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6.4 Discussion

6.4.1 Future Work

Al principio, en 2008, cuando Jorge Castillo tuvo la idea de realizar un fandango en “La Línea”, entre el Friendship Park, en San Diego, y El Faro, en Playas de Tijuana, y compartió la idea con Daniel Watman -quien organiza desde 2004 encuentros de carácter cultural entre esa frontera de México y Estados Unidos-, bastó el entusiasmo con el que compartió ese deseo con algunos jaraneros de la zona para que ellos también se involucraran y organizaran en conjunto el I Fandango Fronterizo. En ese entonces todavía no existía un segundo muro en el Friendship Park, y aún se utilizaba de manera libre ese espacio que conecta a las poblaciones de estas dos ciudades pertenecientes a países diferentes. La vigilancia por parte de la Patrulla Fronteriza era menor, como también lo era la reglamentación que existía en torno al uso del Friendship Park -en caso de que fuera un

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evento que convocara a más de 20 o 25 personas del lado estadounidense, como ha sido el caso del Fandango Fronterizo-. En este sentido Daniel Watman tiene un panorama más amplio al respecto de lo que ha sucedido en ese espacio:

El primer Fandango Fronterizo fue en los principios del 2008, y para entonces todavía no estaba el muro en el parque, el segundo muro, nada más estaba el primero, la malla, y entonces […] ni siquiera se tenía que hacer un arreglo con la Patrulla Fronteriza, era solamente con el estado de California porque el parque forma parte de un parque del estado, el Border Field State Park, y entonces cuando hay más de 20 o 25 personas en un evento hay que conseguir un permiso para entrar. Entonces tuvimos que conseguir ese permiso, pero por cuestiones de permiso de la Patrulla Fronteriza que está encargada del área federal no había ningún problema (comunicación personal, 24 de julio, 2012).

La participación de Daniel Watman, fue y ha sido hasta la fecha fundamental para conseguir dicho permiso, pues es quien tiene los contactos y relaciones necesarias con quienes otorgan éstos, ya que él está al frente del Border Encuentro, el colectivo que organiza la mayoría de los eventos que se llevan a cabo durante el año en ese espacio, y es él quien dialoga con las autoridades correspondientes para conseguir la aprobación de éstas para realizar cualquier actividad en “La Línea”, aunque supuestamente podría hacerlo cualquiera que esté interesado en ocupar el Friendship Park:

por ejemplo, Jorge hizo todo esta vez [en 2012] con el fandango. O sea, yo soy la persona que lo hace más porque tengo más eventos que nadie yo creo, pero claro que no soy el único que puede, y yo trato de evitar eso. Como mencioné con la Patrulla Fronteriza, su idea es separar, entonces esta idea de conectar a través de la malla va en contra de su trabajo. Pero también desde el 2009 han tenido como directivo, prestar atención a la comunidad, o sea, no estoy muy claro de qué es lo que tienen que hacer exactamente pero nos tienen que mantener contentos. Entonces cualquier persona puede hablar con ellos. Y yo que he tenido más experiencia, por ejemplo, Jorge me hace preguntas: “¿Con quién debo de hablar? ¿Y qué hago si hacen esto?” […] y él o cualquier otra persona puede hablar con ellos aunque por lo mismo, si por ejemplo […] tú llamaras así nada más al número general de la Patrulla Fronteriza, te van a dar muchas vueltas antes de que llegues a la persona indicada para hacer el arreglo. Eso pasó con Jorge […] él se juntó con nosotros, con la coalición de diferentes organizaciones que están luchando para más acceso [al Friendship Park] y dijo: “Quiero hacer el fandango, etcétera,

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etcétera”. Y nosotros le pedimos el favor de llamar él solo, porque como a nosotros ya nos conocen pues no nos dan tantas vueltas, y parece, como se portan con nosotros, que no dan problemas a nadie, pero queríamos experimentar a ver si con alguien que no conocían tendrían el mismo trato, y resulta que no. Le dieron muchas vueltas a Jorge, tuvo que hablar con muchas personas diferentes antes de llegar a la persona indicada, pero ya, ya que llegó con la persona indicada, pudo arreglarlo como nosotros (D. Watman, comunicación personal, 24 de julio, 2012).

Finalmente parece ser que en efecto, cualquiera puede hacer dicho trámite, aunque el procedimiento varíe dependiendo de quién lo solicite. No obstante, después de 2009 las políticas del gobierno federal estadounidense cambiaron. En resumen, para hacer un evento en la frontera entre Tijuana y San Diego antes de ese año, se necesitaba solamente el permiso del estado de California. Después de esto, al tiempo que se han hecho modificaciones en el muro fronterizo y en el Friendship Park, han cambiado también las reglas para el uso de éste último. En 2009, por ejemplo, con la extensión del segundo cerco hasta la playa que atraviesa el parque, el espacio se cerró por completo impidiendo la realización de cualquier evento. A partir de 2010 se reabrió el acceso y con esto se modificaron algunos de los procedimientos para ocuparlo. Desde entonces se permite el ingreso únicamente durante los fines de semana en horario de 10 a 14 horas, y en algunos casos, como sucedió en el IV Fandango Fronterizo –en 2011-, se limita la entrada por periodos de 20 a 30 minutos a 25 personas, quienes además deben contar con una identificación oficial que acredite su permanencia legal en territorio estadounidense.24 Este hecho, que al parecer ocurrió únicamente en el IV Fandango Fronterizo, modificó también la dinámica del fandango, sobre todo en lo que respecta al tiempo que dura cada son como lo indica Gabriel Romero en su testimonio:

24 En ese entonces, existía una reja del lado estadunidense entre el primer y segundo muro que formaba una especie jaula, la cual no permitía el contacto entre la gente de un lado y del otro. Este es el espacio al que regulaban su entrada los agentes de la Patrulla Fronteriza.

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Entonces ya en el tercer fandango que fue que ya se volvió a hacer ahí [en el Friendship Park], tuvieron que tener [los organizadores del Fandango Fronterizo en San Diego] muchísimas pláticas con la Patrulla Fronteriza para obtener el permiso. Ahora se ha restringido mucho el tiempo, ya no puedes llegar a tocar a la hora que tú quieras, sino que ellos te van a dar un horario y un número determinado de horas, y lo más difícil es que también indican un determinado número de gente que puede entrar a tocar, y con un tiempo de media hora, creo que son 25 personas a la vez por un espacio de media hora. Entonces ya de aquel lado es más difícil… tienen que ser sones cortos, tienes que limitar el son a un tiempo para que puedan relevar los jaraneros del otro lado (comunicación personal, 19 de julio, 2012).

En cuanto al permiso, éste se pacta un par de meses antes verbalmente en reuniones con los agentes de la Patrulla Fronteriza de esa zona, quienes son los encargados de esa área federal. En éstas se les informa en qué consiste el evento, cuándo se pretende hacerlo, y cuántas personas se espera que lleguen. De esta manera, dichas políticas han determinado en gran medida, entre otras cosas, la fecha en la que se ha decidido hacer cada Fandango Fronterizo. Y justo porque los organizadores están sujetos a: 1) que no haya una remodelación en el muro o en el parque que impida el acceso a éste, y 2) a que se llegue un acuerdo con los agentes de la Patrulla Fronteriza para asignarle un día al evento, es que no hay una fecha fija establecida para el Fandango Fronterizo, aunque se ha intentado que a partir del segundo coincida su realización en algún fin de semana de mayo, con la excepción del V Fandango Fronterizo que se hizo en julio porque desde meses antes el cerco estuvo en remodelación y no se permitía el paso a la gente del lado de San Diego. Así, las fechas de las ediciones del Fandango Fronterizo en las que se han llevado a cabo hasta ahora son las siguientes:

 I Fandango Fronterizo – Sábado 22 de febrero de 2008

 II Fandango Fronterizo – Sábado 23 de mayo de 2009

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 IV Fandango Fronterizo – Sábado 21 de mayo de 2011

 V Fandango Fronterizo – Sábado14 de julio de 2012

 VI Fandango Fronterizo – Sábado 25 de mayo de 2013