4. PROGRAMME STRATEGIC FRAMEWORK
4.2 GENERAL FRAMEWORK OF STRATEGIC COHERENCE
Estos dos autores españoles proponen en su obra el denominado análisis sin sentido, que se constituye como ellos mismos indican en: “un método de análisis formal de las imágenes aisladas que se fundamenta en la Teoría General de la Imagen expuesta y en la que se encuentra la formalización de sus postulados metodológicos” Villafañe, J. & Mínguez, N. (2002:254). En resumen, los autores establecen la consideración de la imagen
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como producto de la comunicación humana, que tiene una alta influencia en el hombre tanto de manera individual como colectiva.
Adicionalmente, ellos sugieren que la intención de analizar una imagen no es solo el entendimiento global de la misma sino también, descifrar los códigos que están relacionados con la representación visual, para así entender el componente icónico que constituye a la imagen en materia de significados. En dicho análisis, influyen y confluyen aspectos como el sentido de la vista, la abstracción, la experiencia lógica de quien observa y la cultura, para determinar la significación de la misma o su sentido lógico. De este modo y de manera más detallada, los autores establecen que su método tiene como objeto el aislamiento de la significación plástica, y tal como Villafañe, J. & Mínguez, N. (2002:254), indican, el modelo “se trata de un método sincrónico, que descontextualiza la imagen, basado en categorías específicamente icónicas previamente formalizadas, pero que admite ciertos préstamos provenientes de otras disciplinas como puede ser el análisis iconográfico”.
Así entonces, ellos establecen dentro de sus parámetros, tres niveles de análisis que garantizan que el estudio de la imagen se constituya bajo los elementos anteriormente enunciados. El primer nivel que sugieren es la lectura de la imagen que tiene como objetivo “obtener de manera exhaustiva la mayor cantidad de información acerca de la imagen analizada para proceder a continuación a la definición de su estructura, operación que constituye el segundo nivel metodológico”. Villafañe, J. & Mínguez, N. (2002:255). Esta primera fase sugiere revisar a detalle los componentes de la imagen, pero sin juicio alguno, obviando el carácter reduccionista y limitado de la mirada del ser humano.
La observación de la imagen no exige más que una constatación de su grado de iconicidad, para así determinar su grado de realidad, que está vinculada a la cualificación del referente y la función pragmática de la imagen. Así entonces, la lectura de la imagen contiene para su análisis inicial, el nivel de la realidad, modelización de la realidad, generación de la imagen, materialidad de la misma, la naturaleza espacial, temporal y escalar, el elemento icónico dominante, la función de significación y los antecedentes
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iconográficos. Con la identificación de estos elementos se pretende advertir el tipo de modelización icónica de la realidad que suponga la imagen, ya sea representativa, simbólica o convencional y entender su función descriptiva, que contiene determinando esquemas narrativos que permitirán comprender su mensaje.
En un segundo lugar se ubica la definición estructural de la imagen, que inicia al concluir la lectura reflexiva y sin prejuicios de la primera fase, con la que se dispone información para la construcción de dicha definición. En términos de Villafañe, J. & Mínguez, N. (2002:258). “Definir estructuralmente una imagen significa plantear una hipótesis sobre su estructura, su orden icónico, y su significación plástica; hipótesis que se verificará o cambiará en el transcurso del tercer nivel metodológico”. De esta manera, se pretende calificar la imagen con alguna tipología, para lo cual se establecen cuatro categorías de parejas: fija/móvil, plana/estereoscópica, aislada/secuencial y estática/dinámica, y se proponen cuatro variables de definición estructural: estructura espacial, construcción espacial, temporalidad y dinámica. Por consiguiente, después de haber realizado una lectura a detalle de la imagen para definir su estructura, se procede a continuar con el tercer nivel que es el análisis plástico y en el cual se evalúan las cuatro variables mencionadas.
Así entonces, el análisis de la estructura espacial está relacionado con la revisión de los dos hechos primordiales que definen la imagen como su estructura básica y el tipo de espacio, que permitirá categorizarla en una sencilla tipología, donde podrá catalogarse entre único o diverso, cerrado o abierto, y permanente o cambiante. En esta variable también se analiza el esqueleto estructural de la imagen, permitiendo evaluar los componentes lineales de composición espacial.
La segunda variable analítica que se refiere a la construcción espacial, debe ser analizada en relación a otros hechos plásticos que adquieren el papel de elementos dominantes dentro de la composición, se sugiere además el uso de los elementos morfológicos dentro de las fórmulas de organización del espacio.
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En tercer lugar está la variable de temporalidad que permite estudiar los aspectos y factores relacionados con el tiempo en la imagen aislada y que por relación innata depende de la estructura espacial. Finalizando las variables expuestas está la dinámica, que depende de la temporalidad por la relación de ritmo y espacio.
Es evidente la existencia de otras propuestas de análisis de la imagen visual, pero no es propósito de este proyecto hacer una revisión exhaustiva. Más bien, es un punto de partida para la construcción de un estado del arte sobre el tema, para investigaciones futuras. Se evidencia tanto un exceso de modelos de análisis desde la semiótica, así como una escasez de propuestas de análisis desde el Diseño.
Para complementar lo anterior mencionado, se dejan algunos ejemplos adicionales; como el propuesto por Joly, M. (1999), en su libro Introducción al análisis de la imagen cuya iniciativa deriva del modelo semiótico de Barthes. Igualmente, con Acaso, M. (2009), en el que propone un plan de comprensión de las representaciones visuales que consiste en cuatro pasos: 1. Clasificación del producto visual, de acuerdo al soporte y la función de la imagen. 2. Estudio del contenido de un producto visual, donde realiza un análisis pre- iconográfico e iconográfico tanto de la narración como de las herramientas del lenguaje visual. 3. Estudio del contexto, para relacionar la imagen con su contexto y 4. Enunciación de los mensajes manifiesto (información explícita) y latente (información implícita).