3.2 Specific Generalization of Strings
4.1.2 General Guidelines
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4.1.
Consejo Internacional de la Conservación de la
Fauna.
El Consejo Internacional de la Caza y de la Conservación de la Fauna (CIC) advierte que: “…sólo debe
abatirse un número de piezas equivalentes al crecimiento anual de cada especie” ( Kenneth Whitehead, W. Trense, A. J. Hettier, N. Franco, 1986).
El manual de medición y homologación de trofeos de caza, método CIC, establece como normas de aplicación general las siguientes:
4.2.
Normas generales.
Manual de medición y homologación, método CIC.
Trofeos no homologables, medidas, bonificación y penalización y trofeos procedentes de fincas abiertas y cerradas.
a) No se homologarán oficialmente:
- Los trofeos anormales ni los trofeos atípicos, entendiéndose por tales aquellos que les falte uno de los elementos que se mida por la fórmula de valoración. Solo en el caso del ciervo y del gamo se permite su homologación cuando les falte este elemento pero nunca cuando les falten dos.
- Los trofeos en los que se haya modificado artificialmente alguna parte objeto de medición.
- Los trofeos cuya procedencia no pueda acreditarse o no se acredite debidamente. b) Todas las medidas se tomarán con cinta métrica metálica, excepto aquellas en que se indica la corredera, el calibrador o la balanza. Puede medirse con cinta de tela siempre que tenga escala en milímetros y deberá comprobarse su exactitud contra una cinta metálica.
c) Las medidas en centímetros se tomarán con apreciación de milímetros, redondeando del siguiente modo:
- de 0,1 mm a 0,4 mm = 0 mm - de 0,5 mm a 0,9 mm = 1 mm
- Las medidas en kilos se tomarán con apreciación de 10 gramos. - Las medidas en gramos se tomarán con apreciación de 1 gramo.
d) En el caso del ciervo, gamo y corzo, si un trofeo tuviera que medirse antes de transcurrir el plazo mínimo fijado, se deducirá del peso un mínimo del 10% en concepto de penalización por humedad. Como referencia en el caso del corzo 10% es el valor medio que pierde un corzo en la primera semana.
e) Al valorar la belleza y las penalizaciones solo se pueden utilizar puntos o medios puntos. f) Las roturas no suponen causa de penalización ni de exclusión. Al medir solamente se deberá tener en cuenta la parte que haya quedado sin romper.
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Fig. 18: Medallas según la especie a homologar (Comunidad de Madrid).
Normas aplicables a determinados trofeos.
1. No podrán homologarse los Trofeos de Ciervo, Gamo, Corzo y los cráneos de Lobo una vez naturalizados.
2. Para poder medir el peso de los Trofeos de Ciervo, Gamo y Corzo será preciso que la parte del cráneo al que vengan adheridos este limpio de toda materia extraña. Si alguno de ellos viene con tabla, su propietario deberá quitársela antes de entregarlo para la homologación.
3. Hasta que no hayan pasado tres meses de haber sido cazados, no podrán homologarse los Trofeos de cérvidos que superen las siguientes puntuaciones: Venado, 195 puntos; Corzo, 130 puntos y Gamo, 195 puntos. Los Trofeos de puntuación inferior y todos los de cabra montés, rebeco, sarrio, muflón, arruí y lobo, con independencia de la puntuación que alcancen, bastará con que pase un mes para que puedan ser homologados. Para los trofeos de jabalí no se exige plazo alguno; bastara con que se presenten libres de cualquier adherencia que pueda alterar las mediciones.
4. A partir del 1 de enero de 2012 serán obligatorias las pruebas de ADN para los trofeos de ciervo que vayan a figurar dentro de los cinco primeros de la clasificación nacional. También se realizaran las pruebas cuando, a juicio del homologador, el trofeo presente una morfología que pueda inducir a dudas en cuanto a su origen. Además la Junta podrá solicitar la práctica de esta prueba en cualquier momento, si lo considera necesario. La prueba de ADN seguirá siendo obligatoria para los Trofeos de más de 195 puntos CIC, cazados con anterioridad al 1 de enero de 2012, así como en aquellos casos en los su morfología pueda inducir a dudas acerca de su origen.
5. Sólo se homologarán los trofeos de Rebeco y Sarrios con seis o más años de edad.
6. A partir del 1 de Enero de 2012, solo se medirán, los Trofeos de Jabalí, que se presente, a homologar, sin montar en tabla. En el supuesto de que se presenten con cantonera se medirán desde el borde de la cantonera con el colmillo.
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Clasificación de las fincas abiertas o cerradas.
La Junta Nacional de Homologación de Trofeos de Caza, en Enero de 2006, adopto el acuerdo de distinguir entre fincas abiertas (A) y fincas cerradas (C), con independencia de su superficie. Se tendrá en cuenta que se considerara siempre abierta o cerrada para la especie objeto de la homologación, pudiéndose dar el caso de que una finca sea cerrada para una determinada especie y abierta para otra.
Consideraciones específicas respecto a la especie cinegética tratada en este
trabajo, el Gamo (Dama dama):
El criterio para poder medir el peso es el mismo que para el ciervo.
No se homologarán los gamos que no tengan ninguna de las dos luchaderas, los que no tengan ninguna de las dos puntas centrales o a los que les falte una punta central y una luchadera. Si se homologarán si las puntas les faltasen por rotura.
Pueden plantearse dudas sobre si existe o no punta central, ya que puede confundirse con las puntas delanteras que tiene la pala. En caso de dudas solo se considera que una punta es una verdadera punta central cuando el eje de dicha punta se cruce con la cuerna en un punto cuyo perímetro no supere el 130% del perímetro que tiene la cuerna entre la luchadera y la central.
La longitud de la pala se mide desde el punto en el que empieza a ensanchar la cuerna hasta la escotadura más alta. Para determinar este punto se mide primero el grosor entre la central y la pala; y se empieza a medir desde donde el perímetro de la cuerna tenga 1cm más que el punto anteriormente medido.
En aquellos casos en que las palas arranquen por debajo de la central, es decir en aquellos en los que el perímetro de la cuerna entre la central y la palma supere en un 130% el perímetro de la cuerna entre la roseta y la central, no se medirá desde donde empieza a ensanchar la pala. En este caso se medirá desde el punto imaginario en el que se cruza el eje de la punta central con el de la cuerna. Para medir la longitud, la cinta métrica ha de llevarse por el centro de la pala y, en ningún caso, por la parte delantera de esta. Lo más cerca que puede estar la cinta de la parte delantera de la pala es la misma distancia que haya entre la escotadura más alta y la parte delantera de la cuerna en su extremo superior.
Escotadura más alta. Será aquella cuya tangente perpendicular a la línea de crecimiento de la pala, tomada en el punto central inferior de la escotadura, tenga una longitud que represente al menos la mitad de la anchura de la pala.
Perímetros. Si falta la luchadera se toma el grosor en el punto más delgado entre la roseta y la central.
Si falta la central se toma el perímetro menor entre la luchadera y el inicio de la pala. Este valor se usa para los puntos 6 y 7 de la fórmula.
El perímetro superior se toma en el punto más delgado entre la central y el arranque de la pala. Si el arranque de la pala está por debajo de la central no se medirá el grosor de la cuerna si esta excede el 130% del perímetro existente entre la luchadera y la central, sino que directamente se asignará un 130% de ese perímetro. Ejemplo: Si la circunferencia entre la luchadera y la central tiene 8’5 centímetros no se miden perímetros superiores que exceden de 11’1 centímetros (130% de 8’5). En ese caso el valor a apuntar es 11’1. En la Junta simplemente sumamos 1 centímetros más y hubiésemos puestos 9’5.
Puntas de palas. Solo se consideran punta aquella que exceda de 2cm. Si los bordes de las palas tienen pocas puntas se valora con 0 puntos, si solo tiene puntas en 1/3 de la superficie de la pala se valor con 2 puntos (1 por cada pala), si existen puntas en 2/3 del borde de las palas se darán 4 puntos (2 para cada pala). Cuando todo el borde de la pala tiene puntas, incluyendo una punta larga en el borde inferior se darán 6 puntos (3 para cada pala).
Luis Avendaño María Página 26 Detalle de las partes que componen la cuerna del gamo:
Fig. 19: Partes de la cuerna de un gamo (Dama dama).
- Roseta. - Escotadura. - Puntas de pala. - Pala. - Punta central. - Luchaderas.
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