, por su deteriorada salud, sobre todo de los adultos, ya que más del 75% de ellos tienen sobrepeso u obesidad, enfermedades cardiovasculares y/o diabetes. Además, solamente una tercera parte de la población realiza de manera sistemática actividad física por lo menos 3 veces a la semana. Durante más de un año que ha durado la emergencia sanitaria, niños y adolescentes al estar fuera del proceso educativo en la aulas, aumentaron su nivel de estrés en un 60% por la afectación de la economía familiar; 35% por la pérdida del empleo de sus padres y el 18% por el fallecimiento de algún miembro de su hogar, comen

más de lo habitual y el 60% duerme menos, según los datos arrojados por la Encuesta de Salud y Nutrición en niños y niñas durante la pandemia por Covid-19(Ensars-Cov-2).

3) La actuación del gobierno federal al implementar políticas de confinamiento, aplicación de pruebas para detección del virus, informar a la población todos los días con la conferencia sobre Covid-19 y temas relevantes a la salud física y mental, adquisición de vacunas; entre otras, se ha socavado durante largo tiempo por crítica de grupos opositores a través de noticias falsas o infodemia, (término que la Organización Mundial de la Salud ha asignado para definir este fenómeno), politizando en demasía el problema de la salud, con información sin sustento científico en muchos de los casos y con ello han confundido a la población. 4) Por sobre la Organización Mundial de la Salud, siguen imperando

los beneficios económicos de las farmacéuticas y grupos de poder de las grandes potencias mundiales, dejando a los países en vías de desarrollo sin poder acceder al fármaco para atenuar los contagios, como si la salud fuese un lujo para unos cuantos y no un derecho universal.

5) La formación de la ciudadanía en estos temas dista de la que se requiere para afrontar tal problemática; sin embargo, se confió en que el actuar de la población fuera por convencimiento y no por obligación, relajando en muchos casos, las medidas necesarias para mitigar los contagios, anteponiendo situaciones personales, creencias y celebraciones en medio de la pandemia.

6) Que en aras del desarrollo y confort humano, hemos transgredido brutalmente el entorno de la naturaleza; sin embargo, nuestra situación de confinamiento en muchos lugares ha sido un respiro para los elementos bióticos y abióticos que conforman el equilibrio en los ecosistemas, recuperando con ello sus condiciones naturales.

7) El sector educativo evidenció aún más sus limitaciones y no enfrenta un buen pronóstico para el 2021, ya que se suman a las insuficiencias estructurales en términos de cobertura, calidad y equipamiento otros problemas que pusieron de manifiesto las desigualdades sociales, educativas y digitales de la sociedad. Los estudiantes y las familias tuvieron que asumir parte importante de los costos educativos con la carencia de la afectividad, colaboración y socialización que no brinda de la misma manera el trabajo a través de una pantalla. Cada uno de los aspectos mencionados, sin duda daría pie para realizar una serie de comentarios y presiones que sin dificultad se podría localizar, más sin embargo nos concretaremos en el último, en virtud de estar involucrados en la actividad académica y en la formación de los futuros licenciados en educación primaria.

La crisis sanitaria seguirá impidiendo la presencia en las aulas por lo menos lo que resta del ciclo escolar, por lo que hay que continuar con el apoyo de las tecnologías digitales ante esta situación de emergencia y adecuar los contenidos curriculares, estrategias didácticas y evidencias de trabajo que den cuenta del logro de competencias.

Debemos pensar que la forma de trabajo actual no puede remplazar la actividad presencial, que es urgente regresar a las aulas sin poner en riesgo la salud de los actores. Que las herramientas digitales fortalezcan los procesos didácticos y sean orientadas bajo principios de racionalidad e impacto real en el proceso educativo.

Es prioritario implementar un robusto programa de formación de docentes que contemple

como eje el uso de las herramientas didácticas, tanto presenciales como digitales que demanda el devenir para las futuras generaciones y que, en congruencia, sin ser pragmáticos, los hechos y el comportamiento cotidiano corresponda con lo que se dice y promueve. Lo anterior no es nada fácil, pero los docentes y la sociedad en general debemos hacer un esfuerzo

extraordinario por lograrlo. A más de un año de la pandemia, sin duda estamos reflexionando sobre los elementos sustanciales para la vida, sopesando que la salud es lo prioritario.

Se plantean a continuación algunas interrogantes que esperamos se hayan vislumbrado, de lo contrario, bien valdría la pena hacerlo:

¿Has reflexionado con detenimiento sobre nuestra salud física y mental o solamente acudimos a la consulta con los profesionales de la salud cuando nos sentimos mal?

¿Sabes leer los mensajes que nos manifiesta el cuerpo? ¿Dedicas tiempo a la relajación?

¿Cuál es tu pasatiempo favorito y qué beneficios te aporta?

¿Con qué frecuencia e intensidad realizas actividad física y/o deportiva? ¿Cuáles son tus fuentes de información sobre la pandemia?

¿Cómo te alimentas?

¿Cuáles son tus bebidas favoritas? ¿Conoces tus signos vitales?

¿Cuál era tu rutina antes del confinamiento y cuál es ahora?

¿Revisas las etiquetas de los productos que consumes?

¿Evitas lugares concurridos, usas adecuadamente el cubre bocas, utilizas gel antibacterial, guardas la sana distancia y te lavas con frecuencia las manos?

¿Sabes interpretar el semáforo de riesgo epidemiológico por COVID-19 nacional y estatal?

¿Padeces alguna enfermedad crónico degenerativa?

¿Vives con temor permanente ante la incertidumbre de contagiarte? ¿Conoces los padecimientos de tus familiares directos?

¿Cómo fortalecer el sistema inmunológico?

¿Si aumentaste de peso se lo atribuyes al confinamiento?

¿Sabías que hasta el momento México ha comprado a 8 laboratorios de varios países, más de 174 millones de dosis contra el Covid-19 para vacunar 106.4 millones de personas según la fuente de la Secretaría de la Salud? (Pfizer-BioNTech, Moderna, Sputnik V, Novavax, AstraZeneca, Janenn, Sinovac y CanSinoBiologics).

Los epidemiólogos afirman que el virus llegó para quedarse, lo que implica que nuestro actuar en la cotidianidad sobre las medidas necesarias y los hábitos para conservar la salud deben ser permanentes, ante la incertidumbre del mañana.

La intensidad de la pandemia en México afortunadamente ha disminuido en el mes de marzo, en consecuencia se reaperturan algunas actividades que dan cierto alivio al sector económico-laboral, pero no hay que relajar las medidas sanitarias recomendadas como son el lavado de manos, distanciamiento social y uso adecuado del cubre bocas.

Cuando leas el presente artículo, habremos pasado por lo menos en fechas, la segunda prueba de fuego (periodo vacacional

del 27 de marzo al 12 de abril-2021), ya que en la primera prueba (navidad, fin de año y día de reyes) los resultados fueron desastrosos y se presentó un rebrote, elevándose sustancialmente el número de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos al intensificarse las reuniones y contactos sociales.

Esperamos que el periodo vacacional por venir, no se convierta en un relajamiento de las disposiciones y prácticas sanitarias,

a pesar de que existe una fatiga social, limitaciones económicas y desgaste psicológico, es necesario conservar las medidas para mitigar los contagios, de no hacerlo sería de consecuencias fatales en todo el territorio nacional. El día de hoy podemos decir en base a lo acontecido, ¿realmente hemos

E

s imprescindible iniciar este apartado con la pregunta ¿Qué es una estrategia?, a la cual se le da inicialmente una respuesta genérica al considerarla como un plan para dirigir un asunto. Se compone de una serie de acciones planificadas que ayudan a tomar decisiones y a conseguir los mejores resultados posibles, además está orientada a alcanzar un objetivo. Burgelman (2002), comenta que tiene una ambivalente característica, que indica, por una parte, las acciones necesarias para llevar de lo que es a lo que se quiere ser en el futuro y, por otra, una explicación de los factores que han impactado el desempeño de la organización en el pasado. Es decir, la estrategia es una teoría de la relación causa-efecto entre el desempeño buscado y los factores que lo influyen. De acuerdo con esta definición, la estrategia indica qué es lo que la organización quiere lograr y los factores que influirán en que se consiga o no.

Las estrategias pretenden facilitar intencionalmente un procesamiento más profundo de información nueva y son planeadas por el docente, para Díaz Barriga (1999), son procedimientos y recursos que se utilizan para promover aprendizajes significativos a partir del objetivo y de las estrategias de aprendizaje independiente.

Para Díaz Barriga y Hernández (2010), son acciones planificadas por el docente con el objetivo de que el estudiante logre la construcción del aprendizaje y se alcancen los objetivos planteados. Una estrategia es un procedimiento organizado, formalizado y orientado a la obtención de una meta claramente establecida. Su aplicación en la práctica diaria requiere del perfeccionamiento de procedimientos y técnicas, cuya elección y diseño son responsabilidad del docente, requiriendo para ello de:

a) Una planificación del proceso de enseñanza aprendizaje.

b) Una gama de decisiones que el docente debe tomar, de manera

ESTRATEGIAS DE ENSEÑANZA Y EVALUACIÓN PARA

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