Dada la importancia de conocer como el aprendizaje es adquirido por parte del niño, en este capítulo se presentan los fundamentos de las diferentes teorías para tratar de explicar
como son adquiridas algunas competencias.
2.2.1. Las diferentes teorías de enseñanza en la educación
El conductismo dentro de esta investigación tiene una especial relevancia al haber influido
en las teorías del aprendizaje con sus conceptos como el reforzamiento positivo o negativo, ayudando a extinguir o generalizar ciertas conductas, estos conceptos han sido utilizados
dentro de la enseñanza, así como también el aprendizaje por ensayo y error y el aprendizaje por observación dentro de esta corriente influyeron dentro de la educación. Como una
respuesta al conductismo surge la teoría del aprendizaje social, la cual tiene un gran peso dentro de este estudio pues marca la importancia del contexto social en que se desenvuelve el
son detallados con mayor profundidad al ser los enfoques en los cuales está basado el
Currículum de High Scope y que ayudan a explicar el porqué y el cómo se desarrollan ciertas capacidades en los niños.
2.2.1.1. Teoría Conductista
La Psicología conductista está basada en la corriente filosófica del empirismo y surge en
los Estados Unidos de América como respuesta al subjetivismo y el abuso del método de la introspección por parte del estructuralismo y el funcionalismo. J.B. Watson (1920en Morris, 1987) iniciador del conductismo, propone una Psicología objetiva a través de una conducta
observable controlada por el ambiente, y ve el aprendizaje como respuesta a los cambios
efectuados en esta conducta observable; es decir, un análisis funcional de la conducta determinado por la relación entre los estímulos presentes y pasados y el comportamiento. La
escuela conductista desencadenó así diferentes tendencias encabezadas por autores como Tolman, Hull, Osgood, Skinner, Staats, Bijou, Baer y Bandura(citados en Chávez, 1996) y aunque todos tienen variaciones en cuanto a conceptos y principios metodológicos, todos
coinciden en la idea de que la conducta es el resultado de las contingencias ambientales; es
decir, que todo el comportamiento se aprende y si éste es aprendido entonces también es posible hacer cambios en él.
Las obras más relevantes del conductismo son las de Pavlov (1927 en Hernández, 1991), Watson (1920 en Morris, 1987), Skinner y Bandura (1977 en Morris, 1987). Pavlov (1927)quien estudió el condicionamiento clásico realizando experimentos con perros, consiguiendo que se
formara una asociación entre el sonido de una campana y la salivación estableciéndose un
condicionamiento ante el sonido. John B. Watson (1920) basado en los trabajos de
condicionamiento clásico de Pavlov (1927 en Hernández, 1991) comenzó a desarrollar una
que muchas actividades humanas podían explicarse como hábitos aprendidos y que las
actividades humanas más complejas son producto del condicionamiento respondiente, es decir, que dicha conducta está constituida por reflejos condicionados.
Otros autores siguieron investigando los procesos de aprendizaje y vieron que existían
otros tipos de condicionamiento. El condicionamiento clásico por el que se interesaba Watson (1920en Morris, 1987) consistía en asociar la respuesta que el organismo daba de forma innata con un estímulo para el cual originariamente esa respuesta no era la adecuada. En cambio en
el condicionamiento operante o instrumental estudiado por B. F. Skinner (1953 en Henson y Eller, 2000) la respuesta que está conectada con el nuevo estímulo no es un reflejo. Este tipo
de condicionamiento consiste en reforzar o premiar alguna conducta que el sujeto produce
espontáneamente y no reforzar otras conductas.
Skinner (1953) aportó el modelo de condicionamiento operante que permite el control, la predicción y la modificación de la conducta a través del control de estímulos con la teoría de
que la asociación entre la respuesta y el reforzador es temporal, se puede debilitar e incluso desaparecer si no se mantiene el reforzador durante un intervalo de tiempo. La conducta a la
que siguen consecuencias placenteras se fortalece, se repite y por lo tanto se aprende; la
conducta a la cual siguen consecuencias desagradables tiende a no repetirse y por ende no se aprende. Al proceso donde la respuesta se inhibe se le llama extinción, mientras que al
desplazamiento de la asociación respuesta-reforzador a otras situaciones que comparten
ciertas características similares se le llama generalización (Morris, 1987).
Se enfatiza este concepto del condicionamiento operante debido a que ha sido utilizado en
la Psicología del desarrollo para entender cómo se da la adquisición, el establecimiento, mantenimiento y modificación de algunas conductas en el desarrollo infantil, así mismo este
concepto se ha usado durante años por padres y maestros para enseñar a disciplinar a los niños con premios (reforzadores positivos) y castigos (reforzadores negativos).
Pero por muy complejas que puedan ser las conductas que pueden obtenerse mediante el
condicionamiento operante, el aprendizaje es prácticamente imposible si cada conducta necesitara irse modelando gradualmente y por ello se sugirió que los individuos adquieren
también muchas de sus conductas mediante la observación y la imitación, y fue así como A.
Bandura (1977 en Morris, 1987) propuso una teoría llamada del aprendizaje social, la cual se aleja del condicionamiento por ser demasiado lineal y mecanicista según este autor, apoyando que la explicación del comportamiento debe ser ubicada en términos de interacción permanente
y recíproca entre los determinantes cognitivos, comportamentales y ambientales.
Como una respuesta al conductismo y buscando explicaciones al origen del conocimiento
surgió así la teoría del aprendizaje social.
2.2.2.1. a) Teoría del Aprendizaje Social
Esta teoría es fundamental dentro de este estudio debido a que examina cómo aprenden los niños, mediante la observación, el modelamiento y la imitación de la conducta de los demás,
lo que permite entender más sobre las habilidades observadas en los niños dentro de la investigación y comprender un poco más sobre cómo éstas fueron adquiridas.
Los teóricos del aprendizaje social como Zimmerman y Kleefield (1977) y Bandura (1986 en Henson y Eller, 2000) afirman que en el ambiente cotidiano del aula prevalecen los
reforzadores sociales entre los que se encuentra el reforzador directo, el vicario y el autorreforzamiento. El primero ocurre durante el proceso de modelamiento o aprendizaje
observacional, el cual es un proceso por el cual se aprende a imitar la conducta de otro individuo; el segundo reforzador ocurre cuando se observa que se premia o se castiga a otros
por acciones particulares y, luego entonces se modifica la conducta propia como si se hubieran recibido en propia persona las consecuencias y, por último en el autorreforzamiento donde los
alumnos se refuerzan así mismos por cumplir las metas, normas o criterios personales que se
establecen.
Para Bandura (1986 en Henson y Eller, 2000) existen importantes procesos internos de
control y de organización del comportamiento, su teoría enfatiza que el aprendizaje está influido
no sólo por la experiencia de las cosas y las personas, sino también por la observación del funcionamiento de esas personas o cosas, él afirma que hay muchas situaciones en las que no es necesario hacer intentos previos o experimentar aprendizaje, basta con observar a un
modelo a lo que llamó modelamiento.
La aportación de Bandura para la Psicología del desarrollo Infantil, radica en demostrar la
importancia que tiene el aprendizaje observacional en conductas tanto agresivas, asertivas,
altruistas, etc; y la influencia que ejerce el aprendizaje por modelación en el proceso de socialización del infante, aprendiendo no únicamente conocimiento específico, sino también actitudes, conducta social, emociones, y muchas otras reacciones, como es el caso de las
habilidades sociales observadas en este estudio, que de acuerdo a este autor pudieran ser aprendidas por observación o modelamiento como parte de la convivencia con otros
compañeros dentro de cualquier ambiente educativo como puede ser un ambiente de
aprendizaje activo en el currículum de High Scope donde se observa la imitación de comportamientos y habilidades día a día.
Esta búsqueda por entender cómo se adquiere el aprendizaje, y cómo se pueden
desarrollar ciertas habilidades y actitudes, viene desde antes de la Segunda Guerra Mundial, donde el estudio de la Psicología cognitiva estaba restringido, Watson (1913en Henson y Eller,
2000) criticaba a los que estudiaban los procesos del pensamiento al afirmar que era imposible estudiar como piensan las personas, en ese entonces el enfoque psicológico era más
conductista que cognoscitivo. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial trajo la necesidad de que la gente realizara muchas destrezas con mayor rapidez y eficacia, y fue así como el
a la tarea de estudiar el desempeño humano y desarrollar mejores programas de
entrenamiento, a través de pensar en estructuras y procesos mentales, no directamente observables como lo exigía el conductismo y que dio inicio a la teoría cognoscitiva del
aprendizaje (Henson y Eller, 2000), la cual se describe a continuación.