• No results found

IDIOMA EXTRANJERO

El área de Idioma Extranjero pretende básicamente el desarrollo de capacidades para la comunicación, para lo cual plantea el uso de una metodología activa, acorde con el enfoque comunicativo que implica el planteamiento de situaciones comunicativas a partir de las necesidades o intereses de los alumnos que les permita percibir el de comunicación, y no como un fin en sí mismo. Esto conlleva el uso de textos auténticos, así como el convertir el aula en un espacio para generar situaciones comunicativas simuladas próximas a lo real.

Es además, brindar a los estudiantes oportunidades para aprender proporcionándoles las herramientas (estrategias de aprendizaje y de comunicación) necesarias para desarrollar los procesos de comprensión y producción de diferentes tipos de textos en lengua extranjera tanto orales como escritos orientada a la formación de una autonomía en su proceso de aprender a aprender.

Esto significa comprometer a los estudiantes en actividades de lectura, en un sentido amplio, y de producción de sus propios textos. El trabajo con la comunicación oral tendrá que reposar siempre en actividades de grupo pequeño y en el colectivo de la clase, que les permitan participar activamente, con intervenciones breves al principio y cada vez de mayor duración.

Los juegos de roles, y las simulación de situaciones comunicativas son los mejores vehículos para un entrenamiento de las capacidades de comunicación oral. Se deberá prever que las actividades programadas consideren estrategias para desarrollar la capacidad de escucha de los estudiantes y desarrolle la cultura de un “buen oyente”, paralelamente a las categorías de “buen orador”, “buen escritor” o “buen lector”.

El trabajo para la producción de textos, requiere del acompañamiento del docente en este proceso, sobretodo en su fase inicial. El procedimiento básico es el siguiente:

Plantear la situación comunicativa (a quién va dirigido, intención de comunicación, el contexto, etc.) en el que el texto (oral o escrito) a elaborar será dado. Luego a través de una lluvia de ideas u otra técnica, escribir todo aquello que esté vinculado con la intención de comunicación. Este podría ser un trabajo colectivo en el que todos aportan con ideas o datos. Luego que se tiene “el contenido” del texto, se puede empezar a redactar de manera individual. En todo momento debe promoverse la actitud de auto corrección de las producciones escritas, en base a la reflexión sobre la gramática pero sin caer en el mero gramaticalismo de antaño. Lo importante, sobre todo en fases iniciales, es impulsar que se entienda lo que quiere expresar aún sabiendo que pueden existir errores de diferente tipo.

Para la redacción tomar en cuenta el tipo de texto considerando el discurso (narrativo, descriptivo, etc.) y la estructura (forma o esqueleto Ej. una carta, un afiche,...) Los procedimientos que aseguren la coherencia del texto:

los conectores lógicos (causa, consecuencia, oposición...) y retóricos (Primero, luego, después, etc.); los anafóricos (pronombres, demostrativos,...) que garantizan la unidad y la legibilidad del texto y la progresión temática en la que se aprecia el tema que es el punto de partida del enunciado y aquello que se dice del mismo.

El trabajo para la comprensión escrita, implica que los docentes tomen en cuenta las

informaciones generales que manejan el alumno sobre el texto que lee y el proceso que realizan

para comprenderlo. Entonces es necesario que los estudiantes aprendan a interrogar al texto para lo cual podrían formular sus hipótesis para luego verificarlas, justificando sus respuestas. También entra en juego la estructura de los tipos de textos que lee y la experiencia o conocimientos previos que posea, y que contribuirán a un proceso constructivo e interactivo de la lectura.

Tratándose de una segunda lengua, es preciso decir, primero, que los hablantes pueden comprender más de lo que pueden expresar y, segundo, que el expresar se basa en el comprender. Esto quiere decir que el profesor puede relatar una historia, ayudando a los alumnos para que la entiendan con el uso de medios verbales (reiteraciones, frases explicativas, etcétera) y no verbales (gestos, mímica, dibujos en la pizarra, etcétera). Esa historia será seguramente muy rica en elementos lingüísticos, pero será difícil que pida a sus estudiantes que la reproduzcan con esa misma riqueza. Lo que ellos podrán hacer será, según el grado, decir quiénes eran los protagonistas, o qué fue lo principal que pasó. Más, eso que puedan decir, será dicho con recursos que aprendieron al escuchar. A manera de conclusión.

 La riqueza léxica se adquiere en la exposición de textos auténticos utilizados en clase. Sirve como apoyo las imágenes, gestos, mímicas, entre otros.

 La pronunciación, puede mejorarse en la medida que se practique la lectura en voz alta, así como en los diálogos que se realice en pequeños grupos, de preferencia.

 La ortografía que nos invita al dominio del sistema escrito implica estar en contacto con textos auténticos, para ir teniendo dominio sobre ella.

 La gramática se considera a partir del texto que se que va a trabajar. Por ejemplo, si se requiere pedir información sobre algo, los alumnos deberán aprender palabras interrogativas, pero dentro de situaciones comunicativas.

 Apoyarse para el desarrollo de la competencia comunicativa en la televisión, las videograbadoras, la Internet, los materiales multimedia, folletos de publicidad, historietas, etcétera, que ponen al alcance la posibilidad de escuchar y leer en lengua extranjera, y proporcionan un rico material para el aprendizaje de la lengua.

Los aspectos socio-culturales (inglesa, francesa) como parte del aprendizaje de una lengua extranjera, debería considerarse en el saber ser, saber vivir, conocer las referencias geográficas, históricas, y otras que sean comunes y/o diferentes al aspecto socio - cultural de nuestro país.

Relación con otras áreas

La naturaleza del área brinda posibilidades para realizar un trabajo articulado con otras áreas. Los procesos de comprensión y producción de textos están presentes en cada situación de aprendizaje. Lo importante es identificar qué tipos de textos se trabajan en otras áreas, y qué asuntos abordan para asumirlos como motivo de nuestro trabajo. En el área de Desarrollo Social se aborda aspectos relacionados con la identidad social y cultural, las características de los grupos sociales y sus formas de comportamiento, que bien pueden relacionarse con las diferentes lenguas y la naturaleza de los prejuicios lingüísticos.

Las actividades de Educación para el Trabajo pueden generar la producción de afiches o textos publicitarios. Desarrollo

Ambiental es un buen pretexto para el tratamiento de los textos instructivos (Elaboración de recetas sobre productos alimenticios propios de la zona, instrucciones para el uso de determinadas herramientas de laboratorio).

Lo importante es que haya cierto nivel de coordinación entre los docentes de las distintas áreas para trabajar de manera colaborativa, a través de proyectos o actividades comunes que garanticen un aprendizaje más significativo.

MATEMÁTICA

La actividad principal de la educación matemática: la resolución de problemas

En las corrientes actuales de la Educación Matemática, en la que se debate sobre la Matemática

pertinente para el siglo XXI, toma cada vez más fuerza la idea que la matemática es una ciencia en

la que el método claramente predomina sobre el contenido, y por tanto se postula que conocer matemática es hacer matemática y que, además de su poder explicativo, ella es un eficaz medio de

comunicación. La siguiente referencia, tomada de Miguel de Guzmán e incluida en el volumen de las

Jornadas Andaluzas de Educación Matemática, es una interesante forma de argumentar este punto:

“En la situación de cambios en que nos encontramos, es claro que los procesos verdaderamente eficaces de pensamiento, que no se vuelven obsoletos con tanta rapidez, es lo más valioso que podemos proporcionar a nuestros alumnos.

En nuestro mundo científico e intelectual tan rápidamente mutante vale mucho más hacer acopio de procesos de pensamiento útiles que de contenidos que rápidamente se convierten en lo que Whitehead llamó ‘ideas inertes’, ideas que forman un pesado lastre, que no son capaces de combinarse con otras para formar constelaciones dinámicas, capaces de abordar los problemas del presente.” Concebimos que la resolución de problemas sea el proceso más importante que posibilitará a los púberes y adolescentes experimentar la utilidad y potencia de la matemática. Implicarlos en esa labor les permitirá indagar, construir, aplicar y conectar lo aprendido.

De ahí que una responsabilidad importante de los docentes del área de matemática sea elaborar, seleccionar, proponer y discutir problemas de diverso tipo y exigencia conjuntamente con los estudiantes y con otros colegas. Es recomendable también tomar contacto con los trabajos desarrollados por investigadores como George Polya, Miguel de Guzmán, Alan Schoenfeld, entre otros.

Aprender Matemática significa entender y usar la Matemática a través de la resolución de problemas, aprender Matemática no sólo es memorizar fórmulas y técnicas para resolver ejercicios propuestos. Hay que hacer que los alumnos trabajen dinámicamente en actividades que permitan la construcción del saber matemático por etapas, a partir de fenómenos y de situaciones cotidianas de modo que vayan elaborando conceptos de dificultad creciente, observando claramente y de inmediato su uso.

El centro de interés debe abarcar una amplia gama de temas, incluyendo: conjuntos, conceptos numéricos, operaciones, estimación, funciones, álgebra, estadística, probabilidad, geometría, trigonometría, geometría analítica y programación lineal. Con respecto al tema conjuntos debemos señalar que lo más importante es usar la notación conjuntista cuando sea necesario y de ninguna manera debe ser tratado como un tema terminal. Con respecto a los otros temas señalados, aunque cada uno sea matemáticamente válido en sí mismo han de enseñarse como un todo integrado, no como temas aislados; las conexiones entre ellos deben consistir una característica visible del currículo.

Todo usuario de la Matemática recopila, descubre o crea conocimiento en el curso de una actividad que realiza con un fin. Es desarrollo de las actividades debe estar organizado para que los estudiantes comuniquen ideas oralmente y por escrito.

El proceso de construcción del lenguaje matemático no puede ser una actividad individual. Es un proceso de comunicación: alumno-profesor, profesor-alumno y sobre todo alumno-alumno. La capacidad de usar con facilidad el lenguaje matemático es muy importante para comprender la Matemática y por eso las formas de comunicación matemática deben, a lo largo de los años de escolaridad, ser cada vez más formales y simbólicas.

En un mundo donde los avances tecnológicos son el pan de cada día, la escuela no puede estar al margen de ellos. Actualmente el uso inteligente de las calculadoras y computadoras proveen al estudiante de herramientas específicas de cálculo, que le permiten dedicar más tiempo al proceso de búsqueda critica de caminos de solución a situaciones propuestas, que a las operaciones repetitivas.

Las calculadoras en el aula son un medio eficaz de representación externa que brinda al estudiante la posibilidad de explorar, comprobar conjeturas, buscar regularidades, de manera rápida y eficiente. Además permiten resolver problemas por ensayo y error e introducir conceptos. La literatura sobre actividades matemáticas usando la computadora crece día a día. En Internet se brinda software educativo gratuito para graficar funciones, para explorar lugares geométricos, para simular experimentos aleatorios, etcétera. Un profesor moderno debe conocer y manejar estos programas con el fin de diseñar actividades de aprendizaje que permitan el uso inteligente de las computadoras. La ubicuidad de las computadoras es un punto más a favor de privilegiar el desarrollo de habilidades matemáticas de alto nivel versus el completar contenidos programáticos o ejercitar las destrezas operatorias. Hasta hace unas décadas saber calcular abría las puertas de los trabajos; hoy eso no basta, pues las máquinas lo hacen más rápido y mucho mejor que nosotros.

El aprendizaje cooperativo

Actualmente no existen personalidades que desarrollan la matemática aislados del mundo. Las épocas en que ellas trabajaban sin interacción con las comunidades científicas son cosa del pasado; basta ver las revistas especializadas en investigación científica y comprobar que la mayoría de trabajos de envergadura son realizados por grupos multidisciplinarios. En un contexto más próximo podemos afirmar que para lograr éxito en un empleo es fundamental tener habilidades sociales y aprender a trabajar en grupo, compartiendo el conocimiento, siendo tolerante, sabiendo apreciar otras formas de razonamiento, poniendo al servicio del colectivo nuestras potencialidades y complementándolas con las del resto.

Hace unos años las clases de matemática se realizaban en el más absoluto silencio, y con cada alumno ubicado en su carpeta, sin posibilidad de comentar sus ideas e intercambiar experiencias. Hoy la mayoría de los investigadores recomienda y promueve el uso del aprendizaje cooperativo, que tiene como expresión organizativa al trabajo en pequeño grupo.

El trabajo grupal reduce prácticamente el tamaño de clase; así si la típica clase tuviese treinta y seis (36) estudiantes, con el ordenamiento en grupos de cuatro constará de nueve “estudiantes”. Cuando una mano se levanta, sabremos que hay cuatro interesados oyentes esperando una orientación. Por otra parte, a través de la verbalización, los aprenden cómo hacer preguntas de exploración y, también, cómo explicar sus propios procesos de razonamiento. Muchos estudiantes, quienes nunca hubieran podido plantear una pregunta frente a cuarenta personas, son motivados, se deciden a preguntar dentro de su grupo.

Esto es, el grupo adecuadamente organizado promueve mayor interacción, da mayor cabida a la expresión y el trabajo creativo, y su ambiente facilita la exploración, el uso metódico del ensayo y error, y diversas estrategias para resolver problemas y desarrollar trabajos. Además, este ambiente abierto y de apoyo reduce fuertemente la ansiedad. Los estudiantes y el profesor entran rápidamente en un proceso de retroalimentación. El profesor de este modo se convierte también en un aprendiz de su propio trabajo pedagógico, evaluando su actitud, las actividades utilizadas, el material y el clima del aula. Todos estos insumos servirán para mejorar su práctica docente y a través de un análisis de ellos perfeccionar su desempeño didáctico.

El trabajo en pequeño grupo, debe combinarse apropiadamente con el gran grupo y con el trabajo individual. Es conveniente que los docentes de matemática sepamos incentivarlos, organizarlos y acompañarlos con materiales e intervenciones directas pertinentes.

La atención a la diversidad

Cada una o uno de nosotros enseñan en un lugar especial. En una ciudad pequeña o en una grande, en un valle interandino o en una comunidad amazónica. Y lo hacemos a inicios de este nuevo siglo y milenio, signados por incesantes cambios y mayúsculos problemas. En ese escenario peculiar nuestro compromiso y trabajo vital exige tomar la realidad tanto como fuente de problemas como de destinatario final de los contenidos trabajados. Es un trabajo complejo, difícil y delicado, pero una obra humana como la que hacemos requiere tomar en cuenta la diversidad de historias de nuestros estudiantes, sus prácticas, estilos y ritmos personales de aprendizaje, sus conocimientos matemáticos y aspiraciones, para aprovecharlos en su enseñanza. Cada púber o adolescente es un activo creador de significados, aporta una dimensión personal a su aprendizaje de la matemática a partir de su entorno familiar y local y su historia personal. Ellos, en el marco de la cultura donde viven interactúan con los otros, dando curso a la recreación de ideas, valores y prácticas. En esta línea de inculturación, el aprendizaje conceptual, el desarrollo de proyectos y las pequeñas investigaciones deben facilitar un trabajo sistemático de atención a la diversidad.

Juego y Matemática

Jugar es una actividad universal, la cual ha estado siempre presente en todas las culturas y acompaña el desarrollo de la humanidad.

Platón decía: "enseñadle a través de juegos"; tal consejo ha sido invocado muchas veces por educadores, quienes han tratado de introducir sistemáticamente actividades lúdicas en la educación formal.

En la nueva secundaria debemos aprovechar las ventajas que favorecen el uso de juegos de diferentes tipos, pues generan un contexto emocional y afectivo muy propicio para el desarrollo de ideas matemáticas. El placer intrínseco que se experimenta al resolver un enigma o ganar en un juego es algo que un docente debería aprovechar para crear un clima de actividad matemática en el aula. Entre otras razones, un juego puede llevar sutilmente a los púberes y adolescentes a investigar nuevas técnicas para resolver problemas.

El juego es activo y participativo por naturaleza, favorece la comunicación horizontal, despierta la curiosidad y el interés por la investigación, brinda oportunidades para aprender y así obtener reconocimiento y autoestima. Además, los juegos pueden remplazar ventajosamente algunos trabajos prácticos rutinarios (ejercicios) por un proceso automotivante.

Creemos conveniente citar aquí al gran divulgador matemático e inventor de juegos Martín Gardner: "El mejor método para mantener atento a un estudiante es seguramente proponerle un juego

matemático intrigante, un rompecabezas, un truco mágico, una chanza, una paradoja, un modelo o cualquiera de esas mil cosas que provee la matemática recreativa y que algunos profesores serios y aburridos rechazan por considerarlas frivolidades." Desde la perspectiva de las capacidades

intelectuales, el juego desarrolla habilidades concretas de pensamiento estratégico, planificación, toma de decisiones, estimación, demostración y verificación.

Los juegos de base matemática tienen también una estrecha relación con el razonamiento matemático, en particular con el razonamiento hipotético. El juego ha sido un elemento muy importante en el desarrollo de la matemática. La investigación de algunos de ellos llevó a la creación de importantes teorías matemática como la de grafos, la de probabilidades, el análisis diofántico, entre otros. No es pues sorprendente, entonces, el interés que matemáticos de renombre le dieron a los rompecabezas, paradojas y juegos.