2.5 Estimation of pulmonary O 2 uptake in a normobaric hypoxic
5.3.4 Inspired gases
sino que perciben su entorno de una forma peculiar
1.
NO EN LINEA RECTA. Quienesse sienten atraídos por el pensamiento mágico muestran una tendencia inequívoca a desviarse hacia la izquierda al intentar andar recto con los ojos vendados.
la percepción sensorial completa del espacio exterior —a través de los ojos, los oídos o los órganos gustativos— se organiza predominantemente de forma cruzada. Por esa razón, una lesión importante en el área visual del ló- bulo occipital del hemisferio derecho produce défi cits en el campo visual izquierdo. Si las lesiones se producen
un poco más adelante, en el lóbulo temporal derecho, los pacientes afec- tados dejan de percibir, “pasan por alto”, las cosas que se encuentran a la izquierda de su campo visual. En este caso no se trata de un trastorno visual en sentido estricto, sino de un “nodarsecuenta”. A esa área cerebral le compete el control de la atención visual: si se resiente, lo visto no pasa a la conciencia.
Para esclarecer tales asimetrías de la atención, los neuropsicólogos recurren a las imágenes de “rostros quiméri- cos” (véase la fi gura 2), cuya mímica es considerada como ambigua por la mayoría de las personas. En estos ros- tros quiméricos se curva, por ejemplo, la comisura derecha de la boca hacia arriba y la comisura izquierda hacia abajo; o, al revés: la comisura derecha hacia abajo y la izquierda hacia arriba. El que a uno le parezca uno de estos rostros “alegre” o “triste” dependerá del lado de la imagen al que preste más atención. Los pacientes con tras- tornos de la atención hemilaterales no tienen ninguna difi cultad para diferen- ciarlos: juzgan el rostro sin vacilación alguna según la mitad que perciben. Pero también con los sanos se produ-
cen preferencias. Puede comprobarlo el lector consigo mismo.
La mayoría de los diestros señalan el rostro de la fi gura 4 como “alegre”, pues atienden más a la información proveniente de su campo visual iz- quierdo. Pero resulta sorprendente que los voluntarios con una marcada inclinación hacia lo esotérico se fíen para su juicio en el contenido de la izquierda de la imagen y lo hagan con mayor intensidad que los escépticos. También entre ellos son mayoría los que consideran “más triste” el rostro de la fi gura 2 que los que consideran “más triste” el de la fi gura 4. Pero los esotéricos perciben la diferencia de una forma más vívida.
La preferencia por lo izquierdo tras- ciende la mera elaboración visual del entorno. Esta circunstancia se muestra en una prueba en la cual los volun- tarios tienen que establecer, a través del tacto y con los ojos vendados, dónde se encuentra la mitad exacta de un palo. Los diestros sanos tien- den a irse ligeramente a la izquier- da; y, entre ellos, los esotéricos más intensamente que los escépticos. Los pacientes con una lesión en el lóbulo temporal derecho, en cambio, tienden hacia la derecha, pues cuanto cae a su izquierda recibe menos atención.
En los cálculos mentales se ponen también de manifi esto asimetrías iz- quierda-derecha. Responda usted rá- pidamente y sin pensar: ¿qué cifra se encuentra exactamente entre 15 y 3? Este tipo de tareas valorativas las solucionamos mediante la visualiza- ción interna de una fi la de números. Semejante ordenación lineal interna Lea usted en voz alta a su compañero las cifras situadas debajo y pídale
que identifi que, calculando a ojo, qué número se encuentra en el medio. Por ejemplo: la solución correcta para el par de cifras 3 y 5 sería 4. Las siguientes tareas son algo más difíciles. Aquí se pueden cometer errores con total tranquilidad, mas para cada respuesta se tiene solamente un máximo de dos segundos de tiempo.
2 8 __ 15 3 __ 17 7 __ 3 11 __ 5 17 __ 14 2 __
¿Qué número está en el medio?
2.
QUIEN RIE EL ULTIMO... ¿Quérostro le parece a usted más alegre: éste de aquí o el de la fi gura 4?
3.
LA MITAD MEJOR. Cuando laspersonas sanas tienen que localizar, con los ojos vendados y utilizando sólo el tacto, el punto medio de un palo, lo habitual es que se equivoquen hacia la izquierda. La desviación puede cuantifi carse modifi cando el protocolo del experimento. En los pacientes con esquizofrenia e ideas delirantes el desvío es mucho más drástico. Siguen los dictados de la mitad cerebral derecha de forma más intensa, lo que explica el desplazamiento hacia la izquierda.
¿Valora a la baja? No tenga miedo: los diestros sanos divergen en su
mayoría “hacia la izquierda” en la fi la de números, lo que signifi ca que
sus respuestas erróneas se componen principalmente de cifras pequeñas. Los estudiantes que creen en la telepatía, la clarividencia y otras relaciones
mágicas, derivan más hacia la izquierda que los escépticos reconocidos. Por lo que parece, en el terreno cuantitativo abstracto el hemisferio derecho
predomina sobre el hemisferio izquierdo.
de números se extiende, en nuestro círculo cultural, de izquierda (en don- de se sitúan los números más bajos) a derecha (en donde se colocan los números más altos).
Las cosas no son tan sencillas como para pensar que el hemisferio dere- cho se ocupa del 1, el 2 y el 3 y el izquierdo del 14, el 15 y el 16. Sin embargo, sí sabemos, tal y como lleva- mos observando hace ya algunos años, que los pacientes con un accidente cerebrovascular localizado en la par- te derecha mencionan con frecuencia cifras demasiado altas al realizar ese ejercicio. Los diestros sanos cerebral- mente, en cambio, tienden a inclinar- se hacia la izquierda, lo mismo que cuando con los ojos vendados inten- tan seguir una línea recta o establecer el punto medio de un palo, esto es, nombran por regla general números bajos. Los creyentes en la parapsi- cología se equivocan hacia las cifras izquierdas —las bajas— todavía con mayor intensidad. Y, según resultados
recientes, la desviación a la izquierda se acusa más en los sujetos afectos de esquizofrenia.
De esa gavilla de experimentos se extrae la conclusión de que, en las tareas espaciales, predomina el he- misferio derecho. Además, su función rectora en las cuestiones de percep- ción espacial se evidencia con mayor nitidez en las personas que creen en lo extrasensorial. Hasta ahora no pode- mos responder a la pregunta de si es- tas observaciones tienen una relación causal y, si es así, de qué tipo. Pero resulta indiscutible la existencia de distintos indicios que muestran que, en los psicoadeptos convencidos, el hemisferio derecho se encuentra com- prometido por encima de la media también en otras tareas, por ejemplo en los tests de vocabulario de asocia- ción creativa.
Comunicación entre hemisferios Desde hace tiempo venimos leyendo en los manuales que el hemisferio
izquierdo es la mitad dominante de nuestro cerebro en relación con el lenguaje, sobre todo en los diestros. A lo largo de la segunda mitad del siglo pasado, las investigaciones sobre pacientes con cerebro escindido apor- taron una información harto valiosa. Para tratar los ataques epilépticos que no eran susceptibles de un abordaje medicamentoso, se puso en práctica en esos pacientes la sección quirúrgica de las vías de unión entre el hemis- ferio izquierdo y el derecho, es decir, la escisión del cuerpo calloso. Esta operación evitaba la extensión de la excitación epiléptica por el cerebro, pero comportaba consecuencias muy desagradables. Así, a los afectados les resultaba imposible decir el nom- bre de un objeto que palparan con su mano izquierda. Tras la destrucción del cuerpo calloso, las impresiones táctiles de la mano izquierda alcanzan solamente la mitad cerebral derecha, la “muda”, pero desde allí no pasan a la izquierda, que aloja el área de
4.
...RIE MEJOR. Los diestrostienden a valorar la expresión de sentimiento de un rostro a partir de la información procedente del campo visual izquierdo. Esa es la razón por la cual suelen concluir que el gesto de este dibujo es más alegre que el de la fi gura 2. Los voluntarios sanos con tendencias esotéricas llegan por lo regular a idéntica conclusión, aunque con una diferencia: encuentran el contraste entre las dos imágenes todavía más acusado.
Correcto: ¡hora! Escriba usted en el espacio en blanco la palabra que re- laciona las distintas parejas de términos. En caso de que no se le ocurra nada, pase al siguiente par de palabras. Pida usted a una segunda persona que le controle el tiempo, porque sólo dispone de 90 segundos para realizar esta tarea.