CHAPTER 1: A SPATIAL ANALYSIS OF THE IMPACT OF MASS TRANSIT
1.3 Data
1.3.2 GIS data of the BMR
Corresponde a uno de los principales medios -al igual que la Enseñanza-para dar a conocer la doctrina; el estudio bíblico trata de descubrir el significado “profundo” de la biblia o de un fragmento y la relación o relaciones de aquella porción con el todo, su aplicación y obediencia en la actualidad, orientada a la obtención de la vida eterna y a una estadía confortable en este mundo pasajero, mundo material concebido como “de pecado, de perdición”.
La doctrina de la iglesia, es decir sus verdades fundamentales, son centralizadas ahora por la única persona que tiene el ministerio, la pastora María Luisa, quien a través de videos grabados en diferentes cultos, las enseña, las difunde en todos los templos según horarios, días establecidos e incluso idioma del país donde se presentan. Tal doctrina va dirigida a los creyentes en general, es decir antiguos y nuevos, ya que para los pastores (antiguos y nuevos) se hace mediante el instituto bíblico
Semanalmente en esta ciudad, la iglesia celebra 9 ritos (3 en cada templo); en nuestro caso observado, el estudio bíblico se celebra los días martes a las 5:00 y a las 7:00 P.M. y los sábados a las 5:00 P.M. con duración generalmente de hora y media. Se realiza a través de video, el mismo para las tres presentaciones en la semana (igualmente presentado en todos los templos de la iglesia). El video se proyecta en dos pantallas y las imágenes corresponden a grabación de tiempo atrás en diferentes lugares (la mayoría de los vistos se grabaron en Estados Unidos, residencia más frecuente de la pastora en los últimos tiempos, también hay grabados en Colombia, en México y en otros países). En los audiovisuales María Luisa responde las preguntas de creyentes quienes previamente han manifestado el deseo de participar, para poderles facilitar el micrófono y basándose en lecturas del antiguo y/o nuevo testamento, expresan dudas e inquietudes, las cuales son respondidas por la pastora. El rito se desarrolla con la lectura de entre una y diez partes de la biblia que corresponden a iguales inquietudes motivo de aclaración y en la siguiente forma:
En el púlpito a la hora señalada, el pastor local insta a entonar con fuerza un canto, a estar concentrado en las cosas del Señor y reza una oración, todos con los brazos levantados. Después abandona el sitio e inmediatamente presentan el video donde la pastora enseña y da las respuestas. A veces para iniciar, hay una lectura conjunta: un versículo ella y otro la asamblea. Luego comienza la intervención de los creyentes, quienes indicando el libro (o libros), el capítulo (o
capítulos) y el versículo (o versículos) leen lo correspondiente y hacen sus preguntas.
La pastora María Luisa, con fundamento en dicha lectura, en su conocimiento de la biblia e iluminación del Espíritu Santo (según dice) y en su experiencia, responde las inquietudes a la vez que amplía las explicaciones con el fin de enseñar la doctrina de la iglesia, abordando entre otros los siguientes temas: fidelidad a Dios, confianza en Jesucristo y en el Espíritu Santo, la necesidad de leer la biblia en búsqueda de doctrina, orar y cantar constantemente para agradar a Dios, escuchar profecía por la cual Dios habla, profecía que no es adivinación, bautizarse en agua y en el Espíritu Santo, buscar los dones espirituales, transmitir el evangelio, valorar y difundir el respaldo que Dios le ha dado a la iglesia por más de 40 años a pesar de los “embates del maligno” que ha querido destruirla en diferentes formas y oportunidades, evitar la idolatría es decir no adorar imágenes o profetas falsos, luchar por mantener una vida recta, sin pecado como único verdadero camino para ganar la vida eterna por méritos individuales pues cada cual se salva por su justicia.
Al final del estudio bíblico, María Luisa realiza una oración general para la cual los asistentes al templo de grabación y quienes ven y oyen el video (en este caso los asistentes al templo sur de Popayán) levantan la mano, ella los encomienda al Señor para que se cumplan sus peticiones, obtengan los dones espirituales con la confianza que los escuchará y les dará una bendición especial, oración que reemplaza su imposición de manos y su profecía por la imposibilidad de hacerlo a cada uno. Luego María Luisa y todos los creyentes entonan un himno con el que termina su intervención. Nuevamente el pastor local sube al púlpito, agradece por la doctrina enseñada. Posteriormente, en la parte baja da informes sobre actividades diferentes a lo religioso, en la mayoría de veces relacionado con el MIRA.
Este rito, en que sólo María Luisa enseña la doctrina es indispensable para la permanencia y sobre todo para el incremento de creyentes, por el hecho de resolver dudas en su interpretación personal, por participar y así ayudar a “edificar” la iglesia; en el anexo F se incluyen dos muestras del rito.
También existe una enseñanza de doctrina orientada exclusivamente a los predicadores: antiguos y nuevos, a los primeros para actualizar los lineamientos doctrinales, a los segundos para enseñar la doctrina según compromiso observado en determinado tiempo. Esta preparación e instrucción solo se otorga a personas que posean los dones espirituales, demuestren tener el llamamiento y sean ejemplo tanto en su comportamiento como en el cumplimiento de las reglas de la iglesia. La dirigencia de la iglesia los cita para que en grupos específicos asistan a dicha preparación en el instituto bíblico con sede en Bogotá, en principio. El instituto bíblico fue fundado por María Luisa en 1998 para enseñar los fundamentos de la iglesia, orientados a la formación pastoral, en el cual ella enseña. Su función asimismo se cumple en otros lugares por ejemplo algunas ciudades de Estados Unidos.
La creación de este instituto fue revelada por Dios, según la pastora, revelada a varios creyentes a través de sueños y visiones, en los que ella es quien siempre enseña y dirige, de acuerdo a testimonios de los asistentes al comienzo de los cursos. La preparación en doctrina y su divulgación ha sido y es protegida por el Señor conforme a los siguientes términos:
Y ha sido una constante que en el desarrollo de las enseñanzas, tanto en el Instituto, como en los Estudios Bíblicos, la presencia de Dios se haga manifiesta, de forma tal que intempestivamente me siento tomada por el Espíritu Santo. Experimento que soy movida por el Señor, su impulso, su presencia y su respaldo me llenan de confianza en la expresión en torno a la Doctrina (Piraquive, 2007: 143).
Según lo anterior, la presencia divina le ayuda a la pastora a dar respuestas rápidas y fundamentadas, interpretaciones acordes principalmente al plan espiritual pero también al plan material.