Chapter 2 Literature Review
2.2 Manufacturing Processes
2.2.1 High-Pressure Die-Casting
Las principales patologías de la pleura son: la pleuroneumonía, la efusión pleural PLEURONEUMONÍA
Se trata de una patología que se encuentra junto con neumonía y abscesos pulmonares, si bien también puede aparecer de forma secundaria a un trauma torácico, neoplasia o tras una rotura de esófago con mediastinitis. Patogénesis. Los factores que conducen a la aparición de neumonía son los mismos que actúan en el desarrollo de una neumonía bacteriana, es decir, aquellos factores que suprimen los mecanismos de defensa pulmonar. Entre los más importantes se encuentran la anestesia, la cirugía, el transporte sobre grandes distancias, las disfunciones faríngeas o laríngeas, la epistaxis pulmonar y el ejercicio intenso. Otro factor a considerar son las patologías víricas previas o bien la administración de corticoides.
Las lesiones se sitúan en las porciones craneoventrales, afectándose sobre todo el lóbulo derecho craneal y el medio. Las bacterias implicadas son las mismas que en las neumonías bacterianas, si bien su patrón de distribución es más típico de una neumonía por inhalación que hematógena.
Síntomas
Existen cuatro etapas en el desarrollo de una pleuroneumonía:
ESTADO I O SOBREAGUDO. Los animales aparecerán febriles y anoréxicos, con una ligera descarga nasal y pueden mostrar pleurodinia, roces pleurales y matidez ventral en el tórax a la auscultación.
ESTADO II O AGUDO. Aparece inapetencia, fiebre recurrente, roces de fricción pleural, matidez torácica ventral. Este estado se produce desde los 2 días hasta las 2 semanas.
ESTADO III O CRÓNICO. Aquellos animales que han mostrado síntomas de más de 2 semanas de duración tienen cultivos positivos y requieren catéteres intrapleurales.
ESTADO IV O FINAL. Aquellos caballos que han desarrollado la patología durante un tiempo superior a 4 meses mostrarán pérdida de peso crónica, depresión. Existe una neumonía bacteriana con la formación de fístulas broncopleurales o grandes abscesos con detritos y fibrina en la cavidad pleural. Estos animales, además, pueden mostrar complicaciones adicionales, tales como edema en los miembros o en la zona
subesternal, cólico intermitente, taquipnea y disnea.
Diagnóstico. Los puntos básicos del diagnóstico de una pleuroneumonía son:
Hallazgos a la auscultación, con ausencia o reducción de la intensidad en los sonidos ventrales del pulmón. En algunos casos, se puede observar un sonido cardíaco más extenso, radiando sobre una zona superior a la normal (incremento del campo de auscultación cardíaca).
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Percusión. La percusión sobre el tórax provoca una respuesta dolorosa o pleurodinia y se detectan zonas mates, sin aire
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Hematología. Se puede observar anemia de enfermedad crónica cuando la patología avanza. Al principio, puede mostrar hemoconcentración, debido a la pérdida de líquido hacia cavidad pleural.
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Bioquímica plasmática. En muchos casos, se encuentra hiperproteinemia, debido a la deshidratación, a la hiperglobulinemia y a la hiperfibrinogenemia. Sin embargo, si la pérdida de proteínas hacia cavidad pleural es intensa, puede apreciarse hipoalbuminemia, que dará lugar al desarrollo de edemas (cuidado con la fluidoterapia, muchos de estos animales requerirán primero una plasmoterapia).
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La radiografía es una técnica menos útil que la ultrasonografía para el diagnóstico de una pleuroneumonía. No obstante, resulta importante para la detección de pequeñas cantidades de líquido.
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El ultrasonido es diagnóstico. Las características ecográficas más frecuentes son: presencia de líquido libre o loculado, engrosamiento pleural, abscesos pulmonares y pericarditis concomitante. Si existen ecos libres de gas, existe una complicación con bacterias anaerobias y el pronóstico empeora. Por tanto, además de ser diagnóstico, el ultrasonido puede revelar la implicación de determinados grupos bacterianos.
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Toracocentesis. Están indicadas en ambas cavidades pleurales, siempre y cuando no exista algún inconveniente, como por ejemplo, coagulopatías. En un caballo sano, el líquido pleural tiene menos de 10.000 cels/l, el 60% son neutrófilos y la concentración de proteínas es inferior a 2.5 g/dl. En casos de pleuroneumonía, existe un incremento de la celularidad y de las proteínas, con niveles de glucosa inferiores a los 40 mg/dl. Las características del líquido pleural no tienen valor pronóstico. El aislamiento bacteriano puede hacerse mediante la toracocentesis o bien mediante un lavado broncoalveolar.
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Tratamiento
Los objetivos primarios son: 1) parar la infección bacteriana subyacente, 2) eliminar el exceso de exudado inflamatorio de la cavidad pleural, favoreciendo la respiración y 3) proporcionar un tratamiento de soporte. Control de la infección bacteriana. De forma ideal, se debe hacer un aspirado transtraqueal, un lavado broncoalveolar o bien una toracocentesis, para la obtención de líquido, aislamiento y antibiograma. Mientras tanto, se usarán antibióticos de amplio espectro, ya que la mayoría de los animales mostrarán infecciones mixtas. Por ello, daremos una combinación de penicilinas con aminoglucósidos. Si el exudado es maloliente o se observan ecos libres de gas en la ultrasonografía, indicativos de implicación anaerobia, se debe combinar el tratamiento anterior con metronidazol. Debido a que se trata de un proceso crónico, cuando la condición del animal esté estable, se puede administrar un antibiótico oral (sulfamidas + trimetoprim).
La terapia antibiótica se mantendrá hasta que el animal empiece a recuperar peso, se elimine el exudado nasal y los valores hematológicos regresen a la normalidad. En la mayoría de los casos de pronóstico moderado se requiere un tratamiento de unos 2 a 6 meses, durante los cuales el animal permanecerá estabulado, sin hacer ejercicio y evitando cualquier situación estresante.
Eliminación del líquido en cavidad pleural, mejorando el retorno venoso y la respiración, ya que la pleuroneumonía se comporta como una causa de insuficiencia respiratoria restrictiva. Por tanto, la
toracocentesis es básica en casos con acumulación importante de líquido. Se dejará un drenaje puesto, con una válvula de 1 dirección, para evitar la entrada de aire en cavidad torácica. El lavado pleural no está
recomendado, ya que puede diseminar al agente y complicar el pronóstico si existen fístulas bronco−pulmo−pleurales.
Tratamiento de soporte. En casos graves, el paciente se beneficiará de una oxigenoterapia. Esta se hará cuando el animal sigue disneico tras la toracocentesis. En los casos iniciales y graves de la patología, se necesitará una fluidoterapia y/o plasmoterapia. Además, los agentes antiinflamatorios no esteroideos ayudarán a reducir el dolor, disminuir la inflamación y por tanto, controlar la producción de líquido pleural (500 mg para un caballo adulto de flunixin meglumine BID, 1−2 g de fenilbutazona BID). Se trata de una patología crónica, por lo que es muy importante mantener el estado general del paciente, administrándole heno de buena calidad y comida palatable.
Complicaciones. Las principales son: desarrollo de masas mediastínicas craneales (7.2%), fístulas
broncopleurales (6.5 %), pericarditis (2.6 %) y laminitis (1.3%). Ciertos caballos pueden desarrollar síntomas de patología cardíaca, necesitando incluso la administración de agentes inotrópicos y diuréticos (mirar el tratamiento de la insuficiencia cardíaca congestiva). En algunos animales, además, se puede apreciar la presencia de artritis, generalmente aséptica, posiblemente relacionada con factores inmunológicos (artritis inmunomediada). En este caso, la radiografía y la artrocentesis serán esenciales para diferenciar esta artritis inmunomediada de una séptica.
EFUSIÓN PLEURAL
Etiología. La efusión pleural puede deberse a numerosas causas, tales como: patologías cardíacas: fallo cardíaco congestivo, pericarditis.
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patologías pulmonares, con afectación pleural secundaria: granulomas pulmonares, neumonías severas, bacterianas, víricas, fúngicas o por micoplasmas.
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Enfermedades pleurales, pleuroneumonía o tumores pleurales. •
Hipoproteinemia tras una enteropatía con pérdida de proteínas, fallo hepático, fallo renal. •
Enfermedades generales que cursan con edemas, como la arteritis viral equina, la ehrlichiosis, la anemia infecciosa equina (hacer test de Coggins).
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Traumas: hernia diafragmática. •
Neoplasias. •
Los síntomas y los métodos diagnósticos son los mismos que en la pleuroneumonía. La toracocentesis es básica:
trasudado: generalmente asociado a fallo cardíaco congestivo, patología hepática, patología renal, patología digestiva (con hipoalbuminemia) o inicio de una patología de origen neoplásico. •
Trasudados modificados, frecuentes en patologías neoplásicas. En este caso, además, se observarán células neoplásicas.
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Exudados: indicativos de infecciones o patologías intraabdominales, pleuroneumonía... •
Tratamiento. Va encaminado hacia el control de la causa primaria. No obstante, las efusiones pleurales asociadas a patologías tumorales o con fallo orgánico final tienen un pronóstico grave.
TEMA 15
PATOLOGÍAS NO INFECCIOSAS DEL PULMÓN EN EL CABALLO