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4. Study Conclusions and Emerging Lessons

4.1 Identified Good Practices

El Growing up to Read se realiza desde las po- cas semanas después del nacimiento hasta los cuatro años (Burns, Griffing y Snow, 1999). El programa trata de aprovechar todas las oportu- nidades que de modo natural se dan en la vida de un niño para optimizarlas; es decir, se trata de planificar todas aquellas rutinas y experiencias para que incidan positivamente en el aprendizaje posterior de la lectura, ya que los niños en riesgo suelen llegar a la escuela infantil con menos des- trezas verbales de lenguaje, poca conciencia fono- lógica, poca conciencia de la letra impresa, escasa conciencia de las funciones del lenguaje escrito y pocos mecanismos básicos de lectura (Snow, Burns y Griffin, 1998). Las actividades se desa- rrollan tanto en el ambiente familiar como en las guarderías.

Los objetivos principales de la intervención se distingen en dos etapas: la primera se centra des- de el nacimiento hasta los tres años, y la segunda

desde los tres a los cuatro años (tabla 6.4) (Snow, Burns y Griffin, 1998).

Las áreas de intervención o componentes ins- truccionales de la primera etapa son el desarrollo del lenguaje, la conciencia fonológica, la dis- criminación del habla, el conocimiento de la na- rrativa, la conciencia de la letra y de los libros, las funciones de la letra impresa, los conceptos relativos a la letra impresa, reconocimiento tem- prano de letras y palabras, y la comprensión oral y la literatura como diversión por su parte

(Burns, Griffing y Snow, 1999; Snow et al., 1998) (tabla 6.5).

1. Desarrollo del lenguaje y el vocabulario En cuanto al desarrollo del lenguaje y el voca-

bulario, los niños deben aprender significados

nuevos en el transcurso de conversaciones con los adultos, para después poder reconocerlas en el lenguaje escrito. Se puede realizar mediante jue- gos de rimas y descubrir la palabra disparatada

TABLA. 6.4

Objetivos de la intervención del programa Growing up to Read

0-3 años 3-4 años

— Reconocer libros concretos por la cubierta. — Pretender leer un libro.

— Comprender que los libros son manejados de un modo determinado.

— Tener una rutina de colaboración en la lectura con- junta de libros con los adultos, juegos con el lengua- je oral que sean divertidos, como rimas, etc. — Señalar objetos en los libros.

— Comentar los personajes de los libros.

— Ver un dibujo en un libro y realizar el símbolo del objeto real.

— Escuchar historias.

— Solicitar a un adulto que lea o escriba.

— Comenzar a atender a alguna impresión específica, como las letras en los nombres.

— Realizar de modo consciente los garabateos iniciales. — Comenzar a distinguir entre dibujar y escribir. — Producir alguna letra con forma y garabatear con

alguna de las características de la escritura inglesa.

— Conocer que las letras del alfabeto son una categoría especial de los símbolos gráficos que pueden ser nom- bradas individualmente.

— Reconocer el lenguaje escrito en su ambiente más próximo.

— Saber que las letras impresas son las que se leen en las historias.

— Comprender que las diferentes formas de textos son usadas en diferentes funciones del lenguaje escri- to  (una carta de menú es distinta a una lista de la compra).

— Prestar atención para separar y repetir los sonidos del lenguaje.

— Usar nuevo vocabulario y construcciones gramatica- les en su habla.

— Comprender el sentido del lenguaje oral.

— Ser sensible a las secuencias y sucesos de las historias. — Mostrar interés en los libros y en la lectura.

— En la lectura de historia, conectar la información y los sucesos con las experiencias de sus vidas. — Comentar y preguntar demostrando una compren-

sión de la historia contada.

— Realizar intentos de lectura y escritura, llamando la atención sobre «mira mi historia».

— Poder identificar sobre diez letras del alfabeto, espe- cialmente las de su nombre.

— Escribir o garabatear algún mensaje.

— Comenzar a atender al comienzo de la palabra o la rima, como rasgos más sobresalientes de la pala- bra oída.

(el sol es rojo). Los niños aprenden que esas pa- labras que usan en el lenguaje oral se pueden re- presentar por escrito.

2. Conciencia fonológica

Otra de las áreas de intervención es la concien-

cia fonológica. Aunque algunos niños tienen al-

guna sensibilidad hacia la discriminación de los sonidos del habla, se debe fomentar mediante canciones, rimas, poemas, etc. Pocos niños peque- ños prestan atención a los fonemas, por lo que se debe trabajar con los niños el principio alfabético, es decir, que esos segmentos del habla se represen- ten en letras y que se identifiquen los fonemas que contienen las palabras. La conciencia fonémica es

trascendental para el aprendizaje del lenguaje es- crito.

3. Disminución del habla

La siguiente área es la discriminación del ha-

bla, que se basa en detectar las diferencias entre

palabras que suenan de modo similar, detectando sus diferencias (bata y pata). Si un niño no puede detectar esas diferencias, difícilmente podrá rea- lizar correctamente los ejercicios de conciencia fo- nológica o la conversión grafema-fonema.

4. Conocimiento de la narrativa

El conocimiento de la narrativa es otra de las áreas de trabajo. Cuando llegan al colegio, las his- torias serán la parte central de su aprendizaje lec- tor, por lo que deben ir aprendiendo las partes de la narrativa y sus elementos, como los personajes, el diálogo, qué pasa después, etc. Los niños deben ser sensibles tanto a la secuencia del lenguaje como a la secuencia de los acon tecimientos de la historia narrada. El adulto puede leer un libro, contar una historia, etc., interaccionando con los niños para despertar en ellos el interés por la na- rrativa.

5. Conciencia de la letra y de los libros Otra de las áreas es la conciencia de la letra y

de los libros. Los niños se dan cuenta de que el

lenguaje escrito les rodea en todos los lugares y le servirá para conseguir ideas, información y cono- cimiento. En las rutinas de lectura de libros con- junta con adultos se dan cuenta de los libros que les gustan por la cubierta, que les divierte que les lean libros, etc. Cuando llegan a cuatro años, ellos saben que las letras impresas están en las historias que les leen, que son formas visuales de los soni- dos y que son distintas a los números.

6. Funciones de la letra impresa

Las funciones de la letra impresa también se trabajan. El lenguaje escrito tiene muchas funcio- TABLA. 6.5

Componentes instruccionales por etapas del programa Growing Up to Read

Componentes instruccionales del Growing up to Read Etapa 0-3 años

a) Desarrollo del lenguaje y el vocabulario. b) Conciencia fonológica.

c) Discriminación del habla. d) Conocimiento de la narrativa. e) Conciencia de la letra y de los libros. f) Funciones de la letra impresa. g) Conceptos relativos a la letra impresa.

h) Reconocimiento temprano de letra s y palabras. i) Comprensión del lenguaje oral.

j) Literatura como diversión.

Etapa de 3 a 4 años a) Conciencia fonológica. b) Juego socio-dramático. c) Habilidades de escucha. d) Lenguaje oral. e) Lectura compartida. f) Exposición a los libros. g) Nombre de las letras. h) Escritura.

nes y está presente en su día a día. Los niños aprenden que el lenguaje escrito nos sirve para conocer diverso tipo de información, la dirección de un amigo, cómo hacer un pastel, las instruc- ciones de ensamblaje de un juguete, etc.

7. Conceptos relativos a la letra impresa Los conceptos relativos a la letra impresa se trabajan en el programa, ya que los adultos olvi- dan que los niños tienen que aprender las reglas más básicas que rigen el lenguaje escrito, como la direccionalidad del escrito, los espacios entre pa- labras, etc.

8. Reconocimiento de letras y palabras El reconocimiento temprano de letras y palabras también es un objetivo en esta etapa, por lo que pueden reconocer algunas letras del alfabeto y al- gunas palabras escritas, como su nombre, etc. Canciones con las letras del alfabeto les puede ayu- dar a reconocerlas para que luego les resulte fami- liar cuando las aprendan con tres o cuatro años.

9. Comprensión del lenguaje oral

La comprensión del lenguaje oral es fundamen- tal. En la conversación diaria se fomenta la com- prensión mediante preguntas y comentarios. Cuando se les lee una historia también se interac- túa con los niños, para que expliquen qué ocurre en la narración.

10. La literatura

Los niños también descubren la literatura

como diversión. Los niños deben desarrollar sen-

timientos positivos sobre sus experiencias con el lenguaje escrito, valorando positivamente los es- fuerzos de los niños, prestando atención cuando ellos muestren su trabajo.

Las áreas de intervención o componentes ins- truccionales de la segunda etapa son la conciencia fonológica, los juegos sociodramáticos, escuchar,

el lenguaje oral, la lectura compartida, la exposi- ción a libros, los nombres de las letras, la escritu- ra y la alfabetización con ordenador (Burns, Grif- fing y Snow, 1999; Snow et al., 1998) (tabla 6.5).

1. Conciencia fonológica

En cuanto a la conciencia fonológica, los niños distinguen los sonidos y su importancia en la for- mación de las palabras, detectan y construyen ri- mas, y pueden dividir las palabras en sus partes fonológicas, detectando que las palabras se pue- den parecer en su comienzo, en medio o al final. También se trabaja la conciencia fonémica de fo- nema a fonema, detectando los fonemas que tiene cada palabra, mediante la segmentación de síla- bas con palmas o canciones con rimas, aislando el primer segmento de la palabra, encontrando en un póster objetos que tengan un fonema, divi- diendo una sílaba en los fonemas que la compo- nen, deletreando una palabra y saber cuál es, etc.

2. Juego sociodramático

Otra de la áreas es el juego sociodramático. Mediante la coordinación del maestro, los niños utilizan el lenguaje para planear, negociar, com- poner y llevar a cabo la escena de teatro. Así, practican las destrezas verbales y la narrativa que luego van a encontrar en la lectura.

3. La escucha

También se fomentan las habilidades de escu-

cha, ya que la discriminación del habla y la con-

ciencia fonológica son las habilidades básicas para escuchar con atención. Los niños escuchan cuentos narrados en cintas de casete.

4. Lenguaje oral

Otra área relevante es el lenguaje oral, promo- cionando conversaciones entre los niños así como con el maestro, ya que los niños aprenden voca- bulario y estructura del lenguaje oral, que serán decisivos para la lectura.

5. Lectura compartida

La lectura compartida de niño y maestro en- seña a los niños los distintos aspectos de la alfa- betización, así como la conciencia del libro y la letra impresa, y las funciones del lenguaje escrito, favoreciendo la comprensión oral.

6. Exposición a los libros

La exposición a los libros debe ser continua a través de bibliotecas en las aulas, donde los niños puedan elegir sus libros, convirtiéndose en una actividad cotidiana.

7. El nombre de las letras

El nombre de las letras se refiere a que los ni- ños deben conocer algunas letras del alfabeto, mediante tarjetas o carteles con las letras, etc.

8. La escritura

La escritura es fundamental en el programa, por lo que se deben tener experiencias tempranas con la escritura para favorecer la conciencia del lenguaje escrito, su concepto y sus funciones, y po- sibilitar la conciencia fonológica. Se puede realizar con variedad de papeles, utensilios de escritura, etc.

9. La alfabetización mediante ordenador También es interesante la alfabetización me-

diante ordenador, mediante procesadores de tex-

tos sencillos, juegos, historias y programas inte- ractivos.