7.1 Tests preface
7.1.2 General limitations
Constituye el rubro mas operativo del balance, ya que son los que hacen posible el cumplimiento del objetivo social de la empresa. Ellos forman el pilar básico del circuito operativo: comprar, producir y vender.
Los bienes de cambio son aquellos bienes destinados a la venta en el curso ordinario de la actividad del ente o que se encuentran en proceso de producción para dicha venta o que resultan generalmente consumidos en la producción de los bienes o servicios que se destinan a la venta, así como los anticipos a proveedores por las compras de estos bienes.
1) Distintos tipos de existencias
La diversidad de actividades (comerciales, industriales, agropecuarias, extractivas, sociales, deportivas, etc.) que puede desarrollar cada ente, da lugar a la variedad de bienes que pueden incluirse en este rubro. Si se trata de una empresa industrial: materias primas, productos semielaborados, productos intermedios, productos elaborados, materiales. Si se trata de una empresa comercial: productos de reventa. Si se trata de una empresa agrícola – ganadera: hacienda (porcinos, ovinos, vacunos, etc.) y cereales (soja, trigo, maíz, etc.).
Materias primas: son los bienes adquiridos por la empresa para ser transformados mediante un proceso industrial, no son destinados a su venta en las mismas condiciones en que se encuentran. Se valúan a valores corrientes, a su costo de reposición con el límite dado por el valor neto de realización.
Productos semielaborados: son aquellos productos en curso de elaboración, consecuencia de la transformación de las materias primas mas ciertos insumos, pero que no están totalmente terminados como productos a la fecha de cierre de los estados contables. Se valúan a su costo de reposición con el límite dado por el valor neto de realización o valor de utilización económica. Productos intermedios: son aquellos bienes producidos por la empresa que se encuentran totalmente terminados, pero su destino principal no es ser destinados a la venta en dichas condiciones, sino ser incorporados posteriormente a un producto final mas complejo. Su valuación va a ser diferente según si se lo trate como producto intermedio o si se vende como repuesto.
Productos elaborados: son el producto final obtenido luego del proceso industrial. Los elementos constituyentes del costo de estos bienes son los materiales, la mano de obra y los costos indirectos de fabricación. Deben cargarse los costos devengados de un período a las unidades producidas en el mismo.
Materiales: son aquellos elementos que no son materias primas ya que no sufrieron transformaciones, sino que se sumaran al producto elaborado en las mismas condiciones en que se encuentran.
Anticipos a proveedores: adelantos efectuados a proveedores de la empresa para recibir dentro de un plazo estipulado elementos integrantes del proceso o productos de reventa. Se valúan de acuerdo al bien de que se trate.
Productos de reventa: son bienes adquiridos por la empresa para ser vendidos en las mismas condiciones en que se encuentran. Se valúan a su costo de reposición con el límite del VNR.
2) Bienes de cambio en general
Para los restantes bienes de cambio se tomará su costo de reposición a la fecha de los estados contables. Si la obtención de éste fuera imposible o impracticable, se usará el costo original. Si los costos estuvieran expresados en moneda extranjera sus importes se convertirán a moneda argentina utilizando el tipo de cambio del momento de la medición.
3) Bienes de cambio fungibles, con mercado transparente y que puedan ser comercializados sin esfuerzo significativo y bienes de cambio sobre los que se hayan recibido anticipos que fijan precio y las condiciones contractuales de la operación aseguren la efectiva concreción de la venta y de la ganancia.
Se los medirá al valor neto de realización.
4) Bienes de cambio en producción o construcción mediante un proceso prolongado
La medición contable de estos activos se efectuará a su valor neto de realización proporcionado de acuerdo con el grado de avance de la producción o construcción y del correspondiente proceso de generación de resultados, cuando
a) se hayan recibido anticipos que fijan precio;
b) las condiciones contractuales de la operación aseguren la efectiva concreción de la venta; c) el ente tenga la capacidad financiera para finalizar la obra; y
d) exista certidumbre respecto de la concreción de la ganancia.
En los restantes casos, se utilizará el costo de reposición de los bienes con similar grado de avance de la producción o construcción, tomado de un mercado activo o, si esto no fuera posible, su costo de reproducción, para cuya determinación se considerarán:
a) las normas enunciadas en la sección 4.2.6 (Bienes producidos) y b) los métodos habitualmente seguidos por el ente para aplicarlas.
Si la obtención del costo de reproducción fuera imposible o impracticable, se usará el costo original.
El método de valuación de salidas es aquel que va a utilizarse para dar de baja las mercaderías a través del costo; este valor depende del método de costeo que se utilice.
Por el principio de uniformidad se debe utilizar un mismo método durante el período, es decir, no se puede cambiar el método por el que mas convenga.
Inventario Periódico: el registro del costo de las mercaderías vendidas es diferido, a medida que se hacen las ventas se van contabilizando, pero se va a determinar el costo al finalizar cada período y no después de cada venta. El costo se determina sobre la base de inventarios físicos y través de la siguiente fórmula:
Costo de Mercaderías Vendidas : Existencia Inicial + Compras Netas – Existencia Final
Inventario Permanente: consiste en fichas en las que se registran los costos a medida que van sucediendo las operaciones. Esta ficha contiene datos acerca de movimientos, cantidad, fecha de las mencionados en existencia. Existen cuatro métodos para determinar los costos:
1) Identificación Específica: si los artículos en existencia pueden identificarse como pertenecientes
a compras u órdenes de producción específicas, pueden inventariarse a los costos que muestran las facturas o los registros de costos. La identificación específica exige que se lleven registros que identifiquen los artículos con precisión. Este método tiene dificultades de implementación, principalmente cuando existen muchos artículos.
2) Precio Promedio Ponderado: la suma del costo de las compras y el inventario inicial se divide
entre el total de las unidades compradas mas el inventario inicial, determinándose un costo unitario medio ponderado.
3) Primero Entrado Primero Salido (PEPS): se considera que las existencias quedan valuadas al
valor de las últimas compras, ya que los bienes vendidos tienen asignados sus costos a las primeras compras.
4) Ultimo Entrado Primero Salido (UEPS): este método supone que los bienes recibidos al final son
los que se venden primero. El inventario final se valúa tomando los costos de las unidades mas antiguas.
6) Efectos sobre la valuación debido al estado, cantidad, moda u otros similares
La valuación de inventarios tiene características propias para cada rama de actividad que plantean tratamiento especial. Entre los casos de tratamiento particulares podemos mencionar: consignaciones, mercaderías deterioradas o pasadas de moda, subproductos. En el caso de mercaderías entregadas en consignación estas no se encuentran físicamente en poder de la empresa, pero integran sus bienes de cambio, por lo que deben incluirse en el inventario. El consignatario deberá informar cuando las haya vendido o si dispuso de los bienes en otra forma permitida por el acuerdo. Deben valuarse al costo. Para el caso de las mercaderías recibidas en consignación estas no forman parte de los bienes de cambio de la empresa, por lo que debe no incluirlos en el inventario. En el caso de que existan mercaderías deterioradas o anticuadas estas deberán valuarse a su VNR. A veces existen productos que se recuperan de los materiales de un
proceso productivo, como el aserrín de la madera, los recortes de cuero, etc.. Estos con subproductos deben valuarse a su VNR.
7) Previsiones computables a los bienes de cambio
En la contabilidad tradicional las previsiones se utilizaban para afrontar las pérdidas que surgían de aplicar el criterio de valuación costo o mercado el menor. Cuando el valor de mercado era inferior al costo, se utilizaba la previsión para desvalorización de bienes de cambio. En la actualidad, se puede llegar a crear previsiones cuando se prevé que en el próximo período pueden operar alguna desvalorización en el producto que se comercializa, por ejemplo en las computadoras.
8) Análisis de problemas especiales
Existen dentro del concepto del rubro bienes de cambio una serie de productos que aparecen en los inventarios de algunos entes y cuya valuación se halla sujeta a ciertos problemas propios y que se rige por algunos criterios especiales.
Productos Mineros: Su valuación sigue diferentes reglas según el mineral se halle separado o no del suelo. En los casos en que el mineral se halle aún en depósito (formando parte de la mina o cantera) la doctrina contable suele asimilarlo a un bien de uso, por considerar que todavía no representa un producto separado de dicha explotación. Si el ente que la posee le ha adquirido cuando ya había sido descubierta y estimado su valor, el costo de la mina no es otro que el valor de compra mas los gastos asociados a la misma menos las amortizaciones por agotamiento de la explotación. Si el ente ha tenido que efectuar trabajos de exploración y búsqueda del mineral, al valor de compra deberá agregársele los gastos incurridos por tales trabajos. Estos costos no siempre son cargados al costo de las explotaciones, los costos de desarrollo acumulados deberán ser enviados directamente al cuadro de resultados ya que no habrán contribuido, ni contribuirán, a producir ningún tipo de ingreso.
Al valor corrientes de las minas y canteras se conoce como valuaciones o tasaciones técnicas efectuadas por peritos en la materia que actúan en forma independiente del ente y su objetivo consiste en estimar el valor de utilización económica de la mina, medido sobre la base del valor actual de los futuros ingresos de fondos que la misma sea capaz de producir. Otra alternativa de medición del valor corriente sería utilizando el valor neto de realización de la misma tomada globalmente, que es dificultoso debido a la inexistencia de un mercado amplio de compraventa de minas. Otra alternativa paralela al empleo de las tasaciones técnicas, es utilizar el valor de utilización económica de un período anterior y ajustarlo según el índice de variación del precio del mineral que contiene la mina. Este método es considerado como razonable para valuar este tipo de explotaciones en períodos intermedios entre dos tasaciones.
Los minerales extraídos que ya han sido extraídos y se encuentran en inventarios integran el rubro bienes de cambio. Las reglas para su valuación son diferentes en lo que hace a su costo como a su valor corriente. El costo del mineral extraído esta representado básicamente por la suma de dos conceptos: la amortización de la mina de la que se lo extrajo y los costos de extracción y traslado al depósito de minerales. Estos involucran tanto las erogaciones en mano de obra como amortización de los equipos utilizados para la extracción y otros gastos. En el caso de que la empresa extractora someta ella misma a sus minerales a algún tipo de proceso de elaboración, el costo de las mismas se incrementará, debiendo por ende incluirse también las erogaciones que la mencionada transformación traiga aparejada. No deben sumarse los costos de almacenamiento del mineral que ya esta listo para la venta, pues representan gastos de comercialización y no de elaboración. En lo que hace al valor corriente, las alternativas son dos:
el costo de reproducción y el valor neto de realización. Debido a que la mayoría de los productos objeto de explotación minera presentan en general un mercado transparente y son de carácter fungible se utiliza el VNR.
Plantaciones Forestales y Aserraderos: La valuación es semejante a la de los productos mineros, pero presentan algunos problemas particulares. El primero es el incremento natural, que hace que el proceso ganancial de este tipo de explotaciones no dependa fundamentalmente de la venta de la madera sino del crecimiento de los árboles que componen la plantación. Debido a esta característica, la opción mas usada es el empleo de tasaciones técnicas, método que propone la Ley 21695. Esta ley no admite que los mayores valores por incrementos naturales de la madera respecto de su costo o del valor de años anteriores sean considerados como resultados por tenencia, sino que sean acreditados a una cuenta de ganancias diferidas denominado “fondo de reserva forestal”. En cuanto a la valuación de la madera una vez cortada, las alternativas con las de cualquier producto destinado a la venta, surgiendo su costo del valor de la plantación proporcionalmente aserrada mas los gastos incurridos en el corte, transporte y tratamiento de la madera y su valor corriente basado fundamentalmente en el VNR de la madera en cuestión.
Productos Agropecuarios: Su valuación debe ser tratada en forma separada según se trate de productos agrícolas o ganaderos. En ambos casos el proceso de producción agropecuario se asemeja mas a un proceso industrial que a uno de recurso natural, por lo que sigue reglas de valuación mas semejantes a las de los bienes elaborados.
En el caso de los cultivos anuales, la contabilidad interpreta que los mismos representan verdaderos productos en proceso mientras se hallan en el período de crecimiento, para transformarse en productos terminados una vez que han sido cosechados. Distinto es el caso de los cultivos de tipo plurianual (como la vid y los arboles frutales) en los que las plantas producen su fruto durante numerosos períodos consecutivos. Dichas plantaciones son consideradas como bienes de uso y por ende se hallan sujetas a un régimen de depreciación. La depreciación formará parte del costo de producción de los frutos obtenidos anualmente, tomado el lugar que tienen dentro de dicho costo las semillas plantadas en el caso de los cultivos anuales. Podemos afirmar que el costo de producción de los productos agrícolas esta representado básicamente por el valor de una cierta materia prima a la cual se suman una serie de costos de conversión que abarcan la mano de obra empleada en la plantación y el cuidado del cultivo, la depreciación de la maquinaria utilizada, los gastos de fertilizantes y acondicionamiento anual del suelo plantado y también la amortización de dicho suelo, si es que se considera que el mismo se halla sujeto a algún tipo de agotamiento. A estos debe agregársele los gastos de levantamiento de la cosecha y de acarreo de lo cosechado hasta el depósito de productos agrícolas, todo lo cual integra el costo de los productos agrícolas cosechados. En cuanto al valor corriente de dichos productos, puede medirse por su VNR, en virtud de que el mercado presenta características de transparencia y fungibilidad de los productos. Este tipo de productos ha sido uno de los primeros en la historia de la contabilidad para el que se admitió una valuación a su precio de mercado, debido a las dificultades para determinar su costo.
Los productos ganaderos presentan también particularidades que toman dificultosa su valuación. La primera es establecer la diferencia entre la parte del ganado que debe considerarse como bienes de cambio y la parte que debe conceptuarse como bienes de uso. Son bienes de cambio todos aquellos animales que serán destinados a la venta; son bienes de uso aquellos animales cuyo destino es servir a la explotación de una manera diferente y en este grupo se incluyen los animales destinados a la producción de algún bien comerciable en forma separada del animal en sí (lana, huevos, leche) el ganado destinado a la procreación y los animales que brindan algún servicio adicional a la explotación en si (caballos, perros guardianes). Pueden existir además algunos animales que han sido adquiridos con el objeto de especular sobre su posible variación de precio y de obtener algún beneficio al margen del objeto principal de la empresa.
Otra cuestión es la determinación de su valor de costo. La distinción debe hacerse entre los animales adquiridos a otros productores y los que han nacido dentro de la propia explotación. En el primer caso el costo del animal surge de adicionar al precio de compra todos aquellos costos
incurridos en el animal en cuestión durante su período de crecimiento. En el caso de los animales autogenerados el precio de compra es reemplazado como elemento del costo por la parte proporcional de la depreciación de la hacienda que le dio origen, tanto del lado materno como paterno, al que deben sumarse los costos adicionales tales como gastos de inseminación artificial y del parto. Una vez completado el período de crecimiento del animal, todos los gastos que ocasione su manutención entran dentro de la categoría gastos de mantenimiento. Su concreción no será ya considerada como un costo activable, sino que se imputará directamente como un resultado del período en el que se haya incurrido. El valor corriente difiere según el animal en cuestión, sea un bien de cambio o un bien de uso. En el primero, el valor corriente representa usualmente un VNR que en la mayoría de los productos ganaderos importantes se halla regido por un mercado transparente. En el caso de los bienes de uso puede estimarse un cierto valor de utilización económica, surgido de una tasación técnica y comparable con el VNR para hallar el valor recuperable. Otro tipo de valor corriente frecuentemente utilizado en la valuación de stocks ganaderos es el que se conoce como precio fijo, que es un costo predeterminado. Se destaca como norma especial de valuación en nuestro país la contenida en la Ley 19742 para la hacienda hembra destinada a procreo no considerada bien amortizable, que prevé el empleo de un promedio anual de los precios de mercado vigentes para tal ganado al que se lo multiplica por un coeficiente del 60 por ciento.
Valor Recuperable de los Bienes de Cambio
Dado su destino económico previsible sería razonable considerar como valor recuperable 1) de los bienes de cambio listos para su venta su VNR
2) de las existencias (materias primas, materiales, etc.) su VUE que surge de considerar los
ingresos futuros que provocará el empleo futuro de los bienes y los costos adicionales necesarios para obtener tales ingresos.
Las normas contables, sin embargo, suelen aceptar el empleo indiscriminado del mayor importe entre el VUE y el VNR, lo que corresponde al criterio del empleo alternativo mas rentable, que pocas veces se concreta en la práctica.
Podría ocurrir que a la fecha del informe contable, los precios de los productos a vender estén afectados por fluctuaciones temporarias. Si la empresa tiene la intención y la capacidad de retener tales productos para venderlos cuando los precios mejoren sería razonable proceder así: 1) estimar fundadamente los precios que se obtendrán cuando se produzca la venta de los bienes
2) descontar sus importes para considerar los efectos de la inflación entre fecha de los estados
contables y la considerada para la estimación.
3) Utilizar los precios descontados obtenidos en el paso anterior para calcular el valor recuperable.