CHAPTER 3 METHODOLOGY
4.11 Institutional Challenge: Migration as a continuing process of change
El desplazamiento del centro de gravedad político, pero también historiográfico, como consecuencia de la consolidación del régimen macedonio en Grecia y de las aventuras de Alejandro, nos priva incluso de las pocas noticias que podrían haberse producido en Mantinea durante estos años. Tras la muerte de Alejandro y durante los enfrentamientos entre los bandos macedonios, Mantinea se ve nuevamente involucrada en conflictos, manteniendo siempre una postura diámetralmente opuesta a Megalópolis y manifiestamente antimacedonia. Por tanto se alinea con Poliperconte contra Casandro (sólo Megalópolis apoyó la causa de este último, proporcionándole, además, gracias a su célebre resistencia al asedio de Poliperconte que significó el fracaso general de las pretenciones del anciano
condottiero, cierta consideración en el Peloponeso). En el año 303 a.C. se resiste a
Demetrio Poliorcetes. Demetrio no pudo hacerse con la ciudad, una de las pocas ciudades peloponesias que no consiguió controlar. La política mantinea durante estos años pone de manifiesto la profunda fidelidad de la ciudad a los intereses espartanos. En el año 293 a.C., delante de sus puertas tendrá lugar la batalla de Arquidamo IV contra Demetrio, con la derrota de los espartanos y la posible muerte del rey216.
La instalación de regímenes tiránicos filomacedonios en el Peloponeso, propulsada por Antígono Gonata, proporcionó a Megalópolis el tirano Aristodemo (270 a.C.). A la política antiespartana de este tirano hace de contrapeso la actitud de Mantinea, que entra oficialmente en la alianza del rey Areo con Atenas, controlada por Cremónides, en contra de Macedonia217. El resultado del enfrentamiento (Guerra Cremonidea, 267-262 a.C. aproximadamente) para la coalición de Esparta, Atenas con
216CARTLEDGE 1989, 31.
Ptolemeo y sus respectivos sat lites fue desastroso. Poco más tarde (265? a.C.) los aliados de Esparta fracasaron en su intento de romper la línea de Antígono en el Istmo para unirse con los egipcios y los atenienses. Seguiría la muerte de Acrótato, hijo de Areo, frente a las puertas de Megalópolis (262? a.C.) y, finalmente, la terminación de la guerra con la muerte de Areo I en las proximidades de Corinto218.
La muerte de Areo supuso una recesión en el proceso de progresivo control que Esparta había logrado en el Peloponeso, así como de su relativo auge en el panorama internacional. El vacío historiográfico que se produce hasta el año 244 a.C., como consecuencia de la muerte de Hierónimo de Cardia (fallecido en el 272 a.C.), hace particularmente difícil la reconstrucción de la historia de este período. En lo que concierne a Esparta y a las ciudades peloponesias, se había de "período oscuro", calificaci n aplicable también al resto de Grecia. Con respecto a Mantinea, las escasas noticias literarias y epigráficas de estos años resultan extremadamente descontextualizadas y de difícil interpretación.
La participación de Mantinea, junto a Tegea y Orcómeno, en la alianza de Areo y Atenas contra Antígono, ponía de manifiesto la capacidad de Esparta de controlar todavía a sus antiguos partners arcadios. Megalópolis, en manos del tirano Aristodamo, impuesto por Antígono, mantenía su postura filomacedonia y antiespartana. El fracaso de la coalición antimacedonia significaría su disolución inmediata. Atenas recibiría poco más tarde una guarnición macedonia. No hay motivos para suponer cambio alguno en la situación política de Mantinea tras la conclusión de la Guerra Cremonidea, al menos durante los años inmediatamente sucesivos. Sin embargo, Mantinea no participó en la invasión de la Megalopolítida, por parte del Agíada Acrótato, hijo y diádoco de Areo, que terminó con la derrota de los espartanos
y la muerte en el campo de batalla del propio Acrótato219. El acontecimiento, datable probablemente en el año 262 a.C., pone de manifiesto el replanteamiento de las aspiraciones antimacedonias de Esparta, así como sus graves problemas internos. Las ciudades de la Arcadia oriental, entre ellas Mantinea, debilitadas por los efectos de la guerra, tuvieron, sin duda, que aceptar la superioridad macedonia, alejándose de Esparta.
Aún más oscuro se presenta el período siguiente. En torno al año 255 a.C., la política megalopolitana experimentó un cambio tras el exitoso atentado contra el tirano Aristodamo, encabezado por los aristócratas Damófanes y Écdelo220. Poco después otro tirano, Lidiadas, se haría con el poder, pero esta vez, al parecer, con el consentimiento de los aristócratas221. Este personaje se acercó a la Liga Aquea de Arato, hasta que, más tarde, en el 234 a.C., convertiría a la ciudad en miembro de la Liga, renunciaría al poder tiránico, obteniendo, a cambio, la FJD"J0(\" de la Liga, que alternaría con el mismo Arato hasta su muerte. Pero el acercamiento entre Megalópolis y la Liga Aquea empieza ya a producirse a mediados de siglo, cuando Antígono Gonata estaba ocupado en la guerra contra Ptolomeo II y este último
219Paus. VIII 27, 11; Plut. Ag. 3, 4-5. Los años tras la muerte de Areo (365 a.C., según CARTLEDGE 1989,37; 264 a.C. según otros) son muy confusos en la historiografía moderna. El hijo de Areo I, Acrótato (Agíada), murió en Megalópolis sin llegar a reinar (así explícitamente lo señala Paus. VIII 27, 11 que, no obstante, comete el error de considerarlo hijo de Cleómenes II, confundiendo éste Acrótato con su homónimo abuelo, muerto en 309 a.C.). Algunos sitúan la batalla de Megalópolis en el 262 a.C., es decir, al menos dos años después de la muerte del padre: así, por ejemplo CARTLEDGE 1989, 37; PAPAHATZIS 1980, 294, nota 1, siguiendo a otros investigadores, sostiene que la batalla tuvo lugar en el mismo año, aunque poco después de la muerte de Areo, muerte que coloca en el 265 a.C., antes de que le diera tiempo a reinar. Sin embargo, Pausanias dice de forma explícita, que Acrótato nunca lleg∴ a obtener la corona.
220Plut. Philop. 1, 2-3; Paus. VIII 49, 2 (con variantes de los nombres). Los dos filósofos, discípulos de Arquesilao de Pitane, tras años de exilio, promovieron el levantamiento contra Aristodamo, en torno al 255 a.C., y ayudaron a Arato en el golpe contra el tirano de Sición, Nearco, en mayo del 251 a.C. 221Los responsables morales del asesinato de Aristodamo, ocupan un lugar destacado en la vida de su ciudad durante los años sucesivos (Plut. Philop. 1, 2-3). No parece que haya habido ningún tipo de enfrentamiento con el nuevo tirano.
financiaba parcialmente la causa aquea222. En este clima, Arato y los aqueos lograron hecerse con el dominio de Corinto, con la colaboración del jefe de la guarnición macedonia, pretendiente al trono de Antígono223. Atenas y Argos, todavía controladas por el rey, fracasaron en su intento de recuperar Corinto. Como consecuencia, el Peloponeso se alejó de Antígono y se acercó a la Liga Aquea, a excepción de Esparta. También Mantinea se acercó a los aqueos224 y megalopolitanos, al parecer ya gobernados por el nuevo tirano Lidiadas, si contiene algo de verdad el curioso y extenso relato de Pausanias sobre la supuesta batalla de Mantinea225 del año 249
a.C226.
Si aceptamos que estas líneas de Pausanias encierran algo de verdad, lo lógico sería pensar que un cambio radical había provocado la ruptura entre Mantinea y
222Para una síntesis de la historia militar de estos años véase, HAMMOND 1992, 310 ss.
223La rebelión de Alejandro, jefe de la guarnición macedonia de Corinto, mantuvo, durante al menos cuatro años, a Antígono fuera del Peloponeso. El movimiento de Alejandro fue apoyado por la Liga Aquea y seguramente por los demás peloponesios, tal vez incluida Esparta. Ptolomeo II financió las actividades de la Liga Aquea. Véase HAMMOND 1989, 311-312.
224 Belloch (BELLOCH IV 2, 525) pensaba que Mantinea era miembro de la Liga Aquea cuando Agis la invadió. Para esto tendría que haber ingresado en la Liga después de la liberación de Sición (251/250 a.C.) y la incorporación a la Liga de esta última. Los argumentos de Belloch se basan en el hecho de que, en el campo de batalla los mantineos se alinearon del lado de los aqueos y no junto a los demás arcadios. Este argumento es rechazado por otros, que consideran que tal disposición de la tropa podría obedecer a criterios tácticos.
225Paus. VIII 8, 11; 10, 5-9.
226Sucesor de Acrótato debía ser su hijo Areo, pero este muri∴ a la edad de ocho años, sucediéndole Leónidas (seguramente tras una breve regencia de alguien), hijo de Cleonimo, el antiguo pretendiente del trono de Areo I. Paralelamente, la muerte del Euripóntida, Eudamida, padre de Agis IV (249 a.C.), supuso el derecho al trono para Agis, que llegó a reinar en el 244 a.C., al alcanzar la edad adecuada. La batalla y la muerte de Agis en Mantinea está fechada en el año 249 a.C. por B_LTE 1930, 1326, siguiendo la bibliografía anterior. Este autor ofrece además la opinión de algunos estudiosos que rechazan la noticia (Fougères y Hiller) y de otros que consideraban al Agis del texto pausaniano un homónimo desconocido del futuro rey (Bursian, Schoch y Beloch); también CARTLEDGE 1989, 27; 40 (con bibliografía), que no descarta la hipótesis de la sinonimia, pensando en un regente, sitδa la batalla en torno al 250 a.C. La participación de Arato y de los sicionios en la batalla descrita por Pausanias implica que ésta debería ser posterior al año 251 a.C.
Esparta227. Así, se entendería porqué a la batalla acudieron, además de los aqueos, los antiespartanos megalopolitas, encabezados por Lidiadas y Leocides. Por otra parte, Écdelo y Damófanes, los protagonistas de la ejecución del anterior tirano Aristodemo, títere de la corte macedonia, no se demostraron antimacedonios. Por tanto la línea política de Megalópolis con respecto a los macedonios no parece que haya sufrido cambios tras la muerte de Aristodamo y a pesar del supuesto acercamiento a los aqueos. Posiblemente, las motivaciones del tiranicidio no emanaban de cuestiones políticas sino ideológicas, conformes a las convicciones filosóficas de los dos personajes en cuestión. De este modo, el tiranicidio no tendría repercusiones en la política internacional, permaneciendo como un asunto interno de Megalópolis. En este caso, el cambio de política debería haberse producido en Mantinea, acercándola así a la coalición a la que antes se enfrentaba.
Con todo, con respecto a esta noticia de Pausanias no podemos hacer más que mantenernos en el campo de la especulación. Tal vez, vendría al caso, en relación con estos supuestos acontecimientos, la noticia anecdótica que concierne al futuro tutor de Filopemen, el mantineo Cleandro228. Este personaje, no conocido por otras vías tuvo que abandonar Mantinea y refugiarse en Megalópolis, donde contaba con vínculos de hospitalidad con la familia de Craugis, padre de Filopemen. La fecha del acontenciniento es más o menos seguía, puesto que a la muerte de Craugis, posterior al 253 a.C., año del nacimiento de Filopemen, Cleandro se encontraba ya en Megalópolis. Es posible que el exilio de Cleandro fuera un asunto de política rutinaria, relacionado con problemas que él tuviera con su ciudad a título personal. No obstante, no deja de sorprender la simbiosis en Megalópolis de Cleandro con los dos tiranicidas megalopolitanos, con los que compartió la educación de Filopemen, tras asumir su
227CARTLEDGE 1989, 40 acepta implícitamente este cambio de política. 228Polib. X 22, 1; Plut. Philop. 1; Paus. VIII 49, 2.
tutoría después de la muerte del padre. Este hecho podría significar una comunión ideológica entre los tres personajes, en un momento en el que, al parecer, hay que situar la ascensión del nuevo tirano de Megalópolis, con el beneplácito de los aristócratas229. Quizás no sería muy aventurado pensar que Cleandro estuviese involucrado en alguna aventura política en Mantinea, que le hubiera costado el exilio. No hay que descartar que el supuesto cambio de rumbo político de Mantinea podría estar sujeto a reivindicaciones de los sectores antiespartanos que, sin embargo, no habrían apoyado un eventual oportunismo tiránico de Cleandro, a pesar de los propósitos antiespartanos del mismo. Evidentemente, todo comentario sobre este particular no descansa sobre bases sólidas. Se trata simplemente de la impresión que produce el clima de la época, la aislada y extraía noticia del destierro, las relaciones de Cleandro con los dos protagonistas de la vida política megalopolitana y la expresión de
Pausanias230, al indicar que Cleandro se refugió en Megalópolis
6"J J¬< @Ç6@2,< FL:N@DV<. La desgracia (FL:N@DV) a la que hace referencia el periegeta bien podría ser entendida como la desgracia personal del afectado, pero también podría constituir una alusión a alguna FL:N@DV para la ciudad, una FJVF4H por ejemplo. Desafortunadamente, ningún elemento histórico apoya esta idea, aunque, a mi juicio, el destierro de Cleandro podría significar mucho más que una simple cuestión personal de este aristócrata mantineo231.
229 Pausanias afirma que la ascensión de Lidiadas se prosujo dos generaciones después de la muerte de Aristodamo, algo insostenible históricamente. La mayor parte de la investigación, también a la luz del controvertido pasaje pausaniano sobre la batalla contra Agis, corrigen la cifra en dos años.
230Paus VIII 49, 2.
231Toda la información que poseemos sobre el personaje concierne a la tutorΡa de Filopemen. Plutarco destaca la condición de tiranicidas de los maestros de éste, pero, como es lógico, no dice nada sobre el apoyo que ellos mismos brindaron al tirano Lidiadas. Evidentemente, lo que interesaba a Plutarco, y también a Polibio y Pausanias, era el hacer hincapié sobre los preceptos de libertad que los maestros inculcaron a Filopemen, como demostraría él mismo en su madurez. Por tanto, es natural que en este tipo de fuentes falte cualquier alusión sobre las eventuales pretensiones tiránicas de Cleandro.
Tal vez, en este clima se produjeron y triunfaron otros movimientos tiránicos. Para este período, no hay indicios seguros sobre posibles tiranías impuestas con respaldo macedonio, pero, en mi opinión, resulta significativo encontrar un tirano en Orcómeno232. La fecha de imposición del régimen tiránico en Orcómeno nos es desconocida, pero su tendencia filomacedonia creo que puede percibirse en las circunstancias que le obligaron a retirarse del poder, probablemente en torno al año 250 a.C.233: Orcómeno fue obligado a formar parte de la Liga Aquea, recién ampliada por Arato. Nearco, el tirano, logr negociar su inmunidad, si bien Orcómeno se vio obligado a devolver a Megalópolis territorios y bienes sustraidos a los megalopolitanos con anterioridad.
No menos confusa aparece la historia de la ciudad durante el período sucesivo hasta su ocupación por los aqueos y macedonios en el 223 a.C. Los acontecimientos político-militares durante los reinados de Agis IV y Cleómenes III confirmarán la fidelidad de Mantinea a los reyes espartanos. El período de la alianza entre la Liga Aquea y Esparta234 coincide con el reinado de Agis IV y su intento de reforma. Tras la muerte del rey, los etolios invadieron Laconia con el pretexto de apoyar el regreso de los exiliados partidarios de Agis235. Sus célebres saqueos de santuarios del Peloponso
232IG V2, 344.
233Sin embargo, existen buenos argumentos como para fechar este decreto de la Liga Aquea en el año 234 a.C. o en algún momento inmediatamente posterior. Este año coincide con la abdicación de Lidiadas de Megalópolis y la adhesión de esta ciudad a la Liga. El hecho de que Megalópolis se viera directamente beneficiada por la abdicación de Nearco, tirano de Orcómeno, parece suponer que tal hecho se produjo cuando Megalópolis ya formaba parte de la Liga Aquea.
234A partir, probablemente, del año 243 a.C.: véase, CARTLEDGE 1989, 41 ss.
235Según Belloch, Mantinea se asocia con los etolios durante la guerra contra los aqueos entre 245 y 241 a.C., fecha que Niese rebaja al 240/239 a.C. La única prueba posible es Plut. Arat. 25 donde afirma que Aristipos, tirano de Argos exigi∴, delante de un tribunal mantineo, una indemnización por el ataque que dirigi∴ contra Argos Arato en tiempos de paz. Tal ataque se hace coincidió con la FJD"J0(\" del Sicionio del 241/240 a.C. y, por tanto, el juicio debería ser poco posterior. La condición de los mantineos como jueces excluiría su participación en la Liga Aquea. Sin embargo, tal hecho no autoriza a
alcanzaron también a Mantinea y el templo extraurbano de Poseidón Hippios236. Puesto que las operaciones etolias tenían como movil real el beneficio económico, más que la persecución de objetivos políticos, el saqueo del santuario mantineo no puede ser interpretado como represalia por una eventual postura antiágida de la ciudad.
Un acuerdo temporal entre aqueos y etolios fue la consecuencia de la boda dinástica entre Demetrio de Macedonia, hijo de Antígono Gonata, y una princesa epirota. Los etolios, alarmados por el peligro que suponía para su frontera septentrional el acercamiento epirota-macedonio, buscaron apoyos en el sur. La Liga Aquea conseguía así una victoria diplomática que le proporcionó prestigio, logrando la entrada en su seno de Megalópolis, tras la abdicación del tirano Lidiadas, en el año 235/234 a.C. Mantinea, al parecer, entró también en la Liga Aquea, para abandonarla inmediatamente después y entrar, junto a Tegea, Orcómeno y Cafias en la Liga Etolia y, acto seguido, alinearse con Esparta237.
ciudad no perteneciera a ninguna de estas formaciones políticas. Véase, BOELTE 1930, 1327, con bibliografía.
236Polib. IX 34, especialmente 9-10.
4.3. ANTIGONEA
Los acontecimientos sucesivos entran en el marco de la guerra cleoménica. La ciudad sufrió primero una ocupación (227 a.C.) por parte de Arato y se verá obligada a recibir una guarnición aquea y 300 colonos (llamados metecos por Plutarco) aqueos238. Los partidarios de Cleómenes, con ayuda del Espartano conseguirán, poco más tarde, liberarse del control aqueo y ajusticiar a los colonos (226? a.C.). La solución final a favor de la Liga Aquea será contundente en el año 223 a.C., cuando Arato y los macedonios de Antígono Dosón protagonizarán los tristes acontecimientos que se sucedieron a la captura de la ciudad239. Los cabecillas del partido cleoménico fueron ejecutados y la población vendida como esclava o enviada como rehenes a Macedonia, en un gesto sin precedentes en las dísputas entre griegos. La ciudad, carente de habitantes, se asignó a los argivos, según los manuscritos240, y recibió nueva población241, refundándose con Arato como ecista con el nuevo nombre de Antigonea,
238 Polib. II 58, 1-3; Plut. Arat. 36.
239Polib. II 54, 11 ss. (con alusiones a la opinión de Filarco); Plut. Cleom. 23; Arat. 45 siguiendo a Filarco.
240Sobre la problemática de esta asignaci∴n véase bibliografía en B_LTE 1930, 1329. No se aprecian discrepancias en la bibliografía posterior. Sin embargo, sobre la veracidad de cuanto trasmiten los manuscritos cfr. supra, cap. 2.3.
241Cabe pensar que no toda la población se viera afectada por estas drásticas medidas, a pesar de que hasta Polibio parece confirmaría. En efecto, miembros de antiguas familias aristocráticas mantineas se registran todavía en esta ciudad en época romana. Tal es el caso de Podares, descendiente del célebre Podares que destac∴ en la batalla del 362 a.C., y que se hace enterrar en el mausoleo de su progenitor heroizado, a finales del siglo I d.C. (Paus. VIII 9, 9). Otros miembros de la misma familia están documentados en el siglo I a.C. (IG V2 309). Evidentemente, se trataba de una familia anticleoménica y filoaquea y, por tanto, no había razones para castigarla. Otras familias con idénticas posturas políticas debieron salvarse. Ahora bien, resulta significativo, a mi juicio, que en la fantomática batalla contra Agis, mencionada con anterioridad, los mantineos están a las órdenes de un tal Podares. La insistencia con la que Pausanias hace mención de varios exponentes históricos de esta familia permiten suponer que el Periegeta, en su estancia en Mantinea, entrara en contacto con esta familia, incluyendo en su relato varias hazañas de sus miembros. Esta observación me induce a pensar que la narración de la batalla del 249