Los tres principios a nivel intermedio y los dos a nivel nacional conciernen a las con- diciones que deben prevalecer entre los proveedores de servicio de agua, para el suministro sostenible a escala de los MUS5. El nivel intermedio se refiere a proveedores
de servicios que están en contacto directo con las comunidades y que suministran ser- vicios. Como sugiere Hagmann et al. (2002), el papel de estos proveedores del nivel intermedio es ‘organizar la demanda’ y ‘responder a esa demanda’. El papel de los actores en las cuencas más altas o en los niveles nacionales es ‘apoyar la respuesta’ de los actores en los niveles intermedios (Hagmann et al., 2002). Entre los actores de nivel 5 Las conclusiones con respecto a los principios al nivel intermedio y nacional se presen- Las conclusiones con respecto a los principios al nivel intermedio y nacional se presen-
intermedio figuran administradores de programas de prestación de servicios a nivel, así como encargados de formular políticas, directores del sistema educativo y representan- tes nacionales de la cooperación internacional y organismos donantes y sus foros. Los organismos internacionales pueden tener una influencia fuerte, pero esta se ejerce nor- malmente a través de los actores del nivel intermedio y nacional. Juntos constituyen lo que debería convertirse en un ambiente propicio y eficaz para la prestación de servicios de los MUS, que en última instancia pueda proporcionar servicios de agua para múlti- ples usos a todas las personas en las zonas rurales y periurbanas. Las condiciones que deben prevalecer para crear el ambiente de apoyo a través del cual los MUS pueden incrementarse a nivel intermedio son tres:
• Planificación participativa. • Apoyo coordinado a largo plazo.
• Y, planificación estratégica para la duplicación.
A nivel nacional, los proveedores de servicios de agua deben observar las dos condicio- nes necesarias para apoyar a los proveedores de servicios en el nivel intermedio:
• Políticas y leyes propicias.
• Apoyo descentralizado a largo plazo.
Los proveedores de agua a nivel intermedio deberían ser responsables a través de los procesos de planificación participativa ante aquellos que usan el agua
Este principio procura asegurar que los proveedores de servicios a nivel intermedio eva- lúen los patrones actuales de uso de la tierra y el agua y tengan en cuenta las necesida- des prioritarias de agua, de hombres y mujeres, en sus sitios preferidos, como punto de partida para la planificación participativa de los nuevos servicios o para la rehabilitación de los mismos. La responsabilidad debe ser hacia abajo, hacia los clientes o beneficia- rios, que a menudo necesitan de un estímulo, para expresar sus auténticas necesidades múltiples de agua. Los proveedores necesitan poder tomar decisiones equitativas de alta calidad, para satisfacer esta demanda dentro de las opciones de los sistemas de agua disponibles, y cuando sea apropiado, desarrollar y fortalecer la infraestructura existente y el capital social. La heterogeneidad de las necesidades y usos de agua de los miembros de la comunidad se trata de manera transparente e inclusiva, lo que a menudo conduce a priorizar los usos de agua domésticos. Se movilizan las contribucio- nes sostenibles de la comunidad en mano de obra, inversiones de dinero en efectivo, los costos de transacción y gastos operacionales. Las comunidades están empoderadas para crear vínculos a largo plazo con proveedores de servicios para una auténtica sos- tenibilidad. Las comunidades aprenden a trabajar con acuerdos contractuales escritos y procedimientos de contratación con cualquier proveedor de servicios. Al inicio de los proyectos esos procesos de planificación participativa toman tiempo y recursos. Con el tiempo, la evaluación participativa de los recursos de agua, sus usos y necesidades pue- den convertirse en planes comunitarios de desarrollo del agua más articulados.
A nivel intermedio se requiere apoyo coordinado a largo plazo
1. introducción
des múltiples de agua de la población. Apoyo no significa una inyección de capital úni- ca, de arriba hacia abajo, para una nueva construcción, después de la cual un proyecto termina, sino que se trata de un proceso continuo en sintonía con los planes y prefe- rencias de las comunidades, para mejorar gradualmente la infraestructura del agua. Los paquetes de apoyo engloban todos los elementos financieros, técnicos e institucionales necesarios, así como medidas, como la educación en higiene o apoyo en mercadeo. Desde el punto de vista económico, los subsidios y subvenciones están destinados a usos múltiples. Los préstamos a mediano plazo están disponibles a plazos realistas. Técnicamente, se difunde una gama de opciones de sistemas de agua, para que los miembros de la comunidad estén bien informados y puedan seleccionar su opción preferida. La disposición física y ubicación de la infraestructura la decide la comunidad, con asesoría técnica. Si es necesario, se solicita la participación de otros expertos técni- cos. Desde el punto de vista institucional, se imparte capacitación en temas como esta- blecimiento de tarifas y recuperación de costos, organización, liderazgo y resolución de conflictos. Se reúne una diversa gama de componentes de apoyo complementario de distintos proveedores de servicios, para adaptarlos a las necesidades locales específicas. Esto requiere que los procesos de planificación de distintos proveedores de servicios y las comunidades estén alineados.
La planificación estratégica para replicar los MUS tiene lugar a nivel intermedio
La planificación estratégica ya debe estar establecida para asegurar que los modelos innovadores sobre cómo implementar MUS y los mecanismos sobre cómo crear un entorno favorable a nivel intermedio, no queden aislados, sino que se repliquen a nivel de distrito, nacional e incluso mundial. La replicación horizontal de la innovación tam- bién puede propagarse entre los mismos usuarios a través de sus redes, en un proceso a veces llamado ‘escalada horizontal’. Para la escalada, se anima a los proveedores de servicios gubernamentales y no gubernamentales de niveles intermedio, nacional y mundial a que adapten sus políticas y prácticas para contribuir a un entorno propicio sostenible, en el que los MUS puedan alcanzar un número mucho mayor de comuni- dades, por no decir, a todo su grupo meta. Los gobiernos locales y de distrito pueden duplicar la innovación de los MUS y ampliar el entorno de apoyo, adoptando el mismo enfoque en otras comunidades en el distrito. Los gobiernos y las OING pueden du- plicar la innovación a una escala mayor en los programas nacionales y mundiales. La planificación estratégica implica forjar alianzas para la escalada de las innovaciones de los MUS, a través del intercambio de información y aumentando la concientización del éxito de las mejores prácticas y las lecciones aprendidas. La aceptación a nivel nacio- nal es fundamental para la escalada, por lo que la planificación estratégica para dicha escalada, por lo general debe abordar los siguientes dos principios que son relevantes específicamente a nivel nacional.
Las políticas y leyes propicias establecidas a nivel nacional
Los directores nacionales gubernamentales y no gubernamentales son los guardianes de la asignación de recursos. Los gobiernos nacionales también desarrollan las des- trezas a través del sistema educativo. El primer principio a nivel nacional aborda este papel singular del gobierno: las políticas y leyes del agua, la pobreza, el desarrollo rural o de energía deben promover los MUS en entornos rurales y periurbanos informales,
como una contribución crítica a los objetivos del desarrollo rural, el alivio de la pobreza, a las estrategias de reducción de la pobreza y para alcanzar los ODM. Los MUS tam- bién se incluyen en las agendas de discusión entre los gobiernos y aquellos programas de agua internacionales y donantes, que actualmente estructuran la prestación de servicios de acuerdo al mandato de uso único. Las políticas y leyes también deben re- mover los actuales obstáculos jurídicos y políticos para la implementación de los MUS. Un gran obstáculo es la asignación de recursos financieros y programas sólo para uso único, como se manifiesta en las normas del nivel de servicio del subsector doméstico, que proporciona agua a predios únicamente para usos domésticos, o el enfoque de uso único en el subsector productivo. Desde el punto de vista jurídico, las normas de agua de muy alta calidad obstaculizan los MUS.
Las estructuras descentralizadas ofrecen apoyo coordinado
El último principio está vinculado a la estructuración del gobierno nacional de las agen- cias de línea gubernamentales y el gobierno local según el sector, los mandatos, las es- tructuras de responsabilidad y la asignación de recursos. Esta estructura debe fomentar la integración, conforme a la tendencia mundial hacia la descentralización del apoyo, para que las decisiones sobre asignación se hagan en los niveles donde los problemas integrados requieren soluciones integradas. Apoyar a los MUS significa que el apoyo financiero, técnico e institucional está disponible y que puede solicitarse cuando sea necesario, contrastando con la tendencia a descentralizar responsabilidades sin recursos adecuados. Esto, de manera crítica ‘apoya la respuesta’ a las múltiples necesidades de agua de la gente.
Estos principios del marco conceptual de los MUS fueron expresados antes de que la investigación-acción comenzara y estructuraron nuestros estudios de caso y alianzas de aprendizaje, especificando lo que queríamos aprender. La investigación-acción era so- bre cómo hacer realidad estos principios para mejorar la implementación práctica sobre el terreno.