4.2 The Bach dataset
5.1.1 Hidden layer size and regularisation
El cambio del panorama social, político y económico reflejado principalmente en la atenuación de la violencia después de 1958, favoreció la proliferación de nuevas comunidades eclesiales en el territorio Nacional. El aumento en el número de conversos bajo la influencia evangelizadora del protestantismo en Colombia suscitó nuevas dinámicas sociales. (Cuervo, 2007).
El crecimiento de la membresía de las iglesias no católicas en Bogotá, obedeció en parte al asentamiento de personas que migraron de zonas rurales a la capital, estas encontraron en las comunidades eclesiales -evangélicas y pentecostales- un espacio de sentido e identidad, en el que recibieron acogida y apoyo. Las iglesias evangélicas y pentecostales32 que se establecieron en las distintas ciudades colombianas se enfocaron en el fortalecimiento de la vida en comunidad, la evangelización y el trabajo social, esto hizo posible el mejoramiento de las condiciones de vida de algunos creyentes -pertenecientes a las iglesias referidas- que no lograban cubrir sus necesidades materiales básicas. En los años setenta algunos actores religiosos -miembros de iglesias evangélicas- fueron elegidos como concejales y corregidores, entre otros cargos públicos. Ocuparon estos cargos por ser líderes cuya labor era reconocida por sus comunidades. (Moreno, 2009).
A finales de los años ochenta, las iglesias evangélicas deciden organizarse para reflexionar sobre su quehacer socio-político, convocan a pastores de distintas denominaciones a participar en espacios de formación socio-política, motivados por el interés de incidir en la
32Es posible sistematizar el protestantismo en Latinoamérica y sus expresiones de acuerdo con la siguiente clasificación: protestantismo histórico, evangélico, pentecostal y neopentecostales. Delmovimiento pentecostal se derivan las iglesias pentecostales clásicas y los carismáticos (neopentecostales), los cuales representan el mayor número de iglesias del país son los neopentecostales (carismáticos).Estos han permeado un sector importante de las iglesias históricas y evangélicas, con su estilo de música, su predicación, teología y sus posturas socio-políticas. El pentecostalismo nació en Estados Unidos, correspondeal movimiento de avivamientoestadounidense del siglo XIX.La doctrina teológica pentecostalse caracteriza por el énfasis enla obra del Espíritu Santo como evidencia de la salvación. Los signos de la acción del Espíritu son: hablar en lenguas (glosolalia), sanidades físicas y milagros (taumaturgia) y la liberación espiritual (expulsión de espíritus malignos). Las iglesias neopentecostales por su parte,asientan sus bases doctrinales en la acción del Espíritu Santo, pero otorgan mayor importancia a la profecía yla sanidad física e interior (liberación espiritual) que a la
glosolalia, predican con marcado acento acerca de la prosperidad económica y el éxito individual y grupal (Beltrán, 2006; Miguez Bonino, 1995; Roa, 1999). La clasificación del pentecostalismo y el neopentecostalismo tiene en cuenta las capas sociales a las cuales se dirige la evangelización y los discursos religiosos de estos grupos. La composición de las las iglesias neopentecostales proviene mayoritariamente de personas que pertenecen a los estratos sociales medio y alto, mientras que las iglesias pentecostales generalmente están compuestas por individuos que pertenecen a los estratos sociales medio y bajo. La división de clases sociales responde en parte al tipo de teología que moldea la doctrina de fe en cada grupo. Mientras los pentecostales acentúan en sus predicaciones la escatología salvífica con referencia a la espera en santidad por parte del creyente de la segunda venida de Cristo, las iglesias neopentecostales enfatizan en la doctrina de la prosperidad, la bendición es interpretada generalmente como la posesión de bienes materiales, una de las evidencias del llamamiento divino y el obrar del Espíritu en la persona es el bienestar económico; esta interpretación sobre la bendición divina, apela a la idea de la condición pecaminosa de aquellos que viven en pobreza. Es decir, la pobreza y la riqueza son consideradas resultado de la relación de obediencia o desobediencia a la voluntad divina. La teología de la prosperidad se expande cada vez más en los contextos evangélicos.
En Colombia los neoepentecostales hancrecidoaceleradamente, sobre todo en la última década, en sus lugares de culto se congregan alrededor de diez mil personas en cada reunión. Suelen realizar entre cinco y siete reuniones dominicales en un mismo lugar. Las iglesias neopentecostales de mayor extensión son: la Misión Carismática Internacional, Manantial de Vida Eterna y el Lugar de su Presencia, esta última quizás es el lugar de reunión de corte neopentecostal que actualmente aglutina el mayor número de jóvenes cristianos en Bogotá.
sociedad colombiana, para lograr a su vez, legitimidad y reconocimiento. Inicialmente quienes se reunieron no estaban interesados en participar en espacios de representación política, no obstante, tras la toma de conciencia del capital electoral con el cual contaban en sus congregaciones y luego de realizar distintos debates en torno al tema, algunos pastores y líderes religiosos establecieron acuerdos y alianzas para ingresar en la arena política. Como resultado de esta iniciativa surge el Movimiento Unión Cristiana, avalado por la Confederación Evangélica de Colombia.33
En la Constituyente -con el apoyo de la Confederación Evangélica de Colombia- participaron representantes de las iglesias, Jaime Ortiz Hurtado del Movimiento Unión Cristiana y Arturo Mejía Borda miembro de la Iglesia Misión Carismática Internacional.34Mediante la Asamblea Constituyente de 1991 se logró institucionalizar los partidos políticos. Estos procesos de democratización en Colombia permitieron que los partidos, movimientos étnicos y religiosos, emergieran a partir del reconocimiento de los derechos colectivos para las minorías.
La necesidad de abrir el sistema político evidenció la relevancia de agrupaciones políticas que se encontraban por fuera de los partidos tradicionales. Con el objetivo de hacer más representativo el sistema político, se estableció que 50.000 firmas bastarían para formar un partido, movimiento o lo que se denominó grupo significativo de ciudadanos para la competencia de los mismos (Basset, 2011, p. 63).
2.8. Cuadro de síntesis sobre la participación en política por parte de líderes