El análisis de la distribución de acentos en el metro en sí mismo es interesante, pero es claro que no es suficiente. El verso griego tiene reglas rítmicas particulares, y un estudio métrico-prosódico no estaría completo sin una comprensión de la interacción entre esas reglas y las del acento tonal. Para ello hay dos modelos posibles: el que
presenta David (2006), modificado en Abritta (2010 y en prensaa), y el que presenta
Para David (2006: 111-13), hay dos tipos posibles de relación entre el acento y el ritmo del verso: concordancia y discordancia, en una situación descripta en la siguiente tabla:
Concordancia (énfasis) Discordancia (de-énfasis)
Barítono en la tesis
Oxítono en sílaba larga pre-pausal en la tesis
Barítono u oxítono en el arsis Oxítono no final en la tesis Tabla 0.1. Concordancia y discordancia según David (2006: 113).
Se puede ver rápidamente que las posibilidades descriptas son por lo menos insuficientes. ¿Qué sucede si hay un oxítono pre-pausal en tesis y un barítono (circunflejo, naturalmente) en arsis? ¿Qué si hay dos barítonos? ¿Qué si no hay acento en todo el pie? Por lo demás, la idea de que un oxítono no final en la tesis y un barítono en el arsis son idénticamente discordantes es insostenible (algo de lo que el autor es consciente, cf. p. 112). El sistema debe ser refinado si uno pretende hacer un estudio verdaderamente completo de la poesía, en particular si ese estudio incluye análisis cuantitativos. Para ello he propuesto en trabajos anteriores agregar una categoría, la de “no-concordancia”, que cubre los casos intermedios donde el acento no refuerza el ritmo pero tampoco lo contradice, y describir las posibilidades no en términos de las sílabas, sino en términos de los pies. Esto permite cubrir todos los casos y, aunque fuerza a tomar algunas decisiones axiomáticamente (por ejemplo, que dos barítonos en un pie deben ser clasificados como concordantes), facilita el análisis. El criterio de interpretación entonces será el siguiente:
Concordancia: Acento barítono u oxítono pre-pausal en la tesis, sin
importar la acentuación del arsis.
No-concordancia: Sin acento en todo el pie o sólo con graves u
oxítono no pre-pausal en la tesis.
Discordancia: Cualquier tipo de acentuación en el arsis sin acento en
la tesis.
Ahora bien, este sistema no tiene utilidad si no puede demostrarse su aplicación por parte de los poetas en el verso. Por ello, en este trabajo que pretende sentar las bases del análisis métrico-prosódico, esta descripción de las posibilidades no se presenta como un axioma metodológico, sino como una hipótesis que deberá ser corroborada. He dedicado a ello las sec. 2.2.1, 3.3.1 y 4.2.1. Notablemente, la situación no tiene que ser
la misma en todos los metros, y la hipótesis podría, por ejemplo, ser verificada para el hexámetro y el dístico pero no para el trímetro yámbico.
Es conveniente, por ello, tomar en cuenta un segundo enfoque sobre la relación entre ritmo y acento, que pone menos énfasis en la oposición entre las diferentes categorías y se dedica más bien sólo a describir las posibles combinaciones. Un enfoque semejante es el de Lascoux (2003), que parte también del objetivo de reconstruir el sonido de la poesía griega y comparte la idea de que para ello es necesario reconsiderar el rol del acento en ella. Pero, a diferencia de David, Lascoux propone un sistema de análisis basado en “figuras”, sobre la base de un enfoque fenomenológico del fenómeno musical. Más allá de este discutible fundamento filosófico (en particular y en general), la ventaja de la propuesta es que no se limita a distinguir entre situaciones positivas y negativas, sino que considera que todas las relaciones entre acento y ritmo sirven al poeta para crear un efecto:
Dado que sólo hay tres tipos de figuras posibles formadas por las posiciones respectivas del tono y del “tiempo fuerte”, a saber 1) la coincidencia de los dos, 2) la anticipación del tiempo por el tono 3) la prolongación del tiempo por el tono, propongo denominarlos:
- Intensio (…) - Retensio (…)
- Protensio NOTEREF _Ref460397528 \h \* MERGEFORMAT
El autor divide cada uno de estos tipos en sub-tipos, dependiendo de la ubicación de los acentos en el metro y de su tipo. Sin embargo, esta clasificación se basa en una teoría del acento que ignora la prominencia contextual de una parte de la contonación y, de hecho, el fenómeno del barítono en general (lo que virtualmente inutiliza la teoría). En la concepción que se utiliza aquí, pero también en la de Sauzet, Golston y David, no tiene sentido clasificar como retensio el ειδε de ἄ Il. 1.1, donde el barítono cae
exactamente en la tesis. Dicho esto, aunque la propuesta específica de Lascoux no resulte conveniente para el análisis de los metros, sus conceptos sí pueden resultar valiosos como alternativa al análisis de la concordancia. Es plausible pensar que en algunos casos los poetas no concebían la colocación de un acento en arsis como un simple desacuerdo entre ritmo y melodía, sino que utilizaban el desplazamiento para generar efectos prosódicos. Incluso podría pensarse, y esto será una hipótesis de trabajo,
que semejante desplazamiento se da regularmente a fin de marcar en cierta manera el ritmo de un verso como el trímetro yámbico (cf. sec. 3.3.1).