El conocimiento del fenómeno de la Violencia Intrafamiliar contra la mujer, adquiere la posibilidad de articularlas y organizarlas a nuevas ideas; hechos traducidos en nuevos paradigmas y solo se puede lograr con una reforma de pensamiento, siendo indispensable complementar el pensamiento que aísla, con un pensamiento que une a través de los derechos humanos, complexus que significa “que todo está tejido”, y que en efecto hay complejidad, cuando son inseparables los elementos diferentes que constituyen un todo (lo cultural, lo económico, lo político, lo social); por lo tanto la complejidad plantea un desafío epistemológico que requiere tomar conciencia (Morín, 2007).
Este autor refiere que la revolución que hoy se vive, se ve reflejada en el cotidiano vivir que se mueve en la complejidad de los problemas de la humanidad; y en relación a la Violencia Intrafamiliar contra la mujer y las Políticas Públicas es entender que se mueve en el modo de organización de ideas, en donde en cada ser humano, la cultura impone su imprinting, que al mismo tiempo aporta sus habilidades, saberes y conocimientos que desarrollan la individualidad; esto se constituye en las sociedades como un medio de cultivo para la autonomía de las ideas y la expresión de las creencias o dudas personales.
77 El fenómeno en estudio se enmarca:
El análisis cualitativo que parte de la codificación, considerada como una operación intelectual del investigador, consiste en transformar datos no elaborados (hechos observados, palabras recogidas) en una primera formulación significativa. La denominación resultante no es neutra, es ya dadora de sentido común (Mucchielli, 2001: 33,34).
Así, en parte del discurso: EL CÓDIGO
SENTIMIENTOS
“… me decían que la denuncia era la solución, pero ya no creo… prefiero resolverla sola… las leyes están de adorno para colgarlas, …bueno a veces mi familia me apoya… pero generalmente estoy sola en este transe”.(p2)
En la codificación de este discurso se trata de captar lo esencial de lo que se ha expresado en el testimonio y representa el primer análisis de los datos, muy cercano al material empírico; por tanto, debe ser conservada tal cual hasta el fin de la investigación, de manera que podamos impregnarnos, voluntariamente, del primer sentido de los fenómenos (Mucchielli, 2001: 34, 71).
La operación siguiente es la Categorización, que consiste en determinar la categoría que le corresponde a una palabra o una expresión que designa en un nivel relativamente elevado de abstracción,
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un fenómeno cultural, social o psicológico tal como es percibido en un corpus de datos. A través de la categoría de teorización comienza a emerger (Mucchielli, 2001: 72, 73).
En la presente investigación, a través de la entrevista a profundidad y mediante el análisis desde el abordaje cualitativo, permitió determinar las siguientes categorías:
Conocimiento público de la violencia existente en la mujer.
Quiebre de la vida: Incompletitud familiar a partir de la violencia contra la mujer.
Cotidianeidad de la mujer violentada.
Derecho de la mujer como valor a la vida.
La categorización nos conduce a un nivel relativamente elevado de abstracción determinando los temas y subtemas.
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Categoría Nº 1: Conocimiento público de la violencia existente en la mujer.
Expresiones 2008
Dicen que la denuncia es la solución, pero yo no creo.
Una vez hice la denuncia y no pasó nada.
Creo que las mujeres hemos nacido para eso.
Porque es un hombre machista, autoritario.
Porque se burlan de uno.
El hombre que pega tiene más poder.
No sabía a dónde ir.
Pienso que es parte de la vida.
No creo en la justicia.
Creo que puedo resolverla sola.
Sentía vergüenza, humillación el ir a denunciar.
Dicen que existen muchos organismos que defienden a la mujer, pero al final todo es lo mismo.
El hombre sale victorioso, porque nunca va a la cárcel.
Estoy decepcionada de la justicia, no creo en ella.
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Categoría Nº 2: Quiebre de la vida: Incompletitud familiar a partir de la violencia contra la mujer.
Concepciones 2008
Sé que violencia familiar, es una familia incompleta.
El hombre pega y es como si la mujer no existiera.
La violencia de la pareja, es aquella que afecta a los hijos a la familia entera.
Debería defender mis derechos, pero que va si no hacen justicia.
Dicen que existen las DEMUNAS, pero no sé qué papel cumplen.
Tenemos una relación pésima.
Las leyes no son efectivas, sólo están escritas y publicadas.
No sé qué son políticas, bueno leyes que el gobierno lo da para ellos.
Se ha hecho un hábito que la mujer sea golpeada.
A veces no hay quien nos escuche.
La violencia cambió mi vida.
Soy como un ave sin nido.
Qué cosa tan monstruosa, es la violencia que recibo de mi pareja.
Creo que al resto de gente le llega que yo sea golpeada.
Me siento como un soldado sin armas.
Quisiera caminar y caminar sin rumbo.
Difícil entender que la violencia es compleja.
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Categoría Nº 3: Cotidianeidad de la Mujer Violentada
Formas de opinar 2008
Yo lo amaba.
La forma de vivir con él me hacía sentirme mal, triste, porque la vida tiene que ser así.
Me consideraba como la nana de sus hijos.
Me mintió y eso es una forma de violencia psicológica.
Sufría mucho su indiferencia.
Era considerada como si no tuviera vida.
Aparentemente no hubo reconciliación, fue instinto sexual.
Él tenía planes para casarse con otra mujer.
No se casó conmigo.
Su mamá no me aceptaba como pareja de su hijo.
Nunca me valoraba.
Sólo era la natacha.
Que va, cuando viene… borracho, me grita feo.
Me quita autoridad sobre mi hija.
Me quita el poco dinero que recibo de mi trabajo.
Tengo mi carácter, pero ante él no puedo.
Me es difícil denunciarlo.
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Mi padre me dijo que la mujer es para atender al esposo cuando uno se hace de obligación.
Justicia es justicia para aquellos que son importantes en la sociedad.
La convivencia es muy dura.
Uno camina llevando consigo ese martirio.
Cuando vamos a una posta, sólo nos curan las heridas que se ven.
Pero no las ocultas, es decir las heridas del corazón.
Las heridas ocultas no se borran.
Desconozco qué políticas existen y como se dan.
A veces siento qué difícil es entender, porque soporto los golpes.
Él se burla y me dice que me queje, al final no me van a creer.
A veces parece que estoy atada de pies y manos.
Él es indiferente ante mi dolor.
No tengo quien me defienda, mis padres viven lejos.
No conozco la felicidad.
Él me impone tener relaciones sexuales.
Ahora estoy esperando un segundo bebé.
Parece que no acepta tener otro hijo.
Él sólo viene a ver a mi hija mayor.
Mi vida es un calvario.
Para mí, parece que el tiempo no pasa.
Todos los días tengo que soportar sus agresiones.
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Soporto su indiferencia.
Uno camina llevando consigo las heridas ocultas del corazón por la incompletitud de la violencia familiar.
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Categoría Nº 4: Derecho de la Mujer Como Valor a la Vida
Expresiones 2008
Parece que yo no significo nada en la vida.
A veces creo que me odia, de repente tiene otra mujer.
Como que la vida se va.
Yo digo, cómo las aves son felices que son animalitos.
Se habla de derecho, pero creo que el único derecho es servirle al esposo.
Cada uno se preocupa de su hogar, no de los demás.
Ahora se ve que el hombre cuando se le denuncia por alimentos, lo que hace es desaparecer a la mujer y a veces a los hijos.
Vivimos en la vida lleno de leyes.
Las leyes no tienen impacto en la sociedad.
Ahora que espero este segundo hijo, no fue por amor.
Por sus exigencias tuve relaciones sexuales.
Producto de ello estoy embarazada.
Intenté abortar a este hijo ante la indiferencia de mi pareja.
Tengo miedo que mi hijo salga enfermo.
Me siento culpable, pero lo intenté.
Ahora no trabajo.
Me ayudan mis padres y siento que no es lo correcto.
Solicité ayuda en la posta.
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Se habla de derechos, pero todo queda allí.
Sus palabras me producían más dolor.
Sentía que ya no quería vivir.
La mujer está sólo para recibir desprecio.
Nadie puede colocarse en el lugar que uno está pasando.
El psicólogo le pregunta, se entera pero no hace nada.
Hoy hay un psicólogo, mañana otro.
No hay confianza ni esperanza de mejorar la vida.
Creo que estoy solo para que me tome como objeto.
Me dedico a los quehaceres del hogar.
86 Análisis de Categorías
Tema: “Quiebre de la Vida”: Incompletitud familiar a partir de la violencia contra la mujer
La Violencia Intrafamiliar contra la mujer, es el resultado del comportamiento o condición humana, que se mueve en la complejidad de los problemas de la humanidad, bajo apariencias confusas e inciertas, que en cada ser humano, la cultura impone su imprinting, que marca lo vivido como se evidencia en el discurso…
“… sé que violencia familiar, es ser una familia incompleta, porque el hombre que pega, es como no existiera … la violencia de la pareja, es aquella que afecta a los hijos …, a la familia entera … debería defender mis derechos, pero que va si no hacen justicia … tenemos una relación de pareja pésima … las leyes no son efectivas, sólo están escritas y publicadas … no hay a veces quien nos escuche … cambió mi vida a tristeza …que cada vez se hace difícil o compleja…”.(p1)
“…no soporto su indiferencia, la convivencia es dura, no es fácil… acostumbrarse a situaciones machistas del marido… cuando él me pega, me dice que me queje a donde yo quiera, al final no me van a creer, no conozco la felicidad…”.(p6). Se entiende que la mujer agredida en su mayoría no busca ayuda inmediatamente, y según Morín (1998), la violencia se muestra en la complejidad que no puede retraerse a una ley, que no puede reducirse a una simple idea; se vive en una sociedad que no se respeta los derechos
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de las mujeres y que no hacen justicia a las personas violentadas. Deben articularse esta complejidad para su entendimiento a partir de nuevos conocimientos de las ciencias, se ordena no solo para atender la complejidad de la naturaleza, sino que se concentra en la complejidad humana social.
“…Que cosa tan monstruosa es la violencia, soy como un ave sin nido, …quisiera caminar y caminar sin rumbo, pero mis hijos pobrecitos… difícil entender que la violencia es compleja” .(p16)
“…sentí vergüenza, humillación para ir a denunciar… dicen que existen muchos lugares a donde acudir… pero yo no voy porque tengo vergüenza…”.(p3)
La forma más común de violencia contra la mujer según (Plácido, 2007), es aquella que se desarrolla en el hogar o en la familia. Por lo tanto, las investigaciones demuestran sistemáticamente que una mujer tiene mayor probabilidad de ser lastimada, violada o asesinada por su compañero actual; evidenciándose que la falta de auxilio judicial, la lentitud de los procesos, hacen que cada vez más mujeres vean lejanas la posibilidad de acceder a un debido proceso y tutela jurisdiccional efectivos.
Pues la sociedad está constituida por grupos que mantienen complejas interrelaciones muchas veces contradictorias, por la diversidad de prácticas y pensamiento, lo que permite pensar, comprender en una realidad que está en constante cambio y que la resistencia frente a la destrucción, está referida a la capacidad para proteger la propia integridad bajo presión
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para construir un conductismo vital y positivo. Pese a las circunstancias difíciles, no siempre es así, ya que trae como consecuencia el riesgo de la salud de la mujer agredida, porque resplandece en esa capacidad de luchar, desafiar y enfrentar lo que le es adverso como es la complejidad (“caos”) de la violencia ejercida contra la mujer (Passos, 2008).
Se configuran formas de interacción en donde la sensibilidad y la conciencia tejen el imaginario familiar en la perspectiva de intercambio social o “ganancia de favores”. Esta perspectiva, orientada al deber ser, dibuja modelos idealizados en la transferencia de valores, normas, hábitos, saberes, con pérdida de espacios en la propia trascendencia del ser, quien en aproximación al tercer milenio se moviliza en un profundo reto frente a la diada sujeto-vida.
La crisis en la familia es evidente como parte de la dinámica social: la violencia política e intrafamiliar son los reguladores de una sociedad en crisis donde “el hecho de que el proceso de socialización se realice dentro de un medio violento, es determinante en la reproducción de la cultura de la violencia”. Se produce así una mujer mediada por el síndrome de incompletitud (Duque, 2007).
“…a veces mi vida no tiene sentido, se ha hecho un hábito que la mujer sea golpeada, me siento como un soldado sin armas,…el agresor está en la casa…y son los jefes que mandan y dicen que debemos obedecer, pero que va… es como no existiera…”.(p13)
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Este discurso evidencia el enfrentamiento a formas de vidas construidas sobre fragmentos de la cultura donde “la presencia de un universo simbólico compartido, involucra las formas de representación socialmente construidas en significados propios y significantes comunes”, que implica el uso de mecanismos de autorregulación de los comportamientos, en sistemas simbólicos legitimados socialmente y que la mujer interioriza como formas de vida cotidiana (Duque, 2007).
Uno de los sistemas simbólicos legitimados en la misma transformación de la familia es la violencia. Se manifiesta de diversas formas como un imaginario cultural que, bajo la figura eufónica de “simbólica” o “violencia invisible”, adopta mecanismos de expresión más sutiles pero no menos peligrosos, en la constitución de la violencia como escenario para la construcción de nuevos estilos de vida, o la violencia como espacio privilegiado para la configuración de estilos de socialización no consecuentes como una interacción constructiva del ser (Duque, 2007).
El conflicto o la Violencia Intrafamiliar como quiebre de los dispositivos de control y desequilibrio del poder en la relación de pareja (Duque, 2007), puede realizar prácticas que ayudan a través de la resiliencia en la familia, y demuestren su capacidad para sobreponerse a las adversidades y construir un proyecto de vida a través del fortalecimiento de las redes familiares y de apoyo.
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Subtema:
“
Derecho de la Mujer como valor a la vida”La violencia de género representa un importante ejemplo de la ineficacia de las normas, de la divergencia estructural, entre el ser y deber ser de la objetiva distancia entre la ley y su implementación. Es así que se ve reflejada en el discurso:
“… vivimos en la vida lleno de leyes, pero para que …, si cada uno se preocupa de su propio hogar, no de los demás …, para mi parecer esas leyes no tienen impacto en la sociedad, la violencia continúa y hasta muertes de las mujeres ocasionada por sus esposos …, uno siente tristeza, como que la vida se va …, se habla de derechos, pero creo que el único derecho es servirle al esposo …, uno busca una pareja para compartir la felicidad y también las dificultades, pero no es así …, la mujer está sólo para recibir desprecio, golpes o insultos …”.(p14)
“…es feo vivir en abandono moral, parece que yo no significo nada en la vida de él (tristeza), de repente tendrá otra mujer, pero si lo denuncio él puede agredirme peor por venganza…”.(p15)
Estos discursos permiten evidenciar que a pesar de la violencia sufrida, la mujer considera que lo que sucede en el hogar es como privado; sin embargo lo privado, lo familiar, se transforma frente a la vulneración social, cada vez más en lo público; así Maturana (1997) , define a la familia como “El lugar social del amor”; una unidad fundamental de convivencia entre un grupo de adultos y niños; un espacio donde podemos experimentar
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simultáneamente el sentirnos amados, protegidos y pertenecientes; un espacio social que debiera permitir al individuo el desarrollo de la capacidad de discernir responsablemente y acceder a una escala de valores para enfrentar los acontecimientos de la vida (Eroles, 2006: 137). Sin embargo, en muchos de los casos, no es así y se viola ese derecho de valor a la vida.
“…bueno, un hogar es bonito cuando hay armonía, tranquilidad, amor, querer a los hijos… pero de un tiempo acá, todo cambió… él me controla el dinero, y quiere que haga lo que él dice, y por eso nos discutimos, porque no me parece bien, a veces me falta el dinero y no sé qué hacer…”.(p9)
Como es evidente en este discurso, la violencia contra la mujer es constante y por ende es una violación de los derechos humanos, arraigada en las relaciones de poder históricamente desiguales entre los hombres y las mujeres y la discriminación sistemática contra la mujer. Pues la violencia daña gravemente la dignidad humana y los derechos fundamentales de las personas. Nada la valida, ni la legitima como hábito cotidiano de la convivencia (Eroles, Fazzio, Scandizzo, 2005: 169, 170).
La visión de la mujer como ser humano al que se le reconoce dignidad, libertad e igualdad, en el mismo grado que al varón, es una reivindicación de la modernidad que no ha sido aún plenamente realizada. Es decir, la expresión de los “Derechos Humanos de las Mujeres” puesta en práctica a finales del siglo XX, indica, justamente que se trata de una aspiración todavía no satisfecha y que no se cumple el ideal civilizatorio de los Derechos Humanos, sino se atiende a las demandas de igualdad de esa
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mitad de la humanidad que son las mujeres (Laurenzo, Maqueda, Rubio, 2009: 157, 158).
La Sexualidad ha sido y sigue siendo un territorio de doble significación para las mujeres; encierra la promesa del placer, pero también la amenaza de la violencia como la expresa en este discurso:
“… la tristeza me embarga porque … para el no existo, sólo nota la presencia de mi hija y aún no de mi hijo que está próximo a nacer, por eso intenté abortarlo, tomé pastillas en los primeros meses y ahora me preocupa que salga mal… que Dios me perdone, pero vivir un amor agresivo no vale la pena…”.(p15)
Se evidencia que la Violencia Intrafamiliar está afectando el contexto en el cual se desarrolla la familia, por lo que al analizarlo a la luz de la ley de violencia familiar, según Ayvar, (2007) tiene por objeto, no solo que cesen los actos que generan situaciones de maltratos físicos o psicológicos sino, el restablecimiento de la armonía que debe reinar dentro de una familia y que los padres se constituyen en los ejes de la familia y tienen la obligación legal y moral de contribuir a su armonía y felicidad, en su vida privada y en la esfera social, pero lo que sucede es que esta ley no está siendo visible.
Actualmente se observa la convivencia desde diferentes políticas de atención a la mujer; un visible ejemplo de esta realidad es el discurso antes mencionado: la violencia familiar es un fenómeno social que cada vez va mostrando mayor gravedad e incidencia en el mundo. Las Naciones Unidas, en 1980, la definió como “El crimen encubierto más frecuente del mundo”,
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por lo que es necesario adoptar medidas legislativas que puedan contribuir a