Section D Views of senior managers on training, recruitment and retention of social workers
Chapter 7 Entry into the profession
7.2 Grow your own schemes
En este aparte del capítulo se busca empezar dando una definición general del fenómeno del paramilitarismo y las autodefensas teniendo en cuenta que es un proceso que no solo aconteció en Colombia sino en diferentes países y que incluso ha sido representado en los medios de comunicación . Luego se presentará la emergencia del fenómeno paramilitar y de autodefensa en el contexto colombiano a partir de sus antecedentes históricos.
D e b a t e d e l co n ce p t o p a r a m ilit a r is m o y a u t o d e fe n s a s
Uno de los teóricos que más ha discutido sobre el tema es el profesor de Ciencia política de la Universidad de Yale Stathis Kalyvas, quien aunque manifiesta una ausencia de un marco teórico explícito y coherente, hace un rastreo en el cual
concluye que los paramilitares son “grupos arm ados que están directa o
indirectam ente con el Estado y sus agentes locales, conform ados por el Estado o tolerados por éste, pero que se encuentran por fuera de su estructura form al”40. El autor hace una lectura de los diferentes términos con los que en la academia se describe el concepto “paramilitar”. Lo interesante de sus conclusiones, es presentar como el debate se nutre a partir de la descripción del proceso por parte de los autores porque muchos describen este proceso utilizan términos diferentes.
El concepto e s cu a d r o n e s d e la m u e r t e que Campbell sugiere dice que son
“organizaciones clandestinas y usualmente irregulares, con frecuencia de naturaleza paramilitar, las cuales llevan a cabo ejecuciones extrajudiciales y otros actos violentos (torturas, violaciones, incendios intencionados, bombardeos, etc)
en contra de individuos o grupos de personas específicos”41 siendo su actividad
principal tan solo el asesinato y operando con el completo apoyo estatal.
A este concepto se le suma el que ofrece el autor Manitzas cuando expone la
definición de p a r a m ilit a r según las circunstancias de Perú donde esa palabra
puede hacer referencia “a escuadrones de la muerte, justicia privada, grupos de autodefensa, operaciones de limpieza (en contra de prostitutas, indigentes, homosexuales, etc) o el incremento de la represión oficial del Estado en contra de
civiles”. 42
Un término interesante que se refleja en la definición anterior es la de grupos de autodefensa que siempre han estado ligados con este fenómeno. Huggins entiende
40 KALYVAS, Stathis. Paramilitarismo: una perspectiva teórica, en Alfredo Rangel, El poder paramilitar, Editorial Planeta Colombiana S.A. Primera Edición: Septiembre de 20 0 5 Pág 29 41 IBID, pg 26
esto, basado en el contexto estadounidense, como Vig ila n t is m o que básicamente defiende la bandera de la autodefensa: “movimientos extralegales y organizados de
algunas personas que tomaron la ley por sus propias manos”43.
Existe recurrencias en las definiciones anteriormente citadas pero tal vez la más fuerte es el apoyo del Estado por intervención directa o por omisión y tolerancia. El Estado en muchas ocasiones no puede ofrecer y/ o garantizar la seguridad en cierto territorio, sea por su falta de presencia física o simplemente por escasez de recursos. En esas ocasiones el Estado participa en la medida en que capacita a ciertos grupos privados con la dotación de armas o la capacitación de sus miembros para que intervengan en tema de seguridad o también por la tolerancia desde el punto de vista que el Estado puede tener conocimiento acerca de estas situaciones, en las que ciertos grupos privados están ejerciendo la justicia por sus propias manos, pero que simplemente prefiere ponerse en la cómoda situación de no actuar ni a favor, sea con la capacitación o dotación, ni en contra con la eliminación o ataque al grupo. Para citar un último caso del contexto latinoamericano en Argentina y Chile en las épocas de la dictadura se encontraban los que ya denominamos escuadrones de la muerte, las cuales como ya se mencionó, operan básicamente con el acto de las ejecuciones extrajudiciales y cuya naturaleza es clandestina e irregular.
Em e r g e n cia d e l fe n ó m e n o p a r a m ilit a r y d e a u t o d e fe n s a e n Co lo m b ia Cuando se observan cada una de las definiciones otorgadas por diferentes autores sobre el fenómeno paramilitar y se acercan al contexto colombiano es muy difícil escoger una definición en la que se aplique la totalidad de las características que conforman a las Autodefensas Unidas de Colombia. Básicamente, se hace evidente que cada una de las definiciones puede otorgar ciertas características a lo que es este fenómeno en Colombia. Esto debido a que las Autodefensas Unidas de Colombia como organización, están compuestas de muchos grupos que operan de
manera diferente y que aunque están cobijados bajo el mismo nombre, sus características y modos de operación se distancian entre sí.
Por este motivo Kalyvas empieza a hacer evidente esta integración y mixtura
cuando expresa que “en Colom bia existen algunos grupos de autodefensa
conform ados por pobladores, de naturaleza sim ilar a los que se dieron en Perú (com o las Autodefensas de Ortega), así com o ejércitos param ilitares que han contado con el apoy o directo de las elites locales, regionales, narcotraficantes y Fuerzas Arm adas”44. Basado en este argumento Kalyvas explica que en Colombia
los paramilitares son ejércitos móviles cuasi – regulares, lo que significa que
asumen un papel político, militar y económico en el país45.
A su vez Kalyvas formula una tipología que ayuda a clasificar al grupo paramilitar basándose en la dimensión territorial, si se mueven local o supralocalmente, y de acuerdo al tamaño. Teniendo en cuenta que estas categorías son importantes cuando se habla de la tipología del paramilitarismo, también se podrían complementar con la relación que tienen con el Estado. Por ejemplo en el caso de la dimensión territorial se puede ver que en muchos casos estas estructuras paramilitares generan relaciones con las élites políticas locales, élites que son la
representación local del Estado.46.
Dentro de la tipología planteada por Kalyvas también se pueden considerar algunos
otros aspectos47 relacionados con el accionar de los grupos paramilitares, tales
como: prestación y oferta de seguridad, prestación y oferta de justicia y la imposición de gravámenes – que hacen referencia a la racionalidad del gasto y del ingreso.
44 IBID Pág 28 45 IBID pág 27
46 GUTIÉRREZ Sanín y Fernando Cubides. Estado, control territorial paramilitar y orden político en Colombia. En: nuestraguerrasinnombre: transformaciones del conflicto en Colombia. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá. 20 0 6 Pág 37
El caso colombiano se nutre de distintos grupos que aunque estén cobijados bajo un mismo nombre como son la Autodefensas Unidas de Colombia tienen orígenes y características muy distintas y que cubren aspectos diferentes de acuerdo al objetivo y propósito con el que se hayan conformado.
Se podrían identificar varios grupos cuyas características se adaptan a las de los
vigilantes,según Campbell48, los cuales usurpan temporalmente las fuerzas del
Estado, generalmente conformados por civiles, para hacer cumplir las normas sociales. Ellos se hacen llamar los defensores de cierta clase, en este caso las AUC apelan a la defensa en contra de la guerrilla y así tomar la justicia social por sus propias manos. Sin embargo, los mueven grandes iniciativas particulares, lo que los hace esporádicos en sus ataques.
Por otra parte, se encuentran los llamados escuadrones de la muerte49, cuya
principal característica, es que su estructura opera bajo la forma de una cadena nacional lo que los hace ser profesionales, en el desarrollo de sus actos delictivos y en las conexiones que generan al ser una estructura de tipo nacional ya que aunque no necesariamente tengan una formación se nutren con la experiencia de otros sectores con los que están interactuando, y tener una conexión con una agencia de ‘alto nivel del estado’. Las personas que integran este tipo de estructuras se dedican a ello de tiempo completo y por su dedicación escogen a sus objetivos de manera selectiva, siendo el asesinato su principal forma de violencia..
Además existe otro tipo de paramilitares que se denominan guardianes o milicias locales, que en general son redes coordinadas con apoyo del ejército o la policía cuyo principal propósito es el control de la población con miembros que hagan parte de ella y cuya dedicación sea de tiempo parcial. El uso de la recolección de información privada debido a la cercanía con la comunidad es su principal método de operación. Se diferencian de los ejércitos típicos del Estado porque su nivel de
48 KALYVAS, Stathis. Op, Cit. pág 31 49 IBID. Pág 32
profesionalismo es más bajo y porque se enfocan en el control de la población y represión de los civiles.
Por último, en la tipología que Kalyvas propone están las milicias y ejércitos que son grandes y móviles. Su comandancia es altamente unificada y la coordinación en sus operaciones es de gran magnitud. En esta categoría, Kalyvas ubica al caso
colombiano: “tienden a parecerse a los ejércitos guerrilleros. Colom bia es un
ejem plo bien conocido de este tipo de param ilitarism o”50.
Esta discusión sobre el concepto y las características del fenómeno paramilitar se nutre y refleja en el contexto colombiano donde también genera discusión aplicada a la realidad nacional. El estudio de Gisela Cardona que explica el origen histórico de los paramilitares aparece una definición de paramilitares dada desde el grupo de
trabajo conformado por agentes del gobierno y de la academia: “el param ilitarism o
denota actividades cercanas a las m ilitares pero al m ism o tiem po desvían o irregularizan la m ilicia. Los grupos param ilitares son cuerpos que actúan junto a la institución m ilitar pero que al m ism o tiem po ejercen una acción irregular, derivada y deform ada de lo m ilitar”51.
El pacto que hay entre la fuerza pública y los paramilitares es evidente y es el principal recurrente en esta definición. Otra definición que la investigadora trabajó para basarse en su descripción histórica del proceso paramilitar en Colombia fue la
otorgada por López Báez en 1994 quien considera que los paramilitares “son
grupos irregulares de civiles o m iem bros de las fuerzas arm adas que actúan en un sentido ofensivo y clandestino en grupos de com ando para elim inar contrarios o im pedir su libre accionar, percibiendo un salario y adem ás contando con sofisticados sistem as de reclutam iento, entrenam iento, equipos de com unicación,
50 IBID. Pág 33
51 BOLETIN J USTICIA Y PAZ. Comisión intencorgregacional, de justicia y paz. El paramilitarismo. Una criminal política de Estado que devora el país. Citado por: GARCIA, Gisela. Op, cit. Pág 79
transporte, arm am ento, etc. Responden a intereses de poder local, nacional o de las m ism as fuerzas arm adas”.52
Pero para mirar el concepto del paramilitarismo desde una perspectiva histórica en el contexto colombiano, los investigadores Gutiérrez Sanín y Cubides revelan el término en la década de su nacimiento en Colombia en 1980 ’s y luego formulan una definición más completa. La primera comprensión de los paramilitares es como grupos de justicia privada durante el gobierno de Belisario Betancur a principios de la década de los ochenta, claramente por el constante protagonismo de grupos como el llamado Muerte a Secuestradores, MAS, cuyo objetivo era tomar la justicia por sus propias manos y rescatar a los secuestrados que la guerrilla retenía.
En 1987 la Comisión de Estudios sobre la Violencia53 define a los paramilitares
como violencia de particulares organizados que recurren a la eliminación física, tanto de presuntos auxiliares de grupos alzados en armas, como de subversión del orden moral. Desde el gobierno, el único propósito de estos grupos era el ataque de los grupos subversivos mediante la eliminación, pero desconoce el resto del entorno en el cual se apoyan esto grupos como el narcotráfico o el apoyo a las élites regionales. Esta idea se refleja más evidentemente con la definición que Cubides
propone como “irregulares del estado, organizaciones extralegales que tom an la
ley con sus propias m anos y luchan contra la guerrilla.”54
Cubides se ha enfocado en la explicación de la evolución del fenómeno mediante la discusión histórica de los conceptos “paramilitarismo” y “autodefensas” en el caso
52 IBID
53 GUTIÉRREZ Sanín y Fernando Cubides. Estado, control territorial paramilitar y orden político en Colombia. En: nuestraguerrasin nombre: transformaciones del conflicto en Colombia. Universidad Nacional de Colombia. Bogotá. 20 0 6 Pág 76
colombiano. La primera descripción académica55 a la que hace referencia Cubides que surge a finales de la década los ochenta, define al paramilitarismo como una violencia de particulares que buscan eliminar físicamente a miembros pertenecientes a ciertos grupos subversores del orden moral – tales como homosexuales, prostitutas, expendedores de drogas, etc – básicamente aquellos grupos que se conocen como de limpieza social.
Estos eran los grupos conocidos como de justicia privada y en 1990 Rodrigo Uprimny también los describe mostrando sus diferencias organizativas y de contexto regional y las alianzas funcionales que realizaban. Se identificaban en ese momento, sicarios, ejércitos privados, grupos de autodefensa formados por el ejército que habían sido cobijados por la ley y grupos paramilitares en el sentido estricto de la palabra: todo resultaba en una amalgama de componentes disímiles. Cubides explica todo este proceso con la existencia del fenómeno de la cooptación consistente en el desarrollo de mecanismos mediante los cuales estos grupos paramilitares pretendían tomar los signos democratizadores de la descentralización
política y que les permitió transformarse: “La m etam orfosis de autodefensas en
param ilitares (una m etam orfosis inconclusa) basta m encionar que a la altura de hoy ninguno de los actuales líderes paras reivindica para sí el apelativo de param ilitar”56.
No obstante, esta no es la única razón y motivación de los grupos de paramilitares y autodefensas que conforman la organización Autodefensas Unidas de Colombia.
Existe una explicación5758 que pretende buscar la definición basada en la zona
55 COMISIÓN DE ESTUDIOS SOBRE LA VIOLENCIA. Colombia: violencia y democracia. Bogotá. Universidad Nacional de Colombia 1987 p20
56 CUBIDES, Fernando. De lo privado y de lo público en la violencia colombiana: los
paramilitares.En: Las violencias: inclusión creciente. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia – CES, 1998. pág. 71
57 CARDONA, J orge. Seminario Periodismo Político. I semestre de 20 0 7. Pontificia Universidad J averiana
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geográfica donde se desarrolló cada grupo y bajo la comandancia específica y de esta manera se podrá entender las motivaciones que mueven la creación de esas redes.
En el caso del Magdalena Medio, comandado por Ramón Isaza, estos grupos se conformaron como autodefensas campesinas que buscaban defenderse del ataque guerrillero en la zona. En Boyacá los grupos se formaron entorno al negocio de las esmeraldas y se podría comprender como ejércitos privados comandados por Víctor Carranza.
El narcotráfico es otra característica que impulsó la conformación de estos grupos en sectores como el Meta y Casanare, comandados por Miguel Arroyave y en Medellín, por alias Don Berna. Por último, el proyecto de unificar y reunir a todos estos grupos que se movían con distintos intereses en una estructura única que tuviera presencia nacional fue el liderado por los hermanos Castaño, Carlos y Fidel, que en un principio operaban en Córdoba y Urabá.
El proyecto liderado principalmente por Carlos Castaño buscaba dar coherencia discursiva a lo militar para así incursionar al ámbito político nacional y ser considerados como lo eran en su momento la guerrilla. Se declaran como un organización antisubversiva y político – militar y así pueden llegar directamente a negociar con el gobierno de Uribe.
Sin embargo, esta organización está compuesta por estructuras paramilitares y de autodefensa. La distinción de esta terminología es primordial en la comprensión del fenómeno que ocurre en Colombia. El académico Mauricio Romero hace la diferencia cuando expresa que las autodefensas están entendidas como
“organizados por propietarios rurales para defenderse de la guerrilla y con el apoy o del Ejército”59, mientras que los paramilitares están “integrados por
59 ROMERO, Mauricio. Paramilitares y Autodefensas 1982 – 20 0 3. Editorial Instituto de Estudios Políticos Y Relaciones Internacionales, IEPRI, 20 0 3 Pág 33
m ercenarios y asesinos a sueldo pagados por terratenientes o narcotraficantes”.60 Esto refleja que las motivaciones de estas organizaciones están muy distantes las unas de las otras y que la articulación de todas estas estructuras en una organización nacional como las AUC puede beneficiar y perjudicar a algunas de ellas. Es el caso de las Autodefensas del Magdalena Medio cuyo origen es netamente de autodefenderse desde la población civil y cuyo líder Ramón Isaza tiene una imagen de organizador y líder local; no obstante cuando este bloque se une con uno como por ejemplo el de Catatumbo cuya naturaleza es de miembros netamente ganaderos y grandes hacendados, se evidencia que aunque estén cobijados bajo una gran agrupación nacional como lo es las AUC, sus objetivos, motivaciones y modus operandi distan mucho. En el primero caso, es de carácter campesino y local sin intenciones de expansión, pero en el bloque Catatumbo se podría observar que solo la facilidad de la financiación económica podría exportar este tipo de organizaciones a distintos sectores de la geografía nacional .
H ISTORIA
Cuando se trata de describir el proceso histórico de formación de los paramilitares y autodefensas en Colombia, se encuentran varios estudios que intentan explicar su emergencia y consolidación a partir de la delimitación temporal en etapas, mientras que otros se concentran en tratar de entender las causas explicativas del fenómeno. Esta sección del capítulo busca rastrear los orígenes del paramilitarismo y a su vez articular las diferentes periodizaciones , entorno a facilitar la comprensión de los diferentes momentos históricos y además para revelar cómo se van transformando las motivaciones y los contextos, que académicos han sugerido de forma que se vea una cronología complementada desde los distintos puntos de vista.
Una de las primeras explicaciones de la emergencia de los grupos paramilitares se
rastrea en el trabajo de Gisela Cardona61, quien explica el surgimiento de estos
60 ROMERO, Mauricio. Paramilitares y Autodefensas 1982 – 20 0 3. Editorial Instituto de Estudios Políticos Y Relaciones Internacionales, IEPRI, 20 0 3 pág 36
grupos como una reacción a amenazas de seguridad en ciertas regiones y a la ausencia e incapacidad del gobierno para garantizarla. Con el tiempo esos grupos se van tornando a un carácter ofensivo, actuando con excesos de violencia.
La ausencia del Estado es una de las causas explicativas más fuertes. Esta es entendida como falta de autoridad, servicios sociales, oficinas regionales, acueducto, infraestructura vial y muchos otros factores que generan una vida cómoda y digna a los ciudadanos.
Or íg e n e s
La primera etapa entendida como los orígenes del paramilitarismo y los grupos de autodefensa se puede rastrear desde 1885 bajo el gobierno regeneracionista de Rafael Nuñez cuando grupos campesinos reciben asesoría en el manejo de tareas de inteligencia y el dominio de armas por parte del ejército. Esto da como resultado la introducción en la constitución de 1886 del artículo 44 que, basado en el principio de legítima defensa, permite responder a la población civil una agresión injusta
siendo proporcional a la ofensa62.
Luego de esto se viene un periodo de paz generalizada en el país comprendido entre 190 3 y 1948. Este periodo es interrumpido en 1946 con la aparición de las guerrillas liberales que respondieron a la guerra bipartidista por el poder generada desde la conformación misma de los dos partidos tradicionales en Colombia.
En la mitad del siglo XX surge un grupo de civiles apoyados por el gobierno conocidos como “contrachusmas” o “guerrillas de paz”, cuyo objetivo era reforzar la acción militar en contra de la creciente intervención guerrillera. Estos militares conservadores se apoderaban de las tierras abandonadas por sus enemigos y los índices de violencia crecieron en contra de los liberales. El resultado de este comportamiento fue la concentración de mayor tierra en pocas manos, gracias al