Chapter 1 Introduction
1.4 Hypothesis Development
Las orientaciones que se presentan fueron emanadas por JUNJI en para la implementación de la Política de Buen trato hacia los niños, (2009) predecesora de esta nueva política de Ambientes bien tratantes, sin embargo refleja y contiene todo lo que se ha integrado desde la anterior política a esta nueva política de Ambientes Bientratantes.
Se sustentan en cuatro principios fundamentales que emanan de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, tratado de derechos humanos que establece obligaciones para los Estados y para diversos agentes como familias, profesionales de la salud, profesionales de la educación, jueces, entre otros.
- 37 - a. Promoción del Buen Trato en Educación Parvularia potenciando entornos favorables para su desarrollo integral
El Buen Trato hacia la primera infancia implica el desarrollo de relaciones en las que los adultos se vinculan afectivamente a partir de una interacción positiva con niños y niñas; proporcionando cuidado y protección; visibilizando sus necesidades y sus particularidades; reconociendo a cada niño y niña como un legítimo otro y sujeto de derechos a través de prácticas pedagógicas de buen trato. En Educación Parvularia, la promoción del Buen Trato considera no sólo a niños y niñas, y el trato de los adultos hacia ellos, sino también a los adultos que se vinculan con ellos, y la relación entre esos adultos. Es decir, es fundamental considerar a toda la comunidad educativa en el desafío de contar con prácticas y relaciones humanas bien tratantes. El Buen Trato remite hacia un modo de relacionarse en el que existen condiciones esenciales concretas y prácticas a considerar, y que exige de una gestión pedagógica que planifique e intenciones estas condiciones. Los adultos que constituyen los equipos de los establecimientos de Educación Parvularia deben, permanentemente, buscar y desarrollar estrategias destinadas a visibilizar y considerar las opiniones y necesidades de niños y niñas.
b. Prevenir el maltrato infantil a través de intervención educativa y/o social que eviten la vulneración de los derechos de las niñas y los niños, a través de prácticas pedagógicas de la prevención del maltrato.
c. En la construcción de ambientes bien tratantes, niños y niñas son protagonistas y eje del Buen Trato en Educación Parvularia. Se espera que todas las experiencias posibiliten el desarrollo progresivo de conductas de empatía, buena convivencia, respeto por el otro y por sí mismos.
d. Intervenir en casos de vulneración de derechos a través de las competencias internas de la JUNJI, en coordinación con las redes institucionales existentes.
- 38 - La promoción, prevención y protección de los derechos de niños y niñas es una tarea de todos como sociedad por lo que el trabajo con la comunidad y la generación de redes resulta fundamental para que desde los establecimientos de Educación Parvularia puedan detectar oportunamente vulneraciones, pero también para prevenirlas logrando ambientes protectores y que impulsen el desarrollo integral de niños y niñas.
En cada comunidad se pueden encontrar distintos actores o redes de apoyo, con las que es posible construir alianzas importantes en beneficio de niños y niñas, constituyéndose posteriormente en un apoyo para los establecimientos. Es importante que la comunidad educativa en su conjunto identifique quiénes son estos actores y genere estrategias para desarrollar un vínculo con ellos. Además, cuando se da una situación de maltrato estas no se presentan de manera pura, es decir, por lo general se presentan elementos de múltiples de estas tipologías.
La nueva ley 21.013 que viene a complementar o establecido es sin duda un elemento que favorece la protección de las niñas y niños ya que protege a los niños y niñas, adolescentes y personas vulnerables ya que establece cambios en las responsabilidades personales e institucionales.
El fenómeno de la convivencia es complejo y tiene múltiples aristas, sin embargo las referidas al buen trato, la confianza y la empatía parecen ser las más investigadas y analizadas para entender los fenómenos de relaciones interpersonales y de generar ambientes saludables donde los niños y niñas puedan desarrollar de forma armónica en esta sensible etapa de su desarrollo. Así también educar para una nueva ciudadanía basada en los DDHH, en una sociedad globalizada, planetaria pero con enfoque post moderno que rescate las diferencias individuales, la pertinencia de los pueblos y comunidades, entendiendo la convivencia desde la relación con los adultos en un solo ambiente contextualizado, Alfredo Hoyuelos21 en estas simple líneas explica
21 Hoyuelos, A. (2005). La escuela, ámbito estético educativo. Diálogos entre la arquitectura y la pedagogía (pp. 166- 175).
- 39 - esta relación dialógica profesional con los niños y niñas, el sostiene que no nos relacionamos de la misma forma si creemos que los niños y niñas son vasos vacíos que hay que llenar, si en cambio los consideramos sabios y competentes. En el primer caso, nuestra forma de relación suele estar llena de prisas, instrucciones, programaciones, enseñanzas, adiestramientos, amaestramientos, anticipaciones y controles. En el segundo, nuestra presencia atenta se convierte en acompañamiento, espera, observación, investigación, oferta de buenos escenarios estéticos (con matices táctiles, sonoros, visuales, sensoriales, lumínicos, compositivos o cromados sensiblemente pensados). Todo está hilado sobre que significa educar y como concebimos nuestro rol profesional.
Los espacios de reflexión son escasos y no siempre bien utilizados, es importante parar y reflexionar, respecto de las relaciones colaborativas, trabajo en equipo y solidaridad para una cultura de paz, rescatando el gran beneficio que significa trabajar en una institución como JUNJI con dinámicas diferentes de la escuela, que confluyen más hacia lo colaborativo tanto entre estudiantes como en profesores, más que en lo competitivo como en las escuelas, en donde se asume la corriente educativa centrada en la hiper especialización de los docentes, fragmentando lo que nosotras entendemos como un todo. Esta forma en la escuela hace más difícil el trabajo colaborativo y la reflexión ya si bien es cierto que este nuevo paradigma responde a la necesidad de contar con maestros más preparados, se ha generado una organización escolar individualista y poco cooperativa debido a que la actualización permanente y el trabajo aislado del profesorado no permite generar instancias que potencien y enriquezcan un clima laboral basado en las relaciones colaborativas. Lo que hace una diferencia y ventaja sustancial en la política educacional de la educación parvularia y particularmente en JUNJI, ya que nuestros resultados de aprendizaje no son mediciones estandarizadas. En el jardín infantil en un contexto diferente, existe un buen caldo de cultivo para generar una organización colaborativa, reflexiva
- 40 - generando instancias que potencien y enriquezcan un clima laboral basado en las relaciones colaborativas.
Por otra parte, no debemos pecar de ingenuos y reconocer que las relaciones micro políticas que se dan al interior de las organizaciones educativas pueden estar basadas en los acuerdos o desacuerdos respecto de los valores y creencias. Reconocer la existencia de conflictos como una característica propia de la organización, que generalmente se da debido al intento de los diferentes miembros de la comunidad escolar por imponer sus creencias y valores por sobre las de los demás, lo que con un liderazgo apropiado podrá revertir como una oportunidad.
La formación de equipos de trabajo y las comunidades de aprendizaje son sólo algunos de los conceptos que han tomado relevancia en las últimas décadas en relación al deber ser del desarrollo profesional docente. Este paradigma asume un liderazgo compartido, para alcanzar un ambiente de trabajo cooperativo es fundamental liderar los procesos relacionales, incorporando estrategias, espacios y coyunturas guiadas para el logro de esta meta, identificando a su vez las oportunidades y las limitaciones del grupo con el que se está trabajando. La cultura colaborativa permitiría contribuir al logro del objetivo central los establecimientos educativos, por lo tanto es necesario ahondar en qué consiste y cómo es factible alcanzarla. “Una cultura de colaboración o colaborativa es aquélla que se da en las organizaciones en las que la organización y el carácter de las personas invitan a participar”, “Para lograr una cultura colaborativa, será necesario propiciar estrategias que introduzcan una nueva cultura basada en normas de colaboración y nuevas relaciones entre los miembros de la comunidad escolar”,22 siendo en alguna medida, responsabilidad del equipo directivo el poder desarrollar esas condiciones. En definitiva es posible plantear que los principales impedimentos para el logro de una cultura colaborativa, tienen relación con las creencias, percepciones y valores de las personas involucradas,
- 41 - incorporando incluso opiniones y pensamientos que corresponden al colectivo del gremio docente. También la forma en que las personas habitan los espacios, se relacionan ente si, y construyen ambientes en armonía estética. En Chile, las fuertes demandas sociales por una educación equitativa y de calidad, han provocado cambios en todos los escenarios del proceso pedagógico, principalmente a través de la reforma de las bases curriculares. Hoy más que nunca es pertinente construir conocimiento a partir del colectivo, desarrollando prácticas de colaboración mutua que permitan la reflexión, la autocrítica y la creación.
JUNJI ha institucionalizado los espacios de reflexión como una práctica resguardada y periódica, pero estos espacios no son siempre ocupados como espacios de reflexión sobre el trato y el poder de las creencias, como influyen las representaciones de cada profesional a la hora de actuar. Muchas veces hemos sido testigos de acciones basadas por ejemplo, en la idea de cómo debe ser una familia, desde su propio punto de vista y experiencia vital, crianza, o religión por encima de cualquier otra consideración, esta ideología es el resultado de la representaciones de familia que cada profesional tiene como consecuencia de su historia, pero también de la mistificación de la familia biológica en la ideología patriarcal, esto para dar solo un ejemplo. Sabemos que esta ideología sigue siendo dominante a pesar de los avances y luchas dada por las mujeres a alrededor del mundo.