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4.2 Data and Approach

4.2.3 Identification Standards and Model Construction

Según la teoría integradora, la personalidad no podrá lim itarse a describir o explicar el tem peram ento, el carácter (el self) o la inteligenc ia, sino que las teorías de la personalidad, conceptos y

m edición deberán inc luir los tres aspectos. Una teoría de la personalidad no puede lim itarse solo al consciente o al inconsciente, com o tam poco a las conducta s observable s o a las internas, de be tener los dos factores en cuenta. Una teoría de la personalidad no se debe lim itar a las diferencias y sem ejanzas entre hom bres y m ujeres y, por supuesto, tam poco debe orientarse solo a la conducta norm al; es evidente que tiene que tener en cuenta la psicopatología y por lo tanto aportar posibles estrategia s de cam bio.

La propue sta de la Te oría Integra dora para dar respuesta a las problemáticas planteadas se ha denominado “Cinco Grandes Rasgos de la Personalidad” (Big F ive), dise ñados por Caprara, Barbaranelli, Borgogni y Perugini (1993); se distinguen c inco factores o dim ensiones: extroversión, agradabilidad, escrupulosidad, estabilidad em ociona l y apertura a la experiencia (Costa & M cCrae, 1994).

2.2.1.2.4 Teoría factorial de la personalidad:

Cattell (1982), fundam enta su teoría en que cada individuo presenta rasgos de personalidad, los cuales son elem entos estruc turales básicos. Define la personalidad com o una tendencia, relativam ente estable y va sta, a reaccionar de una form a determ inada. Asu m e una cierta estabilidad de la conducta a lo largo del tiem po y de las situacione s.

Clasificación en función de su conte nido: A continuación, se m encionará la clasificación realizada por Cattell:

Rasgos actitudinales: conjunto prede term inado de recursos que posee el individuo, para plantear y ejecutar una solución ante un problem a determ inado. Rasgos temperamentale s: Se refiere a las reacciones em ocionales características del sujeto, incluye ndo las actitudes y su m odo particular de hacer las cosas. Rasgos dinámicos: im plica la s m otivac iones de la persona, qué lo lleva a realizar aquello que hace.

2.2.1.3. TEO RIAS DE LO S RASG O S

El interés consta nte por descubrir las diversas particularidades de cada persona ha llevado a que la psicología en el tiem po se enfoque en estudiar los diversos rasgos de personalida d. Dentro de los diversos estudios se hace referencia a las variables intrapsíquicas que m uestran una estabilidad al pensar, sentir y accionar del individuo.

De tal m anera se aclara que todo lo que uno ve de las personas puede explicarse de bido al requiriendo de las unida des psicológicas inm ersas en la naturaleza a m odo de rasgos. Para lograr catalogarlas se necesita un agrupam iento, un orden y colocar un nom bre a las cosas, con la determ inación de encontrar una reducción en la variabilidad de caracteres. Así es com o durante este tiem po aparecieron las taxonom ías de la personalidad; los m odelos de rasgos buscan form ar conocim ie ntos y tipos de nivele s que puedan orga nizarse en un orden que perm ita clasificar los diversos rasgos y conductas observadas (Avia & Sanchez, 1995).

Los rasgos de personalidad se caracterizan por ser d im ensiones perenes y no categorías determ inadas com o son los tipos; por tanto, lo que establece una diferencia individual es la cantidad de características que m uestra su personalidad. A través de lo m encionado sé presum e que las diferencia s básicas entre una persona y otra son c uantitativas m ás que cualitativas. (Carver & Scheier, 1997)

Por otra parte, Cloninger (2003), alude que un constructo teórico form a parte de un rasgo perteneciente a la dim ensión personalidad. Donde se difiere de una m anera m ás extensa lo que se conoce en general, coincidiendo en algunas incógnitas los rasgos: por una parte, se coloca m ás realce las diferencias individua les que perduran en el tiem po. Y por otra parte la m edición de la m ism a por m edio de un test.

Según Cam pos (2009) se refiere a los rasgos com o ha bilidade s que se expresan en m odelos de com portam iento, relativam ente estables y consistentes. Otras versiones refieren que los rasgos son com o categoría s construidas que no im plican necesariam ente estructuras profundas en las personas. Para las versiones m ás populares, los rasgos tiene n existe ncia real de base biológica y genotípica.

Por su parte Casarretto (2009), reconoce com o los representa ntes m ás significativos de los rasgos a A llport, Cattell y Eyse nck, quiene s a tra vés de sus distintos a portes han abierto líneas diferentes de investigación, contribuyendo al m odelo de los cinco factores, quienes utilizan las contribuciones de estos autores. E ste m odelo tie ne una perspectiva de l m undo en la que ve la esencia de la natu raleza hum ana en diferencias universales. El m ode lo sostiene que la persona lidad consiste en la m anera

en que una persona difiere en sus estilos individuale s, experienc iales, m otivacionales, em ociona les e interpersona les. Adem ás, Costa & McCrae (1992, citado en Pinto, 2008) considera cinco factores básicos llam ados neuroticism o, extraversión, apertura a la experiencia, agradabilida d y conciencia. (Quispe, E. 2016).

2.2.1.4. ENFO Q UES DE LA PERSO NALIDAD

2.2.1.4.1Enfoque del Aprendizaje: Somos lo que hemo s aprendido

Los enfoques de l aprendizaje de la personalidad se centran en la persona “exterior”. La personalidad resulta de la suma de las respuestas aprendidas ante el am biente externo. N o hace caso de los sucesos internos, com o pensam ientos, sentim ie nto s y m otivaciones. Aunque no niegan su existe ncia, los te óricos del aprendizaje sostiene n que se logra com prender m ejor la personalida d al observar las características del am biente de una persona.

El m ás sobresaliente de los teóricos del aprendizaje, B.F. S kinner, afirm a que la personalidad es un conjunto de pa trones de com portam ie ntos aprendidos (Skinner, 1975). Las sem ejanzas de las respuestas dadas en diversas situaciones son provocadas por patrones sim ilares de reforzam iento que se han recibido en el pasado durante esas distinta s situacione s.

Sin em bargo, los teóricos de l aprendizaje estrictos, com o Skinner, se interesan m enos en las inconsistencias del com portam ie nto en situacione s diversas que en las form as que posibilita n m odificar el com portam iento. Asum e que los hum anos son infinitam ente m odificables. Si es posible

controlar y m odificar los pa trones de reforzam iento de una situación determ inada, el com portam iento que para otros teóricos seria estable e inque brantable es susceptible de cam bio y m ejora m iento. Los te óricos de l aprendizaje son los optim istas en cua nto a l potencia l de soluc iones de problem as persona les y sociale s que ofrecen sus e strategias de tratam iento sustentadas e n la teoría del aprendizaje. Feldm an R.S. 1998, citado por Cotrina, R., Pascual, L., Tapia, I. 2016).

2.2.1.4.2 Enfoque H umanista: Ser únicos

Citando a Feldm an R.S. (1998). Direm os que en los enfoque s hum anistas de la personalidad destacan la bondad básica de los seres hum anos, así com o su tendencia a crecer para lograr niveles m ás altos de desem peño. Es esta capacidad y m ejorar, juntos con los im pulsos creativos únic os de la persona, lo que constituye el núc leo de la persona lida d.

Carl Rogers (1971), encuentra en las personas una necesidad de aprecio positivo, reflejada en la necesidad universa l de ser am adas y respetadas. Según Rogers, una consecuencia inm ediata de conceder im portanc ia a las opiniones de los dem ás es la posibilidad de la existe ncia de un conflicto entre las experiencia s reales de una persona y el concepto que tenga de sí m ism o, o autoconcepto. Si las discrepanc ias son m enores, tam bién lo serán las consecuencia s. Pero si son grandes, ge neran perturbacione s psicológicas en el desem peño cotidia no, com o experim entar ansie dad en form a frecuente. Rogers expresa una form a de superar la discrepancia existente entre la experiencia y el autoconcepto es obtenc ión de aprecio positivo incondicional por parte de otra persona. El aprecio positivo inc ondicional se refiere a la

actitud de aceptación y respeto de un observador, inde pendie ntem ente de lo que haga o diga una persona. Desde el punto de vista de Rogers, esta aceptación les brinda a las personas oportunida d de evolucionar y crecer en lo cognitivo, así com o en lo em ocional y desarrollar autoconceptos m as apegados a la realidad. Para Rogers y otros teóricos hum anistas de la personalidad, una m eta final del crecim iento de la personalidad es la autorrealización. La autorrealización es un estado de satisfacción individual que perm ite a las personas alcanzar su m áxim o potencial. De acuerdo con Rogers dicho esta do se alcanza cuando existe sem ejanza entre su experiencia cotidiana y su autoconcepto. Las personas autorrealizadas se aceptan tal com o son, lo c ual les perm ite alcanzar la felicidad y la satisfacción. (Fo rd, 1991 citado por Flores, M . 2014).

2.2.1.5 RELACIO NES CO N O TRO S ELEMENTO S DE LA PERSO NALIDAD

2.2.1.5.1. Relaciones entre las cinc o dimensiones de personalidad y la