Chapter 3: Technological Controls, Human Factors and
5.2 Importance of using an Integrated Approach to help improve Information
Los sondeos efectuados en las "Gunnbjom" (o Gunbiorn, etc.) por los servicios hidrográficos americanos y una "recodificación" en coordenadas modernas han permitido "restituir" ciertos croquis "p recoló niales" inexplicables y por lo general considerados como fantasías sin ninguna significación.
Gracias a esa "recodificación", se tomó entonces conciencia de que aquellos eran mapas que revelaban, por ejemplo, el detalle de las costas de América del Norte, desde Groenlandia hasta Alaska, así como desde Escandinavia hasta el estrecho de Behring. Se podía antes pasar por esas rutas marítimas puesto que figuran en esos documentos. Todo ello era sospechoso para nuestros "modernos" que sólo juzgan en función de lo que ven, de la situación presente.
Había otras razones que permiten ahora comprender por qué dichos mapas fueron incomprensibles durante todo el siglo pasado: hechos por marinos según otros marinos que no poseían brújula, lo que interesaba era el ángulo bajo el cual, desde el barco, se veía una costa determinada, una vez que había sido perfectamente reconocido un punto de referencia descripto. Fue ésta también la técnica utilizada por los portulanos de los siglos XV y XVI.
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Una de las más antiguas, al parecer, fue descripta, en un mapa, hacia 1606, por Cristian Friseo, y se la designa por su nombre. Dicho mapa sería copia de otro cuyo original habría sido acaso elaborado en Islandia varios siglos antes.
Está dedicado al rey de Dinamarca. Existen otros del mismo tipo, lo cual refuerza la idea de que todos son copia de un original desaparecido y con fecha absolutamente desconocida; cualquier especulación al respecto es pura fantasía y algunos autores no han dudado, gratuitamente, en atribuirlo a los vikingos. Otro mapa se encuentra en un texto que se ubica probablemente en 1605, escrito por Bjórn Jonson (1574-1655). Es éste también una copia y el autor manifiesta que ese mapa fue obtenido en el extranjero por Eriend Thordsen, sacerdote de la parroquia de Staden, Islandia, en 1568. Pero no se cuenta con ninguna indicación sobre el original. Se trata del denominado mapa de Albania "que está situada en sentido opuesto a Vinlanda la Buena y que en otras épocas los comerciantes llamaban Hibernia la Grande, o Irland Mikia".
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Dado que no conocemos el original, no podemos apoyar a ciertos autores que no dudan en remontar este mapa hasta los alrededores del año 800, lo cual es seguramente falso ya que la palabra Albania, que allí figura, es posterior al siglo XI; probablemente pertenece al siglo XII, y en la primera parte hemos visto el origen de ese nombre.
El mapa de Zeno habría sido vuelto a copiar en Italia en 1402, según el mapa prestado a Zeno por el obispo Henry de Garda cuando este último fue a las Feroé en 1394 debido al traslado del obispado de Islandia hacia una región menos afectada por el enfriamiento y por los seísmos de mediados del siglo XIV.
En dicho mapa figura, entre Islandia y Groenlandia, un archipiélago que quizás es el de las Gunnbjorn. Pero, habiendo sido vuelta a copiar en 1402 (otros dicen 1404) y publicado recién en 1558, se ha puesto en duda todo su valor; es por ello que no lo hemos mencionado en la primera parte.
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Los mapas de Friseo y de Thordsen se encontraban en los archivos diocesanos de la catedral de Skalholten en Islandia. Los archivos se quemaron en 1630 durante un incendio y poca cosa ha podido ser salvada. Desaparecieron además los documentos relativos a la actividad de la iglesia de Groenlandia transferida a Islandia a partir del siglo XIV debido al rigor del clima groenlandés en donde ya no quedaba ningún obispo. Parece pues que en 1394, cuando el obispado de Islandia fue transferido a las Feroé, éstas habrían sido antes la sede del obispo aunque sus servicios permanecieran en Islandia.
La catedral de Skalholten ¿estaba entonces privada de su obispo, quien se habría "replegado" hacia un clima más moderado? Pero se habían efectuado copias de aquellos dos mapas y de otro más, publicado en 1570 por Sigurdr Stephanson quien era entonces director de la escuela diocesana de Skalholt, lo cual confirmaría con certeza que se había mantenido cierta actividad episcopal en Islandia, que no todos los servicios habían sido trasladados. También se ha perdido la copia de Sigurdr Stephanson, pero la misma había sido reproducida por Thord Thorlakson en 1606. Esta lleva indicaciones sobre Helleland, Markiand, Winland. Un mapa, bastante próximo, del obispo Resen, sería de 1605. El mismo manifiesta haberlo elaborado a partir de mapas que se remontan a varios siglos antes, lo cual es vago.
Otro conjunto de mapas ha sido encontrado en las Feroé en 1508. El obispado de Groenlandia había dejado de existir oficialmente en 1377 y los archivos fueron transferidos a Islandia de donde, al menos en parte, pasaron a las Feroé cuando la residencia del obispo fue llevada de Islandia a las Feroé en 1394.
Todos estos mapas no llegaron a nuestro conocimiento hasta mucho después de los viajes hacia el San Lorenzo, lo cual confirma que las rutas marítimas hacia esa región nada deben a esos mapas. Juan Caboto, Verrazane, Cartier sabían muy bien hacia dónde se dirigían y el ingeniero americano Mallery, con respecto a cartas antiguas, evoca el viaje de J. Cartier: "following a route suggested to him by Bretón fishermen..." Para Mallery, esta ruta era conocida por los pescadores bretones mucho antes de Colón y el estudio de los mapas antiguos fue para él una sorpresa. Dicho investigador pensaba que, habiendo sido todos encontrados en países nórdicos, le iban a revelar la ruta de los vikingos cuando él emprendiera la tarea de descifrarlos. Pero, tenía la impresión de que
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estaba descubriendo que esos documentos eran celtas y escribió: "To my surprise, these charts aiso reuealed the startiing fací another white people, the Celts, were crossing the Atlantic before the Vikings and more than eighteen hundred years before Colomb". (Para mi sorpresa, esos mapas revelaron además el asombroso hecho de que otro pueblo marítimo blanco, los celtas, había cruzado el Atlántico antes que los vikingos y más de 1800 años antes que Colón.) Pero aquí Mallery extrapola y 1800 quizás sea un lapsus. O si no se refiere a fechas, obtenidas con carbono 14, de los denominados hornos celtas encontrados al este de los Estados Unidos, hornos a los cuales consagra un largo capítulo de su obra (el cual me fue comunicado por Paul-Emile Víctor). El hecho de atribuir hornos a los celtas exigiría una confirmación; nunca he podido confirmar esas afirmaciones.
Aun cuando haya sido por distracción que el autor escribió "eighteen" en lugar de "eight", la reserva sigue siendo la misma. Seguramente se puede pensar que 800 años antes de Colón los bretones se dirigían a América, pero no es más que pura especulación atribuirles mapas de aquella época. Ningún documento permite decir que elaboraran mapas en los siglos VI y VII, ni siquiera en los siglos siguientes. Por el momento, no se ha conocido ningún mapa auténticamente bretón anterior al siglo XVI (lo cual no quiere decir que no hubieran existido).
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Consideramos poco interesante, para lo que nos ocupa, detenernos en los mapas cuyos originales ubicamos con certeza en el siglo XVI. Por ejemplo, el "mapa" de Verrazane es más un croquis panorámico que un mapa. En cambio se trata efectivamente de un mapa el que fue elaborado en Bretaña, en Conquet, por el "hacedor de mapas" G. Brouscon en 1543 para Francisco I, según los viajes de J. Cartier, en donde, recordémoslo, el San Lorenzo es denominado San Francisco. Este mapa es un planisferio, actualmente propiedad de un coleccionista americano y cuyo negativo poseemos. Presenta numerosos detalles interesantes que han sido destacados por el doctor Desjardins, fallecido en la actualidad, en una pequeña obra en donde muestra la significación de las rosas de los vientos que figuran en ese mapa, posición e indicaciones de ningún modo arbitrarias y que él -analiza.
Diversos mapas elaborados durante el siglo XVI, e incluso más tarde, y de los cuales contamos con reproducciones en colores, indican islas que no existen. ¿Es el resultado de confusiones entre datos transmitidos por los navegantes? Fáciles confusiones debidas a la incertidumbre sobre las longitudes, hasta la invención del cronómetro, en el siglo XVIII. Pero también, probablemente, porque se ha seguido representando, sin localización 'precisa, islas que luego han desaparecido en los cataclismos. Recordemos que en el extremo de Bretaña las regiones costeras se han hundido, desde fines del siglo V hasta comienzos del VIII de nuestra era, entre 5 y 11 m, en partes; de lo cual surgió una profunda modificación de las costas o de la superficie de las demás islas. Este fenómeno se ha reproducido también más al norte, a lo largo de las costas de Irlanda y Escocia. Así es como diversas tradiciones irlandesas, escritas hacia fines de la Edad Media, dan cuenta de una isla Flanchair, en relatos que se refieren a los siglos IV y V, ubicada entre Irlanda y Escocia. Ciertos textos hagiográficos, a través de algunas indicaciones, permiten afirmar que otras islas, hoy desaparecidas, se encontraban al oeste de las actuales islas Hébridas.
Desconfiemos pues de la cartografía del siglo XX transpuesta en relatos que se remontan a 1000 años o más, e incluso a 700 años para el noroeste del Atlántico. Veamos algunos mapas auténticamente anteriores al primer viaje de Colón. Sólo damos cuenta de los mapas relativos al noroeste del Atlántico. El de Hereford sería el más antiguo: hacia 1280; pero no indica nada sobre esa región, así como tampoco los mapamundis del siglo XIV
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tales como los de Minorita, Vesconte, etc., y es por olio que es inútil detenernos demasiado.
Un mapa de El Edrisi. Aun cuando no se refiera a América, sino a Islandia, nos ha parecido de utilidad detenernos un poco en un mapa mal interpretado y que ha sido útil a Piri Reís en el siglo XVI. Contamos con la reproducción en colores de un fragmento de un mapa publicado en 1150 por el gran navegante y geógrafo árabe El Edrisi (también se escribe El Idrisi, Al Idrisi, etc., dado que las vocales no se especifican en la escritura árabe). Este vivió entre los años 1100 y 1180. Nacido en Marruecos, realizó lo esencial de su obra en Bairam, Palermo, que era la capital del rey normando Roger de Sicilia, reino creado en 1130 por la fusión del reino de Ñapóles con el reino de Sicilia (de allí el nombre de reino normando de las Dos Sicilias). En aquella época, las relaciones de los países nórdicos con Groenlandia eran muy intensas. Los normandos de Sicilia, en contacto con los del Mar del Norte, estaban por lo tanto muy al corriente de todos los viajes al norte de Europa, lo cual permitió a El Edrisi elaborar mapas de esa región según los documentos o las indicaciones verbales de los noruegos. Sus mapas alcanzan a 70 y figuran en Tabula itineraria edrisiana. Para sus mapas, adoptó la proyección cilindrica, más tarde retomada por Mercator, aunque ya utilizada en la antigüedad. Dividió a la tierra en 7 "husos" limitados por meridianos y cada parte entre dos meridianos fue dividida en "regiones" por 10 paralelos, de lo cual surge un mapa del mundo conocido en 70 hojas.
Para algunos, una de esas "regiones" eran una península o una parte de una isla. Esta ha sido llamada Eslandia. Pero las inscripciones están en árabe y esta interpretación es moderna. Hay algunos que han asimilado esta consonancia a Estonia, que es también una península, rodeada de algunas islas, tal como en el mapa de El Edrisi. Pero es necesario desconfiar de las analogías fonéticas, bastante poco precisas por otra parte, y tenemos la convicción de que se trata de "Esland", Islandia, en tanto que en árabe algunos traducen por "Reslanda". Nuestra localización se apoya en dos motivos: una de las islas vecinas a la costa lleva el nombre de isla del "Culto del Fuego"; ¿no será ese un indicio a favor de una isla poseedora de un volcán en actividad? ¿Y no será una de esas islas descriptas como anegadas más tarde, en el siglo XIV, cuando se hundió el volcán en el mar? Esto ya lo hemos visto. Ahora bien, en Estonia no hay nada similar y, además, esta región es llana. Y El Edrisi hace figurar, en forma oblicua, al centro, una cadena de montañas, lo cual es exactamente
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el caso de Islandia. Otros índices tales como los cursos de agua estarían además en favor de Islandia, así como un lago y la presencia de varios volcanes. Por otra parte, el parecido con el sudoeste de Islandia es grande, desde Cata a Eyrarba y Reykjaness y no olvidemos que la cartografía actual es diferente de lo que era para aquella región en el siglo XII. Además, he realizado un encuadre del mapa de Islandia, para esta parte de la isla, basándome en el mapa de El Edrisi y tomando puntos de referencia comunes a fin de tener la misma escala para los dos croquis y la identidad de los lugares surge con toda evidencia (para estos croquis consultar el libro de Brandan, en la misma colección).
Vemos de este modo que en el siglo XII habían sido elaborados mapas nórdicos. El de El Edrisi parece ser el más antiguamente autentificado. No deja de tener interés señalar que en la obra de El Edrisi, Descripción del Mundo, se encuentra una alusión a la "Gran Irlanda" (Irland ad Mikia) que él llama "Irlandah al Kabirah" (? ), lo cual muestra que América era conocida por él, y lástima que no se haya podido contar con un mapa de él sobre la región.
¿Un mapa de Vinlanda autentificado? El hecho de que Vinlanda sea conocida, al menos de nombre, en Europa, no deja lugar a dudas, ya que hemos visto que aquélla es mencionada por Adán de Bremen antes de 1070 en su manuscrito Description insularia aquilonia (recordemos que Bremen dependía en ese entonces de la Gran Dinamarca la Dacia), pero dicho autor no ha hecho ninguna descripción de aquellas tierras, ni ningún mapa. Dice: "... unam . . . quae dicitur Windiand. . .". Los mapas de las islas norte del Atlántico atribuidas a Adán de Bremen sus elaboraciones posteriores confeccionadas según las escasas indicaciones de posición que él proporciona, indicaciones poco precisas que el autor ha podido dar libre curso a su fantasía y ubicar a esas islas en cualquier lugar. Adán de Bremen manifiesta que más allá de las islas más nórdicas tales como Groenlandia, las tierras son inhabitables, cubiertas por masas de hielo y niebla. Cita además al País de los Hombres Blancos, sin entrar en detalles. Constituye, sin embargo, un importante dato que certifica la presencia de los blancos en América a través de un documento incontestable.
Ningún documento gráfico auténtico anterior al siglo XVI y en donde figurase Vinlanda ha llegado hasta nosotros, pues sólo se contaba con copias posteriores de originales desaparecidos. Sin embargo se cuenta con
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originales del siglo XV que representan a Groenlandia. Citemos los mapas de los germanos (Germanus), Nicolás (hacia 1466) y Marcelo (hacia 1482). Estos parecen inspirados en el del danés Clavus, confeccionado entre 1424 y 1430, al parecer. Este mapa se ha perdido pero su existencia se halla autentificada por un manuscrito de Viena. Es bastante cercano al de Zeno que habría sido copiado en 1404 (o 1403) según un documento anterior (la autenticidad del mapa de Zeno ha sido puesta en duda sin pruebas suficientes, a nuestro parecer). De todos modos, se puede admitir que todos esos mapas provendrían de un prototipo anterior correspondiente por lo menos al siglo XIV, pero ninguno de ellos indica a Vinlanda. Existen tierras al oeste de Groenlandia indicadas en el mapa de Zeno. Mercator ha pensado que podría tratarse de la Tierra de Baffin, conocida cuando fue publicado el mapa de Zeno en 1558.
En cambio, mapas posteriores como los de Stephanson (fechado en 1570, aunque se piensa que ha sido antedatado y que correspondería a 1590), de Resen (1605), de Thorlakson (1606), etc., en donde figuran Helleland, Markland, el Promontorium Winlandiae parecen haber sido confeccionados según un prototipo común. Tienen un aire familiar con las costas sólo indicadas, y trazadas, para esas regiones, con Groenlandia, a lo largo del borde izquierdo de la hoja. El obispo Resen afirma haber contado con mapas que se remontaban a varios siglos. Pero como nunca ha sido encontrado ningún original, algunos espíritus, siempre negativos, concluyeron que Resen mintió, que su mapa es una falsificación. Nosotros hemos de ver que es conveniente dejar tal juicio de lado.
Dado que no se poseía ninguna copia efectivamente anterior al viaje de Colón, los negadores sistemáticos no dejaban de decir que todos los mapas de América, presentados como anteriores al siglo XVI, eran falsificaciones, compuestos para las necesidades de un relato. Un nuevo hecho ocurrió en 1957, fecha en la cual fue hallada, en un negocio de antigüedades, la copia de un manuscrito de Vincent de Beauvais. Este manuscrito fue comprado en 1958 por la universidad norteamericana de Yaie que lo hizo objeto de un estudio sistemático y que notó que en ese manuscrito se hallaba un mapa cosido, el cual, a primera vista, no había llamado la atención, y cuya importancia se hizo rápidamente evidente.
Recordaré brevemente que Vincent de Beauvais, nacido entre 1190 y 1200 (1195 ± 5), murió poco antes de 1264 (1262 ±1). Este dominicano es célebre por su obra Speculum majus (el Gran Espejo) que es la más
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completa de las enciclopedias del conocimiento científico en el siglo XIII. Esta magna obra está dividida en tres partes (se le atribuye, equivocadamente, una cuarta parte, Speculum mora/e). La primera parte, Speculum naturale (el Espejo de la Naturaleza) describe las ciencias de la naturaleza. La segunda Speculum doctrínale es un texto de teología y de filosofía. La tercera, Speculum historíale (el Espejo de la historia) es la historia del mundo, de la creación, en 1250, lo cual lleva a pensar que esta obra fue terminada en ese año. Compuso una epístola de consuelo para el rey de Francia, Luis IX (San Luis), de quien él era su lector, en ocasión de la muerte del hijo mayor del rey (1260). Speculum majus fue impreso por primera vez en Estrasburgo en 1473, luego en Augsburgo en 1474, Speculum historíale fue traducido al francés a partir del siglo XIV por Jean de Vignay y son sobre todo copias de Speculum historíale las que han llegado hasta nosotros.
Otro elemento histórico: en 1241, los mongoles (llamados tártaros) se encuentran en Polonia, Silesia, Hungría. Estos han anunciado que se apoderarán de toda Europa. El papa Inocencio IV, inquieto, y residiendo en ese momento en Lión, envió a una misión de hermanos franciscanos ante el rey de los mongoles, en Karakorum, a fin de disuadirlo de continuar su conquista, sus masacres. Esta misión fue dirigida por Carpini, más conocido por su nombre francés: Jean du Plan de Carpin, o Jean du Plan. Partió hacia Lión en 1245. Volvió en noviembre de 1247 y transmitió su informe al papa. Este último, inquieto por ese documento que mostraba la importancia del imperio tártaro, envió a Plan de Carpin, a comienzos de 1248, ante San Luis a fin de comunicarle dicho informe y de disuadirlo de partir hacia la 7a. cruzada que preparaba, pero que de todos modos llevó a