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Implications of the sensitivity to crustal thickness and creep

3.6 Discussion

3.6.2 Implications of the sensitivity to crustal thickness and creep

Aquí conviene detenerse un momento a fin de bosquejar cuál era la propuesta social con que la Iglesia Católica pretendía oponerse no solo a la labor evangelizadora protestante, sino a todas las demás manifestaciones de la Modernidad que, para la década de 1930, ya se venían exteriorizando –aparentemente- en la sociedad colombiana. Dicha propuesta giraba en torno al reemplazo de la Organización Estatal y Social surgida en la Modernidad - basada en idearios tales como el individualismo, la economía de mercado, el voto universal, la libertad de cultos, entre otras doctrinas no ajustadas a la moral y dogma católicos- por un Estado y una sociedad organizadas jerárquica y orgánicamente en el marco del Modelo Corporativo.88

El Modelo Corporativo, también conocido como Corporativismo, se caracteriza por la organización funcional de la comunidad y la economía en donde éste se aplica. Por ordenamiento funcional, debe entenderse la estructuración de la sociedad y las instituciones gubernamentales de manera consecuente con los gremios y/o grupos económicos y profesionales presentes en una comunidad humana.89 En su vertiente confesional, este modelo de organización socio-económico y gubernativo, propuesto por el Papa León XIII durante el siglo XIX y retomado por el Sumo Pontífice Pio XI durante la primera mitad del siglo XX,90 se sustentaba en una visión condenatoria de la Sociedad Moderna – caracterizada por los máximos jerarcas católicos como “corrompida” por el sistema de gobierno y por los anti-valores emanados de “errores” tales como el liberalismo, la

87 i se considera, pues, en síntesis ese influjo profundo de la Iglesia Católica en la vida cristiana, en la

beneficencia de la cultura desde la instrucción primaria hasta la formación científica y filosófica y hasta la expresión de nuestra legislación nacional, se comprende cuan cierta es la afirmación de que nada ha contribuido tanto a la creación de nuestra nacionalidad, como la acción maternal de la Iglesia Católica. Y esa

a ió ha plas ado uest a a io alidad, po ue ha plas ado uest o a á te . Edua do Ospi a “.J., La iglesia atóli a la a io alidad olo ia a , -28.

88 Helwar Hernando Figueroa Salamanca, Tradi io alis o, Hispa is o y Corporativis o…, 167-189. 89 Félix Restrepo S.J., Corporativismo, (Bogotá: Ediciones de Revista Javeriana, 1939), 46-48. 90

Félix Restrepo S.J., Corporativismo…, -26. Helwar Hernando Figueroa Salamanca, Tradicionalismo,

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ilustración y el individualismo, y entre cuyos resultados pueden contarse acontecimientos tan lamentables en sí mismos y en sus consecuencias como fue el caso de la Revolución Francesa. En ese sentido, y por cuenta de sus propios “vicios”, la Sociedad Moderna se estaba viendo acorralada por el Socialismo “materialista y ateo”, por las crisis económicas, por las guerras y la inestabilidad política, entre otras enormes calamidades que, junto con los “errores modernos” que las habían propiciado, no solo amenazaban con destruir cualquier vestigio de “civilización cristiana” -desplazando a la “Santa Madre Iglesia” como administradora y fiscalizadora de la vida espiritual de los hombres en sociedad, cuestionando los fundamentos dogmáticos y morales cristianos, y reduciendo la autoridad del sacerdote católico al ámbito de la vida privada-, sino que también se percibía, desde la alta jerarquía eclesiástica en Roma, cómo el mundo de dirigía hacia un abismo por cuenta del inconformismo social y político latente en los países capitalistas debido a las injusticias “inherentes” al sistema económico imperante, todo lo cual tendría como corolario el estallido de revoluciones, desórdenes y demás manifestaciones de violencia generalizada.91 Ante este desolador panorama, la Iglesia Católica, encabezada por los Sumos Pontífices antes mencionados, propuso una suerte de “vía intermedia” entre la Modernidad -liberal, individualista y capitalista- y el Comunismo -totalitario y ateo: esa vía intermedia fue el Corporativismo.92

Para el caso colombiano, uno de los principales defensores del Modelo Corporativo fue el Sacerdote Félix Restrepo S.J. quien, por medio de múltiples conferencias y escritos, defendió las bondades de este sistema de organización social “natural”,93 en contraposición con otros sistemas políticos y económicos abiertamente contradictorios con los preceptos naturales -es decir, dispuestos por la Divinidad; así, para el Sacerdote Restrepo, el régimen o Estado Corporativo era el modelo de organización social en donde se ponía de manifiesto un equilibrio natural en las relaciones entre el capital y el trabajo al organizarse los patronos y obreros en Gremios profesionales -ubicados en la base del nuevo régimen- en donde, en vez de la llamada identidad de clase, se presentaba una identidad y solidaridad

91 Helwar Hernando Figueroa Salamanca, Tradi io alis o, Hispa is o y Corporativis o…, 152-176. 92

Félix Restrepo S.J., Corporativismo…, .

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profesionales y de oficios; por su parte los diversos gremios ocupacionales con afinidades ocupacionales se asociaban en Federaciones -localizadas en el grado intermedio del régimen- y estas últimas se agrupaban en Corporaciones -como grado superior de la organización social por oficios.94 De esta forma, según Restrepo, las diversas profesiones que componen el tejido social de un grupo humano se organizarían de tal forma que, en el ámbito económico, garantizarían el suministro de productos y servicios regulando al mismo tiempo la calidad y los precios de la producción; en el ámbito político, las organizaciones funcionales estarían en capacidad de nombrar a sus respectivos delegados al órgano legislativo corporativo en donde se promulgarían las leyes generales de la Nación -que no contravendrían las disposiciones intrínsecas de cada agrupamiento profesional, en donde las autoridades particulares de cada corporación se encargarían de dirimir los problemas entre sus asociados– todo lo cual, según Restrepo, no solo haría obsoletos a los partidos políticos, sino que también reduciría el papel del Estado al de simple garante del cumplimiento de las disposiciones internas de cada gremio así como de la normatividad general que regularía las relaciones inter-gremiales; en el ámbito comunitario, el Modelo Corporativo eliminaría las injusticias sociales, repartiendo las ganancias de la producción de manera consecuente con la labor desempeñada por los respectivos miembros del gremio, además de eliminar el peligro de la lucha de clases no solo por el hecho de que las “clases” como tal desaparecerían, sino además porque, al repartir la riqueza “equitativamente”, los “odios de clase” tenderían a desaparecer ya que cada uno de los agremiados obtendría lo que es “justo” de acuerdo con la labor que desempeña, lo cual debería ser más que suficiente para garantizarle condiciones dignas de existencia a cada uno de los miembros de la sociedad corporativa.95 En palabras de Félix Restrepo:

“La corporación desempeña, pues, en el Estado corporativo una triple función: hacia abajo,

hacia los lados y hacia arriba. Hacia abajo establece la paz y la armonía entre empresarios y trabajadores de un mismo oficio. Hacia los lados coordina unas profesiones con otras, en beneficio del bien común. Hacia arriba influye en la formación del gobierno, buscando en él la debida representación que deben tener los productores de la riqueza nacional según sus diversas

profesiones, e influye en la expedición de las leyes por medio de la cámara corporativa”96

94 Félix Restrepo S.J., Corporativis o…, 27-29, 34. 95

Félix Restrepo S.J., Corporativismo…, , -51.

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Llegado a este punto, quisiera precisar que, según lo expuesto por Félix Restrepo, existen dos tipos de Corporativismo: el Corporativismo de Estado, caracterizado por la imposición, a veces violenta, del Modelo Corporativo por cuenta de la iniciativa e intervención directa del Estado; y el Corporativismo Gremial, en donde la sociedad civil aboga por la adopción del Modelo Corporativo al convencerse de las bondades de ese sistema organizativo. Según Restrepo, este último es el sistema que defiende la llamada Escuela Social Católica.97 No obstante lo antes consignado, quisiera hacer énfasis en la necesidad de tener siempre presente que la visión, por demás bastante favorable, que el Padre Restrepo manifestaba sobre el Sistema Corporativo estaba fuertemente influenciada por la exaltación hacia una Edad Media idealizada,98 por aquel entonces muy en boga entre amplios sectores de la jerarquía eclesiástica, los cuales veían en el ordenamiento social de corte feudal una solución por demás legítima y deseable para las ingentes problemáticas puestas de manifiesto durante la primera mitad del siglo XX.

Llegados a este punto, se hace necesario recurrir a otras definiciones del Modelo Corporativo con el ánimo de entender mejor las implicaciones que, en su momento, llegó a tener el proyecto social de la Iglesia Católica en lo relativo a su implantación en Colombia, bajo la forma del Corporativismo Confesional como arquetipo económico, político y social, por lo que considero necesario abordar la temática en cuestión a partir de una definición no idealista de dicho modelo funcional, así:

“[El Corporativismo se define como] un sistema de representación de intereses en el que unidades constitutivas están organizadas en un número limitado de categorías singulares obligatorias, no competitivas, jerárquicamente ordenadas y funcionalmente diferenciadas, reconocidas o autorizadas (si no creadas) por el Estado, a las que se ha concedido un deliberado monopolio representativo dentro de sus respectivas categorías, a cambio de observar ciertos controles sobre la selección de sus dirigentes y la articulación de sus demandas y apoyos”.99

97 Félix Restrepo S.J., Corporativis o…, 35.

98 …la ostalgia ideológi a de u a Edad Media o u a so iedad feudal i agi adas… . E i Ho s au ,

Historia del Siglo XX (Barcelona: Crítica, 2000), 120-121. Citado en Helwar Hernando Figueroa Salamanca,

Tradicionalismo, Hispanismo y Corporativismo…, .

99Philippe “ hi tte , ¿Co ti úa el “iglo del Co po ati is o? , El Fin del Siglo del Corporativismo (Caracas:

Nueva Sociedad, 1998), 75. Citado en Helwar Hernando Figueroa Salamanca, Tradicionalismo, Hispanismo y

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Basado en la anterior definición, Helwar Figueroa distingue dos tipos de Corporativismo, a saber: el Modelo Corporativo Societal, en donde los gremios son autónomos en su funcionamiento y penetran al Estado; y el Modelo Corporativo Estatal, en el que los gremios son dependientes de, y están penetrados por, el Estado.100 A partir de esta conceptualización, Figueroa plantea la hipótesis según la cual, para el caso colombiano, lo que se presentó fue un proyecto de estructuración social y estatal a partir de la simbiosis de los dos modelos corporativos arriba descritos ya que, según el historiador, la interacción entre la estructura gubernamental colombiana y las élites sociales y económicas del país propició que, por una parte, determinadas corporaciones independientes del Estado Nacional, como la Iglesia Católica, se valieran de su posición hegemónica para presionar al establecimiento en aras de lograr de éste toda clase de prerrogativas y beneficios de diversa índole -jurídicos, administrativos, económicos, políticos; por otra lado, también se presentaron situaciones en las que, con el apadrinamiento del Gobierno Central - dominado por las élites político-económicas de la nación- se crearon gremios económicos y productivos que, al conglomerar a los más importantes representantes de los sectores más relevantes de la economía colombiana, acumularon el poder suficiente para actuar como grupos de presión en función de dirigir las políticas gubernamentales que tendían a afectarlos de una u otra manera –lo que fue posible no solo por el peso político y monetario de dichos gremios, sino por el hecho de que muchos de los más insignes representantes de la élite política colombiana, en los niveles nacional y regional, también eran miembros de las sociedades gremiales aludidas.101

Para cerrar este pequeño esbozo sobre el Corporativismo en Colombia, es menester precisar que, entre los años 1952 y 1953, el entonces Presidente conservador Laureano Gómez intentó llevar a cabo una reforma constitucional con el doble ánimo de revertir las reformas constitucionales “laicizantes” de 1936, a la vez que implantaba el modelo corporativo.102 Así, entre las modificaciones constitucionales planteadas por Gómez, por vía de la

100

Helwar Hernando Figueroa Salamanca, Tradi io alis o, Hispa is o y Corporativis o…, 153.

101 Helwar Hernando Figueroa Salamanca, Tradi io alis o, Hispa is o y Corporativis o…, 149-151, 154,

176-198.

102Ja es He de so , El P o e to de ‘efo a Co stitu io al Co se ado a de e Colo ia ,

Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura, Vol. 13-14 (1985): 277.

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denominada “Comisión de Estudios Constitucionales” y con el apoyo de la Iglesia Católica,103 estaba la restitución de los privilegios eclesiásticos derogados durante la “República Liberal” –reconocimiento oficial de la Iglesia Católica como “la de la Nación”, devolución de facultades fiscalizadoras sobre la educación, entre otros- además de establecer una organización social por medio del agrupamiento de los sectores productivos del país en gremios funcionales por medio de los cuales se posibilitaría la composición de un órgano legislativo corporativo que incidiría de manera más o menos importante en las políticas del Estado Central.104 Sin embargo, la reforma constitucional del presidente Gómez no pudo entrar en vigor debido a que su Gobierno fue derrocado por el llamado “golpe de opinión” liderado por el General Rojas Pinilla en 1953, lo que finalmente condenó a muchas de las disposiciones legales contenidas en dicha iniciativa tradicionalista al olvido.105