2.3 Related Work
3.4.3 Grammar Based Model Fitting
La Madre Tierra y su equivalencia como Diosa madre es un tema que aparece en muchas mitologias. La Madre Tierra es la personificación de la Tierra, generalmente además descrita en varias culturas como una dio- sa fértil, que representa a la tierra fértil; siendo también descrita en algu- nas culturas como la madre de otras deidades, en la que se las ve como patronas de la maternidad. Generalmente se creía esto porque la tierra era vista como madre de toda la vida que crecía en ella.
Virgen de Guadalupe.
Sin embargo, el concepto de Madre Tierra últimamente trascendió la mitología. Las Naciones Unidas, a través de la Resolución 63/278 de la Asamblea General, reconoce la Madre Tierra como “una expresión
común utilizada para referirse al planeta Tierra en diversos países y regiones, lo que demuestra la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que todos habitamos”, y
a su vez establece el 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra.
Pachamama o Pachamama Raymi (Fiesta de la Madre Tierra) se celebra el 1 de Agosto de cada año en nuestra actualidad.
Esta celebración es para agradecerle a la Madre Tierra por habernos nu- trido, acogido, protegido y brindado todo lo que nuestro ser necesita para vivir durante todo el año transcurrido. El primer día del mes de Agosto, día central de la celebración, el hombre no trabaja la tierra, más bien la deja descansar de su magnífico trabajo y le realiza ofrendas, ritual cono- cido como “Pago a la tierra”.
Pago a la Pachamama
Los alimentos que se le ofrenda deben estar cocidos, ya que son una muestra de lo que el ser humano realiza con los productos que nos brinda. También, se le ofrendan, hojas de coca, chicha de jora, semillas huayru- ros (semillas místicas de la selva), entre otros.
Los alimentos que se le ofrendan a la Pachamama, Madre Tierra, no son arbitrarios sino que son los mejores que el ser humano tienen en ese mo-
mento y que consideran indispensables para alimentar a su familia duran- te el año venidero. Mientras mejor sea la calidad y variedad de la comida es mejor.
Una vez que se realiza la ofrenda, se la tapa con tierra y algunos le pren- den cigarrillos de tabaco para hacerla fumar.
Esta tradición, integra el aspecto masculino de la naturaleza como son los Apus (montañas sagradas) y el aspecto femenino, La Pachamama (La madre tierra).
El evento, es un reflejo de la relación de reciprocidad que el hombre andino mantiene con la naturaleza y el mundo espiritual. Las culturas andinas, consideran que esta relación reciproca del dar y recibir es lo que mantiene en armonía y unión a la naturaleza y a los hombres.
El pago a la Pachamama es una costumbre muy antigua; desde la anti- güedad, el ser humano acostumbra a agasajar a la madre tierra en forma de agradecimiento por su fertilidad. La civilización pre inca lo hacía y se fue transmitiendo de generación en generación.
En cada lugar donde se realiza el pago a la tierra, hay un encargado, se lo llama “altomisayoq” y se lo elige por sus poderes sobrenaturales en el mundo espiritual. Esta persona es la responsable de realizar la ofrenda (el llamado despacho) e invitar a los presentes a que realicen sus oraciones y pedidos destinados no solo a beneficio personal sino también al de los seres que lo rodean, como así también por aspectos que considere impor- tantes a nivel planetario.
En esta fecha se realizan los siguientes festivales: “Pachamamaraymi” (distrito de Ccatca, y en todo el Cusco), el “Wataqallariy” (distrito de Maras) y el Kinturaymi (distrito de Oropesa, poblado de Huasao).
En todas las culturas del mundo la Madre Tierra o Diosa Madre ha sido objeto de la más alta veneración y como figura cercana de ella todas la especies vivas hembras que incluye naturalmente a la mujer, que es la que traía al mundo a los hombres. Por esta razón durante un periodo de la historia, los hombres fueron gobernados por un sistema matriarcal, cuan- do los calendarios que medían el tiempo se hacían en periodos lunares, y las diosas mujeres dominaban el panteón divino. Pronto ello cambio y los dioses se impusieron en todas las mitologías con un avatar también universal el Sol, dando origen a la elaboran de los calendarios solares que son utilizados hasta nuestra actualidad. A partir de ello las diosas y la mu- jer cumplirán papeles secundarios en sus correspondientes sociedades. En algunos casos cuando surgen las grandes religiones, la mujer es objeto de todo tipo de marginaciones, entre ellas de la economía familiar que lo hizo dependiente del hombre. Así en el siglo XVIII, cuando en 1,723 se publican las Constituciones de Anderson los llamados “masones moder-
nos”, le quitan la posibilidad de continuar en la masonería, ya que por
entonces la mujer no era libre y para ser masón se requería ser “libre”, cosa que no ocurría desde tiempos pretéritos, donde la mujer al igual que los hombres participaban en la construcción de todo tipo de infraestruc- turas, tal como lo demuestran diversos escritos y evidencias físicas desde la lejana Sumeria hasta nuestra actualidad.
¿No puede ser masón, solo porque es mujer? Cada quién tiene su propia respuesta. En mi caso considero que nada impide a las mujeres para ser masón.