4. The simulation study
6.4 Implications for the physical therapy department
El mundo está permanentemente en proceso de cambio, como bien lo señala
Argüelles (1999) la cuestión es que el ritmo de este cambio se ha acelerado en los
últimos años; Sacristán (2001) lo apoya al señalar que nuestro tiempo está afectado
por cambios que alteran las circunstancias de nuestras vidas. Como lo señala Colom
y Nuñez (2001), educar es creer en las capacidades del educando. La educación
tradicional ha dejado de cumplir con las necesidades actuales del alumnado ya que
los contenidos del curso son académicos sin vincularse con las necesidades del sector
productivo. Rué (2002) señala que la educación es una forma de prever una respuesta a nuevas necesidades y exigencias. Debido a esta inflexibilidad se hace cada vez más
creciente el desarrollo de instituciones educativas que ofrezcan una educación a
distancia para que las personas, como lo menciona Lao y Gonzales (2005), que buscan una conveniencia educativa y flexibilidad puedan lograr con ella, sus metas
académicas sin descuidar otras actividades.
La educación como lo menciona Cardona (2001) tiene un gran reto para
reinventar sus metodologías docentes. Al respecto, Tobón (2006) menciona que se
tiene que replantear también el concepto de la relación alumno-profesor y construir
ambientes que favorezcan articulaciones entre el saber ser, el saber conocer y el saber hacer, ya que como lo muestra Barnett (2001) es necesario también impartir
habilidades transferibles a los estudiantes a fin de que puedan buscar un lugar en el
El profesor es el experto en la materia que realiza una asistencia permanente al
alumnado, la formación según Ramírez y Piña (2005) tiene sus raíces en la didáctica
y organización escolar. La presencia del profesor en la educación a distancia tiene un
gran impacto en el proceso educativo de los alumnos, por lo tanto, es necesario
desarrollar su capacidad como docente. No hay que olvidar sin duda que existen
profesores como lo menciona Tébar (2003) que se encuentran desmotivados y que
han perdido un prestigio social de su trabajo y que es importante y necesario
identificar las principales características del trabajo docente. Como lo muestra
Sacristán (2001), el profesor es y puede ser un factor de cambio. La tarea es crear en
los estudiantes un estado de curiosidad.
A diferencia de la educación presencial en donde el proceso de enseñanza-
aprendizaje se ofrece como lo señala Ramírez (2006) en un contexto y momentos
determinados donde el profesor interactúa cara a cara con sus alumnos; la educación
virtual según Echeverría (2000) es el proceso de creación de un mundo a través de un
sistema informático, Chan (2005) por su parte lo completa diciendo que la
virtualidad no es lo opuesto a la realidad ya que se ven en ella prácticas reales,
sentimientos e interacciones reales. Ramírez (2006) por su parte menciona que en la
educación virtual el profesor interactúa con sus alumnos asincrónicamente (en
tiempo diferido) a través de medios tecnológicos.
Dentro de la educación virtual hay una necesidad como lo menciona Peters
(2002) de pensar en educación de nuevo, volviendo a diseñar la enseñanza y el
aprendizaje, se requieren como dice Boral (1998) de especialistas formados en un sistema educativo en plena expansión que responda a las necesidades que la sociedad
mencionan que éstas ofrecen flexibilidad, variedad de especialidades, hay mayor
comunicación entre los alumnos los cuales pueden ser de diferentes partes del país y
del mundo lo cual enriquece el conocimiento.
En la educación a distancia el rol del profesor cambia, como lo menciona Tébar
(2003) se convierte en un mediador el cual debe tener un total protagonismo en la
construcción de conocimientos pues ayudan a cada alumno a despertar su potencial;
sin embargo, no todos los roles y competencias son como lo señala Aydin (2005)
esenciales para todos los profesores. De ahí la importancia de definir bien el rol y las
funciones del profesor tutor; por su parte Comellas (2002) agrega que la acción
tutorial es el proceso de atención, ayuda y seguimiento continuo de todo el alumnado en un contexto educativo.
Según Boza, et al. (2005) el tutor es el elemento integrador del grupo de alumnos que favorece el desarrollo de los miembros, pues en la actualidad, la
educación no termina con la obtención de un título, por ello es importante que el
profesor desarrolle ciertas competencias para apoyarlos en su aprendizaje.
Según Argudín (2006) el significado de competencias proviene del griego
Agon y se apoya en lo que la UNESCO ha definido como un conjunto de
comportamientos socio-afectivos y habilidades cognoscitivas, psicológicas, sensoriales y motoras que permiten llevar a cabo adecuadamente un desempeño o
una actividad. Por lo tanto las competencias son el resultado del desempeño de
Según De Allende y Morones (2006) las competencias pueden ser divididas en
competencias genéricas, o específicas de un campo de estudio. Por su parte Cejas
(2005) añade a la clasificación las competencias básicas como aquellas
fundamentales para vivir en sociedad. Hackett (2001) muestra que la competencia es
interna, externa, situacional y personal, está limitada por las percepciones de la
persona y requiere diversos estilos de aprendizaje.
En lo que respecta al profesor Zabalza (2003) señala que debe desarrollar la
planificación del proceso de enseñanza-aprendizaje, la selección, secuencia y
estructura de contenidos, una competencia comunicativa, manejo de nuevas
tecnologías, atención personalizada. Para Goodyear, et al. (2001) en el aprendizaje y
enseñanza en línea la comunicación es un factor importante para apoyar el proceso
educativo del alumno, dicha comunicación incluye formas sincrónicas y asincrónicas
de interacción.
Para efectos de la investigación se manejarán tres tipos de competencia en el
profesor: la cognitiva, la socio-afectiva y las competencias propias de la docencia.