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Looking at change through generations

Cohort 6: Aspirations for the Future

5.4 Looking at change through generations

La información literaria sobre la ciudad de época romana es muy limitada. Exceptuando a Pausanias, sólo Estrabón dedica algunas líneas a Mantinea351. Mientras Plinio352 incluye a Mantinea y Antigonea en su lista de ciudades arcadias como si se tratara de dos ciudades distintas, evidentemente se trata de una confusión de este autor.

Resulta interesante el texto de Estrabón donde se hace referencia a Mantinea (no a Antigonea, como cabría esperar habida cuenta del topónimo en uso durante este período, al menos a efectos administrativos) como a una ciudad de pasado glorioso, de la que apenas quedaba algo en su día.

Sin embargo, la imagen desoladora que el Geógrafo ofrece de Arcadia, y de Mantinea en particular, no corresponde plenamente a la realidad, como se desprende por otras vías especialmente por los datos arqueológicos y epigráficos. Tal hecho implica que Estrabón no contaba con información autóptica ni con buenas fuentes sobre la región en su época. También cabe achacarle cierta incomprensión de fondo de la vieja realidad urbana de la Hélade, que indujo probablemente al geógrafo -como a menudo ocurre en nuestros días a comparar su información sobre la situación de la Mantinea de su tiempo con las grandes y prósperas urbes del incipiente Imperio. Esta tendencia de Estrabón se pone de manifiesto cuando se ocupa de otra ciudad arcadia, Megalópolis. Con respecto a esta última Estrabón no esconde su ironía ante el pretencioso nombre de la ciudad al recordar los versos de una comedia que se burlaba del contraste entre el significado del nombre de Megalópolis y su realidad urbana353.

351Strab. VIII 9, 1 ss. 352Plin. NH IV 20.

Por tanto, los comentarios del Geógrafo deben de ser tomados en consideración con extrema precauci n.

Como ocurre en otros casos, la fuente más amplia y fidedigna sobre la Mantinea romana es Pausanias. El Periegeta, además de brindarnos una imagen bastante completa de la ciudad de su día, nos ofrece también algunas noticias relativas a acontecimientos de su historia durante los siglos de dominio romano. Estamos así informados sobre la actitud de Mantinea en el conflicto entre Antonio y Octavio, como también sobre la iniciativa de Adriano de devolver a la ciudad su antiguo nombre y de fomentar el culto de Antinoo. Junto a otras noticias de menor importancia, estas pocas referencias a la historia de la ciudad en época romana constituyen la única información transmitida por vía literaria. Pausanias se convierte así en una fuente fundamental a pesar de que su narración adolece de omisiones sobre múltiples aspectos de la ciudad y de su historia. Con todo, su relato permite reconstruir los rasgos principales de la ciudad para el período que aquí nos ocupa.

Mantinea/Antigonea cuenta con un respetable corpus epigráfico correspondiente a este período. Se trata básicamente de inscripciones de finales de la República y de época augustea, por un lado, y de época adrianea y post-adrianea, por otro. Hay un vacío de información epigráfica para los años entre 146 y 62/61 a.C., así como para el lapso de tiempo que va desde la época julio-claudia a la adrianea. La calidad del material epigráfico disponible es, en algunos casos, excepcional y nos proporciona abundante información.

Tal es el caso del decreto honorífico IG V2, 268, redactado en el más puro

estilo asíánico, que nos proporciona noticias sobre la existencia de varios edificios urbanos y, además, información acerca de la situación económica y social de la ciudad. De gran interés resultan también los decretos honoríficos IG V2, 265 y 266, con

referencias a la vida religiosa y con información implícita sobre la posición social y el poder económico de determinados personajes. Igualmente importantes son los dos decretos emitidos en honor de Iulia Eudia354, con información análoga a los dos decretos anteriores. Por último cabe mencionar el grupo de inscripciones que hacen mención a Ant noo, relevantes tanto por los datos relacionados con este nuevo dios, cuanto por la actividad económica y edificatoria que se generó alrededor de su culto355.

En menor medida, las fuentes numismáticas arrojan algo de luz a la historia de la ciudad, sobre todo para le época post-adrianea.

Por último, la investigación arqueológica nos ha dado a conocer múltiples vestigios de época romana, en su mayoría edificios públicos, concentrados alrededor del ágora. La limitada extensión del área excavada hasta la fecha no permite obtener conclusiones sobre las zonas residenciales, desconocidas casi por completo a la espera de nuevas excavaciones. Por tanto no estamos en condiciones de responder con seguridad a interrogantes que conciernen a la población y sus condiciones de vida.

Sin embargo, la imagen que ofrece el área pública, así como una pequeña porción del sector residencial que ha sido excavada ponen de manifieso que el interés por la ciudad en época romana siguió vivo. Varios edificios de esa área pública son construcciones del período romano al igual que las numerosas intervenciones de restauración o ampliación de otros. En este sentido, conviene destacar que la mayor parte de los datos disponibles se debe a la excavación de Fougères. Las investigaciones de Steinhauer, realizadas en tres zonas del área residencial, abarcaron una extensión limitada aportando pocos datos, extremadamente fragmentarios. Por último, cabe

354IG V2 269; 270.

mencionar la reciente excavación de un complejo termal, situado en el "área principal" de la ciudad (inmediatamente al este del ágora), efectuada por Spyrópulos y no publicada hasta la fecha.