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2.4 Overview of Main Contributions

3.1.1 Index tree based access methods

La situación de Afganistán es extremadamente compleja producto de su propia idiosincrasia y de las actuaciones externas. Si nos centramos en el ámbito interno, es conveniente recordar las rivalidades étnicas, los radicalismos religiosos, la agudización del terrorismo, la fragilidad del Estado, la economía del opio, la fortaleza de los talibán, el subdesarrollo generalizado, etc., que contribuyen a la atomización de los problemas. Estamos ante una tierra indómita, siempre codiciada pero nunca dominada por las potencias regionales, de aquí que podamos afirmar que la ubicación estratégica de Afganistán es causa de la situación del país, a la vez que pieza clave en la estabilización regional. Asimismo, la diversidad étnica y las innumerables formas de Gobiernos por las que ha pasado el país, hacen de Afganistán un espacio con compleja estabilidad113.

Socialmente, la población esta sumergida bajos uno de los peores indicadores de desarrollo del mundo114 (Tabla 1). Además, la violencia contra las mujeres continúa siendo extrema, sistemática y generalizada, con el añadido de que tienen que arreglárselas en las condiciones de supervivencia extremas que ésta conlleva115

. Las condiciones de vida sigue estando en condiciones de infrahumanidad y apenas eran consideradas seres humanos.

113

GONZÁLEZ DEL MIÑO, Paloma, “Guerra en Afganistán: ¿seguirá Hamid Karzai al frente del

Gobierno?”, Safe Democracy Foundation, 30 de marzo de 2009.

114

Según el Informe sobre el Desarrollo Humano (IDH) elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) de 2006, Afganistán ocupa el puesto 176 sobre 179 países que se realiza el informe. Cabe decir, que dada la situación del país, el PNUD no ha podido elaborar informes de IDH de Afganistán en los años posteriores.

115

URRUTÍA, Carmen, Afganistán hoy: situación social, política, laboral de las mujeres en la

era post-talibán, Plataforma por los Derechos Humanos de las Mujeres, 27 de junio de 2003,

en, http://www.consejomujeresmadrid.org/Upload%5CDOC125_afganistan.doc [Consulta: 9/2009]

Para la gran mayoría de ellas, su vida cotidiana no ha cambiado, estando obligadas a vivir invisibles, mudas y sumisas.

Tabla 1: Indicadores políticos y sociales de Afganistán (2008)

Nombre oficial República Islámica de Afganistán

Capital Kabul

Superficie 652.225 km2

Población 27.538.900

Crecimiento de la población 4,6%

Tasa de crecimiento de la población 4,77%

Densidad de población 42,12 hab./km2

Población emigrada 3.000.000

Población nómada 1.500.000

Censo oficial de 2009 26.528.325 Hab.

Distribución de población - Población urbana 23% - Población rural 77% Esperanza de vida - Total 46 años - Femenina 46,1 años - Masculina 45,9 años

Tasa de mortalidad infantil 149 fallecidos por cada 1.000 nacidos vivos

Tasa de alfabetización - Total 63% - Masculina 48,4% - Femenina 78,1% Religión - Musulmanes 99% - Musulmanes sunníes 84% - Musulmanes chiíes 15% Otras o ninguna 1% Composición de la población Pastunes 50% Tayikos 25% Hazaras 9% Uzbekos 9%

2.2.1 Una sociedad atomizada: organización territorial y composición étnica116

La composición étnica de Afganistán es muy diversa. Este hecho ha sido un condicionante más para la ausencia de una identidad nacional, el establecimiento de un marco legal general y una situación política estable. La mayoría de la población pertenece a las etnias pastún y tayika, siendo de carácter minoritario las restantes. La gran diversidad del país es el resultado de las innumerables etnias que se han establecido por el territorio a lo largo de su historia, teniendo, cada una de ellas, unas características muy diversas.

En primer lugar, siendo la más mayoritaria (Figura 1), los pastunes (también llamados pakhtunes o pashtús) que, además, han dominado la escena política del país desde el siglo XVIII y han sido considerados como los fundadores del actual Estado afgano117. Se concentran en el este y el sur del país aunque se encuentran numerosos núcleos pastunes en otras provincias de Afganistán y Pakistán. Musulmanes sunitas y de origen indoeuropeo, los pastunes se dividen internamente en tres confederaciones compuestas de tribus, subdivididas a su vez en clanes. No forman un grupo homogéneo y son frecuentes las rencillas entre ellos y entre clanes de una misma tribu, disputas que se transmiten de generación en generación. Esta etnia no es exclusiva de Afganistán y se calcula que unos doce millones viven en Pakistán118

, donde reciben el nombre de patanes. Su estructura social se basa en el pastúnwali, código tribal, por el cual, es requerimiento absoluto la adhesión a un número de costumbres establecidas.

Los pastunes, a ambos lados de la Línea Durand, comparten una antigua identidad social y cultural que se remonta al menos al reino Pakti mencionado en los escritos de Herodoto y posiblemente a fechas anteriores. Cuando un

116

Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Datos de 2005. 117

Véase La Vanguardia, “Hemeroteca de nuestra historia 1881-2005” Las etnias de

Afganistán, La Vanguardia, Barcelona, 2002.

118

crítico punjabí preguntó en 1975 a Wali Khan, el líder del Partido Nacional Awami, si era “primero un musulmán, un paquistaní o un pastún”, Wali Khan dio una respuesta que ha sido citada muchas veces: “un pastún de 6.000 años, un

musulmán de 1.000 años y un paquistaní de 27 años”119

. Se han encontrado inscripciones del siglo VIII en un idioma precursor del pastún120.

Figura 1: Distribución étnica en Afganistán121

Los pastunes se dividen territorialmente en tres grupos principales: a. los que viven en las zonas montañosas en la frontera entre Pakistán y Afganistán, que son trashumantes y por esto no reconocen la imposición de las fronteras artificiales: se trata de las tribus afridi khatak, orakzai, gangas, wazir, mashud y

turri122

; b. los que viven en las mesetas y planicies de Afganistán dedicados principalmente a la agricultura, siendo las tribus principales la durrani o abdali y

119

Op. cit., HARRISON, Selig, S. 120

En los siglos XI y XII, Rahman Baba y otros poetas escribían canciones folclóricas que siguen siendo populares en la actualidad y, a mediados del siglo XVII, Khushal Khan Khattak había desarrollado lo que hoy en día se considera como el estilo clásico de la poesía pastún. 121

Gráfico elaboración propia. 122

BLANCARTE J, Roberto, Afganistán. La revolución islámica frente al mundo occidental, El Colegio de México, México, 2001, p. 28.

50%

25%

9% 9% 7%

la ghilzai; y c. los que habitan en las planicies de Peshawar, principalmente de la tribu yusufai en el territorio de Pakistán123

.

Hay de dos a tres docenas de tribus pastún, dependiendo de la forma de clasificarlas, divididas en cuatro grandes agrupaciones: los durranis y los ghilzais, concentrados en Afganistán; las llamadas tribus independientes, a ambos lados de la Línea Durand; y varias tribus, tales como los khattaks y los bannuchis, centrados en la Provincia de la Frontera Noroeste (NWFP). En este sentido, Richard TAPPER opinaba que, “A pesar del conflicto endémico entre los distintos grupos pastún, todos ellos saben desde hace tiempo que la noción de la unidad étnica y cultural de todos los pastunes es un complejo simbólico de gran potencial para la unidad política. De todos los grupos tribales de Irán o Afganistán, los pastunes han tenido probablemente la ideología de linaje segmentario más explícita y dominante del modelo clásico expresada no sólo

en genealogías escritas sino en la distribución territorial”124

.

La mención de las diversas tribus tiene su razón de ser, ya que muchas veces las luchas intertribales han dado origen a conflictos que luego adquieren otro carácter. Por ejemplo, en ese sentido vale la pena mencionar que Babrak KARMAL125

, pertenecía a la tribu durrani, mientras que Hafizullah AMÍN y Mohammed TARAKI126

eran de origen ghilazai127

. Por otro lado, la diferenciación entre los pastunes de las planicies y de las montañas también es importante, ya que estos últimos jamás se han sometido al poder central, ya sea afgano o pakistaní, y han garantizado la permeabilidad de la frontera, lo

123

DUPREE, Louis, Afghanistan, Princenton University Press, 2ª Ed, Princenton, 1980, p. 1. 124

TAPPER, Richard, The Conflict of Tribe and State in Iran and Afghanistan, St Martin’s Press, Nueva York, 1983, en Op. cit., HARRISON, Selig S.

125

Secretario General del Partido Democrático Popular de Afganistán y Presidente del Consejo Revolucionario en 1978.

126

Ocuparon los mismos puestos en junio de 1978 y diciembre de 1979 respectivamente. 127

que actualmente hace más fácil el tránsito de refugiados y rebeldes128 , así como, de elementos insurgentes.

A parte de su predomino numérico, los pastunes lograron durante mucho tiempo establecer su primacía política sobre otras etnias del país. Este fenómeno tiene sus orígenes en la conquista de las regiones que hoy en día constituye Afganistán. La supremacía es tal, que incluso, algunos observadores europeos se referían a los pastunes como los “verdaderos afganos”129. Esta supremacía ha sido la causa de conflictos internos del país, lo que también significa que, el proceso de penetración y dominación ideológica mediante la imposición de patrones culturales, ha sido implementado en forma compleja y poco eficaz en la sociedad afgana.

Los pastunes han dominado la esfera de poder político gracias a su sentimiento de identidad nacional. A este respecto, León B. POULLADA advierte que “desde que Ahmad Sha DURRANI se posicionó como reino afgano, los no pastunes han resentido la dominación pastún. Revueltas armadas e insurrecciones entre los hazaras, uzbekos, e incluso los tayikos han tenido lugar. Para muchas tribus no pastunes, el mero término denotado ciudadanía nacional “afgana” ha sido sinónimo de “pastún”. Este sentido de alienación tribal ha goleado a las mismas raíces de todos los esfuerzos para

construir un Estado-Nación unido”130

.

En segundo lugar y, ligeramente inferiores en número a los pastones (Figura 1), se encuentran los tayikos que habitan mayoritariamente, en el nordeste y en el oeste del país. Además, un buen número reside en la capital, Kabul. En realidad, los tayikos tienen orígenes persas del Asia Central, con la

128

BLANC, Jean-Charles, “Des puples afganis au peuple afgani”, Les Temps Modernes. Vol. XXXV, num. 408-409, julio-agosto, 1980, pp. 20-57.

129

FRASER-TYLER, W.K, Afghanistan; A study of Political Developments in Central and

Southern Asia, Oxfors University Press, Lonndon, 1958, p. 48.

130

POULLADA, León B, Reform and Rebelion in Afghanistan, 1919-1929; King Amamullah´s

diferencia de que pertenecen al Islam sunita, salvo una minoría que practica el chiísmo. Población sedentaria procedente de la meseta iraní, los tayikos no cuentan con una estructura social específica, pero el hecho de no estar repartidos entre tribus, ha permitido evitar las rivalidades internas en el seno de la etnia, a diferencia de los pastunes. Los tayikos son comerciantes en bazares y poseen los niveles más altos de educación. Esto, les ha permitido dominar los altos cargos del clero, la administración, las universidades y las profesiones liberales. La enorme influencia política de los tayikos, les ha conducido frecuentemente a enfrentamientos con el poder pastún. Únicamente en dos ocasiones, en 1929 con el rey HABIBULLAH II y en 1992-1996 con Burhanuddin RABBANI, han sostenido la dirección del país.

La tercera minoría de Afganistán en importancia son los hazaras, que representan alrededor del 9% de la población (Figura 1) y que se concentran en las provincias centrales de Afganistán, representando en esta zona el 80% de sus habitantes131 y, pese a constituir casi un quinto de la población del país, no están considerados como auténticos afganos. Esta región, denominada Hazarajat, es un área montañosa, lo que ha facilitado que los hazaras vivieran relativamente aislados y gozaran de una independencia casi absoluta hasta el siglo XIX132

. Musulmanes chiítas en un país aplastantemente sunní, los hazaras tienen fama de trabajadores, pero desempeñan las tareas que ninguna otra etnia quiere. Sus rasgos asiáticos (ojos rasgados, nariz chata y grandes pómulos) los marginan y se les considera, sobretodo por parte pastún, como una casta inferior133

.

131

Véase MOUSAVI, Sayed Askar, The Hazaras of Afghanistan: An Historical, Cultural,

Economic and Political Study, Curzon Press, Londres, 1998.

132

POULLADA, León B, p. 45. 133

ZABRISKIE, Phill, “Los otros afganos” en National Geographic, España, febrero de 2008, p. 78.

Con los talibanes en el poder, los hazaras eran considerados como infieles, como seres infrahumanos, ajenos a ellos134

. Actualmente, la provincia de Hazarajat es una de las más seguras de Afganistán y casi no se ve en ellas campos de adormidera que predominan en otras provincias. Con el Gobierno de KARZAI, los hazaras pueden acceder a las universidades, trabajar en la administración pública y a otras vías de progreso que durante mucho tiempo les estuvieron negadas. Uno de los vicepresidentes del central es hazara, como también el parlamentario más votado y la primera mujer gobernadora del país.

Los hazaras hablan un dialecto del persa y son musulmanes chiítas duodecimanos, a excepción de una minoría que practica el sunismo y otra el chiísmo septimano. El origen de los hazaras nos es desconocido, si bien se les ha querido ver rasgos típicos de los mongoles y se afirma que son descendientes de los soldados de Genhgis KHAN135, aunque otras hipótesis señalan un origen turco. La teoría más plausible y, la más aceptada hoy en día, es que los hazaras proceden de una mezcla de grupos mongoles con poblaciones persas y turcas.

Otra minoría importante son las etnias turcas (alrededor del 12%), muchas de ellas, estrechamente emparentadas con las poblaciones de las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central. Dedicados históricamente a actividades agrícolas, la mayoría de estas etnias se concentran en el llamado Turkestán afgano, que comprende la región al sur del Amu Darya, a excepción de Badakhshan, y con el Hindu Kush como frontera sur. Las etnias turcas han sido, en su mayoría, pioneras en cuanto a la aparición de industrias se refiere y actividades empresariales en el país, básicamente en el sector del textil, gracias al cultivo del algodón.

134

Los talibanes, de etnia pastún, tenía un dicho sobre las etnias de Afganistán distintas de la

pastún; “Los tadzhic a Tadzhikistán, los uzbecos a Uzbekistán y los harazas a goristan”, es decir, los tayikos a Tajikistán, los uzbecos a Uzbekistán y los hazaras al cementerio. 135

DAVYDOV, A. D, “The rural Community of the hazaras of Central Afghanistan”, Central Asian Review, Vol. XIV, nº 1, 1996, pp. 1-57.

Dentro de las minorías turcas, destacamos, en primer lugar, a los uzbecos que son, dentro del origen turco, el más importante del país (9%) y, situados geográficamente, al sur del Amu-Darya donde llegaron en los siglos XVI y XVII, ocupando las fértiles llanuras del norte de Afganistán. La agricultura (en general trigo, maíz y algodón) y la artesanía son la base de su economía y en ambos casos los uzbecos han demostrado que son capaces de adaptarse a técnicas modernas de trabajo136. La aparición de la industria en Kunduz, por ejemplo, se debe a la iniciativa uzbeca.

Muchos de ellos tienen un alto grado de educación, lo que les ha permitido ascender en la sociedad afgana. Los uzbecos se distinguen de otras poblaciones turcas por su ropa, vistiendo largos caftanes, que reciben el nombre de chapan, con pequeños turbantes y largas botas de cuero. La mayor parte de los uzbecos son sedentarios aunque una minoría practica todavía el nomadismo. Estos últimos son más bien seminómadas y, a diferencia, de los primeros, conservan todavía sus origines tribales137. Los uzbecos han gozado desde comienzos del siglo XX de una buena posición en la sociedad afgana pero, raramente, se han enfrentado al poder central, siendo prueba de ello, su apoyo a la resistencia durante el conflicto contra la URSS.

Por otro lado, pero dentro de las etnias de origen turco, los turkomenos se concentran en la parte noroeste del país, donde se dedican al cultivo de trigo y sorgo, destacando otras actividades importantes como el pastoreo de ovejas y cabras. Conocidos históricamente por su bravura, la mayoría de turkmenos llegó a Afganistán después de la revolución rusa de 1917138

. Son una población de base tribal y sedentaria, si bien en verano algunos se trasladan con los rebaños en busca de los mejores pastos139

. Los turkmenos destacan por su

136

Op. cit., FRASER-TYLER, W.K. 137

Op. cit., OULLADA, León B. 138

ROYAL GEOGRAPHICAL SOCIETY, The Country of the Turkomans, Royal Geographical Society, Londres, 1971, p. 113.

139

producción de tapices, especialmente aquellos de color rojo con motivos blancos, tipo de tapiz conocido como “de Bukhara” que, realizados por las mujeres, son altamente valorados. Los turkmenos son conocidos también por criar a los mejores caballos del país. No es extraño, por tanto, que sean los creadores del buzkashi140, el deporte nacional de Afganistán.

Otras minorías turcas menos numerosas, son los kirguizos, situados en la región del Pamir y dedicados al comercio, y los kazajos, que se concentran en su mayor parte en Mazar-e-Sharif, donde se dedican, además de al comercio, a la artesanía. Los aimaqs son unos 800.000 y forman un subgrupo de la población turca y se ubican en las provincias de Herat, Ghur y Badghis. Se trata de antiguos nómadas procedentes de la región iraní de Khorasan que se sedentarizaron no hace mucho tiempo, a excepción de una minoría. De base tribal, la fabricación de alfombras y la agricultura integran la economía principal.

Alejándonos de las etnias de origen turco, apareen los nuristanís que son una de las minorías más fascinantes del país. La región del Nuristán se encuentra en el este, en la frontera con Pakistán, tratándose de un territorio montañoso en su totalidad, con valles frondosos y donde las comunicaciones son extremadamente complicadas. Los pueblos de esta zona, nunca constituyeron una unidad política, lingüística ni religiosa e, incluso, propiamente es discutible asignarles a una misma etnia. Son de origen indoeuropeo, de tez clara, con cabellos rubios y pelirrojos y con los ojos azules y verdes, viviendo aislados en las montañas de la región, entonces llamada Kafiristán hasta finales del siglo XIX.

Los nuristanís recibían el nombre de kafires (“infieles”) debido a que eran refractarios al Islam y practicaban cultos paganos ligados a la naturaleza. Se trata de una religión preislámica y prehindú, hoy casi desaparecida, basada en

140

Este juego consiste la división de dos campos donde hay que pasar un cuerpo de animal decapitado de un lugar al otro del campo. Está permitido absolutamente todo. En esta disciplina pueden participar hasta 80 jugadores.

un sistema politeísta donde predominan las divinidades masculinas, como Imra, Dios creador y que reina sobre las otras divinidades, o Gish, el Dios de la guerra. No hay que olvidar que los kafires eran muy belicosos y solían enfrentarse entre sí. El complejo mapa étnico de Afganistán se completa con unas etnias minoritarias desvinculados de la religión islámica, los cuales identificamos seguidamente:

a) Los beluchis y brauhis141 representan un grupo de aproximadamente unos 150.000 y, concentrándose en el extremo sudeste del país. Se dedican básicamente a la agricultura, a excepción de un pequeño grupo que es nómada y por tanto dedicado al pastoreo. Otra de las actividades es el comercio (donde podríamos incluir el contrabando) entre Irán, Afganistán y Pakistán, además de su reputación en la confección de tapices. Los beluchis han logrado preservar su organización tribal hasta nuestros días. Viven en el sur del país, en la misma zona que los beluchis, con los que se han mezclado. Sin embargo, su lengua pertenece a la familia de las lenguas dravídicas, características de la península india, a diferencia del beluchi, que es una lengua indoeuropea142

.

b) Los koochis (o kuchis) no son una etnia sino un grupo social. Son nómadas, en su inmensa mayoría de etnia pastún. Algunos estudiosos consideran que actualmente debe haber unos 100.000. Los koochis viven en Pakistán en invierno y en Afganistán en verano. Organizándose en asociaciones de tipo clánico, su vida está regida por prescripciones y costumbres. Viven del pastoreo (ovejas, cabras) y del comercio, pero, seguramente, representen el grupo más pobre de Afganistán.