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8.2 Future work

8.2.2 Generic FAS module

La amortización es la disminución del valor que experimenta un bien de uso por una causa determinada, ya sea física o económica. Abarca tanto a la amortización ordinaria o previsible como a la extraordinaria o imprevisible. Para el cómputo de las amortizaciones se considerará, para cada bien:

a) su medición contable

b) su naturaleza

c) su fecha de puesta en marcha, que es el momento a partir del cual deben computarse

depreciaciones

d) si existen evidencias de pérdida de valor anteriores a la puesta en marcha, caso en el cual debe

reconocérselas

e) su capacidad de servicio, a ser estimada considerando: el tipo de explotación en que se utiliza el

por ejemplo, a cambios tecnológicos o en el mercado de los bienes producidos mediante su empleo

f) la posibilidad de que algunas partes importantes integrantes del bien sufran un desgaste o

agotamiento distinto al del resto de sus componentes

g) el valor neto de realización que se espera tendrá el bien cuando se agote su capacidad de

servicio, lo que implica considerar, en su caso, los costos de desmantelamiento del activo y de la restauración del emplazamiento de los bienes.

h) la capacidad de servicio del bien ya utilizada debido al desgaste o agotamiento normal

i) los deterioros que pudiere haber sufrido el bien por averías u otras razones

El valor a depreciar es básicamente el costo de adquisición. No se debe ignorar, sin embargo el valor que el bien pueda tener para la empresa, al dejar de ser útil en su actividad. Ello puede implicar la subvaluación del activo (valor de recupero). El valor a depreciar surge de la diferencia entre el costo de adquisición y el valor de recupero estimado al finalizar su uso. El valor de recupero surgirá de la diferencia entre el precio de venta estimado y todas las erogaciones necesarias para retirar el bien de servicio. La vida útil es la duración que se le asigna a un bien como elemento de provecho para la empresa. Las bases utilizadas para la determinación de la vida útil son: tiempo en años y capacidad de producción en producción total. La elección de la base dependerá de la característica del bien y del uso que se le dará. La base temporal es la mas aplicada porque resulta mas sencillo de establecer. En la estimación de capacidad productiva se hace mas notoria la necesidad de conocimiento y experiencia de personas especializadas.

Existe distintos métodos de depreciación entre ellos pueden identificarse: Método de Depreciación en Línea Recta: este método admite que la depreciación es una función constante del tiempo y que las causas que la provocan tienen efectos continuos y homogéneos. Es el método mas utilizado, pues no ofrece dificultades de cálculo ni de aplicación. El cálculo que debe efectuarse es un cociente entre el valor a depreciar y la vida útil estimada. Esto nos da la cuota de amortización. Método de Depreciación Creciente por suma de dígitos: este método supone que el desgaste que se produce es inferior en los primeros años y que aumenta progresivamente con el correr del tiempo. Esta modalidad establece que la cuota de un período es igual a la proporción del valor a depreciar que surge de relacionar la cantidad de los años que faltan depreciar con la suma de los números de 1 a n, siendo n el total de los años estimados de vida útil. Método de Depreciación Creciente por porcentajes anuales progresivos: este sistema consiste en la elevación creciente del porcentaje anual sobre el valor a depreciar. Por ejemplo: 18%, 19%, 20%, 21%, 22%. Método de Depreciación Decreciente por suma de dígitos: la técnica es la misma que la creciente por suma de dígitos, pero se aplica en sentido inverso. Método de Depreciación Decreciente a porcentaje fijo sobre saldo: para el cálculo de la cuota no se considera el valor de recupero y el porcentaje, se duplica el que se utiliza con el método de la línea recta, se aplica en cada ejercicio sobre el saldo inicial. El bien no llega a ser depreciado totalmente, si bien el saldo que permanece se va acercando a cero. Método de Depreciación sobre las horas de

trabajo: se determina la cuota de amortización sobre la base de las horas efectivas de trabajo, que como vida útil se le asignara al bien. La cuota de amortización se obtiene dividiendo el valor del costo activado del bien menos el valor residual al fin de su vida útil, si lo tuviera, por las horas totales a ser utilizados. Eso da la cuota de amortización por hora y para obtener la amortización del período se multiplica esa hora unitaria por las horas utilizadas en el período. Método de Depreciación sobre las unidades

producidas: es similar al de las horas de trabajo, difiere en que no toma las horas sino el monto total de lo producido (unidades) y se relaciona con el monto total de unidades

que producirá el bien durante su vida útil. Con respecto a los efectos contables, en el cuadro de resultados, la amortización puede aparecer incluida en varios sectores según si los bienes amortizados son utilizados en algún proceso de elaboración. Las

amortizaciones van formando parte del costo de los bienes y servicios que ayudaron a producirlo. Si no ayudaron a producir, sus amortizaciones se cargan directamente al cuadro de resultados dentro de los gastos operativos. Los efectos financieros serían no crear fondos de reservas para compras de bienes de uso en el futuro.

Para la contabilización existen dos alternativas:

1) Abonar una cuenta del activo con cargo a una cuenta de pérdidas y ganancias (inaceptable)

2) Con una cuenta compensadora del activo, en la que se acumularan las amortizaciones con cargo

o una cuenta de pérdidas y ganancias. En el balance general, al valor del costo activado total del bien se le agrega una cuenta regularizadora (amortizaciones acumuladas) que ajusta el saldo de acuerdo a la desvalorización sufrida, mostrando la diferencia entre ambas cuentas, el valor residual.

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